Me declaro culpable! Me encanta provocarla. Verla nerviosa se convirtió en mi pasatiempo favorito.
Desde ese día en el que casi nos besamos nada ha sido igual.
Conocí a Cindy en el lugar y momento menos indicado. Sentía mi vida sin rumbo, todo me estaba saliendo como una mierda y mi último recurso fue asistir a la iglesia ese domingo.
No puedo negar que me sentí mejor, no se si fue efecto placebo o si fue ponerme en contacto con mi espiritualidad pero al salir sentí un peso menos.
Todo hubiera sido perfecto si Cindy no se hubiera acercado a mí antes de marcharme.
No entendí la mitad de lo que me dijo, estaba insultantemente hermosa ese día. Lo poco que pude captar fue que ella era la encargada de las nuevas visitas para darle seguimiento. Hablamos solo 10 minutos donde me preguntó si era mi primera vez visitando un lugar así, si pensaba volver, si me sentía bien, si vivía cerca etc. No pude ni siquiera mentirle, era como si me hubieran inyectado el suero de la verdad. Sin ser tan detallada le conté todo. Su rostro irradiaba una positividad que me contagió, aunque por un motivo más oscuro. La mujer super devota que tenía en frente me ponía a mil.
Me convertí en su pequeño proyecto de rescate. Por un mes cada miércoles me visitaba con una reflexión de la Biblia que la verdad no creía mucho. La historia en general ha sido tergiversada a favor de los intereses de gobiernos y me ha tocado separar las buenas enseñanzas de las doctrinas sin sentido que imponen; pero bueno no están aquí para una clase de religión están aquí para vivir aunque sea en la imaginación el momento en el que me folle a esa creación de Dios como si estuviésemos en el infierno.
El primer roce fue en una de esas sesiones, hable de más en cuanto a mi orientación sexual y sus preguntas se fueron desviando sin darse cuenta. Su tono era pura curiosidad, no me juzgaba o cuestionaba solo quería saber más de ese mundo del cual ella era ignorante.

-Pero no sientes que te falta algo al estar… ya sabes…con una… me pregunta con timidez
-Jajaja noo para nada, de hecho hasta puedo decir que se puede tener una mejor experiencia con una mujer que con un hombre. Nos comunicamos mejor y en la cama tenemos más paciencia.
-Ohh ya veo… me dice viendo el suelo y sus mejillas se ruborizaron al escucharme.
-Por ejemplo has estado con hombres cierto?
-Si si…me responde con energía.
-Ja bueno nosotras besamos diferente, nos tocamos diferente.
-Con mas ternura supongo…
-No necesariamente, diría que más consciente, la prioridad es que tú sientas placer y sabemos como lograrlo.
Su jadeo involuntario hizo eco dentro de mi, en sus ojos podía ver como había despertado un deseo que se suponía que no debía existir. Saber que tenía un efecto sobre ella me hizo perder el poco juicio que me quedaba y quise llevarla al límite.
Me acerqué lo más que pude sin violar su espacio personal, le puse un mechón de cabello detrás de la oreja y le pregunté:
-Sabes a lo que me refiero?
-No mucho la verdad… su respuesta fue como una invitación en silencio. -Alguna vez has sentido no ganas sino una necesidad inexplicable de…de saber que se sentiría que te rompan a base de caricias?
Mis dedos se deslizaron por sus labios y nos fuimos acercando, mi corazón latía fuerte y ya me estaba imaginando su sabor cuando Cindy se levantó con ímpetu y me dejó con todas las sensaciones a flor de piel.
-Esto no esta bien, creo que debería irme…

