Pasaron algunos días y llegó una reunión social en la que estuvimos con mis dos hermanas. Lucía, la más grande que está de novia con Marcos y Martina que siendo la mas chica está de noviecita hace muy poco con Mati, un chico que fue compañero suyo en el colegio.
No voy a decir que fue la primera vez que las veía como mujeres, pero el morbo de lo que habíamos fantaseado con Sol me estaba provocando una excitación tremenda cada vez que veía a una de mis hermanas.
El tema fue que, en una de las miradas a Lucía, Sol me vio y me dijo al oído “¿qué pasa? ¿te estas dando cuenta de lo linda que está Lucía tu hermanita?”
Ese comentario de Sol me sacó por completo ya que si bien teníamos una complicidad total, que me hablara en el medio de la fiesta era algo que ella no solía hacer.
El comportamiento de Sol me sorprendió, pero más lo hizo cuando la vi reír junto con mi hermana Lucía.
Yo me fui para el jardín y me crucé con el novio de mi hermana, me puse a hablar un rato con él y me contó que la semana siguiente se iría a Brasil por trabajo y debía permanecer allá al menos 15 días.
En eso estaba cuando la veo salir a Sol al jardín junto con mi hermana Lucía y ambas reían.
La fiesta terminó y me quedé con la intriga de que hablaban Sol y mi hermana.
- ¿No me vas a contar de qué hablaban con mi hermana?
- Cosas de mujeres
- Dale – le dije
- En serio, cosas de mujeres.
- Yo las veía muy risueñas
- Puede ser, seguro en la semana salimos a tomar algo a la tarde…
- Ah mirá ¿sería la primera vez que salen solas ustedes dos?
- Sí, no sé porque si siempre me cayó muy bien tu hermana
- No querrías mezclar…
- Puede ser
Llegó el día y vi como Sol se iba a reunirse con mi hermana. Lo cierto fue que pasaron al menos 3 horas hasta que mi mujer volvió.
- ¿Cómo la pasaste? – le pregunté a Sol cuando la vi entrar
Realmente la miré con detenimiento y la noté hermosa. Se la notaba achispada por los tragos que seguro habían tomado con mi hermana y eso la hacía lucir mas hermosa aún.
- La verdad es que la pasé re bien
- ¿Sí?
- Si, tu hermana es una genia, me reí y me divertí mucho con ella
- Si, la verdad es que Lucía es muy divertida – le reconocí
- No solo divertida…
- ¿Qué más?
- ¡Tengo novedades! – me dijo risueña
- ¿Qué tipo de novedades?
- En principio, solo te puedo contar que tu hermanita no es ninguna santa, ni monja, ni nada que se le parezca.
- ¿Por qué lo decís?
- Bueno, te cuento – decía mientras se empezaba a desnudar para cambiarse.
- Ya me está gustando – le dije y me le fui encima
- Esperá a que te cuente – decía Sol, pero no dejaba de besarme y corresponder mis caricias
Yo ya estaba con la pija dura de imaginarme cosas de mi hermana. No importaba lo que sea, pero saber que no era tan santa, me calentaba.
- Solo te puedo contar unas pocas cosas, porque le prometí a tu hermana que no te contaría nada y no voy a romper esa promesa.
- Nooo, Contame todo por favor
- Mirá Gonza, si queres que me gane su confianza esto es parte de lo que debo hacer
Mi desilusión fue tal que ella lo notó y siguió:
- Solo te puedo decir que no es ninguna santa, que le gusta el sexo y que es calentona como el hermanito.
- ¿Y no podes darme más detalles?
- No.
Me quedé caliente y terminamos cogiendo con Sol. Ella, mientras me cogía me decía que seguramente mi hermana cogía así, como ella, caliente y bien puta. Acabé como un cerdo.
El fin de semana teníamos un asado y pileta por la tarde en casa de mis padres. Nos fuimos para allá y luego de almorzar empezó el espectáculo.
Mi hermana llevaba puesto un bikini violeta y con la parte de arriba de dos triángulos y la parte de abajo una finísima tanga toda metida en la cola. También tenía puesta una remera corta encima por lo que el culo quedaba totalmente a la vista.
Sol se acerca de atrás y me dice:
- Disimulá un poco y dejá de mirarle tanto el culo a tu hermana Lucía
- ¿Qué hago? ¿Se lo miro un rato a Martina? – le dije con una sonrisa
Sol me besa y me dice al oído:
- Si estas muy caliente vamos para tu habitación
- Dale, vamos.
