MI AMIGO MATÍAS
Hace muchos año atrás, cerca de mi casa vivía un amigo mío que se llama Matías. Siempre nos juntábamos cuando tenías algún rato libre (yo ocupado por la facultad y él cortado por el laburo). Una de esas tantas veces en las que nos juntamos él se fue a duchar porque estaba cagado de calor. Hasta ahí iba todo bien pero a mí me dieron unas ganas tremendas de mear, a lo que le digo que me deje pasar para poder hacer lo mío.

Paso tranca, hago lo mío pero siento que me estaban mirando desde atrás. Me doy vuelta y lo veo a Matías jalándose la verga toda babosa, super caliente. No me sentí incómodo, hasta me gustó bastante. Terminé y fui para el living, donde esperé sentado un rato mirando la tele, intentando procesar un poco qué había visto. Al ratito Matías aparece delante de mí con un short deportivo y pela su pija de nuevo. Y yo quedo con cara de pokér sin saber qué hacer, hasta que él me pregunta si me gustaba lo que veía y me apuró a que le vuelva a mostrar mi pija porque quería tocarla. Cuestión que quedamos así:

Mati empezó a tocarme despacio y a mí me entró un calentura en el cuerpo que hizo que mi pija se prenda fuego al instante. Pasó un ratito y los dos nos pusimos completamente en pelotas, re caliente. Las dos pijas bien duras, todas babosas, explotadas de leche.

La calentura fue tal que no me aguanté y yo también le agarré su verga venuda para sacudirla hasta que largue toda la tensión. Mati acabó más rápido que yo y cuando yo iba a soltar toda la leche que tenía adentro, él decidió chupármela hasta poder acabar.


Y como no fue suficiente, nos metimos en la ducha porque terminamos los dos mojados por completo. Pero volvió a pasar lo mismo. Pissing y calentura de por medio, volvimos a empezar.



================
Esta historia no termina acá.
Dejen sus comentarios.
En cualquier momento sale otro relato con más aventuras.
================
Hace muchos año atrás, cerca de mi casa vivía un amigo mío que se llama Matías. Siempre nos juntábamos cuando tenías algún rato libre (yo ocupado por la facultad y él cortado por el laburo). Una de esas tantas veces en las que nos juntamos él se fue a duchar porque estaba cagado de calor. Hasta ahí iba todo bien pero a mí me dieron unas ganas tremendas de mear, a lo que le digo que me deje pasar para poder hacer lo mío.

Paso tranca, hago lo mío pero siento que me estaban mirando desde atrás. Me doy vuelta y lo veo a Matías jalándose la verga toda babosa, super caliente. No me sentí incómodo, hasta me gustó bastante. Terminé y fui para el living, donde esperé sentado un rato mirando la tele, intentando procesar un poco qué había visto. Al ratito Matías aparece delante de mí con un short deportivo y pela su pija de nuevo. Y yo quedo con cara de pokér sin saber qué hacer, hasta que él me pregunta si me gustaba lo que veía y me apuró a que le vuelva a mostrar mi pija porque quería tocarla. Cuestión que quedamos así:

Mati empezó a tocarme despacio y a mí me entró un calentura en el cuerpo que hizo que mi pija se prenda fuego al instante. Pasó un ratito y los dos nos pusimos completamente en pelotas, re caliente. Las dos pijas bien duras, todas babosas, explotadas de leche.

La calentura fue tal que no me aguanté y yo también le agarré su verga venuda para sacudirla hasta que largue toda la tensión. Mati acabó más rápido que yo y cuando yo iba a soltar toda la leche que tenía adentro, él decidió chupármela hasta poder acabar.


Y como no fue suficiente, nos metimos en la ducha porque terminamos los dos mojados por completo. Pero volvió a pasar lo mismo. Pissing y calentura de por medio, volvimos a empezar.



================
Esta historia no termina acá.
Dejen sus comentarios.
En cualquier momento sale otro relato con más aventuras.
================
5 comentarios - Mi amigo Matías 😈 👿