Che, te dejo este mensaje porque sé que te vas a despertar, vas a ver que no llegué y vas a empezar a romper las pelotas con tus dramas de siempre. Así que leelo bien y ahorrate los reproches: no me esperes despierto, porque hoy voy a llegar tardísimo a casa. Es más, ni me esperes a cenar, arreglate solo por una noche, que ya estás bastante grandecito.
Al final la fiesta de tu amigo se puso muchísimo más interesante de lo que cualquiera de los dos hubiera imaginado. Sí, ya sé lo que estás pensando porque seguro ya viste la foto que subí o te llegó algún comentario. Y sí, ando vestida así, de cosplay. Sé perfectamente que estás abriendo los ojos como platos y que te debe estar hirviendo la sangre de la vergüenza o del shock, pero me da exactamente igual.

Te conozco de memoria y sé que si te hubiera dicho algo antes de salir, te ibas a poner en plan de hijo pesado, a armar un escándalo ridículo y a decirme cómo carajo tengo que vestirme o qué se supone que tiene que hacer una mujer de mi edad. Me tenías harta con tus comentarios, así que decidí ahorrarme el sermón y salir directo para acá.
Te tiro la posta de una vez para que dejes de maquinar cosas raras en esa cabeza: fue el mismísimo cumpleañero el que me pidió que viniera vestida así. Sí, tu mejor amigo. Hace semanas que veníamos hablando del tema y me insistió tanto, de una manera tan dulce y atrevida a la vez, que simplemente no me pude negar. ¿Y sabés qué? Tenía toda la razón del mundo.
Este traje me queda espectacular, me hace sentir más viva, deseada y libre que nunca. A mis cincuenta años por fin mandé las opiniones de todo el mundo al diablo y empecé a vivir la vida como realmente me da la gana, sin pedirle permiso ni explicaciones a nadie, y mucho menos a vos. Pasé demasiados años cuidándote, siendo la madre perfecta, aburrida y predecible que la sociedad esperaba que fuera. Esa etapa ya se terminó.

Ahora me toca a mí divertirme y disfrutar de todo lo que me privé durante tanto tiempo.
La verdad, mirá a tu alrededor. Si no fueras tan insoportablemente amargado y estructurado, si no fueras tan aburrido, estarías acá mismo con nosotros, disfrutando de la música, de los tragos y del ambiente increíble que armaron los chicos.
Pero claro, preferís quedarte encerrado en tu cuarto, quejándote por todo y juzgando la vida de los demás como si fueras un viejo de ochenta años. Te estás perdiendo lo mejor de la juventud por pura terquedad. Acá la estamos pasando de película, todos están fascinados con mi onda y tu amigo no te das una idea de cómo me está mirando desde que crucé la puerta. Se quedó mudo, se le caía la baba, pobre.

En fin, la noche recién está empezando para mí. Hubo un cambio de planes de último momento y la cosa se va a estirar bastante. Me esperana noche LAAAAAAAARGA como me gusta jajjaa. Me acabo de enterar de que el cumpleañero se quedó con ganas de un regalo muy, pero muy especial... y como a mí me encanta ser generosa y hospitalaria con tus amistades, decidí quedarme unas cuantas horas más para encargarme personalmente de darle su sorpresa. Se lo merece, es un sol de chico y sabe cómo tratar a una mujer de verdad, sabe apreciar los detalles que los chicos de su edad no entienden. Voy a asegurarme de que este cumpleaños sea algo que nunca en su vida se pueda olvidar, te lo garantizo. No te preocupes por mí, que sé cuidarme solita y estoy en excelentes manos.
Así que ya sabés cariño ponete los auriculares, date una ducha fría, mirá alguna serie y dormite temprano. No me mandes trescientos mensajes de texto preguntando a qué hora vuelvo ni me dejes el pestillo de la puerta pasado, porque no pienso darte explicaciones cuando entre. Disfrutá de tu noche de paz y tranquilidad en tu burbuja aburrida, mientras tu madre se encarga de que la fiesta de tu amigo termine de la mejor manera posible.