Lo mejor de todo era que mi habitación de soltero estaba arriba y la ventana daba al jardín. Podíamos ver a cualquiera que entrara a la casa.
Mientras subíamos por la escalera, Sol no soltaba el teléfono. Se gira y me dice:
- Hace mucho que no cogemos en esta habitación
- Siiii – la ataco besándola con desesperación
- Tengo una idea…
- Qué?
- Y si vamos a la habitación de tu hermana?
- Es que desde ahí no se puede ver para abajo – trato de explicarle
- Pero sería una linda situación que me cojas en la habitación de ellas
Claro, era la habitación actual de mi hermana Martina que antes compartió con Lucía. Sol me agarra la mano y me lleva a la habitación de ellas.
No demora en arrodillarse y empezar a chuparme la pija. Está desconocida. Me baja el short totalmente y comienza a acariciarme los huevos mientras me chupa con un arte que es un poema.
Yo me dejo llevar y cierro los ojos.
- Que hermosa pija que tenés – me dice
Yo me sorprendo por el comentario y no es porque ella no piense eso o nunca me lo haya dicho, pero lo dice en un tono animado y bastante elevado, podrían oírla.
Cuando bajo la cabeza para mirarla, veo que su mirada está en la puerta de la habitación. Ahí está Lucía mi hermana mirando todo.
- Perdón Lucía – digo separándome
- No… está bien – dice ella, pero no se va
Mi pija pierde un poco de erección y Sol la vuelve a chupar. Yo me sorprendo y la miro a Sol y a mi hermana de manera alternada.
- Perdón, Lu – le dice Sol
- No, está bien, sigan – dice mi hermana
- Es que estábamos muy calientes
- Sigan que yo miro que no venga nadie – dice mi hermana
Ahora Lucía, mi hermana, mira por el pasillo y vuelve la mirada a la magistral chupada de pija que me está haciendo mi mujer.
Ahora hago contacto visual con mi hermana que me sonríe.
- Veo que tu mujer es buena – me dice
- Es la mejor – le digo mientras le acaricio el rojo cabello a Sol
Sol se saca mi pija de la boca y le dice a mi hermana.
- Es que la pija de tu hermano también es la mejor, mirá – Sol ahora me pajea mirándola a mi hermana
Conozco a mi hermana y se que está muy nerviosa. No sabe que hacer ni que decir. Los agujeros de la nariz se le abren de los nervios, le tiembla la boca y no llega a articular palabra.
Sol vuelve a meterse mi pija en la boca
- Aghhhh Mmmmm – se me escapa
- Mmmmm – chupa Sol
- Siiiii – dice mi hermana
No se si lo dice en relación al comentario de Sol sobre mi pija, pero lo cierto es que escuchar a mi hermana decir solamente Siiiii, me hace acabar como un loco.
- Aghhhh Ahhhhhh aghhhhh – casi grito
- Aghhhh mmmmmm – Sol chupa y chupa tragándose toda mi acabada que es copiosa como pocas veces
- Mmmmm siiiii – dice mi hermana
- Aghhhh Aghhhh
Sol ahora la mira a mi hermana con mi pija en la boca y la veo realmente hermosa.
Por su parte, mi hermana me mira a los ojos mordiéndose el labio inferior.
- ¿Te gustó lo que viste? – le dice Sol
- Mucho…
- Queres que te dejemos sola en la habitación? – le dice Sol
- Creo que lo voy a necesitar
No puedo evitar mirar hacia el triángulo violeta que forma el bikini de mi hermana y puedo ver una mancha de humedad en su parte inferior. Sí, mi hermana se excitó y se mojó con mi pija.
- Vamos para tu habitación – me dice Sol – quiero que me hagas acabar a mí
- Si, vamos – le digo
Sol me agarra de la mano y la sigo. Llega a mi cuarto, se tira boca arriba en la cama y se corre la malla ofreciéndome su concha rosada.
No dudo en chuparla. Comienzo con un lametón largo y veo que está tan mojada como me imaginaba. Un hilo de flujo se estira en la punta de mi lengua. La miro y se sonríe.
- Que caliente que estas! – le digo
- Seguramente como Lu – dice ella de manera perversa
Eso me anima a chuparla con mas deseo si es que se podía. Me sumerjo en su concha mojada y chupo, y muerdo con los labios, y vuelvo a chupar, y voy al clítoris, y vuelvo a chupar. Cierro los ojos y sus jadeos me envuelven.
