En la quietud de su casa, ella se descubre a sí misma.Las sombras la envuelven con una calma que duele y consuela a la vez.
Sus pensamientos son suaves murmullos que rozan la piel del alma.
No teme a la soledad: la acaricia, la entiende, la habita.
Entre el silencio y el latido, se reconoce mujer: completa, sensible, deseante, viva…
Dueña de su intimidad, de su ternura, de su fuego secreto.






















1 comentarios - El calor de lo prohibido...desnuda hasta el alma