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Mi tia cachonda

Romina era mi tía favorita, la única hermana de mi papá, ella tenía una vida espectacular, era una diseñadora de moda, muy reconocida de la ciudad, trabajando para grandes marcas y hasta hacía sus propias pasarelas, era muy divertido. Tenía todo lo que alguien podría desear, bastante dinero, una vida tranquila, trabajaba únicamente cuando le llegaba la inspiración, no tenía hijos y estaba casada con mi tío, era perfecto, yo le recalcaba, todas los días que ojalá tener su espléndida vida, pero cada vez que le decía eso, llegaba su frase que me soltaba siempre.
Romina: Ayyy hijo, no sabes lo que dices.
   Yo nunca entendí porque alguien no quería tener su vida pero esque ni que ella quiera tener su vida yo no lo entendía. Pero resulta que era más simple de lo que parecía, cuando cumplí los 17 lo entendí, ella no quería su vida porque se le había pasado, siempre vivió como soltera, pese a tener marido y estar casada, nunca acento cabeza, no tuvo hijos y todos dicen por ahí que ella tuvo varios desliz con otros hombres, básicamente que era una solterona en una vida de casada, ahora estaba en un matrimonio dudoso, dónde ella no se animaba a salir y ya no estaba en edad para ser madre, y eso era lo que ella en el fondo quería, una vida de familia, dónde pueda ser madre y tenga un esposo maravilloso, dos cosas que ni tenían pero eso era su culpa, ya que le dedicó todo su esfuerzo a sus diseños, los cuáles la mayoría les dejó de gustar. Básicamente estaba atrapada en sus propias decisiones hundiéndose en una miseria que la condenó, pero yo seguía sin entender lo malo, me seguía pareciendo una buena vida, tenía sexo cuando quisiera, mucho dinero, no tenía que trabajar y encima no tenía que controlar su lujuria era espectacular y la verdad que lo de tener hijos no se lo entendí porque yo no quiero hijos en mi vida.
   Así que una noche charlando con ella, antes de irme a Bariloche, me dió algunos consejos, que disfrute mi juventud pero no deje de concentrarme en la vida y también me dió mucho dinero, porque Bariloche es una vez en la vida, esas cosas hay que pasarlas al máximo, aunque después te arrepientas, pero yo no me iba arrepentir porque no solo lo disfruté mucho, sino que me traje algo muy especial, un tipo me vendió un collar supuestamente mágico que estaba encantado con un hechizo, era un collar que se dividía en dos, si lo compartías con otra persona cambias de cuerpo con ella, así que lo iba a probar en mi tía.
Mi tia cachonda
   Supuestamente el efecto podía ser temporal, en principio era una semana, para probar como sería mi vida si estuviera en el cuerpo de mi tía y como viviría ella en mi cuerpo, la idea le encantó, así que esa noche activamos el collar e intercambiamos de cuerpos, yo me fui a dormir como Romina, mi tía, una señora muy atractiva, con unas tetas hermosas y un culo bien carnoso, estaba muy rica la señora y mi tía se fue a dormir como James, un joven de 17 años con la leche al palo que estaba por entrar a sus últimas vacaciones antes de ir a la universidad.
   Me levanté en su cuerpo, tenía un culazo terrible, pero fue raro, su esposo, mi tío, estaba raro, cortante, frío, no me hablaba, ¿Acaso su relación se estaba muriendo? No quería eso, así que me tomé muy enserio el papel de mi tía.
gender bender
   Me acerqué y jugué con algo que el no iba a poder resistir, el sexo, lo empecé a pajear, sabía cómo hacerlo, despacito, muy suave, tirando bien hasta el fondo el cuerito y apretando fuerte, su cara mostraba satisfacción, lo estaba haciendo bien, puse cara de trola, mientras lo miraba y me empezaba a calentar, mi cuerpo de mujer se estaba calentando, sentir su verga en mi mano me hacía desear sexo.
genderbender
   El se levantó, me corrió, y me acercó la verga a la cara mientras me agarraba de los hombros para ponerme de rodillas, yo me dejé, mi tío se sorprendió, eso era raro, mi tía ya no cogía con él, no se trataban bien, eso no era habitual, pero no se quejo y me cuerpo estaba caliente quería verga, así que abrí la boca y me la trague, mientras él me agarraba de la cabeza y después me empezaba a coger la boca, era brusco y fuerte, y yo muy inexperta, me empezó a chorrear baba, pero no la solté seguía con su verga en mi boca, empujandola hasta el fondo mientras tragaba saliva como podía, porque su verga era muy larga y me chocaba la garganta, me atragantaba pero la aguanté como campeona, realmente no me gustó pero él lo disfruto mucho, así que si era por eso estaba dispuesta hacerlo más seguido.
gender x
   Pero mi tío seguía sin correrse y con la verga bien dura, así que hice lo que cualquiera hubiera hecho, me subí a su verga y se la empecé a montar, entró de golpe, ya estaba lubricada, muy mojada y su verga bien chupada, era grande, chocaba mi útero, pero no dolía sino que causaba un cosquilleo fuerte, era placer, cada salto que hacía sobre su verga mientras él me acompañaba el movimiento con sus manos era placentero, yo gemia, su verga me golpeaba bien profundo, pero no podía evitarlo, se sentía bien, el sexo como mujer era increíble, hasta que él por fin mermo su resistencia y se vino, todo adentro, sentí como su verga palpitaba mientras me disparaba el semen adentro, bien caliente cada lechazo, mi concha rebalso de semen, pero se sintió bien, de hecho quería más, pero era imposible dura mucho, pero una vez que se viene no hay forma de levantarlo de nuevo.
