Que lindos le quedan los lentes...



http://www.slutload.com/watch/VJ8e3BW4epO/marido-viendo-a-su-esposa-cogiendo-con-otro.html

Mas gente que le gusta compartir...

Mas maridos generosos

http://xhamster.com/movies/1167416/fuck_my_wife_pls.html

Más de esta historia
Claudia es una perra vengativa 56

Ni bien salió del baño, yo la mire nervioso, ella estaba calma como siempre, me parecía peligroso y tenía miedo. Claudia quiso cocinar esa noche, las nenas la ayudaron en la cocina, después de cenar me dijo que la esperara en la cama, que ella acostaba a Nerea y venía, casi siempre lo hacía yo. No podía ni acostarme, daba vueltas por el cuarto, cuando Claudia entro, me vio parado junto a la cama, cerró la puerta del cuarto con llave y me dijo.
-Porque estas levantado todavía… -su tono era muy suave, pero muy firme y serio.-
-Estoy muy nervioso, me parece que el tema con este muchacho se fue de las manos.
-A mira vos… acóstate… ahora… -lo hice como me ordeno, me ato a la cama, me desnudo, se desnudó ella muy lentamente y me puso la tanga que se sacó. Se vino sobre mi cara y puso su concha sobre ella, me dio su almejita a chupar mientras presionaba suavemente con sus muslos en mi cara. – así… que no tenés confianza en mí… mira vos… parece que no te acordás lo que hablamos la primera vez… sobre si querías volver… chupa bien usa la lengua puerca… las cosas son claras… si te da miedo el señor toma un lugar de hombre y cuida a tu familia… sino lo voy a manejar yo… espero que quedé claro… nunca más quiero una escena como esta… porque te junto todas tus porquerías… aunque me duela por las nenas… y te las tiro a la calle… move bien la lengua… vamos puerca… chupa bien… -tuvo un orgasmo muy intenso sobre mi cara. Después se durmió desnuda como estaba y me dejo atado toda la noche. A la mañana me desató antes de irse, me dio unos besos muy profundos mientras me apretaba la pija sobre su tanga que tenía aun puesta.
-Que bien te queda la ropa de nenita… hoy quedatela puesta… parece que necesitas recordar tu lugar en esta casa…
La semana transcurrió tranquila, no vio a ninguno de sus amantes. Estaba como metida para adentro, pensativa y bastante dedicada al trabajo. El martes la esperaba ansioso no sabía que iba a hacer, si iríamos a la carnicería. La mire y me sonrió. No hablamos se quedó solo en ropa interior y esperaba que fuera yo el que hablara. Finalmente lo hice para romper el silencio, no sabía bien que esperaba de mí. Mario trabajaba ahora todo el día en la verdulería porque había renunciado su compañero.
-Vamos a ir a la carnicería?
-Vas a ir vos y le vas a decir a Mario... que lo espero en casa… en nuestra cama… que quiero de nuevo el pepino del otro día… y lo vas a esperar abajo… -yo no hice ningún comentario, Juan me miraba intrigado cuando entré en la carnicería, hable con Mario que me miró con cara de degenerado y también disimulo, el tampoco quería quilombo con Juan, no quería poner en peligro su trabajo. Al rato llegó a casa, yo lo esperaba en la puerta, subimos en el ascensor yo estaba muy tenso, entramos al living y no había nadie.
-Aca en el cuarto amor… hacelo pasar al señor… -entramos al cuarto y Claudia estaba solo en tanga sobre la cama- porque no te pones comodo… y te acercás… te esperaba ansiosa… tengo ganas de sentir esa verga gruesa de nuevo… -el tipo se desnudo con calma, yo cerré la puerta del cuarto. – Amor … chupasela un poco al señor… por favor… -yo me arrodille delante de él, me sentía humilladísimo, pero mi pija estaba como un roble.- Claudia se río burlona y le dijo.
Quiero que me la metas en la concha… te animas… -yo me puse de pie y me acerqué a la mesa de luz a buscar un preservativo.- no amor… quiero que me coja así… lo quiero sentir al natural… te animas Marito… -el se fue acomodando y la fue penetrando mientras se besaban los dos muy calientes, en una pausa en sus besos Claudia le dijo.- Lo único que cuando estes por llegar me la tenes que sacar… no me estoy cuidando… no me gustaría que me llenes… es muy peligroso… -dijo con esa voz de puta calienta vergas.- Mario estaba descontrolado le daba a fondo, le sacaba unos gemidos tremendos, yo rogaba que no llegara Lucía. Después Claudia lo montó un largo rato y tuvo un par de orgasmos, se dejo caer sobre la cama y el ahora si la monto a fondo, ella lo trababa con sus piernas por detrás de sus muslos.- Cuidado con la lechita… no me vayas a llenar… mira que es muy peligroso… a ver si me llenas la pancita… me avisas no…? –el le dijo algo al oído y Claudia gimió muy fuerte, siguió cogiéndola bien duro hasta que en un momento se tensó sobre ella. Yo veía el tatuaje del ancla en su brazo y me sentía cada vez peor. Ella lo besaba, le mordía la boca, le habló ella ahora al oído y el sonrió. Se quedó un rato más sobre ella moviéndose todavía, su pija estaba todavía dura por lo que parecía porque no se desacoplo, el se tiro en la cama y Claudia se la fue a chupar, se la chupo un largo rato. Después cambió el tono de su voz rápidamente, sonaba seria, autoritaria, sin dejar lugar a dudas.
-Ahora te tenés que ir… está por llegar mi hija más grande… otro día nos vemos… -le dio un beso y el se vistió despacio y lo acompañe a la puerta del departamento. Lucía no llegaba aún. Le dije a Claudia que iba a buscar a Nerea a la guardería.
-Vení a usar un poco la lengua primero… vamos puerca… -me agarró de los pelos teniéndome clavado entre sus piernas chupando como un poseso.- limpia bien… no pensaste que me iba a llenar… te gusto…? No me contestes… esta noche charlamos… ahora anda a buscar a la nena… ella se puso de pie y fue hacia el baño, yo me limpie un poco la cara y salí a buscar a Nerea, justo bajaba del ascensor Lucía que venía con el novio, cuando entraron al departamento pude ver por la rendija que quedaba que justo Claudia pasaba hacia el cuarto totalmente desnuda. Me fui a buscar a Nerea, no quería pensar en nada. Cuando volví con Nerea, Claudia se había puesto una calza con una tanguita metida en el culo, estaba deliciosa y Carlos no perdía detalle. Le pidió que la ayudara en la cocina, el la rozaba de a ratos como sin querer, Claudia lo volvió loco un largo rato y después se fue hacia el cuarto a jugar con Nerea, después del almuerzo, me desnudo y me montó como desbocada, como me dijo estaba muy caliente.