- Aghhhh aghhh aghhhh – el sonido que precede al orgasmo
- Mmmmm – sigo chupando
- Aghhhh estoy acabando…. - me anuncia Sol
Abro los ojos para mirarla. Ver a mi pelirroja mujer acabando deber ser de los espectáculos que mas disfruto.
Aunque la sorpresa me llega cuando veo que sus ojos en lugar estar cerrados o buscar los míos, están mirando la puerta de mi habitación.
Ahí está Lucía, mi hermana, gimiendo y acabando casi en silencio.
Vuelvo a mirar a Sol que tiene los pechos afuera de la malla y me pregunto si se los habrá sacado para tocarse o para exhibirse ante mi hermana.
- Dale, acabá Lu, que queremos verte acabando – le dice Sol
- Aghhhh Mmmmm siiiiiii, agggggggghhhh Mmmmm – Lucía saca su mano mojada de su malla y se mira los dedos brillosos
- ¿Estabas muy caliente vos también? – le pregunta Sol mientras se acomoda su bikini.
- Siiii, muy
Yo miro los dedos brillosos de mi hermana y mi pija vuelve a pararse prácticamente. Para colmo, Sol que también los mira, me dice al oído:
- Lo que debe ser chupar esos dedos ahora…
- Que te dijo? – me pregunta mi hermana
- No me animo a decírtelo – le confieso
- Dale, no seas cagón
- No, no
Pese a todo lo vivido no me animo a decirle eso a mi hermana.
- decímelo vos – le dice mi hermana a mi mujer
- No, es muy fuerte – dice Sol
Escuchamos un ruido y nos acomodamos todos. Mi pija por suerte empezó a bajar rápidamente.
Mientras bajamos por las escaleras, mi hermana se queja:
- No quiero que tengan secretos conmigo, es de mala educación.
- ¿queres que te lo diga? – parece desafiar mi mujer a su cuñadita
- Claro
Cuando estamos saliendo al jardín escucho que Sol le dice a mi hermana:
- Le dije a tu hermano lo lindo que debe ser chupar esos dedos con el sabor de tu concha.
La miré a Sol como no creyendo lo que acababa de oír y luego la miré a mi hermana que se puso toda colorada y sin ninguna respuesta mas salió corriendo y se tiró en la pileta.
Necesitaba enfriarse.
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios reybaco2005@gmail.com
O en telegram @reybaco2005
No voy a decir que fue la primera vez que las veía como mujeres, pero el morbo de lo que habíamos fantaseado con Sol me estaba provocando una excitación tremenda cada vez que veía a una de mis hermanas.
El tema fue que, en una de las miradas a Lucía, Sol me vio y me dijo al oído “¿qué pasa? ¿te estas dando cuenta de lo linda que está Lucía tu hermanita?”
Ese comentario de Sol me sacó por completo ya que si bien teníamos una complicidad total, que me hablara en el medio de la fiesta era algo que ella no solía hacer.
El comportamiento de Sol me sorprendió, pero más lo hizo cuando la vi reír junto con mi hermana Lucía.
Yo me fui para el jardín y me crucé con el novio de mi hermana, me puse a hablar un rato con él y me contó que la semana siguiente se iría a Brasil por trabajo y debía permanecer allá al menos 15 días.
En eso estaba cuando la veo salir a Sol al jardín junto con mi hermana Lucía y ambas reían.
La fiesta terminó y me quedé con la intriga de que hablaban Sol y mi hermana.
- ¿No me vas a contar de qué hablaban con mi hermana?
- Cosas de mujeres
- Dale – le dije
- En serio, cosas de mujeres.
- Yo las veía muy risueñas
- Puede ser, seguro en la semana salimos a tomar algo a la tarde…
- Ah mirá ¿sería la primera vez que salen solas ustedes dos?
- Sí, no sé porque si siempre me cayó muy bien tu hermana
- No querrías mezclar…
- Puede ser
Llegó el día y vi como Sol se iba a reunirse con mi hermana. Lo cierto fue que pasaron al menos 3 horas hasta que mi mujer volvió.
- ¿Cómo la pasaste? – le pregunté a Sol cuando la vi entrar
Realmente la miré con detenimiento y la noté hermosa. Se la notaba achispada por los tragos que seguro habían tomado con mi hermana y eso la hacía lucir mas hermosa aún.
- La verdad es que la pasé re bien
- ¿Sí?
