You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

El secreto ll

Aqui la primer parte del relato:   https://www.poringa.net/posts/relatos/6229487/El-secreto.html


Después del sexo que tuvimos apasionado nos fuimos a dormir, yo trabajaba todos los dias, pero fue raro no durmió en la cama de visitas durmió conmigo, no lo culpo mi somier era grande y espacioso pero era un poco raro, pero supongo que no era la gran cosa.
   Traté de actuar normal pero no sabía cómo tomarlo, había estado cogiendo con mi abuelo, sonaba raro, pero técnicamente él ya no era mi abuelo, ahora era una joven muy muy sexy, sensual de no más de 25 años, con un cuerpazo que encima se me insinuaba y me provocaba, realmente no tenía muchas formas de actuar, pero bueno debía aceptarlo.
   Con el correr de los días la convivencia se fue haciendo cada vez más fácil, eso ya era divertido y fuimos ganando química, ella me limpiaba la casa, se ocupaba de mi ropa, aseo, tenía todo impecable, y hasta me esperaba con la comida hecha, era una excelente cocinara, realmente no me podía quejar de nada, era una gran compañera, no sólo me recibía de una forma muy amable cada vez que volvía, me hacía compañía en ese enorme departamento y me lo tenía mejor que nunca, si bien yo era muy prolijo en todo lo que hacía me daba mucha hueva las tareas del hogar, así que dejaba que se acumulen e iba haciendo como podía, ya que tampoco tenía mucho tiempo, le dije a Carolina que no hacía falta que haga tanto, que era mi invitada, pero ella me volvió a insistir en qué era lo mínimo que podía hacer, prácticamente la estaba manteniendo, vivía gratis, tenía techo, comida sin pagar un solo peso, ocuparse de la casa era lo mínimo, aparte lo disfrutaba.
   Aunque el día a día con ella era muy divertido, también estaba la otra parte, tenía una compañera, que me ayudaba y me ordenaba la casa, pero que me provocaba, me toquetea el bulto, me lanza miraditas y gestitos insinuado eso. Yo no sé los caze porque no sabía cómo reaccionar a eso, quise hacerme el desentendido, pero después de unos días me encaró fue directo a buscar una provocación mía.
   Mientras yo trataba de no acercarme mucho ya que sabía lo que iba a pasar y estaba tratando de evitarlo, pero no sé puede evitar a alguien que no quiere ser evitada a ningún costo, mientras me estaba bañando antes de cenar, escucho a Carolina entrar al baño conmigo.
Esteban: Carolina, ¿Que haces? (Mientras me tapaba el cuerpo con las manos)
Carolina: Ya deja de ignorarme, hace dos días que no te me acercas más, ¿Que paso acaso no te gusto lo que hicimos?
Esteban: Si, pero esque eso está mal, tu eras mi abuelo...
Carolina: Ya no soy tu abuelo, Esteban, ahora soy una simple chica.
   Me dijo antes de lanzarse a besarme, yo no la quite, no pude, simplemente le seguí el juego, mi verga estaba dura y pidiendo porfavor que la atienda.
El secreto ll
   La tire encontrá del vidrio de la ducha y empece a pajearla, mientras la agarraba del cuello, ella me devolvió el favor, se dejó dominar por mi y pidiéndome más, empezó a masturbar mi pija, contenta, bien feliz de obtener lo que quería, mi atención, mientras meneaba el culo y soltaba algunos gemidos me masajeo la pija de arriba de abajo, hasta que estuvo bien dura.
gender bender
   Apenas la sintió bien parada, se corrió, me la quería atender, se agachó poniéndose en 4 y me la empezó a chupar, dejando toda su boca a mi voluntad, yo tenía el poder, así que la tomé de la cabeza y le empecé a coger la boca, no fue rápido, no fue agresivo pero fue bien hasta el fondo, una muy buena garganta profunda bien profunda, mientras ella seguía el movimiento con la cabeza para tragarsela toda, cada centímetro de mi verga empujando bien hasta el fondo, gou, gou, gou sonaba mi verga llegando a su garganta, casi se atraganta.
