- a mi lo que me hace bien, es la leche... Y si es pura, mejor.
Le dije a mi mejor amiga, pero le guiñe el ojo a él, su padre... Un veterano hermoso, muy bien conservado. No me importaba la edad y con mis flamantes 18 añitos consideraba que tenia la suficiente experiencia como para dejarlo pidiendo auxilio... Jaja!
- callate, boluda... Quedaste re trolita!
Me dijo mi amiguita, cagandose de risa... El padre trataba de ocultar su "morcilles".
Siempre que me quedaba en la casa de ellos a dormir lo buscaba, lo cargoseaba, pero él era (por lo menos hasta esa noche) de una moral inquebrantable.
- chicas, no se queden hasta muy tarde... Yo salgo un ratito y vuelvo. Cualquier cosa me llaman.
Seguro se iba a garchar, iba demasiado arreglado. Me dio un poco de celos...
- chau, pa.
Saludo su hija, sin mucha importancia. Pero yo no lo podía dejar ir así...
- ojo, don Alberto... Que hay mucha gata suelta y uds esta muy pintón.
Se sonrío, se ve que le voló la autoestima por las nubes. Le volví a guiñar el ojo y lleve mi cucharita de yogurt a la boca saboreándola sensualmente.
- nena, estas re babosa hoy!
Me sacudió mi amiga. Si supiera lo trola que soy... La cosas que estuve experimentando.
- tonta, célalo un poco... Seguro se a va a coger con alguna putita.
- boluda, cerra el culo! Lo ultimo que necesito es imaginarme a mi viejo garchando... Ugh!
Me tuve que reír. Mi amiga es un aparato... Pasamos mucho tiempo juntas, pero sabe muy poco de mi vida sexual. Ella es muy puritana, si supiera todo lo que aprendí este tiempo se sorprendería y probablemente se indignaría.
Terminamos de merendar y nos colgamos con Facebook, calentado braguetas por deporte nomas... Los pendejos están re alzados. Jaja! Nos sacamos algunas selfies hot y esas cosas... Sin pecar de agrandada, se que estoy buena... Y mi amiga es una peticita medio gordita, pero su masa corporal la tiene bien repartidas entre culo y tetas. Si fuera la mitad de trolita que yo levantaría machos a full. Encima tiene una carita de inocentona... Eso los pibes les re cabe.
La tarde/noche paso volando, entre chismes, charlas y películas... Se hizo re tarde así que después pedir unas pizzas nos dispusimos a dormir. Yo quede medio caliente de calentar a tantos pibes... Jaja! Me puse mi pijama, bah... Un shortcito de algodón y una musculosa, bien sugerentes... Para calentar al padre de mi amiga.
Era la una y media de la mañana y mi amiga roncaba como una hija de puta... Me levante y fui al baño. En eso veo en el comedor el reflejo de la tele, nosotras la dejamos apagada, así que seguro era don Alberto... Me acerque silenciosamente y poco a poco vislumbre una escena de lo mas morbosa.
El hijo de puta se estaba clavando una paja! Y en la tele había una porno... Una minita se la comía a dos negros con unos pedazos enormes...
Pero los mas shockeante fue ver como don Alberto cubría y descubría su glande con mucha paciencia, despacio y dibujando círculos con su mano... Un glande enorme! Y una verga tan grande como la de los negros en la tele.
Debían ser fácil unos 19 centímetros... Lo calcule así porque el turro bajaba la mano hasta la base de la chota y le sobraba casi el mismo tamaño... Se me hizo agua la boca.
- necesita ayuda con eso?
El salto que pego fue indescriptible, le tuve que decir que no haga ruido, que la iba a despertar a la hija. La pija se le bajo automáticamente, pero así y todo me parecía enorme.
- shhh, tranqui...
- p... Pero... Nena, vos... Uf... Estas... Uy, dios!
No pudo termina la frase. Así parado como estaba, con los pantalones a medio bajar, al igual que su boxer, me tenia a mi de rodillas con su pija hasta la mitad perdida en mi boca.
- hija de puta... Que bien que la comes. Y yo que pensabas que eras una nena.
Su verga era sublime, apenas me entraba en la boca, era larga, gorda (mi manito apenas abarcaba su circunferencia) y estaba surcada por par de venas bien marcadas.
Apenas apoye el glande en mi lengua y sentí el sabor de su liquido preseminal... Riquísimo!