- Si, tu hermana es una genia, me reí y me divertí mucho con ella
- Si, la verdad es que Lucía es muy divertida – le reconocí
- No solo divertida…
- ¿Qué más?
- ¡Tengo novedades! – me dijo risueña
- ¿Qué tipo de novedades?
- En principio, solo te puedo contar que tu hermanita no es ninguna santa, ni monja, ni nada que se le parezca.
- ¿Por qué lo decís?
- Bueno, te cuento – decía mientras se empezaba a desnudar para cambiarse.
- Ya me está gustando – le dije y me le fui encima
- Esperá a que te cuente – decía Sol, pero no dejaba de besarme y corresponder mis caricias
Yo ya estaba con la pija dura de imaginarme cosas de mi hermana. No importaba lo que sea, pero saber que no era tan santa, me calentaba.
- Solo te puedo contar unas pocas cosas, porque le prometí a tu hermana que no te contaría nada y no voy a romper esa promesa.
- Nooo, Contame todo por favor
- Mirá Gonza, si queres que me gane su confianza esto es parte de lo que debo hacer
Mi desilusión fue tal que ella lo notó y siguió:
- Solo te puedo decir que no es ninguna santa, que le gusta el sexo y que es calentona como el hermanito.
- ¿Y no podes darme más detalles?
- No.
Me quedé caliente y terminamos cogiendo con Sol. Ella, mientras me cogía me decía que seguramente mi hermana cogía así, como ella, caliente y bien puta. Acabé como un cerdo.
El fin de semana teníamos un asado y pileta por la tarde en casa de mis padres. Nos fuimos para allá y luego de almorzar empezó el espectáculo.
Mi hermana llevaba puesto un bikini violeta y con la parte de arriba de dos triángulos y la parte de abajo una finísima tanga toda metida en la cola. También tenía puesta una remera corta encima por lo que el culo quedaba totalmente a la vista.
Sol se acerca de atrás y me dice:
- Disimulá un poco y dejá de mirarle tanto el culo a tu hermana Lucía
- ¿Qué hago? ¿Se lo miro un rato a Martina? – le dije con una sonrisa
Sol me besa y me dice al oído:
- Si estas muy caliente vamos para tu habitación
- Dale, vamos.
Lo mejor de todo era que mi habitación de soltero estaba arriba y la ventana daba al jardín. Podíamos ver a cualquiera que entrara a la casa.
Mientras subíamos por la escalera, Sol no soltaba el teléfono. Se gira y me dice:
- Hace mucho que no cogemos en esta habitación
- Siiii – la ataco besándola con desesperación
- Tengo una idea…
- Qué?
- Y si vamos a la habitación de tu hermana?
- Es que desde ahí no se puede ver para abajo – trato de explicarle
- Pero sería una linda situación que me cojas en la habitación de ellas
Claro, era la habitación actual de mi hermana Martina que antes compartió con Lucía. Sol me agarra la mano y me lleva a la habitación de ellas.
No demora en arrodillarse y empezar a chuparme la pija. Está desconocida. Me baja el short totalmente y comienza a acariciarme los huevos mientras me chupa con un arte que es un poema.
Yo me dejo llevar y cierro los ojos.
- Que hermosa pija que tenés – me dice
Yo me sorprendo por el comentario y no es porque ella no piense eso o nunca me lo haya dicho, pero lo dice en un tono animado y bastante elevado, podrían oírla.
Cuando bajo la cabeza para mirarla, veo que su mirada está en la puerta de la habitación. Ahí está Lucía mi hermana mirando todo.
- Perdón Lucía – digo separándome
- No… está bien – dice ella, pero no se va
Mi pija pierde un poco de erección y Sol la vuelve a chupar. Yo me sorprendo y la miro a Sol y a mi hermana de manera alternada.
- Perdón, Lu – le dice Sol
- No, está bien, sigan – dice mi hermana
- Es que estábamos muy calientes
- Sigan que yo miro que no venga nadie – dice mi hermana
Ahora Lucía, mi hermana, mira por el pasillo y vuelve la mirada a la magistral chupada de pija que me está haciendo mi mujer.
Ahora hago contacto visual con mi hermana que me sonríe.
- Veo que tu mujer es buena – me dice
- Es la mejor – le digo mientras le acaricio el rojo cabello a Sol
Sol se saca mi pija de la boca y le dice a mi hermana.
- Es que la pija de tu hermano también es la mejor, mirá – Sol ahora me pajea mirándola a mi hermana
Conozco a mi hermana y se que está muy nerviosa. No sabe que hacer ni que decir. Los agujeros de la nariz se le abren de los nervios, le tiembla la boca y no llega a articular palabra.
