Bueno después de pasar esa tremenda noche sin dormirabsolutamente nada escuchando como mi mama se garchaba a uno de sus chongos amanecídurísimo. Recuerdo clarito como con un sueño que me cerraba los ojos intentesin sentido dormir un poco pero era imposible. El recuerdo de los gritos ygemidos de mi mama me retumbaban en la cabeza calentándome todavía más.Pase lamañana mas en vela que otra cosa pero siempre al palo. Para peor cuando mi mamase despertó (ya cerca de las once) no tuvo pudor alguno y camino hasta lacocina donde yo estaba completamente en tetas. Es mi habitual que mi mama andeen tetas por la casa. Es parte del paisaje. Dayana es muy liberal y no se va aandar tapando las tremendas gomas solamente porque su hijo pito caliente estaen la cocina. De modo que entro asi a la cocina con esas tetas hermosas al airey con una pollerita corta ya gastada. De esas que pasan de noches bolicheras air al chino un sábado a la tarde. Por su puesto y conociendo a mi mama sabiaque debajo de la pollerita no había absolutamente nada, solo su concha de MILFbien ventilada. Pero mis ojos se fueron enseguida a sus tetas. Los pezones songrandes y oscuros, además lo realmente grande de las tetas hace que no puedasdejar de mirarla. Yo tenía la pija titilándome vibrándome de tan caliente queestaba. Mi mama al pasar cerca mio me sonrió con esa sonrisa de “si se que note deje dormir nada y me chupa un huevo”. Nos saludamos como siempre con unbeso en el cachete que aproveche para sentir esas enormes tetas en mi pecho. Creoque nunca había sentido ese rose tan caliente como esa mañana.
Por la tardecita no dude en ir hasta la casa de minoviecita. La fui a buscar caminando todo duro, no podía bajar la pija en ningúnmomento. Volvimos a la plaza tal y como el dia anterior. Nos sentamos en uno delos banquitos de cemento y arrancamos a los besos mal. Ella toda entusiasmadapor como estaba yo de caliente me deslizaba su mano en cada chape en cada beso porencima de mi joggin haciendo que este literal a punto de explotar. Yo, mientrasle comia toda la boca, meti mi mano por debajo de su remerita. Sentí suspequeñas tetas, no se podía ni comparar con las de mi mama pero al menos lasestaba acariciando. El problema fue que yo todo caliente quise contarle un pocosobre lo de mi mama y sus gemidos de placer pero mi noviecita no era del palo yno le intereso, por el contrario ni quiso hablar del tema. Con lo caliente queyo estaba preferí no seguir con el tema y si seguir con nuestros besos ytoqueteos. Ella se me subio a upa y nos quedamos un buen rato asi besándonos ellasintiendo mi pija al palo en su colita encalsada. Le tire las indirectas paraque me haga acabar, pero no quiso. La cuestión es que nuevamente pero mas alpalo que la noche anterior me volvi a casa.
Mezclaba un sueño tremendo pero una calentura que no dabamas. Cualquier rose por mas minimo que fuera en la pija y creo que llenaba todode leche. Cenamos una pizza los tres juntos, yo sentía el titilar de la vergaal palo solo con ver el tremendo escote de mi mama, transparente bien profundoque hacia que esas enormes tetas brillen. Además miraba la cola de mi hermana ytambién me calentaba. Ya en la pieza los dos en la misma cama con mi hermanacharlamos sobre la noche anterior y los gemidos de nuestra putona mama. Mi hermaname conto que ella también había sentido como un especie de fuego en la concha yque no estaba dormida, estaba escuchando todo pero que no había dicho nada. La decisiónestaba clara, “si esta noche coje la espiamos”.
