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mi turra me garcha y mi cuñadito se pajea de caliente

La imagen del día es la siguiente, estamos en el verano delaño 2012 hace ya casi dos años que yo me mude con mi turrita a la casilla de suputona mama a convivir en una pequeña pieza que mezclaba ladrillo sin revocar ymadera. Dylan, la bendi mas grande, ya habia pasado su primer añito pero sinperder el tiempo y envuelto completamente en el mundo turro nos habíamos vueltoa embarazar. Luca estaba en camino. Quizás fueron los meses donde mas agrandadome sentía, porque en cada esquina, en el almacén, en el centro en el hospitaldonde fuera que íbamos siempre algún conocido de mi turrita le decía: “uff otravez embarazada se nota que no pierden el tiempo” o tiraban un “que paso notienen tele”. Escuchar estas cosas te inflaba el pecho a mas no poder, pero loque mas realmente me hacia sentir como loco era cuando alguna de sus amigasturras tiraba frases como “uff se nota que la debe tener enorme al toke tepreño 2 vece”. Nunca me habia sentido tan orgulloso de mi verga y su tamaño(aclaro que para mi es normal) como en esos tiempos. Una amiga de la Jesi llegoa decirle como como yo tenia la pija tan grande y ya la habia preñado al toqueuna vez, esta segunda vez podían ser gemelos. Y literalmente pensamos que erangemelos hasta que en la ecografía del hospital daba otro varon. Ante lapregunta de muchos de ustedes si te acostumbras a ver tantas turras divinas o seguísponiéndote al palo como al principio la respuesta es si y no. En aquel entoncesme volvía loco salir a la calle y tener no solo a la jesi con algún vestiditoal cuerpo bien apretado o una pollerita con una pupera o remerita bien cortamostrando toda la panza sino también disfrutar de un hermoso paisaje de turras,muchas también preñadas, por todos lados. Es que fueras donde fueras siemprehabia una cola encalsada, una cola entangada en pollerita que se marcaba elhilo, topcitos mucho maquillaje escote y podían ser tranquilamente las cinco dela tarde. En aquella época dorada La Matanza entera era una fiesta constante,habia joditas en casas casi todos los días, no importaba una mierda si era unmartes laboral habia joditas igual. El que la vivio me va a dar la razón. Lamentablementecon el tiempo y las crisis esa locura se apago un poco bastante pero igualllega el calor y ves cada pendeja que te volves loco.
La cosa es que con la calentura que se iba juntando duranteel dia viendo a mi turrita embarazada con la pancita siempre al aire, siempreentangada con toda ropita chiquitita uno volaba de calentura mal. Además comodije el barrio hacia que en cada esquina veas mas turras divinas y encima conmuchas se crucen frases charlas como las que conte mas arriba. Nosotros jamas íbamosa gastar ni un solo centavo en un telo, de hecho la jesi los detesta tanto quesiempre dice que los tiraría abajo para hacer plazas para ir con las bendis. Demodo que mas alla de algunos garches en el Fiat 147 lo que quedaba mas útil paraseguir culeando y saciando toda esa calentura era la pieza de la casilla. O lacasilla en general. Pero claro con la bendi chiquita y con todavía mis 2cuñadas en la misma pieza que nosotros todo se hacia mucho mas caliente yexcitante por el riesgo.
