You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Tengo un encuentro con una pareja, Su Primer Trio. (Prt.1))

Relato sugerido por un seguidor (Redfenix_) espero les guste.




Uno de las cosas que empece a hacer cuando mi esposa me dio permiso era el de hacer tríos con parejas. En algunas ocasiones era la primera vez que lo hacían y decidían buscar a personas como yo para probar si la cosa funcionaba antes de meterse en el mundo de los intercambios y esas cosas.




En este caso, una pareja joven de treinta y tantos años contactó conmigo porque querían hacer un trío en el que ambos en donde ambos interactuaran conmigo. Es decir, que el chico también tuviera sexo conmigo. Fuí a su casa, me recibieron muy atentamente y desde el principio noté que la chica estaba un poco nerviosa. Hablé un poco con ellos sobre si tenían idea de lo que querían hacer y si habían hecho trios ya, y dijeron que no. Dijeron que querían probar la experiencia y ver si a partir de ahí podían ampliar su vida sexual.
Cada pareja requiere un trato diferente, y en el tema del sexo más aún, porque el abanico de personalidades y gustos es tan amplio que puedes tener desde una persona al que le gusta que le azoten y le maltraten hasta otra persona que lo único que quiere es un poco de cariño y que seas amable con él o ella. Por tanto, como ví que la chica estaba nerviosa, la pregunté si estaba segura de que quería tener sexo. Miró a su pareja, tuvo una sonrisa nerviosa y asintió con la cabeza. Muy linda ella.
A veces me he implicado bastante en el aspecto emocional de la relación y he insistido mucho con el consentimiento, porque como persona forzada a tener sexo sin consentimiento, sé lo mal que se pasa. Cuando se dan situaciones como éstas, siempre hay un miembro de la pareja que desea más que el otro hacerlo, y en muchas ocasiones, la otra parte, por complacer a su pareja, accede a ello.


 Así pues, cuando no veía clara una situación, me gustaba hablar individualmente con cada uno de ellos. Así que primero hablé con el chico, y me dijo más o menos lo que he contado anteriormente: que quería probrar el trío por primera vez, ampliar el abanico sexual y probar el sexo con un macho. Después hablé con la chica, y al estar a solas se puso un poco más nerviosa, la tome de la mano, la pedí que se tranquilizara y le dije que si no estaba segura o que si lo hacía en contra de su voluntad que me lo dijera. 




Me sonrió y me dijo que sí quería hacerlo, lo que pasaba es que era muy tímida y le costaba al principio relacionarse con otras personas. Era una chica preciosa; bajita, con una melena rubia rizada y unos ojos azules muy bonitos. Lo cierto es que me alegró que todo estuviera bien y poder tener sexo con aquella preciosidad. 
Una vez aclarado todo, nos dirigimos los tres a la habitación, empecé abrazando a la chica, la acaricié esa cara tan bonita y comencé a besarla. Aunque seguía nerviosa, a medida que la besaba ví que se iba relajando. Me encantaba besarla, además de ser preciosa era súper dulce y besaba bastante bien. Acaricié de nuevo su rostro, ella sonrió y comencé a quitarme la ropa, tras lo cual ambos comenzaron a acariciarme. 
Ella me tocaba con miedo, así que tome sus manos y las puse sobre mi pecho, después sobre mi culo (ambos nos reímos) y finalmente puse su mano sobre mi verga. Le entró una risa nerviosa, pero comenzó a palparlo y a ponerse cachonda, y mi pene se puso erecto. 


Después empecé a tocar el pene del chico, que estaba también muy erecto y le dí un beso para que probara si le gustaba; dudó un poco, pero en seguida me besó él a mí. Mientras nos besábamos, la chica nos acariciaba a ambos y la gustaba lo que veía. Los besos y las caricias dieron paso al sexo oral; senté al chico en la cama y comencé a mamársela muy rico. Gemía mucho y sujetaba mi cabeza mientras esta iba arriba y abajo solo mamando y mamando (siempre me ah gustado complacer a los demás) entonces miré a la chica para que lo hiciera conmigo; la acerque a mi y agarré el pene del chico y lo dirigí hacia la boca de ella. Le dió unas chupadas y tremenda mamada mientras yo acariciaba su cabello y en una pausa la besé (ya había empezado a sentir el olor y sabor del pene de su novio en su boca), tras lo cual volví a meterme la pilinga del chico en la boca, le dí unas pocas chupadas y mamadas y entonces la puse entre ambos para que lo hiciéramos ambos a la vez. Si nunca lo han probado, les recomiendo que chupen o mamen una vera con su pareja o con su novia. El contacto de los labios con una polla por medio es muy excitante y hace que la relación crezca en confianza. Así estuvimos chupando y mamando su novia y yo el pene de su novio, solo se escuchaban los sonidos de chupeteo y nuestra saliva totalmente esparcida en su pene. Besábamos su pene y al mismo tiempo me besaba con ella cuando nos cruzábamos.




Tras chupársela los dos al chico un rato, llegó el turno de ella; la tumbé en la cama, la besé de nuevo, la chupé sus preciosos pechos y comencé a comerle la conchita con un hambre voraz. Era rosita, con muy poco vello y delicioso; ella gemía mucho, y su novio le comía las tetas y el nerviosismo había dado paso al placer. Tras provocarle el orgasmo, se quedó unos segundos tumbada en la cama disfrutando del momento y le pregunté al chico si quería probar mi verga. Encogió los hombros como diciendo "esta bien, vamos", así que me tumbé junto a la chica, y su chico se metió mi pene en la boca y comenzó a mamarla. Se notaba que no lo había hecho nunca y le dí algunas indicaciones para que lo disfrutáramos ambos aun mas. Mientras él exploraba cómo chupar su primera verga, yo acariciaba a aquella rubia preciosa que ahora miraba atenta cómo su novio me hacía el trabajo oral. Tras unas chupadas, ella se sumó, compartieron mi pene por un rato. Me encantaba verlos a ambos comerse mi pene, saber que una parejita tenia tantas ganas de experimentar y ahora estar consumidos por la lujuria me ponía mil. Y cuando el chico parecía tener bastante, se quedó ella sola chupándomela. Lo hacía con ansia, no quedaba resto de timidez o nervios, ahora era puro deseo; yo solo le acariciaba su pelo y de vez en cuando la empujaba hacia mi verga para que la gozara.


La besé de nuevo y volví a comerle la vagina otro poco; estaba muy mojada, así que me puse el condón, miré esos preciosos ojos y la penetré muy despacio. Fui poco a poco subiendo el ritmo mientras ella gemía cada vez más fuerte y sus manos me agarraban con más fuerza. Hice una pausa, la puse a cuatro patas o de perrito y ahora era el novio el que la penetraba mientras a mí me la chupaba. Tenía una cara tan bonita que cada poco interrumpía la mamada para besarla, hasta que me senté delante de ella la agarré la cabeza y estuve besándola mientras su novio la follaba. Sus labios y los míos se encontraban mientras gemía y ponía esa cara de placer. 


Hasta aqui la primera parte de este relato.

0 comentarios - Tengo un encuentro con una pareja, Su Primer Trio. (Prt.1))