cumplo con el pedido de un seguidor
espero que les guste
GRACIAS POR SEGUIRME Y POR LOS PUNTOS
hola a todos, me llamo jorgelina, tengo 42 años, hace 9 que estoy en pareja con marcelo, 40 años nos llevamos muy bien, salvo en la cama, el cree que la tiene grande pero yo casi ni la siento, por eso es que hace un tiempo empece a evitarlo, si dejo que el sea quien me penetre es patético, prefiero yo cabalgarlo, asi que me subo arriba suyo y lo hago, al menos asi tengo mas posibilidad de tener un orgasmo, pero como también fracasa en eso, me di por vencida, ya ni siquiera lo intento y mucho menos cuando apareció jorge en la oficina donde trabajo como secretaria de Alberto, para jose, el amigo de mi pareja, yo soy una mina muy calentona y la verdad es que no se equivoca, mi jefe es un hombre muy pasivo conmigo, no importa como vaya vestida a la oficina, a el le da lo mismo, puedo ir con minifaldas o jeans ajustados que no logro excitarlo a pesar de tener una colita muy deseable, a quien si lo calente fue a jorge, uno de mis compañeros, Natalia le única mujer con quien trabajo es muy apática, una tarde ella salió a hacer unos tramites y Alberto me pidió unas fotocopias de un contrato, estaba en eso en el cuarto de las fotocopias cuando de pronto apareció jorge atrás mio, ese dia había ido con mini falda de jean, hacia casi un mes que no tenia sexo con marcelo, jorge se aprovecho de eso, me tomo de atrás al mismo tiempo que apoyaba su enorme bulto en mi culo mientras masajeaba mis tetas, al principio juro que quise resistirme pero ese bulto enorme refregándose en mi culo vencia cualquier resistencia, hacia años que no sentía una cosa asi, el solo levanto mi mini falda y corrió mi tanga, mi cuca estaba empapada, recuerdo que le dije en voz baja
no aca no, que le digo a mi marido? El se va a enterar
jorge me respondió metiendo su gran pija en mi concha, empezó a cabalgarme a lo bestia, lo peor es que no podía gemir, seguramente has mi jefe me escucharía, eso me hizo tener dos orgasmos, esa si que era una buena pija, no como la de mi maridito, duro poco, eso si, se incorporo y me dejo recostada sobre la fotocopiadora, con la mini falda en la cintura y la tanga a un lado, mientras yo finalizaba el segundo orgasmo, cuando lo hice me baje la mini falda, acomode mis pelos y mi tanga y segui trabajando como si nada hubiera pasado, a pesar de ser abusada me había encantado, termine con las fotocopias y se las lleve a mi jefe, no podía mirarles las caras a mis compañeros, cuando salimos de la oficina jorge se despidió con un beso, llegue a casa y me di un rápido baño, quería sacarme de encima el olor a sexo que jorge me había dejado, lave mi tanguita y la deje en el baño para que se seque, me alivio mucho que marcelo no se diera cuenta de nada de lo que había pasado, al otro dia volvió a pasar algo parecido, Alberto me pidió que buscara en el archivo unos documentos, allí fui y esta vez quien abuso de mi fue cristian, casi ni me resisti, aunque lo hice sin fuerza y con ningún éxito, le pedia que no lo hiciera, que mi marido se daría cuenta, que yo no era una puta pero nada de eso sirvió, esta vez media hora cogiendo y hasta me hizo chuparle la pija mas grande que la se mi marido, eso es lo que amaba, encontré los documentos y después de arreglarme se los lleve a mi jefe, nuevamente esa tarde me volvi a duchar, nuevamente marcelo no se dio cuenta de nada, el cornudito ni sospechaba, solo faltaba que fede abusara de mi pero claro que en esos dias no le di oportunidad pero el viernes la tuvo en el archivo de nuevo, fue algo maravilloso, ya no podía negarme, estaba segura que los tres ya sabían podían cogerme mientras Alberto, mi jefe, no se