Era sábado de carnaval y teníamos una rica y caliente fiesta de disfraces en casa de nuestros amigos Sheila y Alejandro. Este año habíamos cogido una unica temática que era piratas. Mi disfraz constaba de una camiseta blanca larga, abierta hasta la mitad, mostrando mi pecho, unos pantalones anchos marrones, botas marrones, una cinta roja, un parche y una espada de plástico. Rakety, mi novia, llevaba una camiseta blanca, de manga larga, con escote redondo, ajustada marcando sus tetazas, sin sujetador, pues según me confeso, ellas habían quedado en no llevar sujetador con ese disfraz, un corse negro sin copas, una falda larga, negra, medias negras y un pañuelo granate, cubriendo su cabeza.
Fuimos en coche a recoger a Mayte a su casa, la cual había dicho a su cornudo que iba a una fiesta de amigas. Cuando Mayte salió del portal me pase al asiento trasero con ella. Mayte, traía una camiseta blanca, de manga larga un chaleco negro, una falda roja, cruzada, muy corta por delante y hasta las rodillas por detrás, que dejaba ver sus largas y preciosas piernas, cubiertas por unas medias negras transparentes, con estampado de rejilla, bien morboso, con una liga negra y unas botas también negras. Además, llevaba un gorro pirata negro. En cuanto cerramos las puertas, nos besamos y mis manos acariciaron sus piernas. No tarde en subir mis manos hasta sus pechos, para comprobar que no llevaba sujetador. Desabroche su chaleco y acaricie sus pechitos, para notarlos bien, sin el sujetador. Volví a bajar una de mis manos, para acariciar sus piernas, con el rico tacto de las medias y mi otra mano, siguió acariciando sus pechos, mientras nos besábamos. Mayte me desabrocho el pantalón, me saco la polla y me empezó a masturbar. Acabo colocándose a gatas, haciéndome una mamada. Una de mis manos acariciaba el culazo de Mayte. Estuvimos así, hasta que aparcamos. En el ascensor, mientras subíamos a la casa, no me pude resistir y subí la falda a Mayte, viendo en el espejo su culazo, tapado por las medias y con un tanguita de hilo bajo estas.
Alejandro nos abrió la puerta de su casa y al verme tan bien acompañado, lo recalco, cosa que hizo que mi novia y Mayte se quedaran allí con él, besándole, mientras él las metía mano. Yo pase al salón, donde estaban Sheila, colocando unas bebidas en la mesa, Constan estaba sentado en el sofá charlando con Inés y con Cristian. Ellos estaban acariciando las piernas a Inés y ella pasaba una espada de plástico por el paquete de Constan.
El disfraz de Sheila era simple, pero muy sexy. Llevaba una camiseta larga hasta medio muslo, de manga larga, de tela fina, un corse negro con aros, con los cordones atados a la espalda, unas medias super sexys, negras, con encaje fantasía de rombos con copos interiores, y unas botas negras. Inés, traía puesto una camisa blanca, de manga larga, un corsé marrón sin aro, una falda larga hasta el suelo por detrás y hasta las rodillas por delante, negra, capeada con los volantes rojos, unas sexys medias de red ancha, negras, unas botas marrones y un pañuelo granate, cubriendo su cabeza.
Sheila se vino hacia mí, muy contenta y nos dimos un buen y largo beso, con mis manos agarrando su culazo. No me costó meter mis manos por debajo de la camiseta para acariciarlo sobre las medias. Entonces me dio la impresión de que no llevaba nada debajo. Al preguntárselo, sonrió y me dijo que acertaba, cosa que me puso más cachondo aun y se lo acaricie con más ganas, mientras volvíamos a besarnos. Alejandro entro con Mayte, y Rakety, y estas se pusieron a saludar a todos. Cuando dejé de besarme con Sheila, esta salió del salón y yo fui al sofá a saludar a Inés. Me di un beso con ella y le dije que iba muy provocadora con esas medias y la falda enseñando tanto y ella, comenzó a reírse y a pasar su espada por mi paquete, diciendo que nuestros pantalones sí que la provocaban a ella. Acaricie sus pechitos, comprobando que no llevaba sujetador.
Sheila volvió con unos vasos que dejo en la mesa y entonces se me acerco y le dijo a Inés que dejara tranquilo mi paquete que ya tenía bastante con Cristian y Constan. Nos separamos un poco del sofá y me volví a besar con Sheila, agarrando ella mi paquete. Alejandro puso música y se puso a bailar, besarse y meterse mano con mi novia y Mayte. Sheila y yo, bailábamos y acariciaba su culazo.
Miki, Miguel C y Tamara salieron de la terraza, donde habían estado fumando. Por cómo se marcaban los pezones de Tamara en su camiseta, se veía que habían estado haciendo algo más. Tamara, además de la camiseta algo ancha, llevaba un chaleco marrón, un pantalón ancho negro y una cinta roja en la cabeza. Se vino a mi lado para saludarnos, besándonos. Pellizque sus pezones, diciéndole que se veía que lo había pasado bien en la terraza. Tras un nuevo beso, se fue con Miki a bailar y más cosas. Miguel C cogió a Mayte, bailando con ella y metiéndola mano.
Llamaron a la puerta y Sheila y yo fuimos a abrir. Eran Silvia C y su cuñado Fran. Ella llevaba una camiseta blanca ajustada, marcando sus pechitos, con corse sin aros, marrón, una falda larga marrón, abierta en un lado, por donde se veía q llevaba unas medias marrones, con una liga roja, donde llevaba una pistola pequeña, con forma de polla, unas botas marrones, sombrero marrón y un parche. Fran se comenzó a besar con Sheila y yo con Silvia C, a la cual levante la pierna para acariciársela. Al llegar a la pistola, me dijo que más adelante seguro que nos divertíamos con ella.
Pasamos al salón y Sheila me pidió que la ayudara a poner unos chupitos de ron para brindar todos. Solo faltaban por venir Elena y Pili, pero no sabíamos bien cuando se podrían deshacer de sus parejas, por lo q decidimos brindar ya y dar por empezada la fiesta. Todos nos pusimos alrededor de la mesa. Cogimos un chupito, brindamos y nos lo tomamos. Alejandro cogió unas cuerdas que había en la mesa y dijo q todo buen barco pirata debía tener prisioneros. Saco una baraja de carta y todos cogimos una. Las tres cartas más altas, elegirían quienes serian sus prisioneros. El propio Alejandro, Silvia C y yo fuimos los agraciados. Nos dio las cuerdas y fuimos eligiendo. Alejandro ato las manos a Inés, Silvia C a su cuñado Fran y yo a Tamara.
Los llevamos contra una pared donde les levantamos los brazos y enganchamos a las alcayatas de unos cuadros q habían quitado. Alejandro tiro de la camisa de Inés, abriéndosela, rompiendo algún botón incluso, y comenzó a comerla los pechitos. Yo empecé a besar el cuello a Tamara y a acariciar sus pechos. Pedí a Sheila unas tijeras y cuando me las dio, corté su camisa por la zona de los pechos, dejando que salieran por ellos sus gorditos pezones. Comencé a pellizcárselos, mordérselos y estirárselos, mientras ella gritaba d dolor. Giré a Tamara poniéndola mirando la pared e hice un corte en su pantalón. Con mis manos tire fuerte de él, haciéndolo bien grande, mostrando su culo ancho, solo con un tanga negro. Se lo azote con la mano y luego con la espada de plástico que había llevado. Silvia C me pidió las tijeras e hizo un agujero en el pantalón de Fran, por donde la saco la polla. Empezó a masturbarlo, mientras le besaba.
Tamara tenía el culo rojo de tanto espadazo que la había dado y Miguel C se arrodillo, comenzando a besárselo y acariciárselo. Alejandro se había arrodillado, comiendo el coño a Inés, tras haberla roto y abierto bien la redecilla de las medias. Cristian estaba al lado de Inés, comiendo sus pechitos. Mi novia se había arrodillado frente a Fran y le empezó a comer la polla. Silvia C se fue con Miki y Constan, con los que se empezó a besar. Sheila y Mayte estaban sentadas en el sofá y me hicieron un gesto para que fuera con ellas. Me senté entre ellas y comenzamos a besarnos, mientras acariciaba sus piernas. El tacto de sus sexys medias me ponía bien caliente y además ellas comenzaron a acariciar mi paquete. Bajaron mi pantalón hasta las rodillas saliendo disparada mi polla, algo dura ya. Siguieron acariciándola, junto a los huevos, hasta que se colocaron a gatas en el sofá y comenzaron a lamérmela. Mis manos comenzaron a acariciar sus culazos. Empezaron a hacerme unas maravillosas mamadas y a comerme los huevos, mientras me lanzaban miradas cerdas.
Subí la falda de Mayte y la camisa larga de Sheila, dejando sus culazos descubiertos, tapados solo por esas medias sexys que llevaban. Acariciaba sus culazos, notando sus deliciosas rajas del culo y además el tanga de hilo de Mayte. Baje mis manos hasta sus coños, acariciándolos. Como no llevaba nada debajo de las medias, apretaba la tela de las medias de Sheila y metía mi dedo un poco en su coño. Ellas me comían la polla, con más ganas aún. En la mesita, frente a nosotros, Constan estaba sentado, con Silvia C cabalgando sobre él, mientras Miki le follaba la boca
Sheila se puso de pie en el sofá y coloco su culazo contra mi cara, levantándose su camisa. Yo acariciaba sus piernas y besaba su culazo redondito y maravilloso, mientras Mayte me comía la polla sin parar. Comencé a morder el riquísimo culo de Sheila, con ese rico tacto de las medias. una de mis manos seguía en sus piernas y la otra acariciaba su culo. Tras darle unos buenos mordiscos, pase mi lengua por su raja del culo, mientras mis manos acariciaban ese tremendo culazo. Una de mis manos se metió entre sus piernas, para acariciar su delicioso coño. Sheila se dio la vuelta y coloco su coño contra mi cara. Agarro mi cabeza y la apretó contra él. Lo bese, mientras acariciaba fuerte su culazo. Sheila soltó mi cabeza y agarro sus medias rompiéndoselas para que metiera mi lengua y la comiera el coño. Seguía acariciando su culazo y ella apretaba mi cabeza contra ella, nuevamente.