Apenas unas chupadas y ya la tenia dura con piedra. Asi nomas, sin muchas vueltas, Me agarre de sus nalgas y empece a tragar su pija hasta donde podía. El no lo podía creer me miraba desde arriba y yo le devolvía la mirada. Una mirada de satisfacción... Por fin había aflojafo. El turro se hacia el bonachón, y flor de degenerado termino siendo...
- sabes las pajas que me hice pensando en vos, pendeja...
- mmm...?
Eso fue un "si?", tenia la boca llena de pija... No podía articular palabra.
- me buscaste tanto... Ahora te la vas a tener que bancar, putita.
Todas esos susurros (no queríamos despertar a mi amiga) me pusieron como una moto. Empece a cabecear su pija hasta producirme arcadas. Eso lo puso a mil a él, que agarrándome del pelo por la nuca me empezó a garchar la boca...
Empece a generar baba que caía por mis comisuras. Tuve que cerrar los ojos para aguantar las arcadas y estocadas. Don Alberto, todo un experto al parecer, cuando notaba que me faltaba el aire, me la sacaba para que me recupere y me la volvía a enterrar. Repitió ese jueguito unas cuantas veces.
- sabes que pague una puta igualita a vos y me dejo plantado... Si sabia, ni salia de casa.
Cada vez que me saca la pija de la boca me caía un chorro de baba que termina en mis tetas. Mi musculosa estaba toda humedecida...
- sos insaciable, nena... La puta que pague no se dejaba hacer esto.
El hecho de que se haya buscado una putita igual a mi para satisfacer sus fantasías conmigo me re alago... Jaja!
- sos hermosa, nena... Y ademas sos re putita!
Me saco la pija de la boca, se la agarro con una mano, y me empezó a pegar con la verga en toda la cara me la dejo toda mojada, mezcla de mi saliva y su juguito preseminal.
- vení...
Me levanto de piso tomándome de las manos y me guio al sofá, me hizo poner en cuatro, yo apoye mis codos sobre el respaldar y me arquee, marcando mi cinturita y parando bien la cola.
- uy, nena... Que pedazo de cola!
Le hice seña para que no levante la voz... Poco le importo, poso sus manos sobre mis nalgas y las sacudió un poco.
-que va a hacer, sátiro? No ve que soy una nena?
Lo mire por sobre mi hombro, mordiéndome el labio inferior.
- que turra...
Agarro mi shortcito por los costados y lo empezó a bajar muy despacio, descubriendo poco a poco mis nalgas, mi culito y por ultimo mi conchita... Que ya estaba hecha un charco...
- uy, si... Don Alberto... Mmm...
Me relaje, el padre de mi amiga me masajeaba los cochetes, me los abría, me pasaba el dedo gordo por la conchita, juntaba mis propios jugos y me los untaba en el orto, masajeando profundamente mi esfínter.
Estaba al limite del orgasmo. Sentí que sus manos se posaban en mis caderas y me atraían hacia atrás, cuando sentí su aliento empece a acabar... Fue increíble. El hijo de puta me hizo acabar con su aliento.
Ooohh... Diossss...
Trate de ahogar el gemido pero cuando sentí su lengua hurgando en mi culito fue demasiado. De mi ojete paso a mi concha... Podía sentir que sorbía mis jugos. Me estaba comiendo literalmente hablando.
- en mi vida probe una conchita tan rica... Veni, nena.
Me sentó en el sofá, me saco el short a la mierda y abrió mis piernas al máximos.
- me hizo acabar don Alberto... Déjeme descansar, por favor...
Se volvió loco cuando le hable como si fuera una pobre nenita. Enterró su cara en mi concha e hizo un desastre. Me chupaba, me mordisqueaba, su lengua parecía una víbora...
-quiero pija... Me puede coger don Alberto?
Dije entre suspiros. El padre de mi amiga se asomo de entre mis piernas y sonriendo se incorporo.
- mas vale que no grites, putita...
Me dijo con un susurro y yo le respondi que no moviendo la cabeza.
Se agarro la verga con la mano y me la empezó a frotar en la entrada de mi conchita. Le daba pequeños golpecitos que me hacían delirar.
- por favor...
Le dije casi suspirando. Él, con su sonrisa de sátiro, presiono su cabezota y la metió... Yo gemí. Metió un poco mas... Y Suspire. Me enterró la mitad de su verga y fue inevitable, se me escapo un gritito. Que no alcanzo a salir por que Alberto velozmente me tapo la boca con enorme su mano.
- ssshhhh, putita... Ya esta casi toda adentro.
