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Experiencia fuera de lo común

Hola, empezaré por describirme para quienes no me conozcan. Soy una chica de cdmx, actualmente ando en mis 20s, complexión atlética con curvas, cabello oscuro lacio, no tengo un cuerpo exuberante, tengo prominencias leves, pero me gusta, tengo bonito trasero creo que es mi mayor atributo y linda cara.
Experiencia fuera de lo común
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Me considero en general reservada, pero tiendo a sentirme muy atraída por cosas fuera de lo común para muchas chicas e inclusive he tenido contacto con personas por medio de chats. En algún punto tuve un contacto con un albañil, sin embargo, solo se quedó en el chat, pero me llegó a compartir su número, aunque nunca me animé a llamarlo ni nada por el estilo, porque aunque me siento atraída por ciertas cosas, también soy muy nerviosa y reservada al respecto, por lo que muchos de los encuentros que he tenido han sido más bien espontáneos o solo se dan porque en el momento me he dejado llevar, y esta ocasión fue más o menos lo mismo.

Llevaba ya algún tiempo pensándome en contactar a este albañil porque la verdad es que llegó un punto en que tenía una excusa para hacerlo. En mi casa, específicamente en mi cuarto hay un pequeño espacio extra que usábamos como closet, pero que estaba en mal estado, por lo que no lo usaba ya, y si lo quería debía ser arreglado.
Ya había pasado un tiempo de mi plática con el albañil al que llamaremos José, por lo que estaba segura no me recordaría si quiera. Obviamente esta platica había sido de tema hot, no tan hot pero si jajaja. Después de estarlo pensando bastante tiempo lo había comentado en mi casa, y mencionado a esta persona como alguien que había arreglado ciertas cosas en casa de algún amigo mío y lo recomendaban.

En mi casa no les pareció mala idea si yo quería arreglar ese espacio, por lo que sin problemas me dijeron que sí, podía contactarlo y ver si podía venir a revisar para ver los costos y demás. Para este punto yo estaba super nerviosa porque no podía creer que me fuera a animar a contactar a esta persona.

Como comenté nuestro contacto nunca se dio por otro medio que el chat, por lo que dije “ok, puedo contactarlo y si llega a venir y pasa algo pues está bien, y si no, solo se hará el trabajo y ya, no hay pierde” y eso hice. Le escribí por whatsapp tan pronto como me autorizaron hacerlo, era un mensaje simple con “Hola, mi nombre es tal disculpe en algún momento pedí recomendación de algún albañil y me dieron su número, tengo un trabajo de tal cosa en tal zona de la ciudad y me gustaría saber si le interesaría”
Estuve todavía más nerviosa esperando una respuesta, y solo pensaba que ojalá no me preguntara quién había dado la recomendación porque no sabría que decir; por suerte no fue así. Para no hacer el cuento tan largo, no tardó mucho en responderme diciendo que sí, que podía ir a verlo para cotizar, y que podía cualquier día de los restantes de la semana, preferentemente en la mañana.

Acordamos la cita para pasado mañana de ese día, y la verdad es que todo se estaba dando bien, inclusive tenía que recibirlo yo sola, ya que nadie más se encontraba en casa por las mañanas generalmente.

Llegó el día, esto ocurrió en verano por lo que yo usualmente andaba solo con short y una blusa, sin nada debajo. José llegó puntual; era un hombre mucho más alto que yo, con algo de barriga, canoso, con una barba de algunos días sin rasurar, para ese entonces yo le calculaba unos 45-50 años. Ésto pasó el año pasado.

Cuando abrí la puerta él se presentó y noté que me miraba de arriba abajo, obviamente no tenía ni idea de que llegamos a hablar con anterioridad y yo sabía el morbo que le daba alguien joven como yo y ciertas situaciones en su trabajo como albañil.