genderbender
   Aunque obvio no se la iba a dejar ahí, era solo para sacarle las ganas a la putita de Caro, me la iba a coger bien duro, la puse encontrá del vidrio y si la metí, ya estaba bien lubricada por ella, la muy puta  aparte de gemir bien fuerte estaba limpiando el vidrio con la lengua, no sabía cómo ponerse la estaba empujando con todo mi peso para meterle la verga bien hasta el fondo, haciéndola gemir y aplastandole las tetas, aunque no se quejó, se dejó coger por mi, a partir de ahora iba a ser mía todo lo que yo quisiera.
gender x
   Y así lo iba a demostrar, ni bien salimos del baño, me seque así nomás, nisiquiera le di importancia a la ducha, tenía que cogerme a mi putita, la lleve contra la cama y la puse en 4 contra el respaldo y ahí empezó la diversión, me la empecé a coger bien duro, estaba a los gritos pidiendo más, el control era completamente mío, ella solo gemía mientras yo marcaba, ritmo, fuerza y velocidad, las penetradas eran fuertes y rápidas, su vagina lo estaba sintiendo, se la iba a dejar hecha de goma después de la cogida que le iba a dar en ese momento, aceptando lo que tanto quería, ser mía así que este fue el momento exacto en el que a Carolina la hice mía, en mi cama, mientras estaba en 4 con su culo a mi disposición partiendola.
   Después de eso y una charla cara a cara aceptamos la situación, ella ahora una joven de 25 años más o menos, muy candente en una edad muy cogible y yo un hombre de 30 años, con una especialización, casa propia, auto, capaz de mantenerme a mi y a una persona más sin problemas hicimos un acuerdo, ella iba a ser mi compañera y no me iba a dirigir como si estuviera hablando con mi abuelo, ya que no era más mi abuelo, ahora era Carolina mi roomate, compañera, amiga y mi garche, sonaba casi a novia. La verdad era que no me molestaba, era muy sexy, con un cuerpazo, me la ponía más dura que fisura en una fiesta electrónica y yo no andaba en esa, no tenía compañera, novia ni chonga, estaba muy concentrado en mi trabajo descuidando mi vida social, así que eso era lo mejor para ambos, una vez tuvimos ese acuerdo, empezamos a convivir mejor.
   Ya que como estoy pintaba para muy largo, la lleve al shoping, no solo fuimos el domingo a pasear, cenamos en un Mac, y pasamos todo el domingo buscandole ropa, vestidos, ropa interior, tangas, alguna mayas, medias, shorts, jeans normales, remeras, tops, camperas, poleras, zapatos, sandalias, zapatillas, tacones, básicamente le hice un armario entero, estuvimos toda una tarde, exactamente 4 horas de reloj, escogiendo muchísimos outfits, y porsupuesto que también le compré algo de lencería, iba a tener que recuperar la "inversión".
   Después de eso nos fuimos a pasear, tomamos un café, dejamos todas las bolsas en el auto, las cuales eran muchos y pasamos por todo el shoping y compramos algunas boludeces más, yo me compré una campera, una alfombra para la casa y unas nuevas sábanas, ya que algo me decía que iba a tener que cambiar las que tenía más seguido, seguimos dando unas vueltas, nisiquiera terminamos de recorrer todo que ya era de noche, así que elegimos un lugar para comer, está vez nos clavamos un torpedo con papas y nos fuimos a la última función del cine a ver una película, antes de volvernos, ya que no pudimos disfrutar mucho pasando todo el día haciendo compras.
de hombre a mujer
   La peli era una clásica, ella todavía tenía ciertos gustos de hombre mayor, pero la película me aburrío, ella lo notó, así que para mantenerme entretenido se puso a mamarmela, al ver que en la sala estábamos solos, primero me la tocó un poco, pero con eso marcó su sentencia, yo no iba a dejar que me dejé en el cine con la pija parada, así que pele la verga ahí nomás, ella entendió y enseguida me la empezó a chupar, bien obediente, le dió amor a mi pija como recompensa por comprarle de todo y traerla al cine, hasta trago el semen.