Por suerte para nosotros media hora después de nuestra decisiónescuchamos como se abria la puerta y se apagaba una moto. Había llegado otrochongo de mami. Con mi hermana nos agarramos de las manos conteniendo la emoción,pero también aumentando la adrenalina y la calentura. Hubo un momento largo deespera, ellos se habían puesto a tomar unas birras y escuchar a los rolling. Nosotrosteníamos la respiración agitada. Tanto asi que mi hermana al ver como tenia deparada la pija me dijo: “ah bueno como estas”. Finalmente cerca de las dos dela madrugada un hilo de gritos irrumpió nuestra tensa calma. “aaaa aaaaaaaaaaaaaaaa”. Rapidamente nos activamos haciéndonos gestos mutuamente de nohacer ruido. Salimos de la cama y nos acercamos a la puerta para saber de dóndevenían los gritos. Otro hilo de gritos “aaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaa aaaaaaaaaa” noscalentó todavía mas a los dos. Venian del comedor. Eso nos calentó todavía mas,saber que nuestra putona mama ni siquiera se había ido a su pieza para garchar.Uso el comedor como su propio telo. Para nuestra suerte, y con una casa tanchiquita, las piezas daban al comedor. Abrimos la puerta suavemente y asomamosambos la cabeza. Ahí a escasos tres metros nuestro estaba mi mama cabalgándose almotoquero en el sillón. Completamente desnuda con esas enormes tetas saltandoal compaz de sus cabalgadas. El cabello largo de mi mama se entremezclaba unpoco con el pelo largo del motoquero que veíamos sus tatuajes en la espalda. Mimama gritaba como toda una puta de cualquier esquina, “aaaaaaaaaa aaaaaaaAAAAAAAAA” mientras con su mano derecha le clavaba las uñas en el hombro alchongo. En el piso estaban las ropas de los dos. Yo sentía tanto fuego en lapija que parecía que iba a romper el joggin de tan dura que la tenia. Mi hermanaestaba roja, agitada y excitada. No decíamos nada pero teníamos los dos paresde ojos clavados en esa cabalgada. Nuestra mama empezó a saltar mas fuerteensima, el sillón rechinaba. Mas nos calentaba saber que era el sillón en elque veíamos la tele y nuestra putona mama lo estaba usando para culear. Mas lesaltaba ensima y mas gritaba, la cosa había subido de nivel tan rápido quenuestras pequeñas cabezas no podían asimilar tanta bella información. La primerafrase fue tan orgásmica que nos miramos con mi hermana rojos de calentura. “aypapito como tenes esa verga me vas a romper la concha”. Fue ahí que mi bulto empezóa rosar la colita de mi hermana. Ella lo sintió y su respiración se agito todavíamás. Nos quedamos mirando un ratito mas para ver como el motoquero se deleitabachupándole esas enormes tetas a mi mama. Tanto asi que perdíamos su cabezaentre esas enormes tetas. Ahí asomaba clarita la cara de MILF putona de mimama, de hembra sedienta de verga.
El momento de mayor calentura fue que nuestra mama en ungiro de cabeza nos vio que estábamos los dos asomando la cabeza espiándola culear.Poco y nada le importo. De hecho yo sentí que nos sonrio y que al voltearlacabeza suavemente hacia su chongo aumento sus gritos. En ese momento todavía decagones que estábamos descubriendo todo volvimos rápidamente a nuestra pieza. Peroestábamos tan agitados y excitados que sin pensarlo ni mediar palabra nosempezamos a tocar mutuamente. Ninguno de los dos dijo nada pero en un segundoyo estaba tocándole las pequeñas tetas a mi hermana y ella me tocaba la pijapor sobre el joggin. Nuevamente sin decir nada pasamos a tocarnos por debajo dela ropa. Yo meti mi mano por debajo de su remerita (al igual que había hechocon mi noviecita) y mi hermana me empezó a tocar la pija por debajo del joggin.Algo todavía inexpertos yo me baje el joggin como pude y mi hermana empezó apajearme. Un poco bruta y sin mucho estilo pero con lo hiper caliente queestaba no me importaba. Para peor los gritos de mi mama de fondo hacían todo muchísimomas caliente. Se que ustedes esperan un garche pero todavía eramos inexpertos y2007 no es la misma época que ahora. En el medio de los gritos de mi mama y conmi hermana pajeandome sin frenar termine por acabar sarpado. Había sido laacabada la lecheada más grande hasta ese momento. La leche salto tanto que lamancho toda a mi hermana. Yo quede con mis piernitas temblando y mi hermana conuna mezcla de excitación, morbo y culpa que hacía difícil de pensar. Ella bajola calentura de golpe con mi acabada pero por la situación en realidad al nohaber acabado a las pocas horas iba a volver a estar toda excitada. Yo quededesplomado en la cama en bolas y toda la pija sucia. Me quede completamentedormido. Mi hermana se acostó pegadita a mi y al despertarnos al dia siguientelos dos acordamos que lo de anoche seria nuestro secreto.