- Hola muñequita, soy José, vengo a ver lo del arreglo que me encargaron. – Noté que lo dijo con cierto tono morboso en su voz pero hice como que fue de lo más natural.
- Hola, sí, claro adelante, el arreglo es en mi cuarto, si me puede seguir por favor

Lo llevé a mi cuarto, que es el que está más al fondo, pasando todo lo demás en mi casa, es básicamente el último cuarto y le mostré el “closet”

- Sí sin problemas puede quedar, solo que no sé bien en cuánto tiempo, tal vez sí me eche al menos unas dos semanas en arreglarlo y eso si vengo seguido, princesa

- Ok sí, no hay problema, yo siempre estoy aquí

- ¿Y vives sola, reina? – Me preguntó de nuevo con el mismo tono que al inicio

- No, mis papás están igual, pero hay días que no, como hoy. – A lo mejor era mucho riesgo de mi parte decir algo así pero ya estaba hecho

- ¿Uuuuuy pero sí me puedes atender tú entonces verdad?

- Sí claro, de hecho siempre estoy en mi cuarto entonces pues cualquier cosa que necesite estoy aquí

- Vale muñeca, ¿pues que te parece si empiezo mañana mismo? Tengo algo de material que puedo usar para empezar lo más pronto posible

- Claro, por mí no hay problema

Se le veía mucho morbo en la cara por la conversación que acabábamos de tener, y de mi lado yo solo actuaba como lo más natural que podía. Lo acompañé a la puerta y antes de irse me preguntó “Oye, princesa, y ¿mañana igual están tus papás o tengo el gusto de que me recibas?, Digo, solo para conocer a los patrones jajaja

Obviamente yo sabía que solo lo decía por saber si me iba a poder estar morboseando, pero solo le respondí que seguramente no estarían tampoco y se marchó. Toda esa tarde transcurrió normal aunque yo estaba nerviosa por recibirlo y lo que pudiera pasar.

Al día siguiente en efecto estaba yo sola, y prácticamente con el mismo tipo de ropa que el día anterior, blusa delgada y pantalón corto, sin nada abajo, por lo que se me llegaban a marcar los pezones.

Cuando llegó fue prácticamente la misma rutina que el día anterior, con ciertos comentarios de su parte y las miradas. Él empezó a trabajar y yo estaba cerca en mi cama con mi computadora en las piernas, notaba como buscaba excusas para voltear a verme porque en la posición que él estaba no podía verme directamente.

La situación me estaba dando mucho morbo porque sabía lo que hacía por lo que doble las rodillas y dejé las piernas separadas para usarlas como soporte de mi laptop entonces cada que volteaba podía ver perfectamente mis piernas abiertas, aunque tenía shorts era bastante corto.
- ¿Oye nena y tienes novio? – Me preguntó de la nada

- Jaja, no, no tengo

- Uy qué mal nena, y qué raro, una princesa como tú soltera

- Está bien, no estoy buscando una relación ahorita, ¿usted es casado?

- Lamentablemente sí nena, pero si se tiene una nena sabrosa no me pierdo la oportunidad jajajaja

Solamente me reí y seguí con lo mío esperando a ver si me comentaba alguna otra cosa, pero nada, el día transcurrió normal, y se retiró poco después de que llegaran mis papás y se presentara.

Después de esto él volvería hasta dentro de dos días, cuando lo hizo volvió a pasar lo mismo que los anteriores, con las pequeñas insinuaciones y las miradas. Esta vez me empezó a comentar algunas cosas especificas del arregló a lo que yo solo le respondí casualmente

- Oh okay, y, ¿estará muy difícil de arreglar todo?

- Tal vez no, mira nena para que veas

Me acerqué a donde estaba, como comenté era un pequeño espacio, posiblemente de metro y medio x metro y medio; se hizo a un lado para dejarme pasar y me puse de cunclillas enfrente de él. Me empezó a explicar cosas que la verdad eran completamente irrelevantes para mí, pero en lo que lo hacía señalaba ciertas cosas y aprovechaba para rozarme el pecho derecho por un lado con su mano. La situación era bastante obvia, y empezó a hacer que se me endurecieran los pezones, se notaba porque nuevamente yo no traía nada debajo.