entere, la verdad es que fede tiene una muy buena herramienta y la sabe usar excelente, pero tenia una contra, estaba obsesionado con hacerme la cola, esa cola que casi nunca la daba, con solo decir que solo 2 veces lo había dejado a marcelo usarla pero a fede fue imposible negársela, me había sacado dos terribles orgasmos con su pija de 23 centimetros, era una maravilla que me volvia loca, me rompió el culo literalmente, eso me hizo gozar como una perra, hasta logro que yo solita me la metiera sentada arriba de el, que se joda el corneta, no pensaba dejar de gozar con esa tremenda pija, pero cuando termino de cogerme llego a mi la culpa, esto no podía saberlo nadie y mucho menos mi esposo quien nunca se entero de lo que estaba pasando conmigo en la oficina, el sábado todavía estaba llena, ya no tenia ganas de tener sexo con marcelo y justo esa noche de sábado llego jose, su amigo, a buscarlo para ir a jugar al futbol, me llamo la atención la calentura que jose tenia conmigo, un beso en la mejilla y su mano buscando mi cola frente al cornudito era su saludo de llegada y de despedida, la acititud de marcelo me dejo pensando, no podía creer que a marcelo le gustara que su amigo me manoseara delante suyo, no podía no darse cuenta de lo que hacia su amigo conmigo, podría ser que a marcelo le gustara mucho ser cornudo y como no sabia que ya lo era se moria por confirmarlo, lo que nunca entedi es porque no me lo decía, durante todo el domingo intento por todos los medios de tener sexo conmigo, todavía estaba presente en mi la gran cogida con fede, asi fue que fracaso rotundamente, dejarlo caliente me gustaba muchísimo y por eso de entre casa no vestia nada sexy, al contrario, vestir sexy era solo para ir a la oficina donde ya tenia tres machos que me daban el placer del sexo que con el corneta nunca lo tenia
espero que les guste
GRACIAS POR SEGUIRME Y POR LOS PUNTOS
hola a todos, me llamo jorgelina, tengo 42 años, hace 9 que estoy en pareja con marcelo, 40 años nos llevamos muy bien, salvo en la cama, el cree que la tiene grande pero yo casi ni la siento, por eso es que hace un tiempo empece a evitarlo, si dejo que el sea quien me penetre es patético, prefiero yo cabalgarlo, asi que me subo arriba suyo y lo hago, al menos asi tengo mas posibilidad de tener un orgasmo, pero como también fracasa en eso, me di por vencida, ya ni siquiera lo intento y mucho menos cuando apareció jorge en la oficina donde trabajo como secretaria de Alberto, para jose, el amigo de mi pareja, yo soy una mina muy calentona y la verdad es que no se equivoca, mi jefe es un hombre muy pasivo conmigo, no importa como vaya vestida a la oficina, a el le da lo mismo, puedo ir con minifaldas o jeans ajustados que no logro excitarlo a pesar de tener una colita muy deseable, a quien si lo calente fue a jorge, uno de mis compañeros, Natalia le única mujer con quien trabajo es muy apática, una tarde ella salió a hacer unos tramites y Alberto me pidió unas fotocopias de un contrato, estaba en eso en el cuarto de las fotocopias cuando de pronto apareció jorge atrás mio, ese dia había ido con mini falda de jean, hacia casi un mes que no tenia sexo con marcelo, jorge se aprovecho de eso, me tomo de atrás al mismo tiempo que apoyaba su enorme bulto en mi culo mientras masajeaba mis tetas, al principio juro que quise resistirme pero ese bulto enorme refregándose en mi culo vencia cualquier resistencia, hacia años que no sentía una cosa asi, el solo levanto mi mini falda y corrió mi tanga, mi cuca estaba empapada, recuerdo que le dije en voz baja
no aca no, que le digo a mi marido? El se va a enterar
