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Cuando la piel se enciende...

Era una noche de luna llena, con clima ideal, no hacía frío, no hacía calor... La tenue luz de la luna que entraba por la ventana daba el efecto cinematográfico justo. Las sabanas marcaban el contorno de las curvas del cuerpo más hermoso... La veo dormir... Relajada, perfecta, majestuosamente sexy. Una de sus piernas parecía escapar de la censura que la sábana lograba... Entonces no pude resistir la tentación y mis dedos comenzaron a acariciar sus pies primero, los tobillos y las pantorrillas...disfrutaba sentir el contacto de su miel con mis dedos y en cada caricia iba desaciensome de la sabana que no buscaba más que ocultar ese tesoro que descansaba a mi lado.... Pronto quedó al descubierto su cuerpo desnudo y mis caricias comenzaron a recorrer cada centímetro de su piel completa... Pronto su respiración había cambiado, se aceleraba más o menos en respuesta a dónde recorrían mis caricias... Sus ojos permanecían cerrados... Disfrutaba esa sensación y me lo hacia saber mordiendo sus labios primero....y luego dejando libre unos suaves gemidos.... La luna iluminando su pubis delicadamente depilado daba un efecto de brillo la humedad que se hacía notoria entre sus íntimos labios, parecía indicar el camino que mis dedos debían recorrer y así fué, con delicadeza disfrutaba de lo mojada que estaba esa zona...mis yemas primero sintieron sus labios lubricados y mientras ella se arqueaba invitando a entrar en su feminidad más profunda.... Sus ojos aún cerrados no impedían que me ofreciera sus sabrosos pechos que saboreaba con mi lengua y succionaba con pasión, a la vez que mis dedos entraban y salían delicadamente, primero fue uno, luego dos y un tercero intentando... Una de sus manos soltó sus pechos y se adueñó de mi pene, que para estás alturas ya había duplicado su tamaño y seguía creciendo ahora con aprisionado entre mano que se deslizaba suave.... Saco mis dedos de su entrepiernas y me despegó de su bello cuerpo... Agitada y entre gemidos abre sus ojos y su mirada se clava en la mía como cuestionando lo último, a lo que le digo: "tranquila preciosa, es que quiero el postre..." Le guiño un ojo y comienzo a besar su cuello, recorro sus pechos y continúo bajando por su vientre y por último su monte de Venus, que me deriva a sus labios más sabrosos que reciben mojados. Comienzo a besar los suavemente y los gemidos no tardaron en resonar en la pieza, la intensidad de mis besos y mi lengua iba cambiando en consecuencia de como respondía su cuerpo, arqueándose y los gemidos, eran mi parámetro con el cual me manejaba para darle placer... Un instante hubo silencio, creo que se mordía los labios, y en un parpadeo sus ojos se abrieron al máximo, su cuerpo comenzó a temblar a la vez que un gemido fuerte y duradero acompañado de sus dedos enredados en mi pelo con violencia me hundía en ella mientras brotaba un líquido embriagador que yo disfrutaba..... Parecía que si alma se liberó mientras recobraba la respiración y sus fuerzas tendida en la cama, mañana por la luz de la luna. Me pongo de pie y ya con una sonrisa en sus labios me mira a los ojos, se acomoda el pelo mientras me señala como ordenandome donde debía posicionarse y arrodillándose sobre la alfombra comienza a recorrer,ahora ella, con sus besos, cada centímetro de mi pene, alternando besos y lengua, su mirada mientras disfrutaba su labor me derretía... La tomo de la mano, como todo un caballero, y la dirijo al borde de la cama. Vuelvo a acariciar su cuerpo, ahora con ambas manos, mientras ella en cuatro comienza a mover de manera sensual su gran culazo y voltea, arqueándose para verme...ella sabe que me vuelve loco! Me agacho y juego con mi lengua en su estrecho orificio... Me pongo nuevamente de pie y con ambas manos sus caderas me aferro con todas mis fuerzas (como un náufrago a un salvavidas), muevo mi cadera hasta sentir la humedad en la cabeza de mi pene, disfruto sentir ese instante, cierro mis ojos y comienzo a penetrar centímetro a centímetro y al llegar al tope me detengo nuevamente, abro los ojos, la observo mientras sus gemidos se hacen presentes nuevamente, y salgo de manera para volver a penetrarla al compás de sus gemidos, dandole placer, disfrutando del momento, su cuerpo cubierto de transpiración bajo la luz de la luna, la intensidad de cada embestida aumentaba a cada minuto... Ella vuelve a acabar dos veces en esta posición y me lo hizo saber entre gemidos y también cuando de repente su vagina me empapaba... Me sentía como un volcán a punto de hacer erupción.... Mi voz se volvió ronca, el espíritu animal se apoderaba de mí... Mis manos dieron una nalgada por cada lado y mis dedos se enredaron en su pelo, tomándola como si fueran riendas.... Aceleré el ritmo, solté su pelo y con todas mis fuerzas me sujeté de sus caderas para lograr traerla más rápido a mí y penetrarla salvajemente.... La erupción fué inevitable, sentí también como si mi alma se liberara en cada chorro de semen que brotaba de mí quedando en lo más profundo de ella, que jadeando se voltea nuevamente y como confirmando que era real y no un sueño ... Me acerco a su cara cobriéndola con mi cuerpo sobre su espalda, beso su mejilla y al oído le digo: "disculpa amor, no quería despertarte pero la luna hizo que me convirtiera en hombre lobo...." Ella sonrió y contestó: " acabé un montón, no importa si me despertaste, porque voy a dormir hasta las 2 de la tarde, quede muerta..." Me besó, suspiró y recostando se en mi pecho se quedó dormida... Yo la veía mientras el cielo se aclaraba y guardaba esa imagen como una postal del placer....

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