You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Niñata trans 3

Esa miraba estaba siendo mi perdición, sin demorarme demasiado entré al baño. Allí estaba ella, ya en la ducha, contemplé su cuerpo mientras el agua recorría su cabeza y espalda. 

Se gira hacia a mí, me sonríe cálidamente, su expresión había cambiado, había dejado de lado su actitud altiva. Ahora rezumaba calidez, cariño… amor. 

Con gesto me invita a pasar con ella a la ducha. Entró sin pensarlo, sus brazos rodean mi cuello, me besa, es un beso tierno lleno de ternura. Me siento en el cielo. 

Sos un verdadero hombre me dice.  Te has entregado a una mujer trans sin ningún tipo de reservas. La mayoría de hombres son demasiado cobardes para aceptar la atracción que pueden llegar a sentir por una mujer como yo- continuó- muchos incluso en la intimidad no son capaces de disfrutar y entregarse a la pasión. Tú has sido capaz, me dice, sus palabras me hacen volver a pensar en todo lo ocurrido durante esa tarde. 

Te mereces mucho- comentas. Mientras procede a ponerse de rodillas frente a mi pene, que vuelve a estar erecto, ante semejante deleite visual. La morocha toma mi pene en su mano, lo masturba suavemente, para después acercarlo a su boca, tan solo besa la parte inferior del prepucio, lo hace despacio, deleitándose, conocedora del placer que me otorga. 

Hace esto mirándome a los ojos, mi expresión de placer, la reconforta y acelera el paso deleitándose la masturbación. Comienza a lamer todo mi grande, jugando con su lengua sobre él, dibujando mil patrones sobre la sensible piel. El mejor sexo oral que nunca había recibido. 

Viene lo mejor, comienza un cabeceo lento, mi pene desaparece en la humedad de su garganta, su lengua sigue ofreciéndome lo mejor en cada ocasión. La sucesión de gargantas profundas, me hace temblar, tengo que esforzarme para no caerme. 

Hipnotizado acompañó el movimiento de su cabeza con mi mano, aunque no es necesario, ella sabe perfectamente cómo hacerlo y se traga toda la verga hasta la base en cada oportunidad. Me entrego una vez más al placer que me brinda mi compañera, la aviso de que estoy apunto de venirme, impasible sigue chupando con maestría mi verga, cuando no puedo más descargo mi semilla en su garganta, mi pene tiembla de placer con cada eyaculación. Ella sigue con el oral como si nada pasara, tragando hasta la última gota de mi semilla.  

Me mira contenta, satisfecha de nuevo, pero con una mirada cargada de amor, ella lo había disfrutado tanto como yo. Continúa con la felación unos minutos más hasta que pene no da más. Placer inmenso recibido. 

Se incorpora- te lo has ganado- sos mi macho y te quiero bien deslechado. Solo atinó a responder que me ha encantado. Nos besamos de nuevo apasionadamente bajo la ducha. 

Nos abrazamos, bese su frente. Tras secarnos, dormitamos en su cama, finalmente ella se durmió sobre mi pecho. Jugué con su pelo durante unos minutos hasta que comprendí lo que acababa de pasar. La excitación, descubrimiento y sexo salvaje habían dado como resultado un enamoramiento. Estaba a punto de comenzar una relación con una chica trans, y sinceramente, no podía estar más feliz por ello. 

0 comentarios - Niñata trans 3