imagen ilustrativa
Por la tardecita no dude en ir hasta la casa de minoviecita. La fui a buscar caminando todo duro, no podía bajar la pija en ningúnmomento. Volvimos a la plaza tal y como el dia anterior. Nos sentamos en uno delos banquitos de cemento y arrancamos a los besos mal. Ella toda entusiasmadapor como estaba yo de caliente me deslizaba su mano en cada chape en cada beso porencima de mi joggin haciendo que este literal a punto de explotar. Yo, mientrasle comia toda la boca, meti mi mano por debajo de su remerita. Sentí suspequeñas tetas, no se podía ni comparar con las de mi mama pero al menos lasestaba acariciando. El problema fue que yo todo caliente quise contarle un pocosobre lo de mi mama y sus gemidos de placer pero mi noviecita no era del palo yno le intereso, por el contrario ni quiso hablar del tema. Con lo caliente queyo estaba preferí no seguir con el tema y si seguir con nuestros besos ytoqueteos. Ella se me subio a upa y nos quedamos un buen rato asi besándonos ellasintiendo mi pija al palo en su colita encalsada. Le tire las indirectas paraque me haga acabar, pero no quiso. La cuestión es que nuevamente pero mas alpalo que la noche anterior me volvi a casa.
Mezclaba un sueño tremendo pero una calentura que no dabamas. Cualquier rose por mas minimo que fuera en la pija y creo que llenaba todode leche. Cenamos una pizza los tres juntos, yo sentía el titilar de la vergaal palo solo con ver el tremendo escote de mi mama, transparente bien profundoque hacia que esas enormes tetas brillen. Además miraba la cola de mi hermana ytambién me calentaba. Ya en la pieza los dos en la misma cama con mi hermanacharlamos sobre la noche anterior y los gemidos de nuestra putona mama. Mi hermaname conto que ella también había sentido como un especie de fuego en la concha yque no estaba dormida, estaba escuchando todo pero que no había dicho nada. La decisiónestaba clara, “si esta noche coje la espiamos”.