Sheila le dijo a Mayte que me pusiera un condón. Cuando esta lo hizo, Sheila se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en su coño. Comenzó a moverse en ricos círculos, mientras Mayte se puso de rodillas y nos besábamos. Una de mis manos acariciaba un muslo de Sheila y la otra mano el culazo de Mayte. Esta se puso de pie y coloco su coño en mi cara. Fue fácil comenzar a besarlo y morderlo, tapado por el tanga y las medias, pues la falda era muy corta por delante. Acaricie sus piernas y la ordene darse la vuelta. Subí su falda, metiendo mi cabeza por ella, y comencé a morder su culazo. Una de mis manos seguía acariciando sus muslazos, sobre todo la zona de la liga, y la otra se metió entre sus piernas acariciando su coño. Rompí las medias, metí mi mano por su tanga de hilo y la empecé a masturbar. Sheila seguía cabalgando, cada vez más veloz. Volví a girar a Mayte y la empecé a comer el coño.
Miki se puso en el sofá, a mi lado, y le dijo a Mayte que se sentara sobre él. Así hizo y se puso a cabalgar, besándose con él. En la mesita, Constan seguía follando a Silvia C. Me empecé a besar con Sheila y acaricié sus muslazos y culazo. Sus movimientos hacían que mi polla notase bien su maravilloso coño. Acaricie sus pechitos por encima del corse y mis manos fueron moviéndose, hasta llegar a su espalda. Desabroche los cordones del corsé y se lo quite. Sus pezones bien duros se marcaban en la camiseta y comencé a pasar mis pulgares por ellos. Bajé mi cabeza y los lamí. Empecé a morder sus pechitos, por encima de la camiseta y mis manos acariciaron sus muslazos. Fueron subiendo, metiéndose por dentro de su larga camiseta, terminando por llegar a sus pechitos. Los acariciaba y pellizcaba, mientras nos besábamos. Miki tenía una pistola de agua y comenzó a disparar agua a los pechitos de Sheila, mojando la camiseta para que se marcaran bien en ella. Volví a bajar mis manos a sus muslos y mordí los pechitos, mojados y marcados en la camiseta. Miki también había mojado la camiseta de Mayte y también se la marcaban y transparentaban sus pezones en ella, pues la había abierto el chaleco para ello. Sheila se cambió mi polla a su culo y comenzó a botar bien fuerte. Yo cogí su camiseta y se la quite, dejándola solo con las medias, rotas, y las botas. No se podía estar más sexy y volví a comerla los pechitos, mientras acariciaba sus muslazos.
Mayte y Sheila cambiaron sus puestos. Mayte se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en el coño y Sheila, hizo o propio sobre Miki. Mayte cabalgo como una loca, mientras la acariciaba los muslos y la mordía los pechitos, marcados en la camiseta mojada. Nos besamos apasionadamente y cada poco la comía los pechos. Mis manos acariciaban sus piernas y sus pechitos. Mayte cada vez se movía más fuerte y no paro hasta que se corrió. Entonces metió mi polla en su culo y cabalgo más fuerte incluso que antes. La cogí con una mano del cuello, y apretaba, mientras mordía sus pezones.
Volvieron a intercambiarse y Sheila volvió a cabalgar con mi polla en su culo. Nos besamos y estire sus pezones, provocando sus gemiditos de dolor. Mayte hacía lo propio sobre Fran. Me levante y coloque a Sheila de rodillas en el sofá, apoyando sus manos en el cabecero, Me puse detrás de ella, metí mi polla en su coño y se lo folle bien duro, mientras la agarraba la cintura con una mano y la azotaba con la otra. Me incline sobre su espalda y nos besamos, mientras acariciaba sus pechitos y se la clavaba más a fondo aún. Cuando me iba a correr, senté a Sheila y la hice una tremenda follada de boca, tras quitarme el condón. Mientras lo hacía, alguien me disparo agua, al culo. Al girar la cabeza vi que era Silvia C, con su pistola polla. No baje el ritmo de la follada de boca a Sheila, hasta que me corrí en su maravillosa y gran boca, llenándosela con mi leche. Sheila trago bastante, pero se quedó un poco en la boca. Se puso de rodillas en el sofá y se besó con Mayte, que seguía cabalgando sobre Miki, dándose un buen beso blanco.
Me acerque a Silvia C, la cual seguía disparándome agua. Me puse a su lado y le agarré de la nuca, llevando su cabeza hasta mi polla, para metérsela en la boca y que me la limpiara con su lengua, Mientras ella seguía cabalgando sobre Constan, con la polla de este en el culo. Cuando la tuve bien limpia, la hice levantarse y Constan, con su polla bien dura, se fue al sofá a follar a Sheila. Comencé a besarme con Silvia C y la subí la pierna, del lado de la falda abierta, acariciando su pierna. Sus pechitos se marcaban en la camiseta ajustada y al estar mojada, se transparentaban sus pezones, los cuales comencé a morder. Senté a Silvia C en la mesita y me arrodillé entre sus piernas. Abrí su falda y subí una de sus piernas a mi hombro. La bese y acaricie de arriba abajo. Subí su otra pierna e hice lo mismo. Acaricie sus dos piernas, tan ricas y sexys con las medias. Metí mi cabeza a fondo, aparte el tanga marrón que llevaba, por el roto de las medias y la empecé a comer el coño. No salí de entre sus piernas, hasta que Silvia se corrió en mi boca.
Me senté en la mesita y ella se arrodillo y comenzó a hacerme una rica mamada, despacio y relajada. Cuando me puso la polla bien dura, con su rica bocaza, me puso un condón. Silvia C se sentó sobre mí y se metió mi polla en su coño, moviéndose en círculos suaves. Nos besamos, mientras acariciaba sus pechitos. Comenzamos a follar algo más fuerte y tire de su camiseta hacia abajo, para poder sacar sus pechitos y comérselos bien. En el sofá Constan follaba a Mayte y Miki a Sheila. Mi novia estaba aun con Fran, apoyada de espaldas contra él, con la falda levantada para poder meterse la polla de este por el culo. Frente a ella estaba Alejandro, al que le estaba comiendo la polla, inclinada. Miguel C tenía cogida en vilo a Inés, follándola y Cristian follaba a Tamara, con una pierna de esta subida, mientras la mordía los pechos. Gire a Silvia C y se sentó dándome la espalda, metiéndose mi polla por su culazo. Nos besábamos, mientras acariciaba sus pechitos con una mano y sus piernas con la otra. La cogí la pistola polla y comencé a masturbarla con ella. De vez en cuando la metía en su boca, para luego volver a masturbarla.
Llamaron a la puerta y Alejandro dejo de follar la boca a mi novia para ir a abrí a Pili y Elena que eran las que faltaban. Entraron los tres en el salón. Pili venia en silla de ruedas pues la habían operado de una rodilla. Traía una camiseta blanca ajustada marcando sus tetazas, caídas sobre el corse negro, sin aros, al no llevar sujetador, un pantalón y un pañuelo negro. Elena venia con una camiseta blanca, también ajustada, marcando sus pechitos carnosos, con escote redondo, un corse marrón sin aros, una larga falda marrón, un gorro marrón y un parche.
Elena traía la polla de Alejandro agarrada y Pili dijo que anda que las habíamos esperado para empezar la fiesta. Elena no perdió más el tiempo, se arrodillo y le empezó a comer la polla a Alejandro. Miki dejo a Tamara y se puso también al lado de Elena, mientras se quitaba el condón y esta le agarro la polla masturbándolo.
Me levante y me acerque a ellas, junto a Silvia C. En cuanto estuvo a su alcance, Pili agarro mi polla, que iba bien dura. Me dijo que le encantaba verme tan contento y yo comencé a acariciar sus tetazas, comprobando que no llevaba sujetador, por lo que sentían bien ricas, y se movían maravillosamente con los golpes y apretones de mis manos. Pili me quito el condón, se inclinó y comenzó a hacerme una mamada. Ordene a Silvia disparar agua a sus pechos y en la camiseta, según se mojaba, se marcaban y transparentaban sus gorditos pezones, mientras seguía acariciando sus tetazas. Pili comenzó a pasar mi polla por sus tetazas mojadas y marcadas en la camiseta. Una de mis manos masturbaba su boca y la otra acariciaba el culo de Silvia, que la seguía disparando agua. Cuando Pili volvió a hacer una rica mamada, agarre fuerte su cabeza, para apretar y metérsela bien a fondo, mientras me besaba con Silvia C.
Me incline para poder morder las tetazas de Pili, marcadas en la camiseta. Elena agarro mi polla y comenzó a hacerme una mamada, mientras Silvia C se arrodillo y se la comía a Alejandro. Me arrodille entre las piernas de Pili y la quite el pantalón, dejándola con unas medias transparentes cortas, pues en la rodilla operada llevaba un vendaje, y un tanga negro. Aparte ese precioso tanga y comencé a comerla el coño. Alejandro comenzó a follarla la boca, mientras se besaba con Elena. Silvia C, se fue a la pared y se besó con Cristian, que estaba follando el culo a Tamara. Al lado, Sheila estaba mamándosela a Fran, Miki follaba contra la pared a mi novia y Constan le comía el coño a Inés. En el sofá, Miguel C estaba follando a Mayte.
Pili acariciaba mi cabeza y la apretaba fuerte. Mis manos acariciaban sus tetazas, mientras mi lengua se movía sin descanso en su rico coño. Cuando Pili se corrió, me levanté y me puse un condón. Levante, con cuidado, a Pili y me senté en la silla de ruedas. Pili se sentó sobre mí, dándome la espalda, pues no podía de otra forma con la herida. Aparte su tanga y metí mi polla en su coño. Pili se empezó a mover en círculos, follando rico, mientras nos besábamos y acariciaba sus tetazas. Alejandro coloco a Elena inclinada, apoyada en un reposabrazos de la silla ruedas y subió la falda a Elena. Llevaba debajo unas medias negras tupidas, hasta los muslos, y un tanga negro, el cual aparto Alejandro, para meter su polla en el coño de esta, tras ponerse un condón. Tire de la camiseta de Pili, sacándosela de debajo del corse y metiendo mis manos por dentro, para poder agarrar bien sus tetazas, sin nada entremedias. Pili termino de quitarse la camiseta y solté sus tetazas, para ver como quedaban tan bonitas sobre el corse, y como botaban cuando la hacía cabalgar un poco. Volví a agarrárselas y jugué con sus pezones. Cambié de agujero y metí mi polla en el culo de Pili.
