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No todas son iguales...

No todas son iguales...


Mientras un líquido blanco abandonaba mi cuerpo, mi corazón latía como si hubiera corrido un maratón y un zumbido invadia mis oídos, nuestras miradas se cruzaron entre el sudor de la intimidad.

- Woooow estuvo increíble, enserio no sabes cuando falta me hacía -

Sonreí un poco mientras agradecía el elogio - de nada estuvo rico-

...

Pero en mi mente había tanto caos... la última vez que estuve con ella fue por una necesidad de dinero de su parte, una suma de dinero fue el detonante para que abandonará su moral y terminará en la cama de un motel gimiendo. pero hoy...

Mientras sacaba mi pene de su cuerpo caliente y sudado, escurriendo semen fuera de su vagina rasurada e infiel, procedía a cerrar sus piernas suavemente para recostarme con ella.

Pero hoy ella solo estaba insatisfecha de su novio, del tipo romantico que organiza cenas, que lleva serenata, que hace tarjetas, que la vive mimando y complaciendo... pero ella quería ser cogida con deseo, con arte, como Messi y cristiano en sus mejores años, como Davinci pintando la mona lisa y no como si una impresora fuese o peor aún un partido de barrio...

acaricia sus pechos algo caidos por la maternidad, su pansita algo llenita, su piel aterciopelada y sus vellos más suaves, mantenia ese contacto, mientras mi pene estaba latiendo más y más... no quería dejar que se acabará en ese momento, no queria que se volviera a vestir y regresará... quería ese cuerpo en mi cama un poco más.


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Así que me levante de su lado, baje rápidamente a su entrepierna que había cerrado hasta hace poco minutos, para de nuevo empezar a lamer cada pliegue, cada centímetro, cada vello, cada gota de su liquido vaginal que seguía saliendo, de una vagina que parecía llorar de agradecimiento de ser lamida, de ser tocada, de no solo montarla como si fuera un juguete, mientras comía esa vagina, ella se empezaba a contorsionar, su cuerpo perdía el control de sus extremidades, su respiración agitada me pedía detenerme... porque  debía regresar a casa, debía regresara a la monotonía de ser una empleada doméstica consentida, pero mal cogida.



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Aumente el ritmo de mis lengüetazos en su vagina, mientras con mis manos empezaba a estimular su vagina y su ano, un dedo en la vagina metido profundamente y otro después de lubricarlo bien con sus fluidos entro como si nada, podía sentir como mis dedos se alcanzaban a tocar por la carne que separa la vagina del ano, sentía esa sensación... era mágica mientras ella no paraba de gemir de gritar, de pedir que me detuviera... pero sabes cuando quieres que alguien se detenga no sigues tan mojada y no pones tus manos tan lejos de mi, mientras su boca decía para... su cuerpo entero era una invitación a seguir...

Entonces seguí, mi pene ya estaba erecto de escuchar esa sinfonía entre los rechinidos de la cama por el movimiento y sus gritos de placer, así como el sonido de mis dedos entrando y saliendo de su cuerpo, así que nuevamente la penetre puse mis manos sobre sus pechos y empecé a penetrarla, suavemente ella ya no hacía por detenerme ni parar, solo quería disfrutar... solo quería dejarse llevar y efectivamente, empecé a sentir esas contracciones vaginales no dejaba de verla a los ojos... no dejaba de ver esos ojos de una mujer infiel...

De alguien que busco el placer afuera, que encontró en mi lo que su pareja de años no pudo darle, que iba a regresar a su casa con las piernas temblando, con su vagina llena de semen, con su ano abierto, con marcas de mis dedos en sus caderas y en ese momento lo comprendí...

No todas son iguales, algunas son peores.

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Vuelvo y repito las imágenes son con A.I. la chica realmente no era así, pero las da una idea.

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