Mañana, si me levanto de buen humor y no tengo la cabeza explotada, tal vez te cuente algunos detalles de cómo terminó la noche... aunque pensándolo bien, creo que hay cosas que es mejor que queden entre el cumpleañero y yo. Besitos, que me están llamando para ir a soplar las velitas en privado. ¡Chau! 😉🔥
Al final la fiesta de tu amigo se puso muchísimo más interesante de lo que cualquiera de los dos hubiera imaginado. Sí, ya sé lo que estás pensando porque seguro ya viste la foto que subí o te llegó algún comentario. Y sí, ando vestida así, de cosplay. Sé perfectamente que estás abriendo los ojos como platos y que te debe estar hirviendo la sangre de la vergüenza o del shock, pero me da exactamente igual.

Te conozco de memoria y sé que si te hubiera dicho algo antes de salir, te ibas a poner en plan de hijo pesado, a armar un escándalo ridículo y a decirme cómo carajo tengo que vestirme o qué se supone que tiene que hacer una mujer de mi edad. Me tenías harta con tus comentarios, así que decidí ahorrarme el sermón y salir directo para acá.
Te tiro la posta de una vez para que dejes de maquinar cosas raras en esa cabeza: fue el mismísimo cumpleañero el que me pidió que viniera vestida así. Sí, tu mejor amigo. Hace semanas que veníamos hablando del tema y me insistió tanto, de una manera tan dulce y atrevida a la vez, que simplemente no me pude negar. ¿Y sabés qué? Tenía toda la razón del mundo.
Este traje me queda espectacular, me hace sentir más viva, deseada y libre que nunca. A mis cincuenta años por fin mandé las opiniones de todo el mundo al diablo y empecé a vivir la vida como realmente me da la gana, sin pedirle permiso ni explicaciones a nadie, y mucho menos a vos. Pasé demasiados años cuidándote, siendo la madre perfecta, aburrida y predecible que la sociedad esperaba que fuera. Esa etapa ya se terminó.

Ahora me toca a mí divertirme y disfrutar de todo lo que me privé durante tanto tiempo.
La verdad, mirá a tu alrededor. Si no fueras tan insoportablemente amargado y estructurado, si no fueras tan aburrido, estarías acá mismo con nosotros, disfrutando de la música, de los tragos y del ambiente increíble que armaron los chicos.
Pero claro, preferís quedarte encerrado en tu cuarto, quejándote por todo y juzgando la vida de los demás como si fueras un viejo de ochenta años. Te estás perdiendo lo mejor de la juventud por pura terquedad. Acá la estamos pasando de película, todos están fascinados con mi onda y tu amigo no te das una idea de cómo me está mirando desde que crucé la puerta. Se quedó mudo, se le caía la baba, pobre.

En fin, la noche recién está empezando para mí. Hubo un cambio de planes de último momento y la cosa se va a estirar bastante. Me esperana noche LAAAAAAAARGA como me gusta jajjaa. Me acabo de enterar de que el cumpleañero se quedó con ganas de un regalo muy, pero muy especial... y como a mí me encanta ser generosa y hospitalaria con tus amistades, decidí quedarme unas cuantas horas más para encargarme personalmente de darle su sorpresa. Se lo merece, es un sol de chico y sabe cómo tratar a una mujer de verdad, sabe apreciar los detalles que los chicos de su edad no entienden. Voy a asegurarme de que este cumpleaños sea algo que nunca en su vida se pueda olvidar, te lo garantizo. No te preocupes por mí, que sé cuidarme solita y estoy en excelentes manos.
Así que ya sabés cariño ponete los auriculares, date una ducha fría, mirá alguna serie y dormite temprano. No me mandes trescientos mensajes de texto preguntando a qué hora vuelvo ni me dejes el pestillo de la puerta pasado, porque no pienso darte explicaciones cuando entre. Disfrutá de tu noche de paz y tranquilidad en tu burbuja aburrida, mientras tu madre se encarga de que la fiesta de tu amigo termine de la mejor manera posible.

Mañana, si me levanto de buen humor y no tengo la cabeza explotada, tal vez te cuente algunos detalles de cómo terminó la noche... aunque pensándolo bien, creo que hay cosas que es mejor que queden entre el cumpleañero y yo. Besitos, que me están llamando para ir a soplar las velitas en privado. ¡Chau! 😉🔥
1 comentarios - Mami hace cosplay para mi amigo - soft ia