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Buena vecina 14

Los 3 me miraban embobados, con la vista perdida entre las curvas de mí cuerpo, Nico clavado en el escote y Ale en mis piernas al igual que Dani, si hubieran podido girarme con la vista estoy más que segura que lo habrían hecho. Acaricié mis pechos y subí un dedo hasta mí boca, lo chupe mientras cerraba los ojos, me paré y gire sentándome al revés en la silla, saque cola lo más que pude, seguramente mis nalgas se separaron tanto que pudieron volver a ver mí tanga roja completa. Hice un leve movimiento hacia adelante y atras como si estuviera cabalgando suave sobre la verga de algún macho, moviéndome lento para poder sentir su verga en todos los rincones de mí concha, solo usarlo para darme placer y sentirme lo más ensartada posible, los miraba mientras lo hacia, sonreía y luego “Plaaf” mí cola sonó fuerte por la auto nalgada que me di.

Yo: Les gusta ?
Ninguno respondía, no podían, solo hacían un movimiento casi imperceptible con la cabeza, en modo de afirmación.
Yo: Les gusta que me pegue ? Estoy segura que ustedes se mueren por hacerlo.

Yo: Ay, que rico papi. Dije moviéndome, realmente casi podía sentir una verga, me pegue nuevamente. Ay si, más fuerte. Y otra vez sonó mí cola, al ser de tez blanca después de los cachetazos el color de mí piel se acercaba más al de mí ropa interior, un rojo pasión.

Yo: Quiero que se toquen viéndome.
Ale: Que ?
Yo: Quiero que se pajeen mientras me miran.

Volví a sentarme de frente a ellos y me recosté sobre el respaldo de la silla, abrí las piernas y jugaba con llegar a acariciar mí vagina, quedaba a centímetros pero no lo hacía, mientras seguía chupando el dedo. Abrí los ojos esperando verlos masturbándose por mí pero no lo hacían, simplemente me miraban incrédulos. Volví a cerrar los ojos y está vez la yema del dedo medio llegó a acariciar el clítoris no lo hice a propósito quería seguir el juego de toquetearme pero sin llegar a ese punto pero así como no pude controlar mí mano tampoco pude con mí voz, les di el primer gemido real de placer, ese fue el detonante para ellos. En el mismo instante que mí boca soltó el quejido, mis ojos se abrieron y sus manos fueron directamente a sus vergas, fue lo que necesitaban. Mí abdomen se arqueó hacia adelante y mí mano quería acariciar a toda costa mí clítoris, no tuve más opción que hacerlo, la calentura era demasiada sumado al cosquilleo que apareció en mí cuerpo.

Mantenía los ojos más tiempo cerrados que abiertos y en mí mente volvieron a aparecer todos esos sucios recuerdos que me llevaron a hacer todo esto, ese viernes que esos vagos en aquella esquina me dijeron tantas cosas sucias como nunca me habían dicho en mí vida, ni siquiera ese estupido ex novio cuando teníamos algún encontronazo fogoso e intentaba decirme cosas sucias o pervertidas pero nunca lograron hacerme sentir como esos tipos. Ni mucho menos la tremenda morbosidad que lograron despertar en mí estos 3 pendejos con sus pequeñas artimañas que cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta que intentaban hacer para poder ver un poco más de mí cuerpo para fantasear y masturbarse en soledad pero quien diría que poco tiempo después, los tendría en mí casa, sentados en mí propio sillón y masturbándose al mismo tiempo, mientras yo, su nueva amiga les daba el mejor espectáculo que tendrían en su vida en ropa interior, sentirme puta ya era poco.

Las respiraciones agitadas de los chicos me hizo volver a abrir los ojos, los 3 clavando la vista en mí, pajeandose a una velocidad intermedia, seguramente si lo hacían más rápido no ibas a durar mucho.

Yo: Mmm, así me gusta verlos.. sigan así.

Me toque los pechos por debajo del corpiño, era algo incómodo hacerlo así pero mí otra mano estaba acariciando mí clítoris y no tenía pensado sacarla de allí.

N: Ss…sac…

Se le entrecortaba la respiración y no podía terminar la frase.

Yo: Que pasa bebé ?
N: Ssaac…sacate eso por favor
Yo: Que cosa ? Pregunté, aunque sabía a qué se refería.
N: El corpiño, Ssaac…sacate. Mostranos las tetas.

