Una noche sali con un grupo de amigos y terminamos tomando demasiado todos, sobre todo los chicos. Terminamos en la casa de uno de ellos. Éramos cuatro: mi amiga, el chico que le gustaba, su amigo (que se llamaba Lucas) y yo. Seguimos bebiendo, riendo, bailando y la pasamos muy bien. Lucas se pasó toda la noche bromeando conmigo, coqueteando, insinuándose abiertamente, incluso que duraba mucho en la cama. Me decía al oído que me iba a hacer pasar muy bien, que la tenía grande y gruesa, y que si me animaba me iba a hacer gritar de placer. Para completar Mica lo molestaba diciendo: Nunca viste unas tetas tan grandes? mira lo que son, mientras me abrazaba por detras y movia mis enormes senos.

El no paraba de verme, con mezcla de lujuria, deseo y por supuesto embriaguez.En un momento Lucas se levantó diciendo que iba al baño y desapareció. Pasaron varios minutos y no volvía. Mi amiga me miró y me dijo riendo:—Andá a ver qué hace, capaz se quedó dormido.Fui hasta la habitación principal y lo encontré acostado en la cama, completamente dormido. Intenté despertarlo moviéndolo un poco, pero nada. Estaba muy borracho. Antes de irme, recordé todas las cosas que había estado diciendo toda la noche sobre su verga. La curiosidad me pudo es la verdad, arrime la puerta de la habitacionMe acerqué más a el y, con cuidado, le bajé un poco el pantalón y el bóxer. Cuando la vi, se me cortó la respiración. Realmente no había mentido. Era grande, muy gruesa, pesada y semi-dura incluso dormido. Mi mente se llenó de pensamientos sucios y mi cuerpo reaccionó al instante“Está muy dormido… tal vez ni lo note, incluso los chicos estran en el living besandose”, pensé.La tomé con las dos manos. Era realmente gruesa, no podía rodearla del todo. Empecé a masturbarlo despacio, sintiendo cómo crecía y se ponía completamente dura entre mis dedos. No pude contenerme más. mire de reojo hacia la puerta , Me incliné y me la metí en la boca lentamente.- se movio un poco- Asique me puese a chupársela con ganas, bajando todo lo que podía, lamiendo el tronco grueso y succionando la cabeza hinchada. Estaba muy caliente y excitada.De repente la puerta se abrió. Era mi amiga. Levanté rápido la mirada con su verga todavía en mi boca y le hice señas desesperadas para que no hablara y se fuera. Ella se tapó la boca, se rio en silencio y cerró la puerta. segundos después escuché la puerta de entrada de la casa cerrarse. Se habían ido y nos habían dejado solos.

Ahora sí estaba completamente encendida. El alcohol, la situación prohibida y esa verga enorme me tenían loca. Me desabroche el jean y frote mi clitoris sobre l tanga, pero no era suficiente. Pense y me dije: entonces usare otra cosa, Me quité los jeans y la tanga rápidamente, me di vuelta y me subí a la cama. Agarré su verga gruesa y froté la cabeza contra mi concha empapada, incluso tambien rozaba mi ano, iba y venia,lentamente, mi mente volaba mientras acariciaba mis pechos.

y sin darme cuenta la cabeza gruesa entro, y ya estaba ahi asique empecé a mover las caderas en círculos, gimiendo bajito.Pero quería más. estaba estaciada, nublada por su enorme verga, el alcohol, la lujuria, y ... si ,me acomodé bien y comencé a sentarme lentamente sobre él. Sentí cómo su verga gruesa me abría centímetro a centímetro.

Gemí más fuerte cuando la tuve toda adentro. me quede ahi quieta, pensando si estaba haciendo lo correcto, por un lado queriendo que no pase nada y por otro querer montarlo con fuerza y eso hice, Empecé a cabalgarlo, primero despacio, sintiendo cada vena, cada centímetro recorriéndome por dentro. Luego me solté y empecé a subir y bajar con más fuerza. Mis nalgas chocaban contra su pelvis con un sonido húmedo y fuerte: clap… clap… clap.Mis enormes tetas rebotaban fuera de la remera mientras lo montaba. Lo miraba de reojo para ver si se despertaba, pero seguía profundamente dormido o eso creia. Estaba tan mojada que mi concha hacía ruidos obscenos cada vez que me sentaba con fuerza.

De repente siento que me toma fuerte del cabello y comienza a empujarme fuertemente hacia el ,Lucas había abierto los ojos, nos miramos, todavía borracho pero consciente de lo que estaba pasando. Me dio una nalgada fuerte que resonó en la habitación y empezó a empujarme hacia abajo con sus manos, clavándome toda su verga con cada movimiento.—Qué puta sos petisa… —gruñó con voz roncaAceleré, cabalgándolo con todo. Mis nalgas golpeaban contra él cada vez más rápido. Él me sostenía fuerte de la cintura y me ayudaba a bajar con fuerza


pero me inclino hacia adelante, si...me puso en 4, aun tomandome del cabello Su verga entraba cada vez mas, mis nalgas no paraban de hacer ruidos, sus testiculos chocaban con mi clitoris, estabamos empapados, el me decia: -Toma putita-, mientras yo no podia dejar de gritar entre dientas:- si si si si cojeme fuerte-

hasta que se quito y se corrió con fuerza. vi cómo su verga latía violentamente y empezaba a disparar chorros espesos y calientes de semen hacia mí. Chorros y chorros, llenándome completamente la espalda y las nalgas .Nos quedamos unos segundos más, jadeando, con su verga todavía palpitando . Luego me levanté despacio Me limpié rápido, me vestí y lo dejé durmiendo allí, todavía con los pantalones bajos y la verga brillando de nuestros jugos.