Nos levantamos y Alejandro se sentó en la silla, con Pili sobre el cabalgando. Yo cogí a Elena en vilo, subí su falda y metí mi polla en su coño, follándola, mientras la tenía bien agarrada del culo y ella me rodeaba con sus piernas. La acabé llevando contra la pared donde la follé más fuerte, acariciando también sus muslos. Baje su escotazo, para sacar sus carnosos pechitos y poder comérselos. La bajé y la puse mirando la pared. Levante su falda, dejando su culo a la vista. Aparte su tanga negro y, tras azotar su culo, metí mi polla en él y se lo follé bien fuerte. Agarre su pelo y tire de él, a la vez que iba pellizcando sus carnosos pezones. Cuando me corrí dentro de su culo, Elena se arrodillo, me quito el condón y me limpio la polla con su juguetona lengua. Cuando la tuve limpia, Elena se levantó y nos besamos. Acabe arrodillándome, metiéndome debajo de su falda. Aparte el tanga y la comí el coño, mientras acariciaba su culo, hasta que se corrió en mi boca.
Me levante y me bese con Elena. Alejandro seguía follando a Pili en la silla de ruedas. Todos los demás estaban bailando y besándose, mientras Tamara, Inés y Fran seguían atados en la pared. Sheila se nos acercó con una botella de ron y nos dio de beber. Mientras lo hacía no pare de acariciar su culazo, y, mientras bebía Elena, me bese con ella. Rocié los pechitos de Sheila y Elena con el ron y se los comí.
Los tres nos fuimos con el resto, a bailar. Mi novia seguía con los pechos fuera y todos rociábamos sus tetazas con ron para comérselas. A Mayte le habían quitado la camiseta y bailaba con el chaleco puesto, mostrando sus pechos. Silvia C, tampoco llevaba ya la camiseta y sus pechitos golpeaban el corse al bailar. Miki cogió a Elena, se puso a bailar con ella y le acabo quito la camiseta. Sheila no se separaba de mí, por lo que pude acariciar su culazo en todo momento, con el morboso tacto de sus medias tan sexys.
Pasado un rato, la cosa volvió a calentarse. Mayte se nos acercó y nos besamos los tres. Cogí una espada de juguete y la usé para apartar el chaleco a Mayte y ver bien sus pechitos. Pasé la espada por ellos y comencé a golpeárselos. Cuando los tuvo algo duritos, se los mordisquee. Sheila se arrodillo y comenzó a comerme la polla. Cuando me la puso bien dura se levantó, me agarro de la polla y me dijo de ir a la zona de los prisioneros. Elena se vino con nosotros y se arrodillo a mamármela a Fran. Sheila agarro mi polla y, frente a Tamara e Inés, comenzó a masturbarme, mientras les decía que vieran que rica polla tenía. Tamara tenía unas pinzas con cordón en sus pezones. Agarre la cuerda y tire de ella, estirando sus gorditos pezones, haciéndola gritar de dolor. Me puse en medio de las dos y Sheila se arrodillo para hacerme un nuevo mamadón. Cogí la botella de ron y las di de beber a Inés y Tamara, besándome con ellas, tras cada trago que daban. Rocié los pechos de Inés y se los comí, mientras seguía tirando de la cuerda de Tamara.
Miguel C se vino con nosotros y comenzó a comer el coño a Tamara. En el sofá, Miki y Cristian estaban haciendo una doble penetración culo y coño a Silvia C, y en la mesita Alejandro estaba sentado, con Mayte cabalgando sobre él y mi novia con sus tetazas en la cara de este. Constan y Pili seguían follando en la silla de ruedas. Me senté entre las piernas de Inés y metí mi cabeza en su falda. Aproveche el roto de las medias, para apartar su tanga negro y comerla el coño. Sheila se puso a gatas y me siguió comiendo la polla. Acaricie las piernas de Inés, poniéndome bien caliente el tacto de sus medias de red.
Me volví a levantar y Sheila se quedó a gatas, pues Miguel C estaba detrás de ella follándola. Me coloqué en medio de Tamara e Inés y volví a besarme con ambas, mientras que las masturbaba. Me puse un condón y cogí en vilo a Inés. Metí mi polla en su coño y comenzamos a follar. Nos besábamos y la comía los pechos, mientras tiraba de las pinzas de Tamara, oyéndola gritar. Agarraba fuerte los muslos de Inés, acariciándolos y notando sus morbosas medias. Miguel C se levantó y le cedi mi puesto con Inés. Tras besarme con Sheila y acariciar su culazo, me coloque con Tamara y la quite las pinzas de los pezones. Empecé a masturbarla, mientras la lamia sus rojos y doloridos pezones, junto a Sheila. Le levanté una pierna y comencé a follarla el coño. Nos besamos y acaricie sus pezones, los cuales estaban tan sensibles que solo rozarlos ya le dolían. Sheila me acariciaba el culo y besaba mi espalda. Agarre del cuello a Tamara, apretándola contra la pared y la folle más fuerte. Volví a comer sus pechitos, oyendo sus morbosos gritos de dolor. Elena, estaba follando con Fran, rodeándole la cintura con las piernas y el cuello con sus brazos.
Le bajé la pierna a Tamara y la di la vuelta, poniéndola mirando la pared. Azote fuerte su culazo, mientras metía mi polla en él. Se lo empecé a follar duro, a fondo, mientras seguía azotándolo. Me bese con Sheila y acariciaba su culazo. Agarre el pelo a Tamara y tire fuerte de él. Sheila se puso al lado de Tamara y se besaban, mientras tiraba fuerte del pelo. No pare de follarla el culo, hasta que me corrí dentro. Saque mi polla, Sheila se arrodillo, me quito el condón y me hizo una mamada, limpiándomela bien.
Sheila y yo fuimos a la cocina, pues quería un poco de agua. Allí charlamos un poco, sin poder separar mis manos de su culazo. La senté en la encimera y seguimos charlando, mientras acariciaba sus muslazos. Cuando volvimos al salón, la silla de ruedas estaba vacía y Pili no estaba en el salón. Nos dijeron que, junto a Rakety, Alejandro y Cristian, se habían ido a una habitación. Habían desatado ya a los prisioneros. Tamara estaba sentada en el sofá, besándose con Constan y Miki, a los que masturbaba. Mayte e Inés se besaban y bailaban con Miguel C y Elena y Silvia C lo hacían con Fran. Sheila y yo cogimos un par de botellas de ron y nos unimos a los que bailaban, dándoles de beber. Yo aprovechaba para besarme con ellas y acariciar sus pechos y culos.
Me estaba besando con Elena y acariciando su culo, cuando Sheila se acercó con la silla de ruedas y me hizo sentarme. Se puso detrás de mí, gire la cabeza y nos empezamos a besar, mientras me acariciaba el pecho. Elena se arrodillo entre mis piernas y comenzó a hacerme una buena mamada. Mayte se unió a Sheila, detrás de la silla de ruedas y me besaba con ambas. De repente ambas se colocaron a mis lados, con una cuerda cada una y me ataron las muñecas a los reposabrazos de la silla.
Elena dejo de comerme la polla y Sheila movió la silla de ruedas colocándola frente a la mesita, donde se sentó. Se quito las botas y comenzó a masturbarme con sus pies. El tacto del encaje de las medias era supermorboso. Elena y Mayte se pusieron detrás de mí, besándome con ellas. Mayte cogió una botella de ron, me quito la camiseta y roció mi pecho con él. Se agacho y comenzó a lamérmelo. Elena no tardo en unirse a Mayte, lamiendo y besando mi pecho, mientras Silvia C se nos unió y me empecé a besar con ella. Frente a nosotros, en el sofá, Tamara cabalgaba sobre Constan, mientras Miki la follaba el culo. Inés estaba arrodillada a un lado nuestra, mamándosela y masturbando a Fran y Miguel C.
Mayte y Elena cogieron unas espadas de plástico y empezaron a pasarlas por mi pecho, dándome algunos golpes con ellas. Mientras Sheila seguía masturbándome con sus pies, Mayte y Elena empezaron a golpearme los huevos y la punta del glande con las espadas. Silvia, con su pistola polla, se disparó agua en los pechitos y los coloco en mi boca para que se los comiera. Elena se puso a mi otro lado. Silvia la mojo los pechitos carnosos y también se los comí. Mayte se arrodillo y me lamio el glande, sin que Sheila dejara de masturbarme.
Sheila me puso un condón y se sentó sobre mí. Se metió mi polla en el coño y comenzó a moverse en círculos. Me rodeo la cabeza con sus brazos y nos besamos. Silvia la mojo los pechitos y Sheila los coloco en mi boca, por lo que mi lengua jugueteo con ellos. Elena no paraba de azotar el culazo de Sheila con la espada. Silvia se fue con Inés y disparo agua a las pollas de Fran y Miguel. Luego se echó agua en sus pechitos y estos le comieron los pechitos. Mayte estaba detrás de mi besándome el cuello. Mayte se puso a nuestro lado, y comenzamos a besarnos los tres. Sheila aparto el chaleco a Mayte y esta coloco sus pechitos en mi boca, mordiéndoselos. Sheila se metió mi polla en su culo y comenzó a cabalgar bien fuerte.
Sheila cogió el pañuelo de mi cabeza y lo bajo, tapándome los ojos. Volvió a meterse mi polla en el coño y cabalgo hasta que se corrió. Durante este rato, dos mujeres comenzaron a besarme el cuello, nuevamente. Cuando Sheila se corrió se bajó de mí y otra se subió. Por el tacto de sus medias contra mis piernas, notando un roto en ellas, tenían que ser o Mayte o Silvia. Cuando dije el nombre de Silvia, me llevé una buena torta, por lo que supuse que había fallado. Al decir que entonces era Mayte, esta me empezó a besar, dándome a entender que había acertado. Mayte se movía suave de arriba abajo y note como unos labios comenzaron a besarme los huevos. Sheila no era, pues esta se puso detrás mía diciéndome guarradas al oído y mordiéndome la oreja. Mayte se bajó y mis huevos entraron en la boca de quien estaba jugando con ellos, sorbiéndomelos bien, mientras otra se sentaba sobre mí. Por las medias, o era otra vez Mayte o ahora era Silvia. Volví a decir Silvia, y cuando me dispararon con agua a la cara y se empezó a reír, supe que había acertado. Se metió mi polla en el coño y se movió en círculos. Ella y Mayte, colocaron sus pechitos en mi boca y se los comí. Supe que Mayte era la otra, pues notaba su chaleco.