Tenía una obsesión con mis pechos, a todos les gustaba pero él estaba fijo en esa parte de mí cuerpo. Decidí ser buena con ellos, complaciente, después de todo, nos estábamos ayudando mutuamente.

Yo: Trae la mesa ratona y ponela acá en el medio.

Me miró confundido.

Yo: Dale, antes que me arrepienta.

Se paró y corrió rápido solo unos pocos metros para traerla, la verga dura saltaba y golpeaba contra su cuerpo, mí lengua rozó mis labios humectandolos con saliva.

N: Acá está bien ?
Yo: Perfecto.

Volvió a su lugar, la mesita había quedado en el medio entre ellos y yo, una especie de mini barrera. Me saqué el corpiño muy sensualmente, lo tiré sobre la mesita y seguidamente subí un pie sobre ella haciendo que mis piernas queden un poco más abiertas, les daba una hermosa vista seguramente. Los 3 gimieron masturbándose un poco más fuerte.

Dani: Terribles tetas tenés, mira lo que son.
Ale: No podes estar tan buena.
N: Qué ganas de apretar esas tetas, por favor.
Yo: Como ? Así ? Dije mientras las manoseaba con ambas manos.
N: Si, pero más fuerte.
Yo: Así te gusta más nené ? Lo hice como pidió y apreté mis pezones al final. Mmm que rico.

Seguían masturbándose mientras me veían tocárme sensualmente para ellos los pechos y de vez en cuando una mano se escondía bajo mí tanga para acariciarme la concha. Estaba completamente excitada al igual que ellos no quería que esto termine, me encantaría poder seguir viéndolos por horas aunque estaba segura que cuando quisiera proponer repetirlo en otra ocasión ninguno se negaría, los tenía bajo mí poder o al menos eso creía en este momento. Pero a su vez, también quería que terminaran, deseaba ver cómo saltaba la leche de sus vergas. Quién tendría más ? Cuál se vería más…sabrosa? ¿Querría probarla en ese momento ? ¿Dónde acabarían ? ¿Qué cara pondrían ? 

Yo: Eso, si, si, muy bien sigan así, háganlo más fuerte pajeritos.

Se calentaban aún peor cuando les hablaba de esa manera.

Ale: No nos vas a mostrar nada más ?
Yo: Estoy casi desnuda, no te parece suficiente?
Ale: No, con Dani elegimos tu culo como nuestra parte favorita y Nico eligió las tetas, solo mostraste las tetas, no es justo.

Tenían razón, no podía ser tan mala con ellos tampoco.

Yo: Está bien, tenés razón. Quieren verme la colita ?
Ale: Colita ? Eso no es una colita, mira el terrible orto que tenés. 
Yo: Ay bueno, que manera de hablarme es esa ? Dije juguetonamente.

Me paré y de espalda quería darles el espectáculo final de la noche, acá terminaría y eso sería todo, no obtendrían nada más de mí. Tal y como lo hice con la pollera, me baje la tanga manteniéndome unos segundos, agachada tratando de quitarla de mis pies y sin doblar las rodillas, tenían mí culo abierto de par en par frente a ellos en primera persona, tan cerca que seguramente podrian oler mí sexo, por la pose también se veía un poco mí vagina. Moví un poco la cola para ellos y sacudía mis nalgas, juro por dios que si alguno se atrevía a nalguearme o tocarla, no me hubiera molestado para nada y hasta podría haber pedido más, volví a sentarme.

Yo: Toquense para mí, quiero verlos.
Ale: Así te gusta ?
Yo: Más, más fuerte, más rápido. 

Yo también acariciaba mí clítoris frente a ellos con un pie apoyado en la mesa.

N: Tocate las tetas.
Yo: Como te gustan mis tetas pendejo no ?
N: Me encantan, quisiera tocarlas, chuparlas, apretarlas.
Yo: Con eso te alcanza ? Pensé que querrías dejarmelas llenas de leche.
N: Ufff no me hables así, me vas a hacer acabar. Ya no doy más.
Yo: Y acaba entonces, quien te lo impide ?
Dani: Y a nosotros, no nos mostras nada más ? Todo para él y te olvidas de nosotros, me pongo celoso.
Yo: Como me voy a olvidar de ustedes ? Es el más chiquito pobrecito..
Dani: Y bueno, Mostranos algo más, queremos acabar nosotros también.