  Esa tarde la llamé a tía hablamos y me contó como era su vida y las dificultades de su relación, ya que se veía inestable porque ella era una mujer que le gustaba jugar con otros, ahí me enteré el acuerdo que tenían y la verdad que me sorprendió, me asustó sonaba a muy trola, pero era raro si yo no lo hacía ¿Me iba a creer que era mi tía? Ell y su vida era complicado. Pero en eso mi tío me interrumpió, me expresó más o menos lo que sentía así que le busque la solución, para ver cómo salvar el matrimonio.
de hombre a mujer
   La respuesta era simple, tener esa vida pero con él incluído, un trío con otro hombre, a él no le gustó, no quería ser parte de eso, pero lo convencí que pruebe una vez, después de eso no hubo vuelta atrás, un completo extraño y mi tío me estaban cogiendo, él dándome por el culo pero, lo estaba disfrutando, me estaba dando fuerte, mientras el otro ni se movía y me la dejó insertada en la concha él era el que se movía bien brusco, enpujandomela está el fondo del culo, mientras yo gemia, no dolía, no era la primera vez que mi tía usaba ese agujero, de hecho creo que lo usaba con mucha frecuencia, así que solo era placer, nunca pensé que me cogan por el culo se podía llegar a sentir tan bien.
cambio de cuerpo
   Después de un rato de sexo, los dos se estaban por venir, se sincronizaron sus corridas, obvio los paré, ninguno se iba a correr adentro, yo no iba a dejar que un extraño se corra en mi concha y tampoco que mi tío que por más que me gustó se venga adentro de mi culo, era raro, así que me puse de rodillas y les abrí la boca, que me lo echen en la cara, porque la verdad me daba un poco de curiosidad probar a qué sabía el semen.
   Con el correr de los días dejamos de hacer eso, el trío no me convenció aunque me gustó, yo no me quería separar, mi tía me habló muy bien de mi tío, pero la relación estaba desgastada y más con lo putona que era mi tía, mi tío mucho no aguantaba, a pesar de tener ganas de hacer eso más seguido, me resisti a solo coger con él, así que nuestro día a día era muy rurinario y lleno de sexo.
body swap
   Más cuando recordé que ella era diseñadora y tenía en su armario infinidad de ropaz entre ella lencería muy sexy que me hacía ver bien puta y mi tío no aguantaba las ganas de cogerme con eso puesto, así que era simple, si quería coger me ponía algo de eso, entonces agarraban y me daban como cajón que no cierra, las mejores y más morbosas y apasionadas noche de sexo en la que me convertía una puta entera era usando un conjunto de estos.
puta
   Mientras el lo tiraba al lado y reclamaba su premio, su cuerpo, mientras me cogía, por cualquier agujero que el quisiera mientras yo me dejaba y gemía como una puta, porque eso es lo que era, una vil y sucia puta amante de la verga, que se dejaba dominar por cualquier hombre que tuviera un trozo importante entre las piernas, ahí estaba para él, sacando culo mientras le gemía y le pedía más.
infiel
   Yo no fui la única que disfruto, en mi cuerpo mi tía me contó muchas de sus travesías, con sus encantos, conquistó a varias jóvenes calientes con ganas de sexo y él estaba dispuesto a dárselo, cogiendo disfrutando de los placeres masculinos y el ver como una mujer gime y disfruta de tu verga no tenía precio, parece que ella había encontrado su lugar, la forma de rehacer una vida y poder coger con cuánto quisiera sin que tenga mucha consecuencia, ya que en el hombre según ella estaba normalizado.
   Pese a que yo salve la relación y estaba muy contento en su cuerpo, no podía aguantar, era todo perfecto mi tío me trataba con mucho amor y me cogía bien pero no era suficiente, mi cuerpo me pedía más, era insaciable, el trío me daba vueltas en la cabeza, necesitaba más, ahí fue cuando mi tía me dijo que resistirse era imposible ese cuerpo era muy cachondo y necesitaba verga de varios hombres, así que volví a la vida antigua de ella, pero a escondidas no quería que mi tío se entere y se sienta traicionado.
Mi tia cachonda
   Está era la única forma que tenía, yo no lo quería lo necesitaba, para poder llevar una vida ordinaria y feliz con mi tío necesitaba de vez en cuando tener una escapada, juntar ganas en la semana y el finde estar así, siendo usada por muchos hombres, mientras más mejor, dándome por todos lados, revebtandome usandome a su antojo, mientras recibo toda la verga que puedo y calmo mi calentura, porque sino es imposible, este cuerpo de mi tía es realmente muy cachonda. Fin.

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