Cuando Silvia se bajó, supe fácilmente que la que acababa de montar sobre mí, era Inés. Sus medias de red la delataron fácilmente. Se metió mi polla en su culo ancho y boto bien fuerte. Sheila y yo seguíamos besándonos. Mayte y Silvia dejaron de poner sus pechitos en mi boca. Cuando Inés se bajó, me quitaron el condón y, la boca que me estuvo comiendo los huevos, me empezó a hacer un maravilloso mamadón. Sheila me quito el pañuelo y pude ver que la mamadora era Elena, y no paro hasta que me corrí. Entonces se sentó sobre mí y nos besamos, junto a Sheila.
En el sofá, ahora Fran estaba follando a Tamara. Miki y Constan estaban sentados en la mesita, con Mayte y Silvia mamándoselas. Inés y Miguel C estaban al lado de la mesa grande, charlando, descansando, tomando una copa.
Elena y Sheila me soltaron las cuerdas y Sheila me llevo al sofá, mientras Elena se fue con Inés y Miguel. Me senté al lado de Fran y Sheila se sentó de lado sobre mí. Comencé a acariciar los pechos de Tamara, que cabalgaba sobre Fran y los muslazos de Sheila. Esta comenzó a besarme el cuello y acabamos besándonos, sin dejar una de mis manos de acariciar los pechos de Tamara. Sheila se colocó a gatas en el sofá y comenzó a hacerme un mamadón, profundo y suave. Cuando me la puso durísima, la dije que me pusiera un condón y lo hizo con su maravillosa boca.
Me levanté y me puse detrás de Tamara. La eche hacia delante y aparte su tanga para meter mi polla en su culo. Le follamos, Fran y yo, sus dos agujeros. Fran la comía los pechos y yo me besaba con ella y tiraba de su pelo. Sheila se masturbaba a nuestro lado, mirándonos. Nos levantamos Tamara y yo y Sheila se sentó sobre Fran, follando con él. Incline a Tamara hasta que puso sus manos en el asiento del sofá. Me arrodillé, abrí bien el roto de su pantalón, aparte el tanga y le comí el coño. Me levanté y metí mi polla en su coño, follándoselo fuerte, mientras azotaba su culo.
En la mesita, Miki follaba, sentado, a Mayte y Constan a Silvia. En la mesa del salón, Miguel C follaba a Inés, sentada en el borde, con Elena de pie, poniendo su coño en la boca de esta, que se lo comía. Me senté en el sofá y Tamara lo hizo sobre mí. Cabalgaba como una loca mientras nos besábamos y acariciaba sus pechos, con los pezones aun rojos por las pinzas. De vez en cuando bajaba la cabeza para mordérselas y disfrutar de sus grititos de dolor. Sheila y Tamara se fueron cambiando, con Fran y conmigo, cabalgando ambas, bien fuerte. Las colocamos a gatas en el sofá y las follamos duro sus culos, mientras apretábamos sus cabezas contra el cabecero. También nos turnamos, para gozar de ambos culos. Fran se corrió primero, dentro del culo de Tamara. Esta se sentó, le quito el condón y le limpio la polla con una buena mamada. Tras esto, se fueron a la mesa a por unas copas. Yo seguí follando a Sheila hasta que me corrí en su culo. Entonces me senté y coloqué a Sheila del revés, sobre mí en posición de un 69, para comerla el coño, mientras ella me limpiaba la polla con una buena mamada. Cuando se corrió se volvió a sentar conmigo besándonos y acariciando sus muslazos.
Tamara y Fran volvieron al sofá y nos trajeron unas copas. Bebimos y charlamos con ellos. Cuando el resto también terminaron de follar se unieron a tomar algo y estar más tranquilos. Al rato, Constan le dijo a Tamara e Inés, que él se iba a ir ya, para que su mujer no sospechara, y les pregunto si se volvían ya con él, tal y como habían venido. Tamara miro el reloj y dijo que sí. Inés también le dijo que se iba. Tras besarse con todos, se fueron. Mayte se sentó sobre Fran y en el sitio que quedaba en el sofá, se sentó Miki, con Elena sobre él. En una silla se sentaron Miguel C y Silvia C.
Tras unos minutos, en el salón aparecieron Alejandro y Cristian, trayendo a Pili a la sillita de la reina. Pregunte por mi novia y estos dijeron que se había quedado en la habitación, esperando que volvieran, pues ellos traían a Pili, que decía que iba a tener q irse ya a casa. Miki cogió a Elena y se la llevo a la habitación a ver a mi novia. Fran y Mayte se echaron a un lado, para que sentaran a Pili en el medio del sofá. Entonces Alejandro y Cristian, volvieron a la habitación. Pili seguía viéndose super morbosa solo con las medias cortas y el corse puesto, con sus tetazas sobre él. Fran y yo no tardamos en acariciar sus tetazas y decirle que no tuviera tanta prisa, que un último polvo aun le daba tiempo. Fran y yo comenzamos a comerle cada uno una de sus tetazas. Sheila se coloco a gatas en el sofá y volvió a hacerme un nuevo mamadón, con su rica bocaza. Mi mano acariciaba su culazo. Mayte hizo lo propio para mamársela a Fran. Silvia cogió una botella de ron y comenzó a rociar los pechos de Pili, mientras nosotros seguíamos comiéndolas mojaditas y ricas. Miguel C se arrodillo entre las piernas de Pili y la empezó a comer el coño. Silvia dejo de rociar a Pili y se puso de pie en el sofá, para que esta la comiera el coño.
Cuando nos pusieron la polla bien dura, Fran y yo nos pusimos de pie en el sofá y mandamos a Silvia bajarse, para poder golpear la cara de Pili con ellas. Sheila se tumbo en el suelo y le empezó a mamar la polla a Miguel, que seguía comiendo el coño a Pili. Mayte se sentó en la mesita y Silvia la empezó a comer el coño. Agarré la cabeza a Pili y empecé a follarle duro la boca, mientras Fran seguía golpeando su cara. Solté la cabeza a Pili, para que ahora Fran pudiera follarle la boca, mientras yo la golpeaba la cara con ella. Nos cambiamos un par de veces mas la rica boca de Pili, follándosela duro.
Nos bajamos del sofá y nos pusimos condones. Fran se tumbó en el sofá y colocamos a Pili, tumbada sobre él. Este le metió la polla en el coño. Yo me eche sobre su espalda, metiendo mi polla en su culo y la hicimos una doble penetración. Pili gemía como buena perra y nos besábamos con ella. Fran la comía los pechos. Miguel se puso al lado de su cara y la metió la polla en la boca, teniendo así sus tres agujeros llenos a la vez.
Miguel no tardo en ponerse un condón y sentarse en la mesita con Sheila cabalgando sobre él. Poco a poco, tanto Mayte, como Silvia, también cabalgaron sobre Miguel. Fran se levanto y yo me tumbe, haciéndolo Pili sobre mí. Se metió mi polla en el coño y follamos, mientras la acariciaba el culazo y la comía las tetazas. Fran cogió a Sheila y la follaba en vilo, mientras Miguel seguía follando a Mayte y Silvia, turnándolas. Tumbe a Pili en el sofá y yo me senté sobre sus tetazas, para que me hiciera una buena cubana con sus tetazas. Me eche sobre ella, volviendo a follar su coño, mientras acariciaba sus muslos y volvía a devorar sus tetazas.
Mayte comenzó a acariciar mi culo, hasta que me levanté y empecé a besarme con ella. Miguel no tardo en tumbarse sobre Pili, follándola. Levante una pierna a Mayte y volví a follarla, mientras acariciaba su pierna levantada y tiraba del liguero. Silvia C, se puso a mi lado y empezamos a besarnos. Bajé la pierna a Mayte y cogí en vilo a Silvia, follándola. Acariciaba sus muslos y mordía sus pechitos. Mayte se puso al lado de Fran y se besó con él, mientras seguía follando a Sheila. Cuando la bajo, para follar a Mayte, también en vilo, se vino a mi lado, arrodillándose y mordiendo mi culo. Bajé a Silvia y cogí en vilo a Sheila follándola también. Acariciaba sus muslazos y nos besábamos.
Fran bajo a Mayte y se sentó en la mesita. Su cuñada se sentó sobre él y se puso a cabalgar. Le dije a Mayte que se sentara también en la mesita. Baje a Sheila y la incline para que comiera el coño a Mayte. Yo me arrodillé y la comí el coño a Sheila. Cuando se corrió, me levante y la folle el culazo, aun inclinada. Deje de follar el culazo de Sheila y levante a Mayte. La di la vuelta y la incliné un poco. Subí su falda, para tener su culo a la vista y comenzar a follárselo de pie. Mis manos agarraban sus pechitos, pellizcando sus pezones. Sheila se sentó en la mesita y se beso con Fran, que la masturbaba.
Pili ya se había corrido dos veces y pidió que no la folláramos más, pues le dolía la rodilla. Miguel la dejo y se sentó en la mesa, con Sheila cabalgando sobre él. Dejé a Mayte y me puse detrás de Silvia. La subí la falda y la follé el culo, teniendo así su doble penetración. Después hice lo mismo con Sheila, follando su culazo una vez más, mientras Miguel la follaba el coño. Bajamos a Sheila y Mayte se montó sobre Miguel. El la follaba el coño y yo el culo. Silvia se había bajado de Fran, que ahora follaba a Sheila, y se vino a mi lado a besarnos.
Fran se corrió y se fue al sofá, junto a Sheila a tomar una nueva copa, besándose con ella y con Pili. En el salón aparecieron todos los que estaban en la habitación, y se quedaron en la mesa grande, tomando una copa. Miguel siguió follando a Sheila y yo cogí a Silvia y la puse a gatas en la mesita. Subí su falda, y empecé a follarla bien fuerte su culazo. Cuando iba a correrme, me puse al otro lado de la mesa, para follar su boca, tras quitarme el condón. Cuando me corrí en su boca, me volví a poner al otro lado. Me arrodillé y la comí el coño, mientras acariciaba sus piernas. Cuando Silvia se corrió y me levante, Miguel también se había corrido y estaba besándose con Mayte.
