como me garcharon en el camping

(esta historia es de una conocida, es real, ella me la paso y la escribio, dandole un toque de fantasia pero realmente se la empomaron...que la disfruten!)








Esto que voy a contar es verídico, no lo sabe nadie, y hastame avergüenza un poco, pero tengo que contárselo a alguien, cada vez que lorepaso en mi mente no lo puedo creer, de esas cosas que uno lee o ve en videos,pero no en la realidad,  me pudo haberpasado cualquier cosa, pero la adrenalina que sentí, y el placer que obtuve, nolo cambio por nada.
Hace poco que vengo de mis vacaciones, que debo decir fueronausteras. Fuimos con algunos amigos, al litoral, a una ciudad pequeña, buscandomas que playas o salidas, algo tranquilo y un buen paisaje. Yo prefería playa,algún hospedaje u hotel, pero en el grupo, las chicas y algunos de sus novioshincharon tanto con ir de campamento que tuve que aceptar yo también.  Si bien algunos fueron con alguna combi, otrocon un pequeño motor home, sobre todo las chicas solteras fuimos con unascarpitas, aunque el viaje lo arreglamos entre todos, algunas no nos quedabaotra que armarnos así.
El campamento era precioso, algo alejado de la ciudad, perocon bastante población, y más que nada familiar.  Al llegar armamos las cosas, yo compartía unapequeña carpa con barbi, una de mis amigas, y había algunas carpas además delos vehículos. Mi entusiasmo no era muy elevado, éramos muchos, incluso fuealgún conocido de los varones, para quizás, engancharse conmigo, pero no le dimucha cabida, después de un año muy ajetreado, descansar era lo que masnecesitaba.
O mejor dicho, lo que más necesitaba era descargar todo micuerpo, de la manera más animal posible, con sexo violento y furtivo.  Mi mente decía una cosa, pero mi cuerpo pedíasexo y sexo.
La saciedad de mi carne no vino de algún conocido, o algúnnovio de mis amigas, ni siquiera de gente que conocimos en las pocas salidasque tuvimos, sino de 2 personas las cuales jamás se pensarían que probarían unlomo como el mio.
 
 
 
 

como me garcharon en el camping

 
 
 
 
 
 
 
El grupo armó todo en la parte mas alejada del camping, parano estar inmiscuido con las familias, sus hijos, etc. Y cerca de allí, habíauna vieja carpa, de esas que se arman con pesados caños, estaba bastantemaltradada, pero le venía bien a los dos morochones que la ocupaban. No eranagraciados para nada, uno un poco alto, con algo de panza, pelo bien negro,algo de rulos, barba a medio afeitar, bastante feo. El otro mas bien flaco,pelo medio rapado, también muy feo, pero mas joven.  Tenían muy mal aspecto, y por lo que se veía, habían venido mas a trabajar que a descansar, tenían sus bolsos conherramientas. En temporada, muchas veces es necesario la mano de obra paramucha gente, y como todo trabajo de changarin, se ve que ellos habían viajadopara ganarse unos pesos.
 
Cuando tuve que ir a pagar el día de camping a laadministración, que estaba al frente del mismo, tuve que caminar bastante, yaproveché al volver para ver detenidamente a los susodichos…
 
Al acercarme a la carpa sentí un olor muy fuerte,  muy feo olor, a cuerpo de hombre sin bañarse,me asqueó, pero por otro lado me impacto, estaba con otros varones que seacercaban mas a un metro sexual, todos bañaditos, perfumados, bien cuidados.Estos dos eran dos animales, dos bestias que no les importaba nada. Su carpaestaba abierta, ambos dormían despatarrados, luego de quizás, un dia de trabajoarduo, o posiblemente una borrachera, porque había varios tetrabricks de vinobarato tirados alrededor de ellos. Los vi unos segundos, yo tenía una remeritablanca sin corpiño, con mis tetitas paraditas, y un chorcito muy pequeño, ysandalias, el calor era fuerte, transpiraba toda, era pasado el mediodía,  y no sabia en lo que me metía.
De golpe uno de ellos levanto la mirada, el mas viejo derulos, medio sorprendido, no sabia que pasaba, aun muy dormido, a los pocossegundos su expresión cambió, un atisbo de sonrisa malévola se le dibujo, yo measuste y camine, soltando un “perdón!” y me fui rápido.
 
