
cuando venÃa de regreso del negocio ya oscurecÃa y no habÃa nadie en la calle y cuando iba llegando a donde él estaba en la puerta de su casa me dijo mira lo que tengo para ti al ver a lo que se referÃa vi que tenia el pene fuera y se masturbaba me invitó a pasar a su casa, yo muerta de vergüenza le dije que no podÃa que era una mujer casada, que como se le ocurria semejante falta de respeto y el me respondió que eso lo sabÃa pero también sabÃa que mi esposo estaba fuera y que el se imaginaba que yo estaba falta de una buena verga, asà como el necesitada culiarse a una mujer.... no supe que responder ni porque me pare a platicar con el, al verme indecisa me tomo de la mano y me jalo al interior de su casa yo me deje conducir y en un segundo ya estaba adentro... El cerró la puerta me abrazo y me levanto la falda agarrándome de las nalgas restregándome su cosa en mi entre pierna por encima de mi ropa interior mientras me decÃa toda clase de obscenidades , rápidamente se desnudó y entonces me percate del calibre de tula que el tenia, grande y bien gorda yo hasta entonces solo conocÃa el pene de mi marido pero esta era enorme a comparación de la de mi esposo, yo estaba entre excitada y asustada nunca le habÃa sido infiel a mi marido y hay estaba a punto de hacerlo con el hombre más indeseable él se mostró muy dominante, no me pidió me ordeno que se la mamara mientras me decÃa que era una puta, que desde ese momento serÃa su perra, no sé por qué pero el que me tratara de esa manera hizo que se mojara entera, me puse de rodillas y se la empecé a mamar y me esmere lo más que pude, su tula era tan grande que casi no me cabÃa en mi boca, el me llevo a su sillón y me hizo ponerme en cuatro, y el detrás de mà me empezó a lamer el agujerito de mi ano que delicia era sentir su lengua hurgando en mi lugar más Ãntimo, mientras me lamÃa el culo metÃa sus dedos en mi vagina, se puso detrás de mà frotando su tremenda tula en la entrada de mi vagina moviéndola de arriba abajo pero sin penetrarme , yo estaba muy caliente que le dije que la metiera , él me dijo ruégame puta, ruégame que te culee como la puta que eres, y asà lo hice le rogué y cuando me ensartó de golpe yo aullé de dolor, aunque estaba muy lubricada su verga me llenaba por completo empezó el mete y saca yo gemia de placer y dolor y comenzó con un mete y saca dios mÃo fueron un par de minutos que me dio sin compasión y se escuchaba el sonido de su pelvi chocando con mis nalgas por toda la casa hasta que se cansó y se sentó en el sillón y me dice móntame y yo en 2 segundos ya estaba montada en su tula dándome de sentones en ella, el con sus manos abrÃa mis grandes nalgas empalándome por completo mientras me tenÃa asà me hizo chuparle los dedos de su mano y empezó a acariciarme el ano con su dedo, sentir esa caricia en mi culo hizo que me viniera como nunca!!! mojándolo todo y mientras acababa me enterró todo el dedo en el culo y hurgaba de una manera! mientras seguÃa bien ensartada , me dolÃa el culo pero me gustaba lo que me hacÃa y asà me tuvo un largo rato y yo moria de placer, me empino sobre el sillón y puso su tula la entrada de mi culo, yo le decÃa que no me lo hiciera por ahà que me va a partir el ano y que la tenÃa muy grande!! y él se larga a reÃr mientras apoyaba y presionaba mi entrada y yo me sentÃa morir recién habÃa acabado estaba totalmente agotada y con un miedo enorme de que me la metiera por atrás, mientras el seguÃa rosando y apretando su cosa en mi ano de forma suave y tranquila, pero presionando y yo sentÃa como poco a poco mi ano se iba dilatando.... se iba abriendo... sentÃa su glande queriendo entrar mientras el hacÃa unos movimientos circulares que me llevaron a la gloria, no sé cuánto tiempo paso, pero fue la sensación más rica que habÃa sentido en plena éxtasis perdà la noción del tiempo y el espacio, movÃa mis caderas buscando ese rosé, ese movimiento contra su glande y sin darme cuenta ni cómo ni cuándo comienzo a sentir la calidez de su esperma cayendo en todo el contorno de mi ano...sentÃa que acabarÃa otra vez y como pude incline mi cabeza enterrándola en el sillón y mi mano buscaba desesperadamente mi entre pierna.... ahà estaba yo... una mujer casada, recién culeada..... con el culo apuntando al aire y mi cara ahogada entre el sillón... buscando acabar por segunda vez mientras su semen escurrÃa desde mi ano.............
fue una de las mejores experiencias que me dio la vida....
1 comentarios - Yoselin Parte II