Tras tomarnos la ultima copa, nos vestimos y dejamos la casa de Sheila y Alejandro, para irnos a nuestras casas.
Fuimos en coche a recoger a Mayte a su casa, la cual había dicho a su cornudo que iba a una fiesta de amigas. Cuando Mayte salió del portal me pase al asiento trasero con ella. Mayte, traía una camiseta blanca, de manga larga un chaleco negro, una falda roja, cruzada, muy corta por delante y hasta las rodillas por detrás, que dejaba ver sus largas y preciosas piernas, cubiertas por unas medias negras transparentes, con estampado de rejilla, bien morboso, con una liga negra y unas botas también negras. Además, llevaba un gorro pirata negro. En cuanto cerramos las puertas, nos besamos y mis manos acariciaron sus piernas. No tarde en subir mis manos hasta sus pechos, para comprobar que no llevaba sujetador. Desabroche su chaleco y acaricie sus pechitos, para notarlos bien, sin el sujetador. Volví a bajar una de mis manos, para acariciar sus piernas, con el rico tacto de las medias y mi otra mano, siguió acariciando sus pechos, mientras nos besábamos. Mayte me desabrocho el pantalón, me saco la polla y me empezó a masturbar. Acabo colocándose a gatas, haciéndome una mamada. Una de mis manos acariciaba el culazo de Mayte. Estuvimos así, hasta que aparcamos. En el ascensor, mientras subíamos a la casa, no me pude resistir y subí la falda a Mayte, viendo en el espejo su culazo, tapado por las medias y con un tanguita de hilo bajo estas.
Alejandro nos abrió la puerta de su casa y al verme tan bien acompañado, lo recalco, cosa que hizo que mi novia y Mayte se quedaran allí con él, besándole, mientras él las metía mano. Yo pase al salón, donde estaban Sheila, colocando unas bebidas en la mesa, Constan estaba sentado en el sofá charlando con Inés y con Cristian. Ellos estaban acariciando las piernas a Inés y ella pasaba una espada de plástico por el paquete de Constan.
El disfraz de Sheila era simple, pero muy sexy. Llevaba una camiseta larga hasta medio muslo, de manga larga, de tela fina, un corse negro con aros, con los cordones atados a la espalda, unas medias super sexys, negras, con encaje fantasía de rombos con copos interiores, y unas botas negras. Inés, traía puesto una camisa blanca, de manga larga, un corsé marrón sin aro, una falda larga hasta el suelo por detrás y hasta las rodillas por delante, negra, capeada con los volantes rojos, unas sexys medias de red ancha, negras, unas botas marrones y un pañuelo granate, cubriendo su cabeza.
Sheila se vino hacia mí, muy contenta y nos dimos un buen y largo beso, con mis manos agarrando su culazo. No me costó meter mis manos por debajo de la camiseta para acariciarlo sobre las medias. Entonces me dio la impresión de que no llevaba nada debajo. Al preguntárselo, sonrió y me dijo que acertaba, cosa que me puso más cachondo aun y se lo acaricie con más ganas, mientras volvíamos a besarnos. Alejandro entro con Mayte, y Rakety, y estas se pusieron a saludar a todos. Cuando dejé de besarme con Sheila, esta salió del salón y yo fui al sofá a saludar a Inés. Me di un beso con ella y le dije que iba muy provocadora con esas medias y la falda enseñando tanto y ella, comenzó a reírse y a pasar su espada por mi paquete, diciendo que nuestros pantalones sí que la provocaban a ella. Acaricie sus pechitos, comprobando que no llevaba sujetador.
Sheila volvió con unos vasos que dejo en la mesa y entonces se me acerco y le dijo a Inés que dejara tranquilo mi paquete que ya tenía bastante con Cristian y Constan. Nos separamos un poco del sofá y me volví a besar con Sheila, agarrando ella mi paquete. Alejandro puso música y se puso a bailar, besarse y meterse mano con mi novia y Mayte. Sheila y yo, bailábamos y acariciaba su culazo.
Miki, Miguel C y Tamara salieron de la terraza, donde habían estado fumando. Por cómo se marcaban los pezones de Tamara en su camiseta, se veía que habían estado haciendo algo más. Tamara, además de la camiseta algo ancha, llevaba un chaleco marrón, un pantalón ancho negro y una cinta roja en la cabeza. Se vino a mi lado para saludarnos, besándonos. Pellizque sus pezones, diciéndole que se veía que lo había pasado bien en la terraza. Tras un nuevo beso, se fue con Miki a bailar y más cosas. Miguel C cogió a Mayte, bailando con ella y metiéndola mano.
Llamaron a la puerta y Sheila y yo fuimos a abrir. Eran Silvia C y su cuñado Fran. Ella llevaba una camiseta blanca ajustada, marcando sus pechitos, con corse sin aros, marrón, una falda larga marrón, abierta en un lado, por donde se veía q llevaba unas medias marrones, con una liga roja, donde llevaba una pistola pequeña, con forma de polla, unas botas marrones, sombrero marrón y un parche. Fran se comenzó a besar con Sheila y yo con Silvia C, a la cual levante la pierna para acariciársela. Al llegar a la pistola, me dijo que más adelante seguro que nos divertíamos con ella.
Pasamos al salón y Sheila me pidió que la ayudara a poner unos chupitos de ron para brindar todos. Solo faltaban por venir Elena y Pili, pero no sabíamos bien cuando se podrían deshacer de sus parejas, por lo q decidimos brindar ya y dar por empezada la fiesta. Todos nos pusimos alrededor de la mesa. Cogimos un chupito, brindamos y nos lo tomamos. Alejandro cogió unas cuerdas que había en la mesa y dijo q todo buen barco pirata debía tener prisioneros. Saco una baraja de carta y todos cogimos una. Las tres cartas más altas, elegirían quienes serian sus prisioneros. El propio Alejandro, Silvia C y yo fuimos los agraciados. Nos dio las cuerdas y fuimos eligiendo. Alejandro ato las manos a Inés, Silvia C a su cuñado Fran y yo a Tamara.
Los llevamos contra una pared donde les levantamos los brazos y enganchamos a las alcayatas de unos cuadros q habían quitado. Alejandro tiro de la camisa de Inés, abriéndosela, rompiendo algún botón incluso, y comenzó a comerla los pechitos. Yo empecé a besar el cuello a Tamara y a acariciar sus pechos. Pedí a Sheila unas tijeras y cuando me las dio, corté su camisa por la zona de los pechos, dejando que salieran por ellos sus gorditos pezones. Comencé a pellizcárselos, mordérselos y estirárselos, mientras ella gritaba d dolor. Giré a Tamara poniéndola mirando la pared e hice un corte en su pantalón. Con mis manos tire fuerte de él, haciéndolo bien grande, mostrando su culo ancho, solo con un tanga negro. Se lo azote con la mano y luego con la espada de plástico que había llevado. Silvia C me pidió las tijeras e hizo un agujero en el pantalón de Fran, por donde la saco la polla. Empezó a masturbarlo, mientras le besaba.
Tamara tenía el culo rojo de tanto espadazo que la había dado y Miguel C se arrodillo, comenzando a besárselo y acariciárselo. Alejandro se había arrodillado, comiendo el coño a Inés, tras haberla roto y abierto bien la redecilla de las medias. Cristian estaba al lado de Inés, comiendo sus pechitos. Mi novia se había arrodillado frente a Fran y le empezó a comer la polla. Silvia C se fue con Miki y Constan, con los que se empezó a besar. Sheila y Mayte estaban sentadas en el sofá y me hicieron un gesto para que fuera con ellas. Me senté entre ellas y comenzamos a besarnos, mientras acariciaba sus piernas. El tacto de sus sexys medias me ponía bien caliente y además ellas comenzaron a acariciar mi paquete. Bajaron mi pantalón hasta las rodillas saliendo disparada mi polla, algo dura ya. Siguieron acariciándola, junto a los huevos, hasta que se colocaron a gatas en el sofá y comenzaron a lamérmela. Mis manos comenzaron a acariciar sus culazos. Empezaron a hacerme unas maravillosas mamadas y a comerme los huevos, mientras me lanzaban miradas cerdas.
Subí la falda de Mayte y la camisa larga de Sheila, dejando sus culazos descubiertos, tapados solo por esas medias sexys que llevaban. Acariciaba sus culazos, notando sus deliciosas rajas del culo y además el tanga de hilo de Mayte. Baje mis manos hasta sus coños, acariciándolos. Como no llevaba nada debajo de las medias, apretaba la tela de las medias de Sheila y metía mi dedo un poco en su coño. Ellas me comían la polla, con más ganas aún. En la mesita, frente a nosotros, Constan estaba sentado, con Silvia C cabalgando sobre él, mientras Miki le follaba la boca
Sheila se puso de pie en el sofá y coloco su culazo contra mi cara, levantándose su camisa. Yo acariciaba sus piernas y besaba su culazo redondito y maravilloso, mientras Mayte me comía la polla sin parar. Comencé a morder el riquísimo culo de Sheila, con ese rico tacto de las medias. una de mis manos seguía en sus piernas y la otra acariciaba su culo. Tras darle unos buenos mordiscos, pase mi lengua por su raja del culo, mientras mis manos acariciaban ese tremendo culazo. Una de mis manos se metió entre sus piernas, para acariciar su delicioso coño. Sheila se dio la vuelta y coloco su coño contra mi cara. Agarro mi cabeza y la apretó contra él. Lo bese, mientras acariciaba fuerte su culazo. Sheila soltó mi cabeza y agarro sus medias rompiéndoselas para que metiera mi lengua y la comiera el coño. Seguía acariciando su culazo y ella apretaba mi cabeza contra ella, nuevamente.