Y en efecto, termino de empujar y ya tenia sus 19 cm de pija adentro mío. Me sentía llena... Me saco la mano de la boca y se acerco para darme un beso.
Lo recibí deseosa, nuestras lenguas se empezaron a enroscar. Pude sentir mi aroma y un poco de gustito a cerveza también.
Se empezó a mover, a bombear lentamente, me le metió sin forro... No me importo, era el padre de mi amiga, como que me inspiro un poco de confianza, ademas quería sentir el calor de esa verga hermosa adentro mío...
Separamos nuestros labios, quedamos frente con frente mirándonos. El se reía con malicia, sabia que se estaba comiendo a la amiga de su hijita. Yo quería gritar de placer... Pero sabia que no podía, solo soltaba un suspiro constante.
-uff... Don Alberto, me esta... Ay, me esta partiendo... Ufff.
El viejo se envalentonó, saco cada centímetro de verga dejando solo la cabeza adentro y la enterraba dando una estocada, cada golpe de cadera hacia que sus huevos choque contra mis nalgas.
- te gusta, putita... Me vas a dar otro polvito?
No podía hablar... Cada estocada me arrancaba un gemido, solo asentí con la cabeza. El padre de mi amiga afirmo sus manos en mi cadera y empezó a bombear con mas velocidad. Era un experto, me estaba haciendo ver las estrellas.
Mi concha era un charco ya... Se podía escuchar como chapoteaba con cada profunda penetración.
- tenes una conchita hermosa, pendeja...
Me susurro al oído. Yo lo mire sonriendo. Alberto era grandote, no se como hice pero me safe y el quedo sentado en el sofá con su verga mirando al techo y brillante fruto de mis jugos y los suyos.
- que rico debe estar esto...
Le dije agarrándole la pija y agachándome un poco, me la metí en la boca y le di un par de chupadas... Estaba sabrosa la mezcla.
- que puta que sos, nena... No le haces asco a nada, eh...
Lo mire relamiéndome y me acomode como para montarlo, mientras el me comía las tetitas yo ubicaba su poronga en la puerta de mi conchita nuevamente.
Fui bajando despacito, sintiendo cada centímetro de su verga entrando en mi.
- ay, Dios... Aaahh... Siiii, que placer... Hijo de p... Digo, Don Alberto... Jiji!
Casi se me escapa la gata, jaja! Cuando tuve su verga completamente enterrada empece a dibujar círculos con mis caderas, él se aferro a mis nalgas, cada tanto me masajeaba el ojete con el indice.
Después de un rato don Alberto, preso de la lujuria, me bombeaba desde abajo demencialmente. Sus huevos otra vez se estrellaban contra mis nalgas con cada estocaba.
- voy a acabar... Oohh...
Le suspire en el oído. Cuando escucho eso dejo de bombear... Hijo de puta! Me Empece a mover yo instintivamente... Buscando mi orgasmo.
Pero él me levanto como si fuera de papel, dejando el vacío en mi conchita.
- aguanta pendeja, todavía no...
Lo mire casi con desprecio... El se sonrio, y me puso en cuatro en el sofá. Yo me relaje, le pare la colita y espere...
- que hermoso toto... Nena, como te voy a disfrutar.
Me golpeo con su vergota en la nalgas, me las hacia vibrar, y sentía como las gotitas de presemen me caían con cada golpe.
- metemela, forro... Me cortaste el polvo!
No pude jugar mas a la nena... Busque con mi cola su pija. Y el me metía la cabeza y la sacaba. Me golpeteaba las naglas y me la volvía a meter. Así hizo un par de veces y cuando menos lo pensé, me enterró hasta el fondo.
- aaaahhh...
Me hizo abrir grande los ojos, me tomo por sorpresa y no pude contener el grito.
- ahora si podes acabar, guacha...
Me agarro de la cintura y empezó a bombear con furia. Tuve que ahogar mis gritos con mi antebrazo. En menos de un minuto empece a acabar como nunca en mi vida. Pensé que me estaba meando, sentía como mis muslos internos se chorreaba increíblemente.
- uy, papito... Que me hiciste? Ufff...
Me di vuelta para mirarlo, el seguía bombeando mirando mis nalgas rebotando con cada profunda penetración, me sobaba la cola, la estrujaba... De verdad se notaba que estaba disfrutándome.
- culeame...
- que?!
- que me hagas el orto, hijo de puta... Cogeme el culo!
