Miro a través del lente y dejo que la piel hable. No busco poses, busco fuego. La luz se posa donde el deseo respira y el silencio se vuelve cómplice. Cada disparo es una invitación a imaginar lo que sucede fuera del cuadro… y a querer verlo todo.























Cada fotografía es un juego de límites: muestro lo justo, dejo que la imaginación arda. No hay filtros que oculten la verdad del cuerpo cuando la pasión guía la mirada. Mi cámara no solo captura imágenes… roba suspiros, guarda secretos y deja al deseo suspendido entre la sombra y la luz.
0 comentarios - Una día sensual, susurros ardientes, miradas intensas...