Sheila le dijo a Mayte que me pusiera un condón. Cuando esta lo hizo, Sheila se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en su coño. Comenzó a moverse en ricos círculos, mientras Mayte se puso de rodillas y nos besábamos. Una de mis manos acariciaba un muslo de Sheila y la otra mano el culazo de Mayte. Esta se puso de pie y coloco su coño en mi cara. Fue fácil comenzar a besarlo y morderlo, tapado por el tanga y las medias, pues la falda era muy corta por delante. Acaricie sus piernas y la ordene darse la vuelta. Subí su falda, metiendo mi cabeza por ella, y comencé a morder su culazo. Una de mis manos seguía acariciando sus muslazos, sobre todo la zona de la liga, y la otra se metió entre sus piernas acariciando su coño. Rompí las medias, metí mi mano por su tanga de hilo y la empecé a masturbar. Sheila seguía cabalgando, cada vez más veloz. Volví a girar a Mayte y la empecé a comer el coño.
Miki se puso en el sofá, a mi lado, y le dijo a Mayte que se sentara sobre él. Así hizo y se puso a cabalgar, besándose con él. En la mesita, Constan seguía follando a Silvia C. Me empecé a besar con Sheila y acaricié sus muslazos y culazo. Sus movimientos hacían que mi polla notase bien su maravilloso coño. Acaricie sus pechitos por encima del corse y mis manos fueron moviéndose, hasta llegar a su espalda. Desabroche los cordones del corsé y se lo quite. Sus pezones bien duros se marcaban en la camiseta y comencé a pasar mis pulgares por ellos. Bajé mi cabeza y los lamí. Empecé a morder sus pechitos, por encima de la camiseta y mis manos acariciaron sus muslazos. Fueron subiendo, metiéndose por dentro de su larga camiseta, terminando por llegar a sus pechitos. Los acariciaba y pellizcaba, mientras nos besábamos. Miki tenía una pistola de agua y comenzó a disparar agua a los pechitos de Sheila, mojando la camiseta para que se marcaran bien en ella. Volví a bajar mis manos a sus muslos y mordí los pechitos, mojados y marcados en la camiseta. Miki también había mojado la camiseta de Mayte y también se la marcaban y transparentaban sus pezones en ella, pues la había abierto el chaleco para ello. Sheila se cambió mi polla a su culo y comenzó a botar bien fuerte. Yo cogí su camiseta y se la quite, dejándola solo con las medias, rotas, y las botas. No se podía estar más sexy y volví a comerla los pechitos, mientras acariciaba sus muslazos.
Mayte y Sheila cambiaron sus puestos. Mayte se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en el coño y Sheila, hizo o propio sobre Miki. Mayte cabalgo como una loca, mientras la acariciaba los muslos y la mordía los pechitos, marcados en la camiseta mojada. Nos besamos apasionadamente y cada poco la comía los pechos. Mis manos acariciaban sus piernas y sus pechitos. Mayte cada vez se movía más fuerte y no paro hasta que se corrió. Entonces metió mi polla en su culo y cabalgo más fuerte incluso que antes. La cogí con una mano del cuello, y apretaba, mientras mordía sus pezones.
Volvieron a intercambiarse y Sheila volvió a cabalgar con mi polla en su culo. Nos besamos y estire sus pezones, provocando sus gemiditos de dolor. Mayte hacía lo propio sobre Fran. Me levante y coloque a Sheila de rodillas en el sofá, apoyando sus manos en el cabecero, Me puse detrás de ella, metí mi polla en su coño y se lo folle bien duro, mientras la agarraba la cintura con una mano y la azotaba con la otra. Me incline sobre su espalda y nos besamos, mientras acariciaba sus pechitos y se la clavaba más a fondo aún. Cuando me iba a correr, senté a Sheila y la hice una tremenda follada de boca, tras quitarme el condón. Mientras lo hacía, alguien me disparo agua, al culo. Al girar la cabeza vi que era Silvia C, con su pistola polla. No baje el ritmo de la follada de boca a Sheila, hasta que me corrí en su maravillosa y gran boca, llenándosela con mi leche. Sheila trago bastante, pero se quedó un poco en la boca. Se puso de rodillas en el sofá y se besó con Mayte, que seguía cabalgando sobre Miki, dándose un buen beso blanco.
Me acerque a Silvia C, la cual seguía disparándome agua. Me puse a su lado y le agarré de la nuca, llevando su cabeza hasta mi polla, para metérsela en la boca y que me la limpiara con su lengua, Mientras ella seguía cabalgando sobre Constan, con la polla de este en el culo. Cuando la tuve bien limpia, la hice levantarse y Constan, con su polla bien dura, se fue al sofá a follar a Sheila. Comencé a besarme con Silvia C y la subí la pierna, del lado de la falda abierta, acariciando su pierna. Sus pechitos se marcaban en la camiseta ajustada y al estar mojada, se transparentaban sus pezones, los cuales comencé a morder. Senté a Silvia C en la mesita y me arrodillé entre sus piernas. Abrí su falda y subí una de sus piernas a mi hombro. La bese y acaricie de arriba abajo. Subí su otra pierna e hice lo mismo. Acaricie sus dos piernas, tan ricas y sexys con las medias. Metí mi cabeza a fondo, aparte el tanga marrón que llevaba, por el roto de las medias y la empecé a comer el coño. No salí de entre sus piernas, hasta que Silvia se corrió en mi boca.
Me senté en la mesita y ella se arrodillo y comenzó a hacerme una rica mamada, despacio y relajada. Cuando me puso la polla bien dura, con su rica bocaza, me puso un condón. Silvia C se sentó sobre mí y se metió mi polla en su coño, moviéndose en círculos suaves. Nos besamos, mientras acariciaba sus pechitos. Comenzamos a follar algo más fuerte y tire de su camiseta hacia abajo, para poder sacar sus pechitos y comérselos bien. En el sofá Constan follaba a Mayte y Miki a Sheila. Mi novia estaba aun con Fran, apoyada de espaldas contra él, con la falda levantada para poder meterse la polla de este por el culo. Frente a ella estaba Alejandro, al que le estaba comiendo la polla, inclinada. Miguel C tenía cogida en vilo a Inés, follándola y Cristian follaba a Tamara, con una pierna de esta subida, mientras la mordía los pechos. Gire a Silvia C y se sentó dándome la espalda, metiéndose mi polla por su culazo. Nos besábamos, mientras acariciaba sus pechitos con una mano y sus piernas con la otra. La cogí la pistola polla y comencé a masturbarla con ella. De vez en cuando la metía en su boca, para luego volver a masturbarla.
Llamaron a la puerta y Alejandro dejo de follar la boca a mi novia para ir a abrí a Pili y Elena que eran las que faltaban. Entraron los tres en el salón. Pili venia en silla de ruedas pues la habían operado de una rodilla. Traía una camiseta blanca ajustada marcando sus tetazas, caídas sobre el corse negro, sin aros, al no llevar sujetador, un pantalón y un pañuelo negro. Elena venia con una camiseta blanca, también ajustada, marcando sus pechitos carnosos, con escote redondo, un corse marrón sin aros, una larga falda marrón, un gorro marrón y un parche.
Elena traía la polla de Alejandro agarrada y Pili dijo que anda que las habíamos esperado para empezar la fiesta. Elena no perdió más el tiempo, se arrodillo y le empezó a comer la polla a Alejandro. Miki dejo a Tamara y se puso también al lado de Elena, mientras se quitaba el condón y esta le agarro la polla masturbándolo.
Me levante y me acerque a ellas, junto a Silvia C. En cuanto estuvo a su alcance, Pili agarro mi polla, que iba bien dura. Me dijo que le encantaba verme tan contento y yo comencé a acariciar sus tetazas, comprobando que no llevaba sujetador, por lo que sentían bien ricas, y se movían maravillosamente con los golpes y apretones de mis manos. Pili me quito el condón, se inclinó y comenzó a hacerme una mamada. Ordene a Silvia disparar agua a sus pechos y en la camiseta, según se mojaba, se marcaban y transparentaban sus gorditos pezones, mientras seguía acariciando sus tetazas. Pili comenzó a pasar mi polla por sus tetazas mojadas y marcadas en la camiseta. Una de mis manos masturbaba su boca y la otra acariciaba el culo de Silvia, que la seguía disparando agua. Cuando Pili volvió a hacer una rica mamada, agarre fuerte su cabeza, para apretar y metérsela bien a fondo, mientras me besaba con Silvia C.
Me incline para poder morder las tetazas de Pili, marcadas en la camiseta. Elena agarro mi polla y comenzó a hacerme una mamada, mientras Silvia C se arrodillo y se la comía a Alejandro. Me arrodille entre las piernas de Pili y la quite el pantalón, dejándola con unas medias transparentes cortas, pues en la rodilla operada llevaba un vendaje, y un tanga negro. Aparte ese precioso tanga y comencé a comerla el coño. Alejandro comenzó a follarla la boca, mientras se besaba con Elena. Silvia C, se fue a la pared y se besó con Cristian, que estaba follando el culo a Tamara. Al lado, Sheila estaba mamándosela a Fran, Miki follaba contra la pared a mi novia y Constan le comía el coño a Inés. En el sofá, Miguel C estaba follando a Mayte.
Pili acariciaba mi cabeza y la apretaba fuerte. Mis manos acariciaban sus tetazas, mientras mi lengua se movía sin descanso en su rico coño. Cuando Pili se corrió, me levanté y me puse un condón. Levante, con cuidado, a Pili y me senté en la silla de ruedas. Pili se sentó sobre mí, dándome la espalda, pues no podía de otra forma con la herida. Aparte su tanga y metí mi polla en su coño. Pili se empezó a mover en círculos, follando rico, mientras nos besábamos y acariciaba sus tetazas. Alejandro coloco a Elena inclinada, apoyada en un reposabrazos de la silla ruedas y subió la falda a Elena. Llevaba debajo unas medias negras tupidas, hasta los muslos, y un tanga negro, el cual aparto Alejandro, para meter su polla en el coño de esta, tras ponerse un condón. Tire de la camiseta de Pili, sacándosela de debajo del corse y metiendo mis manos por dentro, para poder agarrar bien sus tetazas, sin nada entremedias. Pili termino de quitarse la camiseta y solté sus tetazas, para ver como quedaban tan bonitas sobre el corse, y como botaban cuando la hacía cabalgar un poco. Volví a agarrárselas y jugué con sus pezones. Cambié de agujero y metí mi polla en el culo de Pili.
