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En el cine con Luis

Ese día estaba tirada en mi cama, viendo el techo como si ahí estuviera escondida la motivación que no tenía. El ventilador hacía más ruido que mi vida. Estaba aburrida, sin ganas de nada, hasta que el celular vibró a un lado de mi pierna.
Era Luis.
“Hola, ¿cómo estás? Oye, ¿te gustaría salir a comer hoy?”
Me quedé unos segundos viendo el mensaje, pensando si tenía energía… al final sonreí un poquito.
Tomé el teléfono y le respondí:
“Estoy bien. ¿Dónde nos vemos?”
Había un restaurante chino cerca de ambos, así que quedamos ahí. Me levanté, abrí mi clóset sin muchas ganas pero dejando que el instinto decidiera. Terminé eligiendo un top blanco simple, una minifalda negra y mis tenis blancos que iban con todo. Nada demasiado producido, pero justo lo que me hacía sentir como yo.
Salí y, obvio, llegué unos minutos tarde. A él no pareció importarle; me saludó con una risa suave y entramos. Comí algo ligero, más por acompañar que por hambre. Platicamos un rato, y cuando pagó la cuenta salimos al sol de la tarde.
Caminábamos sin rumbo fijo cuando, de la nada, Luis me dijo:
—Oye… ¿quieres ir al cine?
Lo dijo con esa sonrisa medio pícara que pone cuando intenta sonar casual.
Yo solo levanté una ceja y respondí:
—Ok… te entendí.
Terminamos comprando boletos para lo que fuera que estuviera empezada. La película ya había arrancado, casi no había gente. Entramos a la sala en silencio, como si fuéramos cómplices de algo que no habíamos dicho en voz alta.
Nos sentamos hasta el fondo, donde siempre se siente más frío y más cómodo… y donde nadie molesta.
Apenas nos sentamos, Luis pasó el brazo por detrás de mi espalda, como tanteando el terreno.
—¿Estás incómoda? —susurró.
Negué con la cabeza y me acomodé un poco más cerca de él.
—No, para nada —le dije, dejándome caer suavemente hacia su hombro.
Él se quedó viéndome un segundo, como si hubiera estado esperando ese momento desde hace tiempo, y luego se inclinó despacio para darme un beso suave, casi tímido. Fue nuestro primer beso, después de tantas pláticas largas, indirectas, chistes tontos y mensajitos nocturnos.
—¿Me tardé mucho? —preguntó con una sonrisa nerviosa.
—Sí —le dije sin pensarlo. Luego bajé la voz—. Pensé que querías que yo tomara la iniciativa.
Eso lo hizo reír bajito, como si se quitara un peso de encima.
—Tal vez sí… —murmuró.
La película seguía avanzando en la pantalla, pero ninguno de los dos estaba prestando atención. Luis inclinó la cabeza, miró el cine casi vacío y dijo:
—Oye… no sé qué onda con esta película. ¿Quieres que mejor nos vayamos?
—¿Irnos? Pero si apenas está empezand… —me detuve a mitad de la frase mientras mis labios rozaban los suyos, a propósito— ¿Puedo besarte?
La pregunta quedó flotando en el aire, suave, honesta. Él no respondió con palabras, solo me miró como si hubiera estado esperando exactamente eso.
Nos besamos de nuevo, esta vez sin tanta duda. La primera chispa se volvió algo más firme, más seguro, como si ambos hubiéramos estado conteniéndonos desde hacía semanas. Me moví un poco para levantar el descansa brazos entre nosotros y me acomodé de lado, acercándome más a él.
Luis deslizó su mano hacia mi cintura, con un gesto lento, atento, casi como si estuviera pidiendo permiso con cada movimiento. Su respiración se mezclaba con la mía y, por un momento, el sonido de la película desapareció por completo.
Yo apoyé una mano en su pecho para mantenerme cerca, sintiendo cómo él también se inclinaba un poco más hacia mí. La intensidad del beso fue creciendo de manera natural, suave pero profunda, como si ambos nos devolviéramos todo lo que no habíamos dicho.