Esta noche en particular tenia un agregado mas a la citacaliente de culear como sea en la casilla, se quedaba a dormir el noviecito deuna de mis cuñaditas. Pero con tanta mala suerte que estando indispuesta micuñadita no pudieron culear. El pobre pendejo debería tener litros de lecheacumulados después de haberse besado y franeleado todo el dia. Para el momentoen el que estábamos acostados obviamente completamente en bolas con tantocalor, el rose de la piel desnuda en concha y en tetas de la jesi me puso laverga al palo mal. Comenzamos con unos buenos besos bien pasionales biencalientes. Sus tetas chocaban contra mi pecho. Mis cuñadas dormían pero elpendejito andaba demasiado caliente y para cuando levante mi cabeza de lastetas de mi turrita vi que desde la cama de ellos nos miraba con los ojos comoel dos de oro. Nosotros ni siquiera nos habíamos tapado con las sabanas asiquetenia toda la película frente a sus ojos pero en la vida real. La jesi rápidamentese me subio encima y mi verga sin forro piel con piel se clavo hasta el fondode su hermosa y algo peludita concha de luchona. En ese momento un olor deturra villera inundo mal la pieza. Mientras me saltaba encima y dejaba escaparuno tras otro gemidos de placer yo relojeaba un poco al pendejo alsado. Miraba sindisimulo ya, nos veía como culeabamos y parecía estar en Disney. Deje demirarlo por un rato mientras le comia esos hermosos y ricos pezones grandes ami turrita mientras ella todavía me saltaba ensima ya gritando de placer. Con esosgritos y sin importarnos absolutamente nada se despertaron mis cuñadas. Putearonun poco porque les cortamos el sueño pero sabían que no íbamos a frenar de modoque se dieron la vuelta y trataron de seguir durmiendo. La jesi con una hermosasonrisa seguía saltando sobre mi verga y gritando como una loba en celo. Para cuandovolvi a mirar a la cama del noviecito de mi cuñadita este estaba sentado en lacama apoyando la espalda contra la pared de la casilla. Estaba con la remeraceleste esa medio virga que tenia pero con el joggin y el bóxer a la altura dela rodilla. Ya evidentemente no podía mas con la calentura de vernos culearfrente a sus ojos y sin siquiera importarnos nada que ellos estuvieran ahí. Aprovechandoque nos estaba mirando y solo para volverlo mas loco mientras mi verga sinforro entraba y salía de la concha peluda de mi turrita yo comencé a chuparlebien salvaje las tetas. Tan salvaje que hasta le deje un par de chupones bienmarcados.
Para el momento en el que volvi a mirar de reojo el pobrependejo estaba clavándose una re paja mirándonos. No podía siquiera disimular,tenia la mano en la pija dura y se la pajeaba con muchas ganas. La jesi saltándomeencima se reia mientras entre grito y grito desataba todo su placer. Tanto fueronesos gritos que mi cuñadita se volvió a despertar (o nunca se durmió nose) peroencontró a su noviecito pajeandose mirándonos culear. Se puso como loca deenojada le dijo de todo mientras el pobre quedaba durito todavía mirando dereojo el garche nuestro. Tanto fue el enojo que lo termino sacando de la piezay de la casilla. “ándate pajero de mierda tanto te gusta mi hermana forro” le decíamientras la jesi turrita kilombera escuchando todo eso mas gritaba asi mas seescuchaba. La jesi termino acabando bien sarpado un buen squirt de chorros queempapo toda la cama mientras daba agudos gritos de placer. Al fondo se escuchocomo volvia mi cuñadita después de echar a su noviecito pajero. Yo calientecomo estaba no dude ni un segundo en llenarla por completo de leche la concha ami turra. Asi todos sucios transpirados y con la cama flujeada nos quedamostirados en la cama. Yo no dormi nada jaja pero la turrita de la jesi se durmió todo.Mi cuñadita se que me miro con cierto deseo…

2 comentarios - mi turra me garcha y mi cuñadito se pajea de caliente

putitamarica +2
Jajajaaja te pasas, estoy segura de que la cuñadita se le antojó dime que te la cogiste también y qué hiciste a tu cuñado un cornudito pajero jajaja qué buen show le diste
Joaquinyjesica +1
al pendejo lo echo a la mierda jajaja no lo vio mas pero a mi cuñadita si me la coji jaja
gust7387 +1
Muy bien relato. Y el morbo de que el pendejo los estaba mirando
Joaquinyjesica +1
seeeee olvidate ensima q eramos pendejos y q el wachin anduviera mirando nosotros mas calientes jaja