Como era de esperar la siguiente semana ni se asomó por mi casa. Por suerte había varios eventos donde pude verla y aunque ella hacía todo lo posible para no estar en un lugar a solas conmigo me las ingeniaba para hacerle preguntas tontas, rozar su brazo al pasar a su lado o hacer contacto visual por un instante y luego sonreírle. Sus manos temblando al punto de dejar caer objetos, su mirada de un lado a otro, el constante jugueteo con su cabello y ese rubor constante que ya formaba parte de su rostro eran signos claros de que yo le gustaba o tenía curiosidad y por mi lado no me importaba quitarle esa curiosidad. Deseaba corromperla, llámenme egoísta pero tenía la impresión de que ella lo deseaba tanto como yo. Solo necesitaba un empujoncito.
El día llegó sin esperarlo, un domingo no fue al servicio, algo muy raro en ella. Al preguntar me dijeron que estaba enferma y mi preocupación fue genuina. Luego de preguntarle a varias personas logré dar con su dirección. El plan era sencillo: llegar, preguntarle si necesitaba algo, desearle que se mejorara e irme. Estaba nerviosa, no sabía mucho de ella, si vivía sola o cual iba a ser su respuesta al verme pero mis intenciones eran limpias, no tenía nada que temer.
Su comportamiento al verme fue de sorpresa. Dudó un momento pero me invitó a pasar.
Tenía los ojos rojos como si hubiera estado llorando o bueno también podría ser una reacción de gripe
-Perdona por presentarme así? Me preocupé? Que tienes?
-Últimamente no me siento bien, pero no te preocupes no es nada grave… me dice calmada
-Si te puedo ayudar en algo, no lo dudes. Yo sé que todo ha sido un poco raro entre nosotras pero puedes contar conmigo si necesitas algo…
-Gracias Bianca, gracias por pasar pero todo esta bien.
-Bueno si es así me alegra y espero verte pronto, no te entretengo más.
Me di media vuelta para irme cuando me detuvo su voz…
-Si que puedes ayudar con algo…
-Si claro dime… le respondí dispuesta a hasta limpiarle y cocinarle si me lo pedía.
-Es que tengo una duda que no sale de mi cabeza… -Cómo es posible que pueda desear tanto algo que no conozco?
Tuve que respirar profundo, sentí mis mis piernas desfallecer y una palabra fija en mi mente, Mia!
-Ummmh depende de lo que desees… le dije tratando de controlarme y sonar lo mas neutral posible. -Hay veces que deseamos mucho algo y cuando se cumple no era lo que esperábamos.
-Pues ese es un riesgo que estoy dispuesta a correr… me dice y cuando pestañee la tenía encima de mí besándome.
Su forma de besar era tímida. A esa poca distancia podía escuchar sus latidos descontrolados y mi cuerpo le correspondió de forma natural.

La intensidad del beso pronto se convirtió en algo salvaje. Le devoraba cada rincón de su boca con mi lengua, mis manos comenzaron a bajar desde su cuello hasta su culo y en el camino aproveché cada centímetro. Hubiera querido que nuestra primera vez hubiese sido mas romántica tipo la cama llena de pétalos pero ella gimiendo bajito en mi boca y su desesperación al punto de comenzar a quitarse ella misma su ropa hicieron imposible mi plan. La empujé y cayó sentada en el sofa. Con torpeza logré librarme de mi ropa y me le senté encima.
Tomé sus manos y las puse en mis tetas. Sin pudor me comenzó a masajear los pechos, centrándose en mis pezones erectos, donde sea que me tocaba sentía la piel arder.
Chupé su cuello, ella giró la cabeza hacia un lado dándome acceso completo. Le daba pequeñas mordidas mezclado con mi lengua deslizándose por su clavícula. Sus jadeos iban en aumento pero aún mantenían un volumen bajo.
Estando acostada encima de ella con mis piernas entrelazadas en las suyas me detuve a contemplar cada detalle de su cuerpo. La boca se me hizo agua, levanté mi vista y noté como la vergüenza se apoderaba de Cindy.
-Eres hermosa! Le dije mientras comencé a torturar su clítoris frotando suavemente mi dedo ejerciendo una presión superficial. Círculos medidos con precisión exacta, sin apuros, solo disfrutando como su capullo iba creciendo ante mi tacto.
Empezó a resoplar y a subir las caderas aumentando la presión ejercida.
Mientras me aprendía de memoria cada sonido, cada movimiento me acerque a su oído sin dejar de mimarla
-Si quieres que pare solo me lo dices y me detengo inmediatamente.-Aquí tu mandas cariño, entendido?
-Umh umh… me respondió con dificultad.

Llamó mi atención un vaso con agua sobre la mesa junto al sofá, me levanté agarré un cubito de hielo que flotaba y sosteniéndolo con mis dientes comencé a bordear sus pezones rosaditos, lo iba deslizando por toda su piel hasta que se desvaneció. Bajé mi mano y empecé a explorar su entrada, sus fluidos me recibieron cubriendo de humedad mis dedos, con el pulgar le daba atención a su clítoris y con dos dedos la penetraba despacio y solo unos pocos centímetros. La tenía retorciéndose y pidiendo más, sus gemidos ya no eran discretos, el sudor bajaba por su frente.
-Si cariño ummmh, yo sé que se siente rico-Solo aguanta un poco más…

-No puedoo, para por favor, para…
-Yo sé que te dije q si me pedías q parara lo iba a hacer pero…mentí…. Le dije bien pegadita a su boca con voz ronca de la excitación..-No puedo detenerme ahora que ya estás tan cerca…
-La pregunta es que prefieres ?terminar en mi boca o en mis dedos ah guapa?
Abrió sus ojos como platos y los cerró con fuerza al sentir como yo le metía ya tres dedos hasta el fondo sin compasión.
-Si no te decides voy a tener que hacerlo por ti cariño…
Al no tener respuesta solo su respiración hecha un desastre opté por bajar y sustituir el pulgar con mi lengua, succionando y lamiendo su clítoris mientras mis dedos seguían bombeando y explorando sus paredes vaginales que se contraían una y otra vez. Con mi mano libre le presionaba la zona del vientre bajo para aumentar la sensación.