Deslizo su mano debajo de mi falda, explorando, descubriendo que escogi mi outfit con toda la intencion, con su brazo me ayudo a ponerme sobre el con las piernas a ambos lados, mientras nos seguiamos besando, su mano siguio deslizandose hasta llegar a mi entrepierna, estas humeda dijo con una voz muy suave.
Y tu al parecer tambien estas listo le die mientras le tocaba el bulto firme
—¿Lo quieres? —preguntó, casi en un susurro.
Yo me acerqué un poco más, sintiendo el peso del momento entre los dos.
—Mmhmm… —murmuré, con una sonrisa mientras le desabrochaba e pantalon—. Sí… claro que lo quiero.
Mueve mi ropa interior hacia un lado y luego toma su pene con su mano
—¿Lo quieres? —y comienza a rozarlo contra mi entrepierna
Me acerqué a su oído, tan cerca que podía sentir cómo contenía la respiración.
—Dámelo… por favor —susurré, dejando que mi voz temblara apenas.
Él cerró los ojos por un segundo y yo aproveché para rozarle la oreja con una mordidita suave, lenta, lo suficiente para que entendiera exactamente lo que quería sin que tuviera que repetirlo.
— Es tuyo —
Acerque mi cadera y comence a metermelo soltando un largo gemido mientras me muerdo el labio.
Luis mete su mano debajo de mi top y comienza a acariciarme las tetas
— No de da pena si alguien nos ve?
Miro alrededor
— Nadie nos esta vuendo, no hagamos mucho ruido
Al decirle eso me sube el bra y el top dejandome las tetas al aire y luego tomandome de la cintura me empieza a mover de arriba abajo haciendome disfrutar todo lo largo de su pene, solo me quedo mirandolo mientrs trato de ahogar los gemidos que me provoca.
Baja su mano y me toma del culo, — me encantas — con su otra mano me agarraba del cabello, en este punto yo me apoyaba en su pecho y solita me movia de arriba abajo aumentando el ritmo, el choque de nuestros cuerpos comenzaba a sonar con ese caracteristico sonido de humedad, seguimos asi durante unos minutos, yo estaba super caliente, el me recorria toda con sus manos mientras yo lo montaba con mucha intensidad, yo ya no podia esconder mis gemidos, se me escapaban algunos, sin querer, yo solo queria concentrarme en disfrutar ese duro pene.
Luis me dio una nalgada empujandome como empujandome apra que me quiatara —voy a terminar me dijo
Que me dijera eso me ensendiio en fuego, le quite la mano y apoyandome en su pecho comence a dejarme caer a sentones sobre el para hacerlo terminar.
Cuando empieza a terminar me jala hacia el para llegar lo mas profundo posible y luego comienzo a sentir su semen caliente dentro de mi saliendo a chorros, siento como llego al orgasmo al sentirme llena de su duro pene terminando dentro de mi.
Despues de unos segundos me levanto, su pense sale de mi vagina totalmente lleno de fluidos aun bastante duro, me arrodillo delate de el y con mi lengua comienzo a limpiarlo lentamente, Luis me acaricia el cabello mientras yo lo miro fijamente a los ojos llenandome la boca con su pene, dandole besitos en la punta. El solo se sostiene del asiento.
 
Despues de unos segundos siento una luz fuerte en mi cara
— Se pueden retirar de la sala por favor?
Me levanto lentamente, Luis rapidamente se viste y  nos salimos de la sala, mientras le lanzo un guiño descarado.al encargado que nos echó.
Apenas cruzamos la puerta, los dos soltamos una carcajada enorme, de esas que te aflojan las piernas. Seguimos riéndonos hasta llegar a la salida del cine.

6 comentarios - En el cine con Luis

LPEREZ151515 +1
Quebuen relato, las palabras y el coqueteo hasta llegar al acto estuvieron de 10, 10 puntos!
Uminekoz +1
😘
Canario_gc1
Un relato muy bueno 👏👏👏 mis 10 puntos
Uminekoz
gracias!!
Taurig
Thank you for sharing such a lovely story. Can’t wait to read your next one 😘
Jorjavier9
Muy buen relato, dejo mis 10 puntos👏
locodantra
Muy morboso eso de hacerlo en el cine y que os pillen jajajaja Pero ¿nada de condón? Espero que te cuides.