Nos levantamos y Alejandro se sentó en la silla, con Pili sobre el cabalgando. Yo cogí a Elena en vilo, subí su falda y metí mi polla en su coño, follándola, mientras la tenía bien agarrada del culo y ella me rodeaba con sus piernas. La acabé llevando contra la pared donde la follé más fuerte, acariciando también sus muslos. Baje su escotazo, para sacar sus carnosos pechitos y poder comérselos. La bajé y la puse mirando la pared. Levante su falda, dejando su culo a la vista. Aparte su tanga negro y, tras azotar su culo, metí mi polla en él y se lo follé bien fuerte. Agarre su pelo y tire de él, a la vez que iba pellizcando sus carnosos pezones. Cuando me corrí dentro de su culo, Elena se arrodillo, me quito el condón y me limpio la polla con su juguetona lengua. Cuando la tuve limpia, Elena se levantó y nos besamos. Acabe arrodillándome, metiéndome debajo de su falda. Aparte el tanga y la comí el coño, mientras acariciaba su culo, hasta que se corrió en mi boca.
Me levante y me bese con Elena. Alejandro seguía follando a Pili en la silla de ruedas. Todos los demás estaban bailando y besándose, mientras Tamara, Inés y Fran seguían atados en la pared. Sheila se nos acercó con una botella de ron y nos dio de beber. Mientras lo hacía no pare de acariciar su culazo, y, mientras bebía Elena, me bese con ella. Rocié los pechitos de Sheila y Elena con el ron y se los comí.
Los tres nos fuimos con el resto, a bailar. Mi novia seguía con los pechos fuera y todos rociábamos sus tetazas con ron para comérselas. A Mayte le habían quitado la camiseta y bailaba con el chaleco puesto, mostrando sus pechos. Silvia C, tampoco llevaba ya la camiseta y sus pechitos golpeaban el corse al bailar. Miki cogió a Elena, se puso a bailar con ella y le acabo quito la camiseta. Sheila no se separaba de mí, por lo que pude acariciar su culazo en todo momento, con el morboso tacto de sus medias tan sexys.
Pasado un rato, la cosa volvió a calentarse. Mayte se nos acercó y nos besamos los tres. Cogí una espada de juguete y la usé para apartar el chaleco a Mayte y ver bien sus pechitos. Pasé la espada por ellos y comencé a golpeárselos. Cuando los tuvo algo duritos, se los mordisquee. Sheila se arrodillo y comenzó a comerme la polla. Cuando me la puso bien dura se levantó, me agarro de la polla y me dijo de ir a la zona de los prisioneros. Elena se vino con nosotros y se arrodillo a mamármela a Fran. Sheila agarro mi polla y, frente a Tamara e Inés, comenzó a masturbarme, mientras les decía que vieran que rica polla tenía. Tamara tenía unas pinzas con cordón en sus pezones. Agarre la cuerda y tire de ella, estirando sus gorditos pezones, haciéndola gritar de dolor. Me puse en medio de las dos y Sheila se arrodillo para hacerme un nuevo mamadón. Cogí la botella de ron y las di de beber a Inés y Tamara, besándome con ellas, tras cada trago que daban. Rocié los pechos de Inés y se los comí, mientras seguía tirando de la cuerda de Tamara.
Miguel C se vino con nosotros y comenzó a comer el coño a Tamara. En el sofá, Miki y Cristian estaban haciendo una doble penetración culo y coño a Silvia C, y en la mesita Alejandro estaba sentado, con Mayte cabalgando sobre él y mi novia con sus tetazas en la cara de este. Constan y Pili seguían follando en la silla de ruedas. Me senté entre las piernas de Inés y metí mi cabeza en su falda. Aproveche el roto de las medias, para apartar su tanga negro y comerla el coño. Sheila se puso a gatas y me siguió comiendo la polla. Acaricie las piernas de Inés, poniéndome bien caliente el tacto de sus medias de red.
Me volví a levantar y Sheila se quedó a gatas, pues Miguel C estaba detrás de ella follándola. Me coloqué en medio de Tamara e Inés y volví a besarme con ambas, mientras que las masturbaba. Me puse un condón y cogí en vilo a Inés. Metí mi polla en su coño y comenzamos a follar. Nos besábamos y la comía los pechos, mientras tiraba de las pinzas de Tamara, oyéndola gritar. Agarraba fuerte los muslos de Inés, acariciándolos y notando sus morbosas medias. Miguel C se levantó y le cedi mi puesto con Inés. Tras besarme con Sheila y acariciar su culazo, me coloque con Tamara y la quite las pinzas de los pezones. Empecé a masturbarla, mientras la lamia sus rojos y doloridos pezones, junto a Sheila. Le levanté una pierna y comencé a follarla el coño. Nos besamos y acaricie sus pezones, los cuales estaban tan sensibles que solo rozarlos ya le dolían. Sheila me acariciaba el culo y besaba mi espalda. Agarre del cuello a Tamara, apretándola contra la pared y la folle más fuerte. Volví a comer sus pechitos, oyendo sus morbosos gritos de dolor. Elena, estaba follando con Fran, rodeándole la cintura con las piernas y el cuello con sus brazos.
Le bajé la pierna a Tamara y la di la vuelta, poniéndola mirando la pared. Azote fuerte su culazo, mientras metía mi polla en él. Se lo empecé a follar duro, a fondo, mientras seguía azotándolo. Me bese con Sheila y acariciaba su culazo. Agarre el pelo a Tamara y tire fuerte de él. Sheila se puso al lado de Tamara y se besaban, mientras tiraba fuerte del pelo. No pare de follarla el culo, hasta que me corrí dentro. Saque mi polla, Sheila se arrodillo, me quito el condón y me hizo una mamada, limpiándomela bien.
Sheila y yo fuimos a la cocina, pues quería un poco de agua. Allí charlamos un poco, sin poder separar mis manos de su culazo. La senté en la encimera y seguimos charlando, mientras acariciaba sus muslazos. Cuando volvimos al salón, la silla de ruedas estaba vacía y Pili no estaba en el salón. Nos dijeron que, junto a Rakety, Alejandro y Cristian, se habían ido a una habitación. Habían desatado ya a los prisioneros. Tamara estaba sentada en el sofá, besándose con Constan y Miki, a los que masturbaba. Mayte e Inés se besaban y bailaban con Miguel C y Elena y Silvia C lo hacían con Fran. Sheila y yo cogimos un par de botellas de ron y nos unimos a los que bailaban, dándoles de beber. Yo aprovechaba para besarme con ellas y acariciar sus pechos y culos.
Me estaba besando con Elena y acariciando su culo, cuando Sheila se acercó con la silla de ruedas y me hizo sentarme. Se puso detrás de mí, gire la cabeza y nos empezamos a besar, mientras me acariciaba el pecho. Elena se arrodillo entre mis piernas y comenzó a hacerme una buena mamada. Mayte se unió a Sheila, detrás de la silla de ruedas y me besaba con ambas. De repente ambas se colocaron a mis lados, con una cuerda cada una y me ataron las muñecas a los reposabrazos de la silla.
Elena dejo de comerme la polla y Sheila movió la silla de ruedas colocándola frente a la mesita, donde se sentó. Se quito las botas y comenzó a masturbarme con sus pies. El tacto del encaje de las medias era supermorboso. Elena y Mayte se pusieron detrás de mí, besándome con ellas. Mayte cogió una botella de ron, me quito la camiseta y roció mi pecho con él. Se agacho y comenzó a lamérmelo. Elena no tardo en unirse a Mayte, lamiendo y besando mi pecho, mientras Silvia C se nos unió y me empecé a besar con ella. Frente a nosotros, en el sofá, Tamara cabalgaba sobre Constan, mientras Miki la follaba el culo. Inés estaba arrodillada a un lado nuestra, mamándosela y masturbando a Fran y Miguel C.
Mayte y Elena cogieron unas espadas de plástico y empezaron a pasarlas por mi pecho, dándome algunos golpes con ellas. Mientras Sheila seguía masturbándome con sus pies, Mayte y Elena empezaron a golpearme los huevos y la punta del glande con las espadas. Silvia, con su pistola polla, se disparó agua en los pechitos y los coloco en mi boca para que se los comiera. Elena se puso a mi otro lado. Silvia la mojo los pechitos carnosos y también se los comí. Mayte se arrodillo y me lamio el glande, sin que Sheila dejara de masturbarme.
Sheila me puso un condón y se sentó sobre mí. Se metió mi polla en el coño y comenzó a moverse en círculos. Me rodeo la cabeza con sus brazos y nos besamos. Silvia la mojo los pechitos y Sheila los coloco en mi boca, por lo que mi lengua jugueteo con ellos. Elena no paraba de azotar el culazo de Sheila con la espada. Silvia se fue con Inés y disparo agua a las pollas de Fran y Miguel. Luego se echó agua en sus pechitos y estos le comieron los pechitos. Mayte estaba detrás de mi besándome el cuello. Mayte se puso a nuestro lado, y comenzamos a besarnos los tres. Sheila aparto el chaleco a Mayte y esta coloco sus pechitos en mi boca, mordiéndoselos. Sheila se metió mi polla en su culo y comenzó a cabalgar bien fuerte.
Sheila cogió el pañuelo de mi cabeza y lo bajo, tapándome los ojos. Volvió a meterse mi polla en el coño y cabalgo hasta que se corrió. Durante este rato, dos mujeres comenzaron a besarme el cuello, nuevamente. Cuando Sheila se corrió se bajó de mí y otra se subió. Por el tacto de sus medias contra mis piernas, notando un roto en ellas, tenían que ser o Mayte o Silvia. Cuando dije el nombre de Silvia, me llevé una buena torta, por lo que supuse que había fallado. Al decir que entonces era Mayte, esta me empezó a besar, dándome a entender que había acertado. Mayte se movía suave de arriba abajo y note como unos labios comenzaron a besarme los huevos. Sheila no era, pues esta se puso detrás mía diciéndome guarradas al oído y mordiéndome la oreja. Mayte se bajó y mis huevos entraron en la boca de quien estaba jugando con ellos, sorbiéndomelos bien, mientras otra se sentaba sobre mí. Por las medias, o era otra vez Mayte o ahora era Silvia. Volví a decir Silvia, y cuando me dispararon con agua a la cara y se empezó a reír, supe que había acertado. Se metió mi polla en el coño y se movió en círculos. Ella y Mayte, colocaron sus pechitos en mi boca y se los comí. Supe que Mayte era la otra, pues notaba su chaleco.