FIN

El no paraba de verme, con mezcla de lujuria, deseo y por supuesto embriaguez.En un momento Lucas se levantó diciendo que iba al baño y desapareció. Pasaron varios minutos y no volvía. Mi amiga me miró y me dijo riendo:—Andá a ver qué hace, capaz se quedó dormido.Fui hasta la habitación principal y lo encontré acostado en la cama, completamente dormido. Intenté despertarlo moviéndolo un poco, pero nada. Estaba muy borracho. Antes de irme, recordé todas las cosas que había estado diciendo toda la noche sobre su verga. La curiosidad me pudo es la verdad, arrime la puerta de la habitacionMe acerqué más a el y, con cuidado, le bajé un poco el pantalón y el bóxer. Cuando la vi, se me cortó la respiración. Realmente no había mentido. Era grande, muy gruesa, pesada y semi-dura incluso dormido. Mi mente se llenó de pensamientos sucios y mi cuerpo reaccionó al instante“Está muy dormido… tal vez ni lo note, incluso los chicos estran en el living besandose”, pensé.La tomé con las dos manos. Era realmente gruesa, no podía rodearla del todo. Empecé a masturbarlo despacio, sintiendo cómo crecía y se ponía completamente dura entre mis dedos. No pude contenerme más. mire de reojo hacia la puerta , Me incliné y me la metí en la boca lentamente.- se movio un poco- Asique me puese a chupársela con ganas, bajando todo lo que podía, lamiendo el tronco grueso y succionando la cabeza hinchada. Estaba muy caliente y excitada.De repente la puerta se abrió. Era mi amiga. Levanté rápido la mirada con su verga todavía en mi boca y le hice señas desesperadas para que no hablara y se fuera. Ella se tapó la boca, se rio en silencio y cerró la puerta. segundos después escuché la puerta de entrada de la casa cerrarse. Se habían ido y nos habían dejado solos.

Ahora sí estaba completamente encendida. El alcohol, la situación prohibida y esa verga enorme me tenían loca. Me desabroche el jean y frote mi clitoris sobre l tanga, pero no era suficiente. Pense y me dije: entonces usare otra cosa, Me quité los jeans y la tanga rápidamente, me di vuelta y me subí a la cama. Agarré su verga gruesa y froté la cabeza contra mi concha empapada, incluso tambien rozaba mi ano, iba y venia,lentamente, mi mente volaba mientras acariciaba mis pechos.

y sin darme cuenta la cabeza gruesa entro, y ya estaba ahi asique empecé a mover las caderas en círculos, gimiendo bajito.Pero quería más. estaba estaciada, nublada por su enorme verga, el alcohol, la lujuria, y ... si ,me acomodé bien y comencé a sentarme lentamente sobre él. Sentí cómo su verga gruesa me abría centímetro a centímetro.

Gemí más fuerte cuando la tuve toda adentro. me quede ahi quieta, pensando si estaba haciendo lo correcto, por un lado queriendo que no pase nada y por otro querer montarlo con fuerza y eso hice, Empecé a cabalgarlo, primero despacio, sintiendo cada vena, cada centímetro recorriéndome por dentro. Luego me solté y empecé a subir y bajar con más fuerza. Mis nalgas chocaban contra su pelvis con un sonido húmedo y fuerte: clap… clap… clap.Mis enormes tetas rebotaban fuera de la remera mientras lo montaba. Lo miraba de reojo para ver si se despertaba, pero seguía profundamente dormido o eso creia. Estaba tan mojada que mi concha hacía ruidos obscenos cada vez que me sentaba con fuerza.

De repente siento que me toma fuerte del cabello y comienza a empujarme fuertemente hacia el ,Lucas había abierto los ojos, nos miramos, todavía borracho pero consciente de lo que estaba pasando. Me dio una nalgada fuerte que resonó en la habitación y empezó a empujarme hacia abajo con sus manos, clavándome toda su verga con cada movimiento.—Qué puta sos petisa… —gruñó con voz roncaAceleré, cabalgándolo con todo. Mis nalgas golpeaban contra él cada vez más rápido. Él me sostenía fuerte de la cintura y me ayudaba a bajar con fuerza


pero me inclino hacia adelante, si...me puso en 4, aun tomandome del cabello Su verga entraba cada vez mas, mis nalgas no paraban de hacer ruidos, sus testiculos chocaban con mi clitoris, estabamos empapados, el me decia: -Toma putita-, mientras yo no podia dejar de gritar entre dientas:- si si si si cojeme fuerte-

hasta que se quito y se corrió con fuerza. vi cómo su verga latía violentamente y empezaba a disparar chorros espesos y calientes de semen hacia mí. Chorros y chorros, llenándome completamente la espalda y las nalgas .Nos quedamos unos segundos más, jadeando, con su verga todavía palpitando . Luego me levanté despacio Me limpié rápido, me vestí y lo dejé durmiendo allí, todavía con los pantalones bajos y la verga brillando de nuestros jugos.

FIN
1 comentarios - La noche que no pude controlarme