Enredó sus dedos en mi cabello y me empujaba hacia su humedad, ni aún sus muslos apretando mi cabeza evitaba que escuchara sus gritos y su desesperación.
Su corrida fue magistral, estaba temblando como una hoja, se mordió el labio tan fuerte que se hizo una pequeña herida.
Salí de ella suavemente y la besé sintiendo el ligero sabor a sangre.
-De rodillas!…le exigí sin darle mucho tiempo para recuperarse.
Como niña obediente se puso en su rodillas y la imagen era sueño. Su cabello alborotado, su carita roja y hambre en sus ojos…
-Tienes la boquita seca verdad? No te preocupes ya lo resuelvo…

a puse a mamar e imitaba lo que yo le había hecho minutos antes, su lengua de arriba hacia abajo aumentando su velocidad y sus tetas rebotando me hizo explotar. Antes que ella empezara ya estaba inflamada, con solo un roce iba a caer y así fue. No llegué ni a 10 minutos. Tuvo la intención de alejarse pero le sujeté la cabeza con fuerza y la presioné contra mí. Mi sensibilidad estaba en lo máximo quería aprovecharla al 100%. Por un instante sentí que me mareaba, algo parecido a que mi alma flotara fuera de mi cuerpo y me vine nuevamente. Esta vez el triple de fuerte. Salió de mi garganta un grito gutural a diferencia de la primera vez que me había reprimido. No podía dejar de jadear…Me derrumbé en el sofá rendida con una sonrisa amplia.


-Segura que nunca antes lo habías hecho?
-Jajajaj lo juro
Nuestros encuentros aumentaron a la vez que nuestra asistencia a la iglesia disminuyeron considerablemente.
Éramos dos almas perdidas que no tenían ninguna intención de ser redimidas…
Desde ese día en el que casi nos besamos nada ha sido igual.
Conocí a Cindy en el lugar y momento menos indicado. Sentía mi vida sin rumbo, todo me estaba saliendo como una mierda y mi último recurso fue asistir a la iglesia ese domingo.
No puedo negar que me sentí mejor, no se si fue efecto placebo o si fue ponerme en contacto con mi espiritualidad pero al salir sentí un peso menos.
Todo hubiera sido perfecto si Cindy no se hubiera acercado a mí antes de marcharme.
No entendí la mitad de lo que me dijo, estaba insultantemente hermosa ese día. Lo poco que pude captar fue que ella era la encargada de las nuevas visitas para darle seguimiento. Hablamos solo 10 minutos donde me preguntó si era mi primera vez visitando un lugar así, si pensaba volver, si me sentía bien, si vivía cerca etc. No pude ni siquiera mentirle, era como si me hubieran inyectado el suero de la verdad. Sin ser tan detallada le conté todo. Su rostro irradiaba una positividad que me contagió, aunque por un motivo más oscuro. La mujer super devota que tenía en frente me ponía a mil.
Me convertí en su pequeño proyecto de rescate. Por un mes cada miércoles me visitaba con una reflexión de la Biblia que la verdad no creía mucho. La historia en general ha sido tergiversada a favor de los intereses de gobiernos y me ha tocado separar las buenas enseñanzas de las doctrinas sin sentido que imponen; pero bueno no están aquí para una clase de religión están aquí para vivir aunque sea en la imaginación el momento en el que me folle a esa creación de Dios como si estuviésemos en el infierno.
El primer roce fue en una de esas sesiones, hable de más en cuanto a mi orientación sexual y sus preguntas se fueron desviando sin darse cuenta. Su tono era pura curiosidad, no me juzgaba o cuestionaba solo quería saber más de ese mundo del cual ella era ignorante.