Por suerte para nosotros media hora después de nuestra decisiónescuchamos como se abria la puerta y se apagaba una moto. Había llegado otrochongo de mami. Con mi hermana nos agarramos de las manos conteniendo la emoción,pero también aumentando la adrenalina y la calentura. Hubo un momento largo deespera, ellos se habían puesto a tomar unas birras y escuchar a los rolling. Nosotrosteníamos la respiración agitada. Tanto asi que mi hermana al ver como tenia deparada la pija me dijo: “ah bueno como estas”. Finalmente cerca de las dos dela madrugada un hilo de gritos irrumpió nuestra tensa calma. “aaaa aaaaaaaaaaaaaaaa”. Rapidamente nos activamos haciéndonos gestos mutuamente de nohacer ruido. Salimos de la cama y nos acercamos a la puerta para saber de dóndevenían los gritos. Otro hilo de gritos “aaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaa aaaaaaaaaa” noscalentó todavía mas a los dos. Venian del comedor. Eso nos calentó todavía mas,saber que nuestra putona mama ni siquiera se había ido a su pieza para garchar.Uso el comedor como su propio telo. Para nuestra suerte, y con una casa tanchiquita, las piezas daban al comedor. Abrimos la puerta suavemente y asomamosambos la cabeza. Ahí a escasos tres metros nuestro estaba mi mama cabalgándose almotoquero en el sillón. Completamente desnuda con esas enormes tetas saltandoal compaz de sus cabalgadas. El cabello largo de mi mama se entremezclaba unpoco con el pelo largo del motoquero que veíamos sus tatuajes en la espalda. Mimama gritaba como toda una puta de cualquier esquina, “aaaaaaaaaa aaaaaaaAAAAAAAAA” mientras con su mano derecha le clavaba las uñas en el hombro alchongo. En el piso estaban las ropas de los dos. Yo sentía tanto fuego en lapija que parecía que iba a romper el joggin de tan dura que la tenia. Mi hermanaestaba roja, agitada y excitada. No decíamos nada pero teníamos los dos paresde ojos clavados en esa cabalgada. Nuestra mama empezó a saltar mas fuerteensima, el sillón rechinaba. Mas nos calentaba saber que era el sillón en elque veíamos la tele y nuestra putona mama lo estaba usando para culear. Mas lesaltaba ensima y mas gritaba, la cosa había subido de nivel tan rápido quenuestras pequeñas cabezas no podían asimilar tanta bella información. La primerafrase fue tan orgásmica que nos miramos con mi hermana rojos de calentura. “aypapito como tenes esa verga me vas a romper la concha”. Fue ahí que mi bulto empezóa rosar la colita de mi hermana. Ella lo sintió y su respiración se agito todavíamás. Nos quedamos mirando un ratito mas para ver como el motoquero se deleitabachupándole esas enormes tetas a mi mama. Tanto asi que perdíamos su cabezaentre esas enormes tetas. Ahí asomaba clarita la cara de MILF putona de mimama, de hembra sedienta de verga.
El momento de mayor calentura fue que nuestra mama en ungiro de cabeza nos vio que estábamos los dos asomando la cabeza espiándola culear.Poco y nada le importo. De hecho yo sentí que nos sonrio y que al voltearlacabeza suavemente hacia su chongo aumento sus gritos. En ese momento todavía decagones que estábamos descubriendo todo volvimos rápidamente a nuestra pieza. Peroestábamos tan agitados y excitados que sin pensarlo ni mediar palabra nosempezamos a tocar mutuamente. Ninguno de los dos dijo nada pero en un segundoyo estaba tocándole las pequeñas tetas a mi hermana y ella me tocaba la pijapor sobre el joggin. Nuevamente sin decir nada pasamos a tocarnos por debajo dela ropa. Yo meti mi mano por debajo de su remerita (al igual que había hechocon mi noviecita) y mi hermana me empezó a tocar la pija por debajo del joggin.Algo todavía inexpertos yo me baje el joggin como pude y mi hermana empezó apajearme. Un poco bruta y sin mucho estilo pero con lo hiper caliente queestaba no me importaba. Para peor los gritos de mi mama de fondo hacían todo muchísimomas caliente. Se que ustedes esperan un garche pero todavía eramos inexpertos y2007 no es la misma época que ahora. En el medio de los gritos de mi mama y conmi hermana pajeandome sin frenar termine por acabar sarpado. Había sido laacabada la lecheada más grande hasta ese momento. La leche salto tanto que lamancho toda a mi hermana. Yo quede con mis piernitas temblando y mi hermana conuna mezcla de excitación, morbo y culpa que hacía difícil de pensar. Ella bajola calentura de golpe con mi acabada pero por la situación en realidad al nohaber acabado a las pocas horas iba a volver a estar toda excitada. Yo quededesplomado en la cama en bolas y toda la pija sucia. Me quede completamentedormido. Mi hermana se acostó pegadita a mi y al despertarnos al dia siguientelos dos acordamos que lo de anoche seria nuestro secreto.

imagen ilustrativa
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