¿Quién en su adolescencia no fantaseó con la mamá de alguno de sus amigos?... Allá por los años 2000’s, en los canales de TV musicales solían pasar una canción llamada “Stacy’s mom” del grupo Fountains of Wayne, cuyo video presentaba cómicamente a un adolescente que ardía en deseos por la mamá de su amiga Stacy.











Aunque Stacy estaba enamorada del chico, él simplemente la ignoraba pues su atención estaba fija en su mamá, una potranca digna del apelativo de MILF. Al final del video, el muchacho queda en un estado de frustración al darse cuenta de que la madre de su amiga está fuera de su alcance y que sólo puede aspirar a estrangularse el ganso en su honor.
Han pasado los años y el muchacho, que ya es todo un adulto, ha regresado al barrio para visitar a su vieja amiga Stacy, sin embargo, ella no se encuentra en casa y quien lo recibe es nada más y nada menos que la madre, que, al igual que el buen vino, ha mejorado con los años y se ha hecho más provocativa.
Ella lo reconoce y, sorprendida por lo mucho que ha crecido, lo saluda efusivamente, haciéndolo pasar para tomarse unas cervezas mientras recuerdan viejos tiempos, charlan sobre la universidad, el qué ha sido de su vida en esos años y demás.
Mientras conversan de la vida, nuestro protagonista no puede evitar admirar el cuerpazo de quien fuera la dueña de las pajas de su adolescencia y de repente un pensamiento se le cruza: ahora que ya es un adulto, podría hacer realidad la fantasía de cogerse a la mamá de Stacy.
Es así que entre cerveza e indirectas la conversación se va haciendo más candente y la mamá de Stacy, cual Ms. Robinson, comienza a seducir al muchacho cruzando sensualmente sus tonificadas piernas y jugueteando coquetamente con sus sandalias. Él, dando rienda suelta a su deseo reprimido de años, se desboca como cabra desatada sobre los pies de su coñito platónico succionándole orgásmicamente hasta los juanetes.
El placer erógeno que provocan las chupadas en sus pies, hace que aumente la curiosidad de la mamá de Stacy por ver cuánto ha crecido el amigo de su hija. Y la sorpresa es grata al ver el pedazo de nabo que se iza entre sus piernas. Al ver semejante trozo ante sus ojos decide atragantarse con él y con las plantas de sus pies bien humectadas de saliva, llenarlo de caricias y mimos.
El pendejo no puede creerlo, su fantasía se está haciendo realidad con toda una pirotecnia de placer y sensaciones que ninguna chica hasta el momento le había proporcionado. Pero no quiere correrse sin antes haber probado lo que siempre había soñado: el coñito húmedo de la mamá de Stacy.
Poniendo todo el empeño en la punta de su lengua, decide probarlo, deleitándose en el manantial de jugos que emanan de su concha. Embelesado por las fragancias afrodisíacas que estallan en su rostro, su verga se pone más dura y empinada, por lo que no resiste más y la empuja finalmente en el interior de la concha de la madre de Stacy.
El pibe la revienta en diferentes posiciones lamiéndole los pies mientras se la coge e incluso haciéndoselos lamer a ella misma, lo que la excita sobremanera. Finalmente, cuando ya está por culminar el clímax de su fantasía materializada, el muchacho se corre sobre los pies de la veterana profusamente, dándole una capa extra de glaseado a su delicada pedicura blanca.
Y así es como la historia de la canción de la mamá de Stacy concluye en un final feliz para todos… ¿o no? ¿qué hay de Stacy? Espérenlo en la segunda parte.
Los dejo con la canción para ambientar el post.
link: https://www.youtube.com/watch?v=0q-oAX3boTk












































































































































































VIDEO
https://www.tnaflix.com/es/big-boobs/Stephanie-Love-LoveHer-Feet/video8280585











Aunque Stacy estaba enamorada del chico, él simplemente la ignoraba pues su atención estaba fija en su mamá, una potranca digna del apelativo de MILF. Al final del video, el muchacho queda en un estado de frustración al darse cuenta de que la madre de su amiga está fuera de su alcance y que sólo puede aspirar a estrangularse el ganso en su honor.
Han pasado los años y el muchacho, que ya es todo un adulto, ha regresado al barrio para visitar a su vieja amiga Stacy, sin embargo, ella no se encuentra en casa y quien lo recibe es nada más y nada menos que la madre, que, al igual que el buen vino, ha mejorado con los años y se ha hecho más provocativa.
Ella lo reconoce y, sorprendida por lo mucho que ha crecido, lo saluda efusivamente, haciéndolo pasar para tomarse unas cervezas mientras recuerdan viejos tiempos, charlan sobre la universidad, el qué ha sido de su vida en esos años y demás.
Mientras conversan de la vida, nuestro protagonista no puede evitar admirar el cuerpazo de quien fuera la dueña de las pajas de su adolescencia y de repente un pensamiento se le cruza: ahora que ya es un adulto, podría hacer realidad la fantasía de cogerse a la mamá de Stacy.
Es así que entre cerveza e indirectas la conversación se va haciendo más candente y la mamá de Stacy, cual Ms. Robinson, comienza a seducir al muchacho cruzando sensualmente sus tonificadas piernas y jugueteando coquetamente con sus sandalias. Él, dando rienda suelta a su deseo reprimido de años, se desboca como cabra desatada sobre los pies de su coñito platónico succionándole orgásmicamente hasta los juanetes.
El placer erógeno que provocan las chupadas en sus pies, hace que aumente la curiosidad de la mamá de Stacy por ver cuánto ha crecido el amigo de su hija. Y la sorpresa es grata al ver el pedazo de nabo que se iza entre sus piernas. Al ver semejante trozo ante sus ojos decide atragantarse con él y con las plantas de sus pies bien humectadas de saliva, llenarlo de caricias y mimos.
El pendejo no puede creerlo, su fantasía se está haciendo realidad con toda una pirotecnia de placer y sensaciones que ninguna chica hasta el momento le había proporcionado. Pero no quiere correrse sin antes haber probado lo que siempre había soñado: el coñito húmedo de la mamá de Stacy.
Poniendo todo el empeño en la punta de su lengua, decide probarlo, deleitándose en el manantial de jugos que emanan de su concha. Embelesado por las fragancias afrodisíacas que estallan en su rostro, su verga se pone más dura y empinada, por lo que no resiste más y la empuja finalmente en el interior de la concha de la madre de Stacy.
El pibe la revienta en diferentes posiciones lamiéndole los pies mientras se la coge e incluso haciéndoselos lamer a ella misma, lo que la excita sobremanera. Finalmente, cuando ya está por culminar el clímax de su fantasía materializada, el muchacho se corre sobre los pies de la veterana profusamente, dándole una capa extra de glaseado a su delicada pedicura blanca.
Y así es como la historia de la canción de la mamá de Stacy concluye en un final feliz para todos… ¿o no? ¿qué hay de Stacy? Espérenlo en la segunda parte.
Los dejo con la canción para ambientar el post.
link: https://www.youtube.com/watch?v=0q-oAX3boTk












































































































































































VIDEO
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1 comentarios - Hasta que al fin se folló a la mamá de Stacy (Parte 1)
Buenas pajas...