-Pero no sientes que te falta algo al estar… ya sabes…con una… me pregunta con timidez
-Jajaja noo para nada, de hecho hasta puedo decir que se puede tener una mejor experiencia con una mujer que con un hombre. Nos comunicamos mejor y en la cama tenemos más paciencia.
-Ohh ya veo… me dice viendo el suelo y sus mejillas se ruborizaron al escucharme.
-Por ejemplo has estado con hombres cierto?
-Si si…me responde con energía.
-Ja bueno nosotras besamos diferente, nos tocamos diferente.
-Con mas ternura supongo…
-No necesariamente, diría que más consciente, la prioridad es que tú sientas placer y sabemos como lograrlo.
Su jadeo involuntario hizo eco dentro de mi, en sus ojos podía ver como había despertado un deseo que se suponía que no debía existir. Saber que tenía un efecto sobre ella me hizo perder el poco juicio que me quedaba y quise llevarla al límite.
Me acerqué lo más que pude sin violar su espacio personal, le puse un mechón de cabello detrás de la oreja y le pregunté:
-Sabes a lo que me refiero?
-No mucho la verdad… su respuesta fue como una invitación en silencio. -Alguna vez has sentido no ganas sino una necesidad inexplicable de…de saber que se sentiría que te rompan a base de caricias?
Mis dedos se deslizaron por sus labios y nos fuimos acercando, mi corazón latía fuerte y ya me estaba imaginando su sabor cuando Cindy se levantó con ímpetu y me dejó con todas las sensaciones a flor de piel.
-Esto no esta bien, creo que debería irme…

Como era de esperar la siguiente semana ni se asomó por mi casa. Por suerte había varios eventos donde pude verla y aunque ella hacía todo lo posible para no estar en un lugar a solas conmigo me las ingeniaba para hacerle preguntas tontas, rozar su brazo al pasar a su lado o hacer contacto visual por un instante y luego sonreírle. Sus manos temblando al punto de dejar caer objetos, su mirada de un lado a otro, el constante jugueteo con su cabello y ese rubor constante que ya formaba parte de su rostro eran signos claros de que yo le gustaba o tenía curiosidad y por mi lado no me importaba quitarle esa curiosidad. Deseaba corromperla, llámenme egoísta pero tenía la impresión de que ella lo deseaba tanto como yo. Solo necesitaba un empujoncito.
El día llegó sin esperarlo, un domingo no fue al servicio, algo muy raro en ella. Al preguntar me dijeron que estaba enferma y mi preocupación fue genuina. Luego de preguntarle a varias personas logré dar con su dirección. El plan era sencillo: llegar, preguntarle si necesitaba algo, desearle que se mejorara e irme. Estaba nerviosa, no sabía mucho de ella, si vivía sola o cual iba a ser su respuesta al verme pero mis intenciones eran limpias, no tenía nada que temer.
Su comportamiento al verme fue de sorpresa. Dudó un momento pero me invitó a pasar.
Tenía los ojos rojos como si hubiera estado llorando o bueno también podría ser una reacción de gripe
-Perdona por presentarme así? Me preocupé? Que tienes?
-Últimamente no me siento bien, pero no te preocupes no es nada grave… me dice calmada
-Si te puedo ayudar en algo, no lo dudes. Yo sé que todo ha sido un poco raro entre nosotras pero puedes contar conmigo si necesitas algo…
-Gracias Bianca, gracias por pasar pero todo esta bien.
-Bueno si es así me alegra y espero verte pronto, no te entretengo más.
Me di media vuelta para irme cuando me detuvo su voz…
-Si que puedes ayudar con algo…
-Si claro dime… le respondí dispuesta a hasta limpiarle y cocinarle si me lo pedía.
-Es que tengo una duda que no sale de mi cabeza… -Cómo es posible que pueda desear tanto algo que no conozco?
Tuve que respirar profundo, sentí mis mis piernas desfallecer y una palabra fija en mi mente, Mia!
-Ummmh depende de lo que desees… le dije tratando de controlarme y sonar lo mas neutral posible. -Hay veces que deseamos mucho algo y cuando se cumple no era lo que esperábamos.
-Pues ese es un riesgo que estoy dispuesta a correr… me dice y cuando pestañee la tenía encima de mí besándome.
Su forma de besar era tímida. A esa poca distancia podía escuchar sus latidos descontrolados y mi cuerpo le correspondió de forma natural.

