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Galeria de Un Padre

Relato Erotico Amor Filial

Por primera vez en el día, se sentó cómodamente en su despacho solo y en silencio. 
A esas horas la gente empezaba a dejar vacía la oficina y tenía tiempo para hacer lo que le diera la gana, sin que le llamaran cada 5 minutos. Tiempo para ordenar las tareas, planear reuniones, o para hacerse una paja mientras navegaba en la red o en su cabeza con las ideas más pervertidas que volaran por su mente en cada momento. Y últimamente sus perversiones revoloteaban siempre alrededor del mismo tema.
Ya había abierto Instagram, lo hacía a menudo. Miraba las fotos de su propio perfil, sin hacer caso de las vacaciones en el paraíso o las sonrisas de rutina. Siempre miraba las mismas. Las de su pequeña haciendo como que el mundo era su patio de recreo particular. Alegre, hasta alocada a veces, siempre con una sonrisa, ropa cortita y ajustada. Su piel morena en verano bajo el sol, y algo provocativa en invierno. Suave, cálida, inocente... Su cabello castaño, frondoso, ondulado. Siempre olía a su perfume de coco.
Había crecido muy deprisa, aunque seguía siendo una cría. Nunca sería muy alta, 1,55 mediría ahora, su voz, sus maneras, su aspecto frágil y a la vez determinado la hacían tener cierto carisma. Siempre tenía a alguien pendiente de ella tanto en casa como en el instituto.
Entró en la colección que se había hecho con las mejores fotos de Ella en Instagram. De cara a la galería no había nada malo en ello, un padre amante de su hija que tenía las fotos donde salía más guapa en una colección aparte, ni su mujer sospecharía algo raro si alguna vez viera esa cuenta. Colección M. se llamaba. Lo realmente pervertido era lo que pasaba en su mente con aquellas fotos, con aquella...

Como había elegido fotos donde ella estaba en bikini, húmeda, mostrando su vientre desnudo y su pequeño ombligo adornado con un piercing. Uno de sus caprichos concedidos. Como si le costara que se los concediera... Al llegar a una de esas metió su mano por debajo del pantalón y se cogió la verga, Solo el haber pensado unos minutos antes en hacer lo que hacía ya se había puesto!

Su mente dibujó una fantasía en la que la nena se tumbaba en una hamaca de la piscina y él se tiraba sobre ese vientre. Lamiendo. Chupando su piel. Degustando la mezcla entre perfume natural, sudor ligero y crema corporal. Un depredador devorando ligeramente a su presa, sumisa y entregada. Así la imaginaba. Ese vientre liso, su cadera apenas curvada, le volvía loco.
Había otras fotos. Reflejo de sus fetiches y su deseo. Una foto en la que comía un helado, lamiendo y sacando la lengua a la cámara. Un primer plano de sus preciosas manos, del anverso y el reverso, con los anillos y la pulsera que él le había regalado. Una foto en la que se abrazaba las piernas sentada en una silla, con los pies desnudos, pequeños y deliciosos. Las uñas pintadas de color oscuro.

Aumentó la velocidad de su mano sobre su pene. Duro y grueso. Se desabotonó la camisa y tocó su pecho mientras con la otra mano se masturbaba mirando a su pequeña, sonriendo en la pantalla. Siempre había sido muy cariñosa con él, más que con su madre. Se le tiraba encima, le besaba por toda la cara. A veces en los labios. Y él se ponía duro! Desde hacía demasiado tiempo. No podía separar el amor por su hija de la excitación que le producía mirarla, tocarla, desearla. A veces se sentía culpable. Otras veces no tanto, la excitación le superaba.
Apretó con la mano su verga y se mordió el labio mirándola. Pensando. La quieres porque la deseas. La deseas porque la quieres. Cabrón pervertido.

Pasó a una foto que siempre le hacía explotar. Ella en bikini de espaldas con su precioso culito marcado por la braguita, vuelta a medias hacia el fotógrafo (él). Mirándole con una sonrisa traviesa y guiñando un ojo. Hecha hace poco. Se puso de pie y una vez más, imaginó que podía aplastar su pene contra el culito suave de su pequeña mientras empujaba sin parar, buscando satisfacer su placer. Usándola.
Uff se la pone dura recibía el roce casi frenético de su mano, se separó del escritorio y comenzó a correrse a chorros mirándola. Mirando a su pequeña, con ganas de comérsela entera.

Sus mas Oscuras Fantasias ... En que Algun Momento las hara Realidad ...

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1 comentarios - Galeria de Un Padre

Analicia88
Sexologa Experta en temas tabu pero solo dare consultas a Padres