Había abierto una puerta a una zona peligrosa, los dos tiposestos, solos, trabajando largas horas, seguro estarían llenos de leche en susbolas peludas, calientes a mas no poder, y yo fui la tonta, le pendeja que sequedo mirándolos, ellos no se iban a quedar asi nomás, y yo tampoco.
 
Esa noche armamos un pequeño fogón, pusimos música y algunosbailamos, había refrescado un poco esa noche, y no sabía por que, estaba masputona que lo habitual. Me puse a bailar con Javier, ese boludo que fue paraver si tenia chances conmigo, se hacia el galán pero mi cabeza estaba en otraparte, pensando en esos dos negros de cuarta.
 
 
 
 
 
 

puta

 
 
 
 
 
 
 
 
Mientras bailaba, vi que desde su carpa estaban los dostipos, tomando vino y mirando para donde yo estaba, ahí empecé a mover bien micola, bien sensual, apuntando mis nalgas justo a donde estaban ellos, la calzaque tenia puesta, bien entallada, marcaba mi colita, mi pavito como nada,seguro los estaba volviendo locos,  aveces miraba a ver si ellos veían y no me sacaban la vista de mi cuerpo, elestúpido de Javier me decía cosas pero yo miraba a los tipos. Luego la mayoríase fue, algunas parejitas a hacer lo suyo, a Javier lo mande a volar con laexcusa de que estaba cansada, y aproveche para juntar todo yo sola. Sabiendoque estaban los tipos mirando, inclinaba la cola a propósito cada vez que podíapara apuntarla a ellos dos. Era obvio que ya no me podía controlar, el jueguitose estaba pasando de rosca, quería ser cogida por esos dos machos.
La ocasión llegaría al dia siguiente, cuando el grupodecidio ir a hacer unas compras, y yo decidí quedarme sola. Los dos tipos noestaban, obviamente aun no era medio dia y seguro estaban trabajando. Me quedetomando mate cuando de golpe veo que vienen, algo apesadumbrados, quejándose,al parecer no les fue bien en el trabajo o lo que hayan ido a hacer.  El corazón me empezó a latir a mil, al igualque mi vulva. Con la excusa de ir a buscar azúcar, pase por su carpa, y lossaludé. Me miraron asombrados, no se esperaban eso. Les pregunté si teníanazúcar porque quería tomar unos mates y no me quedaba mas. Ellos no tenían peroel ruliento enseguida me dijo que me iba a conseguir, si esperaba en su carpa…
 
 
Al toque se fue con el flaco por ahí, casi corriendo, yoentre, el olor a macho sucio era penetrante, espere 5 minutos y ya estaban, conuna bolsita así nomas con un poco de azúcar. Cuando me iba a salir, me dijo, contono de voz amenazante casi: “quédate quédate…que aca tengo para tomar unosmates con vos…”Acepté, tomé unos mates mientras el ruloso entraba en la viejacarpa, estaba muy sucio y tenía una cara atemorizante: “te gustan los mates quete hago nena..?” me dijo, “si, muy ricos…” mientras, casi sin poder controlarmi cuerpo, me recosté en el interior de la carpa, apoyando solo el codo, parapronunciar mas mis curvas, y con mis pesones bien parados en la musculosa quetenia puesta.  El ruloso se levanto y algole dijo al flaco que se quedo afuera, luego volvió a entrar a la carpa y cerro los pliegues, sin pasar elcierre, ahí me asusté, ya no había vuelta atrás…
 
 
 

pendeja

 
 