La intensidad del beso pronto se convirtió en algo salvaje. Le devoraba cada rincón de su boca con mi lengua, mis manos comenzaron a bajar desde su cuello hasta su culo y en el camino aproveché cada centímetro. Hubiera querido que nuestra primera vez hubiese sido mas romántica tipo la cama llena de pétalos pero ella gimiendo bajito en mi boca y su desesperación al punto de comenzar a quitarse ella misma su ropa hicieron imposible mi plan. La empujé y cayó sentada en el sofa. Con torpeza logré librarme de mi ropa y me le senté encima.
Tomé sus manos y las puse en mis tetas. Sin pudor me comenzó a masajear los pechos, centrándose en mis pezones erectos, donde sea que me tocaba sentía la piel arder.
Chupé su cuello, ella giró la cabeza hacia un lado dándome acceso completo. Le daba pequeñas mordidas mezclado con mi lengua deslizándose por su clavícula. Sus jadeos iban en aumento pero aún mantenían un volumen bajo.
Estando acostada encima de ella con mis piernas entrelazadas en las suyas me detuve a contemplar cada detalle de su cuerpo. La boca se me hizo agua, levanté mi vista y noté como la vergüenza se apoderaba de Cindy.
-Eres hermosa! Le dije mientras comencé a torturar su clítoris frotando suavemente mi dedo ejerciendo una presión superficial. Círculos medidos con precisión exacta, sin apuros, solo disfrutando como su capullo iba creciendo ante mi tacto.
Empezó a resoplar y a subir las caderas aumentando la presión ejercida.
Mientras me aprendía de memoria cada sonido, cada movimiento me acerque a su oído sin dejar de mimarla
-Si quieres que pare solo me lo dices y me detengo inmediatamente.-Aquí tu mandas cariño, entendido?
-Umh umh… me respondió con dificultad.

Llamó mi atención un vaso con agua sobre la mesa junto al sofá, me levanté agarré un cubito de hielo que flotaba y sosteniéndolo con mis dientes comencé a bordear sus pezones rosaditos, lo iba deslizando por toda su piel hasta que se desvaneció. Bajé mi mano y empecé a explorar su entrada, sus fluidos me recibieron cubriendo de humedad mis dedos, con el pulgar le daba atención a su clítoris y con dos dedos la penetraba despacio y solo unos pocos centímetros. La tenía retorciéndose y pidiendo más, sus gemidos ya no eran discretos, el sudor bajaba por su frente.
-Si cariño ummmh, yo sé que se siente rico-Solo aguanta un poco más…

-No puedoo, para por favor, para…
-Yo sé que te dije q si me pedías q parara lo iba a hacer pero…mentí…. Le dije bien pegadita a su boca con voz ronca de la excitación..-No puedo detenerme ahora que ya estás tan cerca…
-La pregunta es que prefieres ?terminar en mi boca o en mis dedos ah guapa?
Abrió sus ojos como platos y los cerró con fuerza al sentir como yo le metía ya tres dedos hasta el fondo sin compasión.
-Si no te decides voy a tener que hacerlo por ti cariño…
Al no tener respuesta solo su respiración hecha un desastre opté por bajar y sustituir el pulgar con mi lengua, succionando y lamiendo su clítoris mientras mis dedos seguían bombeando y explorando sus paredes vaginales que se contraían una y otra vez. Con mi mano libre le presionaba la zona del vientre bajo para aumentar la sensación.

Enredó sus dedos en mi cabello y me empujaba hacia su humedad, ni aún sus muslos apretando mi cabeza evitaba que escuchara sus gritos y su desesperación.
Su corrida fue magistral, estaba temblando como una hoja, se mordió el labio tan fuerte que se hizo una pequeña herida.
Salí de ella suavemente y la besé sintiendo el ligero sabor a sangre.
-De rodillas!…le exigí sin darle mucho tiempo para recuperarse.
Como niña obediente se puso en su rodillas y la imagen era sueño. Su cabello alborotado, su carita roja y hambre en sus ojos…
-Tienes la boquita seca verdad? No te preocupes ya lo resuelvo…

a puse a mamar e imitaba lo que yo le había hecho minutos antes, su lengua de arriba hacia abajo aumentando su velocidad y sus tetas rebotando me hizo explotar. Antes que ella empezara ya estaba inflamada, con solo un roce iba a caer y así fue. No llegué ni a 10 minutos. Tuvo la intención de alejarse pero le sujeté la cabeza con fuerza y la presioné contra mí. Mi sensibilidad estaba en lo máximo quería aprovecharla al 100%. Por un instante sentí que me mareaba, algo parecido a que mi alma flotara fuera de mi cuerpo y me vine nuevamente. Esta vez el triple de fuerte. Salió de mi garganta un grito gutural a diferencia de la primera vez que me había reprimido. No podía dejar de jadear…Me derrumbé en el sofá rendida con una sonrisa amplia.


-Segura que nunca antes lo habías hecho?
-Jajajaj lo juro
Nuestros encuentros aumentaron a la vez que nuestra asistencia a la iglesia disminuyeron considerablemente.
Éramos dos almas perdidas que no tenían ninguna intención de ser redimidas…
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