jorge me respondió metiendo su gran pija en mi concha, empezó a cabalgarme a lo bestia, lo peor es que no podía gemir, seguramente has mi jefe me escucharía, eso me hizo tener dos orgasmos, esa si que era una buena pija, no como la de mi maridito, duro poco, eso si, se incorporo y me dejo recostada sobre la fotocopiadora, con la mini falda en la cintura y la tanga a un lado, mientras yo finalizaba el segundo orgasmo, cuando lo hice me baje la mini falda, acomode mis pelos y mi tanga y segui trabajando como si nada hubiera pasado, a pesar de ser abusada me había encantado, termine con las fotocopias y se las lleve a mi jefe, no podía mirarles las caras a mis compañeros, cuando salimos de la oficina jorge se despidió con un beso, llegue a casa y me di un rápido baño, quería sacarme de encima el olor a sexo que jorge me había dejado, lave mi tanguita y la deje en el baño para que se seque, me alivio mucho que marcelo no se diera cuenta de nada de lo que había pasado, al otro dia volvió a pasar algo parecido, Alberto me pidió que buscara en el archivo unos documentos, allí fui y esta vez quien abuso de mi fue cristian, casi ni me resisti, aunque lo hice sin fuerza y con ningún éxito, le pedia que no lo hiciera, que mi marido se daría cuenta, que yo no era una puta pero nada de eso sirvió, esta vez media hora cogiendo y hasta me hizo chuparle la pija mas grande que la se mi marido, eso es lo que amaba, encontré los documentos y después de arreglarme se los lleve a mi jefe, nuevamente esa tarde me volvi a duchar, nuevamente marcelo no se dio cuenta de nada, el cornudito ni sospechaba, solo faltaba que fede abusara de mi pero claro que en esos dias no le di oportunidad pero el viernes la tuvo en el archivo de nuevo, fue algo maravilloso, ya no podía negarme, estaba segura que los tres ya sabían podían cogerme mientras Alberto, mi jefe, no se entere, la verdad es que fede tiene una muy buena herramienta y la sabe usar excelente, pero tenia una contra, estaba obsesionado con hacerme la cola, esa cola que casi nunca la daba, con solo decir que solo 2 veces lo había dejado a marcelo usarla pero a fede fue imposible negársela, me había sacado dos terribles orgasmos con su pija de 23 centimetros, era una maravilla que me volvia loca, me rompió el culo literalmente, eso me hizo gozar como una perra, hasta logro que yo solita me la metiera sentada arriba de el, que se joda el corneta, no pensaba dejar de gozar con esa tremenda pija, pero cuando termino de cogerme llego a mi la culpa, esto no podía saberlo nadie y mucho menos mi esposo quien nunca se entero de lo que estaba pasando conmigo en la oficina, el sábado todavía estaba llena, ya no tenia ganas de tener sexo con marcelo y justo esa noche de sábado llego jose, su amigo, a buscarlo para ir a jugar al futbol, me llamo la atención la calentura que jose tenia conmigo, un beso en la mejilla y su mano buscando mi cola frente al cornudito era su saludo de llegada y de despedida, la acititud de marcelo me dejo pensando, no podía creer que a marcelo le gustara que su amigo me manoseara delante suyo, no podía no darse cuenta de lo que hacia su amigo conmigo, podría ser que a marcelo le gustara mucho ser cornudo y como no sabia que ya lo era se moria por confirmarlo, lo que nunca entedi es porque no me lo decía, durante todo el domingo intento por todos los medios de tener sexo conmigo, todavía estaba presente en mi la gran cogida con fede, asi fue que fracaso rotundamente, dejarlo caliente me gustaba muchísimo y por eso de entre casa no vestia nada sexy, al contrario, vestir sexy era solo para ir a la oficina donde ya tenia tres machos que me daban el placer del sexo que con el corneta nunca lo tenia
0 comentarios - la confesion de jorgelina, pobre cornudo