Cuando Silvia se bajó, supe fácilmente que la que acababa de montar sobre mí, era Inés. Sus medias de red la delataron fácilmente. Se metió mi polla en su culo ancho y boto bien fuerte. Sheila y yo seguíamos besándonos. Mayte y Silvia dejaron de poner sus pechitos en mi boca. Cuando Inés se bajó, me quitaron el condón y, la boca que me estuvo comiendo los huevos, me empezó a hacer un maravilloso mamadón. Sheila me quito el pañuelo y pude ver que la mamadora era Elena, y no paro hasta que me corrí. Entonces se sentó sobre mí y nos besamos, junto a Sheila.
En el sofá, ahora Fran estaba follando a Tamara. Miki y Constan estaban sentados en la mesita, con Mayte y Silvia mamándoselas. Inés y Miguel C estaban al lado de la mesa grande, charlando, descansando, tomando una copa.
Elena y Sheila me soltaron las cuerdas y Sheila me llevo al sofá, mientras Elena se fue con Inés y Miguel. Me senté al lado de Fran y Sheila se sentó de lado sobre mí. Comencé a acariciar los pechos de Tamara, que cabalgaba sobre Fran y los muslazos de Sheila. Esta comenzó a besarme el cuello y acabamos besándonos, sin dejar una de mis manos de acariciar los pechos de Tamara. Sheila se colocó a gatas en el sofá y comenzó a hacerme un mamadón, profundo y suave. Cuando me la puso durísima, la dije que me pusiera un condón y lo hizo con su maravillosa boca.
Me levanté y me puse detrás de Tamara. La eche hacia delante y aparte su tanga para meter mi polla en su culo. Le follamos, Fran y yo, sus dos agujeros. Fran la comía los pechos y yo me besaba con ella y tiraba de su pelo. Sheila se masturbaba a nuestro lado, mirándonos. Nos levantamos Tamara y yo y Sheila se sentó sobre Fran, follando con él. Incline a Tamara hasta que puso sus manos en el asiento del sofá. Me arrodillé, abrí bien el roto de su pantalón, aparte el tanga y le comí el coño. Me levanté y metí mi polla en su coño, follándoselo fuerte, mientras azotaba su culo.
En la mesita, Miki follaba, sentado, a Mayte y Constan a Silvia. En la mesa del salón, Miguel C follaba a Inés, sentada en el borde, con Elena de pie, poniendo su coño en la boca de esta, que se lo comía. Me senté en el sofá y Tamara lo hizo sobre mí. Cabalgaba como una loca mientras nos besábamos y acariciaba sus pechos, con los pezones aun rojos por las pinzas. De vez en cuando bajaba la cabeza para mordérselas y disfrutar de sus grititos de dolor. Sheila y Tamara se fueron cambiando, con Fran y conmigo, cabalgando ambas, bien fuerte. Las colocamos a gatas en el sofá y las follamos duro sus culos, mientras apretábamos sus cabezas contra el cabecero. También nos turnamos, para gozar de ambos culos. Fran se corrió primero, dentro del culo de Tamara. Esta se sentó, le quito el condón y le limpio la polla con una buena mamada. Tras esto, se fueron a la mesa a por unas copas. Yo seguí follando a Sheila hasta que me corrí en su culo. Entonces me senté y coloqué a Sheila del revés, sobre mí en posición de un 69, para comerla el coño, mientras ella me limpiaba la polla con una buena mamada. Cuando se corrió se volvió a sentar conmigo besándonos y acariciando sus muslazos.
Tamara y Fran volvieron al sofá y nos trajeron unas copas. Bebimos y charlamos con ellos. Cuando el resto también terminaron de follar se unieron a tomar algo y estar más tranquilos. Al rato, Constan le dijo a Tamara e Inés, que él se iba a ir ya, para que su mujer no sospechara, y les pregunto si se volvían ya con él, tal y como habían venido. Tamara miro el reloj y dijo que sí. Inés también le dijo que se iba. Tras besarse con todos, se fueron. Mayte se sentó sobre Fran y en el sitio que quedaba en el sofá, se sentó Miki, con Elena sobre él. En una silla se sentaron Miguel C y Silvia C.
Tras unos minutos, en el salón aparecieron Alejandro y Cristian, trayendo a Pili a la sillita de la reina. Pregunte por mi novia y estos dijeron que se había quedado en la habitación, esperando que volvieran, pues ellos traían a Pili, que decía que iba a tener q irse ya a casa. Miki cogió a Elena y se la llevo a la habitación a ver a mi novia. Fran y Mayte se echaron a un lado, para que sentaran a Pili en el medio del sofá. Entonces Alejandro y Cristian, volvieron a la habitación. Pili seguía viéndose super morbosa solo con las medias cortas y el corse puesto, con sus tetazas sobre él. Fran y yo no tardamos en acariciar sus tetazas y decirle que no tuviera tanta prisa, que un último polvo aun le daba tiempo. Fran y yo comenzamos a comerle cada uno una de sus tetazas. Sheila se coloco a gatas en el sofá y volvió a hacerme un nuevo mamadón, con su rica bocaza. Mi mano acariciaba su culazo. Mayte hizo lo propio para mamársela a Fran. Silvia cogió una botella de ron y comenzó a rociar los pechos de Pili, mientras nosotros seguíamos comiéndolas mojaditas y ricas. Miguel C se arrodillo entre las piernas de Pili y la empezó a comer el coño. Silvia dejo de rociar a Pili y se puso de pie en el sofá, para que esta la comiera el coño.
Cuando nos pusieron la polla bien dura, Fran y yo nos pusimos de pie en el sofá y mandamos a Silvia bajarse, para poder golpear la cara de Pili con ellas. Sheila se tumbo en el suelo y le empezó a mamar la polla a Miguel, que seguía comiendo el coño a Pili. Mayte se sentó en la mesita y Silvia la empezó a comer el coño. Agarré la cabeza a Pili y empecé a follarle duro la boca, mientras Fran seguía golpeando su cara. Solté la cabeza a Pili, para que ahora Fran pudiera follarle la boca, mientras yo la golpeaba la cara con ella. Nos cambiamos un par de veces mas la rica boca de Pili, follándosela duro.
Nos bajamos del sofá y nos pusimos condones. Fran se tumbó en el sofá y colocamos a Pili, tumbada sobre él. Este le metió la polla en el coño. Yo me eche sobre su espalda, metiendo mi polla en su culo y la hicimos una doble penetración. Pili gemía como buena perra y nos besábamos con ella. Fran la comía los pechos. Miguel se puso al lado de su cara y la metió la polla en la boca, teniendo así sus tres agujeros llenos a la vez.
Miguel no tardo en ponerse un condón y sentarse en la mesita con Sheila cabalgando sobre él. Poco a poco, tanto Mayte, como Silvia, también cabalgaron sobre Miguel. Fran se levanto y yo me tumbe, haciéndolo Pili sobre mí. Se metió mi polla en el coño y follamos, mientras la acariciaba el culazo y la comía las tetazas. Fran cogió a Sheila y la follaba en vilo, mientras Miguel seguía follando a Mayte y Silvia, turnándolas. Tumbe a Pili en el sofá y yo me senté sobre sus tetazas, para que me hiciera una buena cubana con sus tetazas. Me eche sobre ella, volviendo a follar su coño, mientras acariciaba sus muslos y volvía a devorar sus tetazas.
Mayte comenzó a acariciar mi culo, hasta que me levanté y empecé a besarme con ella. Miguel no tardo en tumbarse sobre Pili, follándola. Levante una pierna a Mayte y volví a follarla, mientras acariciaba su pierna levantada y tiraba del liguero. Silvia C, se puso a mi lado y empezamos a besarnos. Bajé la pierna a Mayte y cogí en vilo a Silvia, follándola. Acariciaba sus muslos y mordía sus pechitos. Mayte se puso al lado de Fran y se besó con él, mientras seguía follando a Sheila. Cuando la bajo, para follar a Mayte, también en vilo, se vino a mi lado, arrodillándose y mordiendo mi culo. Bajé a Silvia y cogí en vilo a Sheila follándola también. Acariciaba sus muslazos y nos besábamos.
Fran bajo a Mayte y se sentó en la mesita. Su cuñada se sentó sobre él y se puso a cabalgar. Le dije a Mayte que se sentara también en la mesita. Baje a Sheila y la incline para que comiera el coño a Mayte. Yo me arrodillé y la comí el coño a Sheila. Cuando se corrió, me levante y la folle el culazo, aun inclinada. Deje de follar el culazo de Sheila y levante a Mayte. La di la vuelta y la incliné un poco. Subí su falda, para tener su culo a la vista y comenzar a follárselo de pie. Mis manos agarraban sus pechitos, pellizcando sus pezones. Sheila se sentó en la mesita y se beso con Fran, que la masturbaba.
Pili ya se había corrido dos veces y pidió que no la folláramos más, pues le dolía la rodilla. Miguel la dejo y se sentó en la mesa, con Sheila cabalgando sobre él. Dejé a Mayte y me puse detrás de Silvia. La subí la falda y la follé el culo, teniendo así su doble penetración. Después hice lo mismo con Sheila, follando su culazo una vez más, mientras Miguel la follaba el coño. Bajamos a Sheila y Mayte se montó sobre Miguel. El la follaba el coño y yo el culo. Silvia se había bajado de Fran, que ahora follaba a Sheila, y se vino a mi lado a besarnos.
Fran se corrió y se fue al sofá, junto a Sheila a tomar una nueva copa, besándose con ella y con Pili. En el salón aparecieron todos los que estaban en la habitación, y se quedaron en la mesa grande, tomando una copa. Miguel siguió follando a Sheila y yo cogí a Silvia y la puse a gatas en la mesita. Subí su falda, y empecé a follarla bien fuerte su culazo. Cuando iba a correrme, me puse al otro lado de la mesa, para follar su boca, tras quitarme el condón. Cuando me corrí en su boca, me volví a poner al otro lado. Me arrodillé y la comí el coño, mientras acariciaba sus piernas. Cuando Silvia se corrió y me levante, Miguel también se había corrido y estaba besándose con Mayte.
Tras tomarnos la ultima copa, nos vestimos y dejamos la casa de Sheila y Alejandro, para irnos a nuestras casas.
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