Entre pasar el mate y alguna cosa ya me estaba tocando,largué un gemido que no podía aguantar y el tipo vio la señal, se tirosalvajemente sobre mi, me apretaba toda, me manoseaba las tetas y me chupaba lacara como el animal que era, yo hacia muestras de forcejeo pero gemia como unaputa en celo, el sobre mi, con todo supeso, su olor fuerte a macho sucio, conuna mano me sostenia por el cuello, y con la otra, me rompió la remera,desnudando mes tersas tetas jugosas, y me saco el shorcito a tirones,  el flaco al escuchar el ruido se asomó yquiso entrar, el otro lo insulto y le dijo “despue, despue vo..!” mientrassacaba su sucio pene por encima del pantalón de gimnasia oloroso que tenia, erabastante grande, algo gorda, muy peluda, y el olor que tenía era nauseabundo,se me tiró encima de nuevo y con un leve forcejeo me empezó a penetrar.
Estaba tan mojada mi conchita que no le costo nada, la carade placer del gordo ruliento era irrepetible, parecía que nunca había probadouna vagina como la mia, me empezó a coger muy fuerte, sin parar, las embestidasno eran rapidas pero si muy fuertes como si me quisiera clavar en la tierra,mientras no paraba de decirme:”toma puta, toma puta, acá tenés lo que te gusta,la verga de un negro laburante”, “hija de puta, desesperada de pija estás, yote voy a curar con mi pijaa” y cosas por el estilo. Yo solo gemia y gemia, erauna hembra entregada, quería un macho cogedor que me diera la verga quenecesitaba y ese tipo me la estaba dando, sin forro, y así me acabó adentro, mela dio con gusto, cuando se salió sentí la leche caliente salir de mi vulva,era mucha, y color blanco-amarillento, hacía mucho tiempo que el tipo no cogia,yo solo atine a pasarme el dedo, y luego pasarlo por mi boca, saborear esaleche, ese semen de macho cabrio.
El tipo salió y le hizo una seña al flaco, este entro, casicon la pija afuera, no me dijo nada, soló me dio vuelta violentamente y meacomodó boca abajo, tenía una pija larga y mas delgada, pero cabezona y me hizodoler al empezar a penetrarme, este me cogio muy rápido de entrada, era unalocomotora sexual, estaba igual o mas caliente que el gordo, me agarro de lospelos con una mano y la otra de una nalga, mientras sin parar muy rápido mecogia y cogia, no me decía nada, pero gemía muy fuerte, tal es así que el gordodesde afuera de la carpa le dijo:”che boludo mas bajo!, a ver si todo elcamping se entera de la putita que nos estamos garchando…!.



Negros




El flaco acabo, sentí salir de nuevo el semen, pero el no sesalio de mi, luego de moverse mientras acababa su orgasmo, empezó a embestirmede nuevo, tenía mas leche para darme, me volvió a penetrar duro y rápido denuevo, mi concha no daba mas, estaba ya irritada de tanta pija que me daban, migarganta seca, y mi cuerpo ya transpírado, y lleno de olor a sexo. Cuando seestaba por venir, me levanto de los pelos y acomodó mi cabeza boca arriba, meordenó:”chupa dale chupa puta, dale dale..! y apenas abri mi boca y empecé asaborear esa sucia pija, también muy peluda y olorosa, el tipo acabó en miboca, unos cuantos chorros, no tanto como la primera vez pero igualmentebastante, un fuerte sabor amargo inundo mi boca que se atragantaba de leche ypija, luego de acabar, me soltó de los pelos y se guardo la pija en el pantalóny salió. Yo no me podía recuperar, estaba cansada pese a que casi no habíahecho nada mas que ser bien cogida por dos tipos. Había pasado mas de una horade puro sexo, el tiempo había volado, no entendía como paso tanto tiempo, tanrápido.
En ese momento, escucho autos y voces, era mi grupo deamigos, que habían regresado, un temor inusitado me subio por el pecho, teníaque salir de ahí, pero estaba toda cogida, con la ropa rota, y sucia con semeny pelos púbicos. Asome mi cabeza por la carpa, y en un momento de distración demis amigas cargando cosas, salí de un tirón de la carpa, los dos tipos no medijeron nada, se ve que se habían dado cuenta que mi grupo había llegado y yono quería levantar ninguna sospecha. Se quedaron sentados en el pastodescansando, viéndome ir y, creo yo, saboreando como se cogieron a una pendejacon un cuerpito divino, una chetita como yo.
Me escondí en entre unos arboles, y me acomodé la remeracomo pude, tenia las tetas al aire, asi que me ate la remera. Pude ver queestaba llena de pelo púbico, manchas de semen en la ropa, gusto a pija sucia enla boca, y olor a esos dos hombres por todo mi cuerpo. Me dirigí a las duchaspublicas del camping, y ahí me di una ducha rápida con agua. Salí y mereencontré con mi grupo, que me andaban buscando.
Pasaron unos días y los dos tipos se fueron, luego de losucedido pese a haberme dejado maltrecha, necesitaba mas dosis de esa clase desexo sucio. Javier quiso acercarse a mi pero lo rechacé, no se comparaba conesos dos adonis de clase baja que habían garchado mi cuerpo como una verdaderahembra. Creo que le oí decir:”no me dio bola, me parece que es una malcogida…”

2 comentarios - como me garcharon en el camping

Kurtz1991 +1
Muy buen relato ¿Para cuando nos traerás algo de tu ex?
Van mis puntos
emanuel_t1 +1
Zarpado muy buen relato me quede al palo