Sol vuelve a meterse mi pija en la boca
- Aghhhh Mmmmm – se me escapa
- Mmmmm – chupa Sol
- Siiiii – dice mi hermana
No se si lo dice en relación al comentario de Sol sobre mi pija, pero lo cierto es que escuchar a mi hermana decir solamente Siiiii, me hace acabar como un loco.
- Aghhhh Ahhhhhh aghhhhh – casi grito
- Aghhhh mmmmmm – Sol chupa y chupa tragándose toda mi acabada que es copiosa como pocas veces
- Mmmmm siiiii – dice mi hermana
- Aghhhh Aghhhh
Sol ahora la mira a mi hermana con mi pija en la boca y la veo realmente hermosa.
Por su parte, mi hermana me mira a los ojos mordiéndose el labio inferior.
- ¿Te gustó lo que viste? – le dice Sol
- Mucho…
- Queres que te dejemos sola en la habitación? – le dice Sol
- Creo que lo voy a necesitar
No puedo evitar mirar hacia el triángulo violeta que forma el bikini de mi hermana y puedo ver una mancha de humedad en su parte inferior. Sí, mi hermana se excitó y se mojó con mi pija.
- Vamos para tu habitación – me dice Sol – quiero que me hagas acabar a mí
- Si, vamos – le digo
Sol me agarra de la mano y la sigo. Llega a mi cuarto, se tira boca arriba en la cama y se corre la malla ofreciéndome su concha rosada.
No dudo en chuparla. Comienzo con un lametón largo y veo que está tan mojada como me imaginaba. Un hilo de flujo se estira en la punta de mi lengua. La miro y se sonríe.
- Que caliente que estas! – le digo
- Seguramente como Lu – dice ella de manera perversa
Eso me anima a chuparla con mas deseo si es que se podía. Me sumerjo en su concha mojada y chupo, y muerdo con los labios, y vuelvo a chupar, y voy al clítoris, y vuelvo a chupar. Cierro los ojos y sus jadeos me envuelven.
- Aghhhh aghhh aghhhh – el sonido que precede al orgasmo
- Mmmmm – sigo chupando
- Aghhhh estoy acabando…. - me anuncia Sol
Abro los ojos para mirarla. Ver a mi pelirroja mujer acabando deber ser de los espectáculos que mas disfruto.
Aunque la sorpresa me llega cuando veo que sus ojos en lugar estar cerrados o buscar los míos, están mirando la puerta de mi habitación.
Ahí está Lucía, mi hermana, gimiendo y acabando casi en silencio.
Vuelvo a mirar a Sol que tiene los pechos afuera de la malla y me pregunto si se los habrá sacado para tocarse o para exhibirse ante mi hermana.
- Dale, acabá Lu, que queremos verte acabando – le dice Sol
- Aghhhh Mmmmm siiiiiii, agggggggghhhh Mmmmm – Lucía saca su mano mojada de su malla y se mira los dedos brillosos
- ¿Estabas muy caliente vos también? – le pregunta Sol mientras se acomoda su bikini.
- Siiii, muy
Yo miro los dedos brillosos de mi hermana y mi pija vuelve a pararse prácticamente. Para colmo, Sol que también los mira, me dice al oído:
- Lo que debe ser chupar esos dedos ahora…
- Que te dijo? – me pregunta mi hermana
- No me animo a decírtelo – le confieso
- Dale, no seas cagón
- No, no
Pese a todo lo vivido no me animo a decirle eso a mi hermana.
- decímelo vos – le dice mi hermana a mi mujer
- No, es muy fuerte – dice Sol
Escuchamos un ruido y nos acomodamos todos. Mi pija por suerte empezó a bajar rápidamente.
Mientras bajamos por las escaleras, mi hermana se queja:
- No quiero que tengan secretos conmigo, es de mala educación.
- ¿queres que te lo diga? – parece desafiar mi mujer a su cuñadita
- Claro
Cuando estamos saliendo al jardín escucho que Sol le dice a mi hermana:
- Le dije a tu hermano lo lindo que debe ser chupar esos dedos con el sabor de tu concha.
La miré a Sol como no creyendo lo que acababa de oír y luego la miré a mi hermana que se puso toda colorada y sin ninguna respuesta mas salió corriendo y se tiró en la pileta.
Necesitaba enfriarse.
Continuará…
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