Se le ilumino la cara... Me arranco una sonrisa ver la situación, me saco la pija de la concha y dejo caer de su boca un abundante chorro de saliva.
Apunto bien, me dio directo en el ojete... Esparció bien el charco que dejo con su pija y empezó a puertear lentamente.
- mmm...
Me queje un poco pero me gustaba. Lo ayude un poco separando una de mis nalguitas con mi mano. Él separo la otra...
Mi ojete cedió y su glande se alojo dentro, después de un tiempo, poco a poco fue metiendo lo que restaba, cada tanto la sacaba un poquito y volvía salivar para lubricar. Me estaba volviendo loca de la calentura... La tenia re clara el veterano.
- listo, nena... La tenes toda adentro, toda...
Le dejo un rato dentro de mi ojete para que se acostumbre y acercándose a mi oído me susurro...
- movete, putita. Dale...
Lo mire por sobre mi hombro y mordiendome el labio inferior empece a encularme sola. Primero despacio y suave. El veterano miraba maravillado como mi culito se comía su verga sin problemas.
Después de un tiempo salia casi completa su verga de mi ojete y me la volvía a comer dando un golpe de cola tan fuerte que se podía escuchar el choque de su ingle con mis nalgas en todo el living.
- fuaah, nena, como come pija este culo!
El viejo no aguanto mas y agarrándome de las caderas me empezó a culear con toda la furia. Sentía como su verga se hinchaba en mi ojete. Sus huevos golpeaban mi conchita violentamente... No aguante mucho y acabe otra vez. Caí rendida sobre el sofá. Pero el no paro... Me seguía garchando sin piedad. Me agarro de las mechas y me levantó. Pego su cara a la mia y me dijo al oído.
- estoy por acabar... Te lleno el culo de leche o donde la preferis?
Gire un poco mi cabeza para mirarlo directo a los ojo, le caía el sudor por sus sienes, me deba estocadas cortitas, se estaba aguantando seguro... Me reí y le dije cuan nenita hambrienta:
- dame la mema, papi. Llename la boca de guasca...
No tardo ni dos segundos en salir de mi ojete, sentí el vacío que dejo su pija. Me hizo arrodillar frente al tele, supongo que para poder ver como me llenaba la boca de leche.
- mira que tengo el tambo lleno, te la vas a bancar?
Lo mire desafiante y me trague su verga sin chistar, estaba re jugosa, riquísima.
- dame todo lo que tengas y vas a ver...
El viejo no lo podía creer, me levanto la carita y agarrandome del mentón me hizo abrir la boca. Me metía el dedo gordo en la boca mientras se pajeaba.
- ahí va, nena...
Abrí grande la boca como para no desperdiciar nada y el apoyo el glande sobre mi labio inferior.
El primer chorro, lo sentí bien espeso y cuantioso, reboto en mi paladar con mucha presión, el segundo fue menos fuerte pero igual de cuantioso y espeso.
- mmm...
Me soboree... Don Alberto largo un par de chorro mas dentro de mi boca, que quedo completamente llena. Tenia un sabor particular, parecía manteca derretida... Bastante salada y muy calentita.
- viste, pendeja? Te dije que tenia el tambo lleno...
Alejo la verga de mi boca y se la escurrió... El hijo de puta dejo caer un ultimo chorro de leche sobre nariz... Le golpee el muslo como retándolo, y para demostrarle que yo no desperdiciaba nada, arrastre con mi dedo el goterón que quedo en mi nariz hacia mi boca.
- sos un guacha... Que vas a hacer con toda esa leche?
No lo dude ni un poco, empuje la leche con mi lengua hacia afuera para que la vea y la volví a meter dentro de mi boca cerrándola, hice unos buches, pasándola de un cachete al otro... Don Alberto quedo asombrado.
- que guarra...
Y para finalizar, luego de mostrarle por ultima vez el contenido de mi boquita, me trague toda su descendencia con una sensual maniobra.
- GULP!
- nooooh... Hija de puta, te la tragaste toda?
- obvio, mira...
Le mostré mi boca vacía y luego pase mi lengua por alrededor de mis labios buscando algún resto de semen. Quería que se diera cuenta que me encanto tomar su lechita.
Don Alberto cayo rendido en el sofá, todavía incrédulo de lo que había pasado. Yo estaba mas que satisfecha... Agarre mis prenditas y me fui para el baño. Pero antes de irme le dije al padre de mi amiga:
- mañana si quiere me puede preparar el desayuno, don Alberto...

Fin... O no tanto?