Sé que te esforzaste mucho explicándome las ecuaciones, así que te voy a dar tu recompensa, princesito. Me voy a subir a caballito sobre vos mientras te miro con esa cara de inocente que tanto te pone nervioso. Voy a empezar a moverme despacio sobre tu falda, disfrutando cómo te ponés rojo de la vergüenza y te tiemblan las manos. En medio del ritmo, me voy a sacar el corpiño para que tus ojos vírgenes no sepan para dónde mirar, y me voy a soltar el pelo para que me veas como la puta que soy solo cuando estoy con vos. Vos no hacés nada, solo quedate ahí quietito, sintiendo cómo tu 'compañerita estudiosa' te usa para sacarse las ganas mientras vos solo me ves la espalda y el pelo suelto.

Mirá lo que me hiciste, gordito. Ponete ahí atrás y mirame bien. Me voy a poner en cuatro y voy a empezar a mover el culo para vos, bien lento, para que veas cómo brilla bajo la luz. Tengo todas las nalgas cubiertas de tu semen, chorreando por mi piel. Movete al ritmo de mis caderas y disfrutá del espectáculo de ver a la chica más linda del curso toda manchada y humillada solo para tus ojos. Ese brillo es tu marca, y yo lo luzco con orgullo de perra.

Sé que te ponés nervioso cuando me ves con esta faldita en la facultad, así que hoy te voy a dejar que veas qué hay debajo. Me voy a acostar, mirando al techo con los ojos bien abiertos, y me voy a levantar la falda solo lo necesario. Te voy a dejar que me entres por atrás, bien despacito para que no sufras vos del susto. Quiero que sientas lo apretada que soy mientras me garchás analmente; disfrutá de ver cómo mi faldita se arruga contra tu pelvis mientras te convertís en un hombre.

Cuando vengas a casa a traerme los apuntes, me vas a encontrar así: boca abajo en la cama, moviendo el culo de lado a lado y separándome las piernas yo misma para que veas que te estoy esperando. No hace falta que digas nada, "buenito". Solo acercate, mirá cómo me ofrezco para vos y tomá lo que es tuyo. Mi cuerpo ya sabe que viniste y se muere porque me llenes.

Seguí concentrado en tu partida, no te distraigas. Me voy a arrodillar entre tus piernas mientras estás en la computadora. Te voy a bajar el cierre y voy a empezar a chupártela con toda la calma del mundo. Quiero que intentes seguir jugando mientras sentís mi lengua y mi saliva; es mi forma de agradecerte por ser tan dulce conmigo. Si perdés la partida porque no aguantás el placer, es tu culpa por tener una amiguita tan puta.

Hoy la recompensa es doble. Acostate y pasame el joystick. Me voy a sentar arriba tuyo y me voy a empalar solita. Voy a empezar a cabalgarte mientras te pego la mejor cabalgata de tu vida por enseñarme a jugar. Me encanta ver cómo se te tensan los músculos cuando me muevo más rápido. Sos un chico tan aplicado que te merecés que Alejandra te use como su silla vibradora favorita.

Mirame bien mientras movés los dedos en el control. Estoy acá arriba, dándote el show de tu vida. Me muevo al ritmo de tu juego, apretándote fuerte cada vez que gritás por un gol o una victoria. Sos tan lindo cuando te concentrás, que me dan ganas de hacértela acabar ahí mismo para que veas quién es la verdadera jefa de esta habitación.

A veces hasta los chicos buenos tienen que ponerse firmes. Me voy a tirar boca abajo en la cama y voy a dejar que te subas arriba mío. Agarrame las muñecas con fuerza, inmovilizame contra el colchón para que no me pueda mover. Sentí mi cuerpo aplastado por el tuyo y dale, cogeme con esas ganas contenidas que tenés hace años. No me dejes escapar, quiero sentir que hoy el nerd es el que manda y que yo soy su juguetito privado.

Vení acá, arriba mío. Quiero sentirte cerca. Mientras me embestís con esa desesperación de quien nunca tuvo algo así, voy a clavar mis uñas en tu espalda. Te voy a dejar marcado, nene, para que cada vez que te bañes y sientas el ardor de los rasguños, te acuerdes de cómo gritaba tu nombre mientras me llenabas. Rasguñame, mordeme, hacé lo que quieras, que hoy Alejandra es toda tuya para que descargues todo ese deseo acumulado.


Gracias por invitarme a pasar el día de calor en tu pileta, sos un sol. Para agradecerte, me voy a sacar el bikini y me voy a subir arriba tuyo ahí mismo, al borde del agua. El sol nos va a pegar fuerte mientras te cabalgo y los vecinos podrían vernos, pero a vos no te importa, ¿no? Sos el chico bueno que hoy se lleva a la chica popular y la usa como quiere frente al reflejo del agua.

Esta es tu posición favorita, lo sé. Me voy a poner con el pecho y la cara contra la cama, pero con el culo afuera, bien alto para vos. Mi tanga va a quedar colgando de mis tobillos para recordarte que soy tuya. Cogeme desde ahí parado, sentí cómo me estiro para recibirte. Soy tu recompensa por ser siempre tan atento, disfrutá de cada centímetro.