Cuando al parecer termino de explicarme dio un último roce a mi pecho, un poco más agresivo, porque traía una herramienta en la mano, y lo rozó con eso, pero está vez me pidió disculpas, como si hubiera sido un accidente.
- Ay perdón nena, ¿no te lastime?

- No, no está bien

- ¿Estás segura, y si mejor me dejas checar que estes bien?

- No.. este… está bien solo fue un roce

- Ándale nena no vaya a ser que te vaya a doler más tarde, déjame ver – No sabía que decirle solo me quedé callada dudando,y antes de responderle el siguió

- Mira, solo vamos a checar, ¿sí? – Decía en lo que me alzaba la blusa

Me la alzó rápido, posiblemente para evitar que lo detuviera, con una mano agarraba la blusa para que no se bajara y con la otra me empezaba a tocar el pecho sin decir nada. Me lo empezó a estrujar hasta que empezó a usar ambas manos para tocar ambos. Con el empuje que hacía yo ya andaba recargada contra la pared y el prácticamente encima de mí. No le decía nada, pero sí estaba un poco asustada aunque sabía que yo lo había dejado.

- ¿Te gusta verdad? Esto querías desde que me recibiste, se notaba. Si te portas bien vas a ver cómo lo disfrutas todavía más, nenita

Dejó de agarrarme con una mano y puso su boca en mi pezón para empezar mamar. En cierto momento la mano que había soltado la bajó para meterla entre mi short y tocarme mi conchita que ya estaba bastante húmeda y él obviamente lo notó.

- Jajaja, te dije que te iba a gustar, putita, se ve que ya querías esto y lo buscaste.
Siguió así por unos minutos hasta que se levantó, se desabrochó el pantalón, y sin bajarlos se sacó la verga. Era de buen tamaño, pero sobre todo me parecía más gorda de lo normal. Estoy segura que puse una cara de susto, pero no me dio tiempo de hacer nada porque tan pronto la sacó me agarró de la cabeza y me jaló para que empezara a mamar.
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- Chupa, puta – Abrí la boca lo más que pude y él llevaba el ritmo moviéndome la cabeza

- Mmmmm qué pinche rico mamita, desde que te vi esa boquita la quise tragándose mi verga, así nena, que linda carita tienes y más tragando verga, sigue mmmmmm

No sé cuánto tiempo estuve así, solo pensaba en evitar las arcadas que me estaba dando, hasta que oí la puerta de la entrada y él también

- Puta madre. – Me soltó y rápidamente puso su verga de nuevo en el pantalón con algo de esfuerzo, yo salí de ahí, me arreglé la ropa y lo que pude del cabello antes de volver a mi cama y tomar mi laptop.

Mis papás llegaron y saludaron como siempre preguntando como iba el trabajo

- Todo va bien, apenas empezando bien, espero estos días empezar a rellenar con el cemento, hoy ya no se pudo, seño - Cuando terminó de decir esto me volteó a ver y sabía bien a lo que se refería, pero obviamente en mi casa el comentario fue de lo más normal

Nada más pasó desde que llegaron a mi casa, hasta que era momento de irse, no perdió la oportunidad de agarrarme el la pompi y una nalgada y presionarme el pecho porque no había nadie cerca, para despedirse con un beso en la boca.

- Hoy no se pudo reina, pero para la otra me voy a descargar toda leche que me dejaste acumulada y te la voy a dejar adentro.

Se fue luego de decir eso y escuché como se despedía de mis papás. Yo seguía shockeada por lo que había pasado ese día, si no hubieran llegado estaba segura que aunque no me hubiera cogido, sí se habría descargado en mi boca si llegaban un poco más tarde a mi casa. Me había gustado chupársela la tenía muy rica y grandota así que me daba morbo que me cogiera.

Parte 2

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