Me gusta escribir esto para poder desahogar esos deseo reprimidos que llevo conmigo desde que mi deseo despertó, dentro del rango de lo bien visto comencé a tener deseo por los hombres cuando aún iba en bachillerato, pero en formas en las que pensaba que no debía, fantaseaba con los profesores o con los señores que eran vecinos de la colonia, a veces mis fantasías eran demasiado para alguien de mi edad, una de ellas es la que tratare de plasmar a continuación:
Como mencioné antes, me han atraído hombres más grandes que yo, me describo para que puedan tener una pequeña imagen mental de mi, al ser de Mexico, mi tez es color canela, tengo el pelo apenas largo por encima de mis hombros, mido 1.67 soy delegadita, mis caderas apenas marcadas y un busto pequeño, pero deseosa por conocer el placer de estar con un hombre, fantaseaba con estar con uno, que alguno de mis vecinos me tomara al regresar del colegio y me hiciera mujercita, o algún albañil, la imagen de un hombre mayor estando en mi intimidad me hacía chorrear.
Esta fantasía iba escalando poco a poco, después de algún tiempo ahora quería meter hombres maduros a casa a escondidas de mamá y que estos me atendieran siendo muy discretos pero morbosos en la cama, saber que era a mí a quien preferían en lugar de sus esposas, o que algunos fantaseabas con alguna familiar, por ello es que me gustaba imaginar lo mismo, hasta que llegó a esto. Ser la esposa de un hombre maduro, cubrir todas y cada una de sus necesidades en la medida que él lo pidiera, sencillamente, estar a su disposición, con su comida, con su ropa, con sus caprichos, o si acaso quería montarme, estar lista para darle a mi hombre lo que quería.
Tener una boda tan morbosa que los invitados se sintieran incómodos, una nena siendo depossada por un hombre que le llevaba al menos 40 años de diferencia, e imaginar que al casarnos el hombre ya me hubiera dejado embarazada del primero de sus hijos, yendo al altar con un vientre de una mujer embarazada de 7 meses, una escena en verdad lasciva.
Me encanta fantasear con ello, en algún momento me encantaría poder realizarla.
La idea me hace tocarme todas las noches .
Como mencioné antes, me han atraído hombres más grandes que yo, me describo para que puedan tener una pequeña imagen mental de mi, al ser de Mexico, mi tez es color canela, tengo el pelo apenas largo por encima de mis hombros, mido 1.67 soy delegadita, mis caderas apenas marcadas y un busto pequeño, pero deseosa por conocer el placer de estar con un hombre, fantaseaba con estar con uno, que alguno de mis vecinos me tomara al regresar del colegio y me hiciera mujercita, o algún albañil, la imagen de un hombre mayor estando en mi intimidad me hacía chorrear.
Esta fantasía iba escalando poco a poco, después de algún tiempo ahora quería meter hombres maduros a casa a escondidas de mamá y que estos me atendieran siendo muy discretos pero morbosos en la cama, saber que era a mí a quien preferían en lugar de sus esposas, o que algunos fantaseabas con alguna familiar, por ello es que me gustaba imaginar lo mismo, hasta que llegó a esto. Ser la esposa de un hombre maduro, cubrir todas y cada una de sus necesidades en la medida que él lo pidiera, sencillamente, estar a su disposición, con su comida, con su ropa, con sus caprichos, o si acaso quería montarme, estar lista para darle a mi hombre lo que quería.
Tener una boda tan morbosa que los invitados se sintieran incómodos, una nena siendo depossada por un hombre que le llevaba al menos 40 años de diferencia, e imaginar que al casarnos el hombre ya me hubiera dejado embarazada del primero de sus hijos, yendo al altar con un vientre de una mujer embarazada de 7 meses, una escena en verdad lasciva.
Me encanta fantasear con ello, en algún momento me encantaría poder realizarla.
La idea me hace tocarme todas las noches .
0 comentarios - La novia morbosa