Preste atención puntualmente en sus vergas, en este tiempo solo los miraba tocarse sin observarlas puntualmente. Las miré una por una, cuando Nico bajaba la piel y dejaba al descubierto la cabeza, estaba algo morada al igual que la de Dani pero la que más me sorprendió era la de Ale, parecía haberse engrosado más aún, las venas estaban muy marcadas y su cabeza estaba de un color bordo oscuro, me encantó.

Yo: Qué más quieren ver? Le respondí a Dani.
Ale: Deja de dar vueltas y mostra el orto putita, tengo la leche en la punta de la verga.

No tenía la intención de que ninguno me hablara de esa manera, pero mientras más escuchaba más mojada estaba. Inmediatamente me giré sobre la silla, poniéndome en 4 sobre ella parando mucho el orto, como le gusta decirle a Ale. Mientras me tocaba, seguía mirándolos.

Yo: ¿Así quieren verme hijos de puta ? Pajeense fuerte, quiero verlos acabar ya.
Ale: Por Dios, mira ese orto, para chuparlo toda la noche.
Yo: Solo chuparlo ?
Ale: Para empezar, pero mira lo que tengo para poner ahí. Se agarró la base de la verga y la movió un poco, parecía haberse agrandado aún más.
Yo: Sos loco ? Me va a doler.
Ale: Sabes cómo te lo dejaría con esto ?
Yo: Como ?
Ale: Todo roto te dejaría el orto.
Yo: Ay pendejo, no tengo ninguna duda.

Estaba cerca de acabar pero quería que ellos lo hicieran primero, creia que tendría un mejor orgasmo si veía toda la leche que sacarían por mí.

N: Voy a acabar, no doy más.
Los otros chicos estaban igual.
Yo: Acaben entonces…
Ale: Donde ?

La respuesta rápida que se me vino a la mente fue: “En mí boca o que descarguen todo su semen sobre mí” pero me contuve, no sé cómo. 

Yo: Acaben acá. Les tiré mí tanga arriba de la mesa ratona. 

Ale salto del sillón y la agarró enseguida, la olió profundo y se la paso a Dani, este hizo lo mismo y se la paso a Nico.

Yo: Dejen la tanga en la mesa, y llenenla de leche ahí.

La tiraron y se acercaron casi arrodillándose, no quería perderme este espectáculo, lo espere toda la noche. Me volví a sentar frente a ellos, abrí bien las piernas y puse los pies sobre la mesa, mí concha estaba abierta como una flor, completamente empapada, mientras los veía estar cerca de acabar yo también me tocaba para hacerlo con ellos. Escuché quejidos fuertes de ellos ya estaban llegando y por fin, logré ver mí tan ansiado premio. Mientras lo hacían, les hablaba.

Yo: Si así pendejos, llenenla de leche.

Yo: Llenen mí tanga de leche, ensucienla completa.

Yo: No dejen una gota sin salir.

Yo también me quejaba a tal punto que acabé al mismo tiempo que vi la primera gota salir de una verga. Todos nos quedamos sentados recuperando el aliento, apenas pude moverme agarre mí tanga solo con dos dedos, y la acerque a mis ojos para verla de cerca, estaba bañada en leche de diferentes tonos y texturas. No hubiera podido tragar tanta leche, pensé, cuál será la más rica ? No iba a descubrirlo en ese momento tampoco, pero sí habría una próxima oportunidad tal vez, pediría que acaben en otro lado. 

Yo: Conformes ? Les pague ?
Chicos: Si, más de lo que pensamos.
Yo: Muy bien, pónganse la ropa y váyanse.

No les di mucho tiempo para nada, quería que piensen solo eso, que pague lo que debía y listo. Se vistieron y los acompañe hasta la puerta de mí casa, yo no salí porque seguía desnuda, solo asome la cabeza para que nadie me viera. Cerraron la puerta y me saludaron desde la vereda.

Yo: Chicos. 

Al darse vuelta para mirarme, asome mí cuerpo desnudo para que puedan mirarlo una vez más, di una vuelta completa y les dije “Buenas noches” tirandoles un beso e inmediatamente cerré la puerta.

Me lleve la tanga al cuarto y la dejé en la mesita de luz… estaba muy cansada y tenía sueño pero cada vez que estaba cerca de dormir, abría los ojos y la veía, bañada en leche. Que hago con esto ahora ?

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