Allá por el año 2023 ya hacía mucho tiempo que en momentos de soledad aprovechaba a ponerme prendas de lencería para lucirlas, sacarme un par de fotos y disfrutar de esos momentos. Ver mi cola convertida en la cola de una mujer era toda una sensación, más al no tener más vellos en los glúteos y viendo como diminutas prendas se perdían entre mis nalgas. En estas prácticas convinar la lencería con otras prendas del género femenino se empezaba a ser costumbre, por lo que desfilaron los short's, las camisas y los pantalones de mi pareja por mi cuerpo. Verme tan puta y femenina frente al espejo era una sensación que me excitaba y alimentaba mis fantasías. Fue en este proceso que una mañana me probé un pantalón de jean marca Nahana, un jean de mujer que abrazaba mi cola luciendo su forma pero de piernas era igual que cualquier otro pantalón de hombre. Ahí me di cuenta que eso era lo que yo quería, poder mostrar la cola de mujer que tenía pero con un pantalón de jean que no se viera ni tan justo, ni tan aputazado. A partir de allí empezó una búsqueda que poco a poco me llevó a ir de tienda en tienda buscando pantalones de mujer, pero... para mí. Acá les dejo algunas fotos que muestra aquél jean Nahana que marcó el inicio de una práctica. ¿Qué como se lo tomó mi mujer? Aunque le pareció extraño que quisiera usar un pantalón suyo (del género femenino), era verdad que este no se me veía mal y compartía en que me hacía un culo más redondo.

A esto le sumé un jean de hombre elastizado, aquél abrazaba mi cola al igual que el jean Nahana que le había robado a mi mujer pero a diferencia de éste, el de hombre tenía los bolsillos más caídos por lo que no ayudaba a la imagen de una cola más redondeada.



El que sí me enamoraba ver como me quedaba pero que era demasiado aputazado por ser demasiado justo era un jean de la marca "Costa Blanca", el cual había quedado entre pantalones que a mi mujer ya no le andaban. De cola se abrazaba terriblemente, pero también de muslo como de pantorrillas.



Algunos otros de cola me quedaban bastante bien, pero o eran muy justos de pierna o eran estilo oxford (ancho de piernas).




Aprovechando que una amiga de mi pareja tenía una tienda de ropa femenina, comencé a pedirle pantalones rectos de mujer con la excusa de que serían para regalarle a mi mujer. Así que aprovechando los momentos de soledad pude probarme varios pantalones del género femenino y poder ver como me quedaban, aquellos que me iban bien en altura y que me marcaban la cola sin verse tan aputazados eran los que pasaban a una elección más exhaustiva. Ahí llegó a mi colección otro jean de la marca Nahana, que al igual que el anterior eran ajustados de cola pero recto de piernas.





Sume también a la lista un pantalón elastizado de hombre, que compré en una tienda de ropa de vendedores extranjeros y el cual amé desde el primer momento en que me lo probé. Abrazaba mi cola y se perdía un poco entre mis nalgas, aunque era de bolsillo grande y un tanto caídos.


Continuará...

A esto le sumé un jean de hombre elastizado, aquél abrazaba mi cola al igual que el jean Nahana que le había robado a mi mujer pero a diferencia de éste, el de hombre tenía los bolsillos más caídos por lo que no ayudaba a la imagen de una cola más redondeada.



El que sí me enamoraba ver como me quedaba pero que era demasiado aputazado por ser demasiado justo era un jean de la marca "Costa Blanca", el cual había quedado entre pantalones que a mi mujer ya no le andaban. De cola se abrazaba terriblemente, pero también de muslo como de pantorrillas.



Algunos otros de cola me quedaban bastante bien, pero o eran muy justos de pierna o eran estilo oxford (ancho de piernas).




Aprovechando que una amiga de mi pareja tenía una tienda de ropa femenina, comencé a pedirle pantalones rectos de mujer con la excusa de que serían para regalarle a mi mujer. Así que aprovechando los momentos de soledad pude probarme varios pantalones del género femenino y poder ver como me quedaban, aquellos que me iban bien en altura y que me marcaban la cola sin verse tan aputazados eran los que pasaban a una elección más exhaustiva. Ahí llegó a mi colección otro jean de la marca Nahana, que al igual que el anterior eran ajustados de cola pero recto de piernas.





Sume también a la lista un pantalón elastizado de hombre, que compré en una tienda de ropa de vendedores extranjeros y el cual amé desde el primer momento en que me lo probé. Abrazaba mi cola y se perdía un poco entre mis nalgas, aunque era de bolsillo grande y un tanto caídos.


Continuará...
0 comentarios - Mi colección de jeans I