   El otro fin de semana, aprovechamos mi tiempo libre para estrenar todo lo que habíamos comprado, un acuerdo era empezar hacer salidas más frecuentes, así que le dije a mi "novia que se vista bonito, que la iba a llevar a pasear, íbamos a ir a cenar y después de eso le iba a pegar una culeada de la san putam
Foto vestida muy linda con top negro y pollera blanca
   Se vistió bien como putita, muy sexy con un top negro, apretado en el que se le marca al un poco las tetas y una pollera blanca, bien de putita, en la que podía meterle mano cuando se me cante.
   La lleve a un restaurante muy prestigio, todo era muy caro, me gaste casi 500.000 pesos en la cena, un muy bien vino, dos entradas y dos platillos excelente más postre, medio millón de pesos gatille en eso, era obvio que el postre que iba a tener a llegar a casa tenía que ser muy bueno. Tanto Caro como yo la pasamos muy bien, más Caro, ella nunca había ido a cenar a esos lugares, está había sido su primera más, también como mujer, sentirse una dama siendo invitada por su macho proveedor, fue algo que la puso muy caliente, tanto que no aguanto nunca llegar a la casa para darle la recompensa a su hombre.
cambio de cuerpo
    En el camino mientras Estebananejaba, Caro se desabrochó el cinturón y se inclino hacia él, desabrochó el cinturón, le bajó el pantalón y se la empezó a chupar hasta ponérsela dura, una vez que estuvo dura se la siguió mamando, mientras Esteban la agarraba de la cabeza y la empujaba, aunque no hacía falta ya que Caro se lo estaba tragando entera ella solita, recompensando a su hombre por tal dichosa salida se la chupo mientras esté manejaba, la idea nomás la hacía mojar su tanga, ponerlo en acción la dejo tan caliente que casi le dijo que frené para que se la coga ahí nomás.
incesto
   Después de chupársela por un rato este termino cediendo ante las buenas habilidades orales de Carolina y se corrió en su boca, ella nisiquiera se asustó, recibió toda la carga en su boca y empezó a jugar con ella, se trago hasta la última gota, no manchó nada.
puta
   Pero eso había Sido la entrada, el plato fuerte fue cuando llegaron, ella se puso la lencería que le compró el finde pasado y se la modelo para ella, aunque él no aguantó, enseguida la tomó y la hizo suya, encima de la mesa, a lo bestia, mientras le levantaba la pierna para mirarla, estaba lindo, vestida para él como una putita, su putita, mientras ella gemía de la terrible cogida que le esteban poniendo, su puso putita para que la cogan como a una y Esteban se lo cumplió.
El secreto ll
   A partir de ahora iba a ser algo habitual eso, ella estaba llena de lencería, que le iba a tener que modelar a su macho, todas las prendas que Esteban le compró fueron única y exclusivamente para que las use cuando coge con él, pero Carolina estaba encantada de hacerlo, ahí estaba saltandole en la pija con una pieza de encaje mientras cada uno cumplía con su parte del trato.
   Después eso, llegamos al acuerdo final, no quería ponerle la etiqueta novia, ya que me sonaba raro, pero básicamente iba a ser mi novia, vivía conmigo, se ocupaba de la casa, yo le pagaba los gastos, le compraba ropa, le daba para las uñas, gimnasio, algun capricho, la llevaba de acá para allá y me la cogía, era mi novia sin título básicamente. Fin. 
Continuará???

0 comentarios - El secreto ll