Me voy a poner en cuatro, bien arqueada para vos. Quiero que sientas lo que es romper a una chica. Metela toda en mi culo, bien profundo, que llegue hasta donde nunca nadie llegó. Cuando la saques, quiero que veas cómo me quedo: con las piernas temblando, sin poder mantenerme en pie, totalmente rota por vos. Es el castigo por ser tan buenito, y la gloria de saber que me dejaste marcada por dentro.

Mirá lo que me hiciste, gordito. Ponete ahí atrás y mirame bien. Me voy a poner en cuatro y voy a empezar a mover el culo para vos, bien lento, para que veas cómo brilla bajo la luz. Tengo todas las nalgas cubiertas de tu semen, chorreando por mi piel. Movete al ritmo de mis caderas y disfrutá del espectáculo de ver a la chica más linda del curso toda manchada y humillada solo para tus ojos. Ese brillo es tu marca, y yo lo luzco con orgullo de perra.

Sé que te ponés nervioso cuando me ves con esta faldita en la facultad, así que hoy te voy a dejar que veas qué hay debajo. Me voy a acostar, mirando al techo con los ojos bien abiertos, y me voy a levantar la falda solo lo necesario. Te voy a dejar que me entres por atrás, bien despacito para que no sufras vos del susto. Quiero que sientas lo apretada que soy mientras me garchás analmente; disfrutá de ver cómo mi faldita se arruga contra tu pelvis mientras te convertís en un hombre.

Cuando vengas a casa a traerme los apuntes, me vas a encontrar así: boca abajo en la cama, moviendo el culo de lado a lado y separándome las piernas yo misma para que veas que te estoy esperando. No hace falta que digas nada, "buenito". Solo acercate, mirá cómo me ofrezco para vos y tomá lo que es tuyo. Mi cuerpo ya sabe que viniste y se muere porque me llenes.

Seguí concentrado en tu partida, no te distraigas. Me voy a arrodillar entre tus piernas mientras estás en la computadora. Te voy a bajar el cierre y voy a empezar a chupártela con toda la calma del mundo. Quiero que intentes seguir jugando mientras sentís mi lengua y mi saliva; es mi forma de agradecerte por ser tan dulce conmigo. Si perdés la partida porque no aguantás el placer, es tu culpa por tener una amiguita tan puta.

Hoy la recompensa es doble. Acostate y pasame el joystick. Me voy a sentar arriba tuyo y me voy a empalar solita. Voy a empezar a cabalgarte mientras te pego la mejor cabalgata de tu vida por enseñarme a jugar. Me encanta ver cómo se te tensan los músculos cuando me muevo más rápido. Sos un chico tan aplicado que te merecés que Alejandra te use como su silla vibradora favorita.

Mirame bien mientras movés los dedos en el control. Estoy acá arriba, dándote el show de tu vida. Me muevo al ritmo de tu juego, apretándote fuerte cada vez que gritás por un gol o una victoria. Sos tan lindo cuando te concentrás, que me dan ganas de hacértela acabar ahí mismo para que veas quién es la verdadera jefa de esta habitación.

A veces hasta los chicos buenos tienen que ponerse firmes. Me voy a tirar boca abajo en la cama y voy a dejar que te subas arriba mío. Agarrame las muñecas con fuerza, inmovilizame contra el colchón para que no me pueda mover. Sentí mi cuerpo aplastado por el tuyo y dale, cogeme con esas ganas contenidas que tenés hace años. No me dejes escapar, quiero sentir que hoy el nerd es el que manda y que yo soy su juguetito privado.

Vení acá, arriba mío. Quiero sentirte cerca. Mientras me embestís con esa desesperación de quien nunca tuvo algo así, voy a clavar mis uñas en tu espalda. Te voy a dejar marcado, nene, para que cada vez que te bañes y sientas el ardor de los rasguños, te acuerdes de cómo gritaba tu nombre mientras me llenabas. Rasguñame, mordeme, hacé lo que quieras, que hoy Alejandra es toda tuya para que descargues todo ese deseo acumulado.


Gracias por invitarme a pasar el día de calor en tu pileta, sos un sol. Para agradecerte, me voy a sacar el bikini y me voy a subir arriba tuyo ahí mismo, al borde del agua. El sol nos va a pegar fuerte mientras te cabalgo y los vecinos podrían vernos, pero a vos no te importa, ¿no? Sos el chico bueno que hoy se lleva a la chica popular y la usa como quiere frente al reflejo del agua.

Esta es tu posición favorita, lo sé. Me voy a poner con el pecho y la cara contra la cama, pero con el culo afuera, bien alto para vos. Mi tanga va a quedar colgando de mis tobillos para recordarte que soy tuya. Cogeme desde ahí parado, sentí cómo me estiro para recibirte. Soy tu recompensa por ser siempre tan atento, disfrutá de cada centímetro.

Me voy a poner en cuatro, bien arqueada para vos. Quiero que sientas lo que es romper a una chica. Metela toda en mi culo, bien profundo, que llegue hasta donde nunca nadie llegó. Cuando la saques, quiero que veas cómo me quedo: con las piernas temblando, sin poder mantenerme en pie, totalmente rota por vos. Es el castigo por ser tan buenito, y la gloria de saber que me dejaste marcada por dentro.
1 comentarios - Mis Amores
Que locura cuando la dama toma el control y se monta en la pija...acabada asegurada! Y si se monta de espaldas,el placer parece mayor