Hace un año me cambie de casa. Nunca me preocupé por los nuevos vecinos ni nada, mi vida era mi novio y mi trabajo, hace unos dos meses empezó a llamar mi atención mi vecino de la casa de enfrente.

Mi novio me venía a dejar por las noches a casa y el vecino llegaba y me veía con él , así que eso me hizo pensar que era imposible , el vecino no era de tan mal ver.

Un sábado me quedé en casa chateando y perdiendo el tiempo en Internet, cuando por ahí de las tres y media de la mañana oí el motor de un carro. Era el vecino, así que en lo que él abría la reja de su casa, me subí rápido a mi cuarto y como ya estaba metida en unas tangas y una playera larga, me la quité y me puse una pijamita sensual y bajé rápidamente. Salí, él volteó y se quedó mirándome un momento y yo creo que traía unos alcoholes de más y eso lo hizo yo creo ser más aventado y acercarse hacia mí, y decirme:

Buenas Noches -hizo un pequeño silencio- ¿¿¿No tienes frío???

Y yo le respondí que sí, y me dijo que él traía un poco de calor, y después de verme los pechos los cuales no por presumir son grandes y duros, cuando se para el pezón, yo creo que son exquisitos y este era el caso , así que ligeramente pasó su mano por los pezones lo que me hizo dar un pequeño suspiro, y él siguió acariciando mis labios para darme un cálido beso con su sabor a tequila, luego me abrazó y dando unos ricos apretones a mis nalgas, me dijo por qué no me dices nada de lo atrevido que me estoy viendo si tu novio puede molestarse, y yo sólo le pedí que callara ( ya que yo quería tirármelo) y lo invité a pasar.

Cerré la puerta y ahí en el garaje donde nadie podía oírnos fácilmente me subió en el cofre del coche y con la boca me empezó a desvestir, y lentamente me besó cada parte del cuerpo , pasando su lengua y la yema de sus dedos , sin tocar en ningún momento mi vagina, les puedo asegurar que me hizo venir , yo tenía la vagina humedísima y él no había ido a tocarme ni mamármela, yo estaba que ya no aguantaba las ganas de que me hiciera algo ahí , así que lo desvestí lo más rápido que pude mientras él solamente jugaba con mis tetas sumamente excitadas y rojas por la fricción , cuando yo terminé de desvestirlo los dos ahí desnudos en mi garaje me empezó a meter tres dedos en la vagina lo que me hizo tener un segundo orgasmo ya que la forma en que movía sus dedos era increíble, no sé por qué estaba tan cachonda, tan caliente, tan sedienta de sexo , si por la tarde había tenido una buena ronda de sexo con mi novio , creo que el vecinito me excitaba de sobremanera, así que nos acostamos sobre el suelo frío e hicimos un 69 delicioso, tan rico, lleno el ambiente de un olor a sexo que no permitía pensar en otra cosa, me fascina el 69 sobre todo cuando yo estoy arriba y me muevo y me excito de ver cómo rozan mis nalgas al moverse en su cara.

Yo ya no podía más con las ganas de meterme esa buena verga grande y dura que estaba dispuesta a hacerme gozar como una gran zorra , él agarró y me puso abajo y yo pues me estremecí por el suelo frío pero al sentir como esa verga entraba como un torpedo al mar con una fuerza inmensa. No pude más que gemir y gritar más y más, era magnifica la forma en que mi cuerpo sentía esas sensaciones y él con sus manos en mis pechos y entrando y saliendo, luego de un momento de estar así él tomó mis piernas y las puso en sus hombros y así empezó a jalar mis caderas para entrar y salir con esa verga en mi vagina húmeda, así jugó con mis piernas poniéndolas de diferentes formas para hacerme gozar riquísimo, y venirme una vez tras otra vez, de hecho no llevé la cuenta de cuántas veces me vine, pero luego me dije ah mi vecinito me lo voy a coger hasta que ya no pueda más, así que me monté sobre él y con la verga bien metida me empecé a mover primero sentada sobre y haciéndome para atrás para que no alcanzara ese par de tetas que lo volvían loco, luego de un rato me acosté sobre él y entonces me movía con una desesperación bárbara y de repente paraba mis movimientos, eso lo hacía para que él me dijera que quería más, ver la pasión y la desesperación en sus ojos de que quería más, él me jalaba las nalgas como si no quisiera que me moviera y esto me excitaba más y más porque me costaba más trabajo moverme y me hacía gozar como no tienen una idea, luego de eso de esas corridas tan sabrosas y exquisitas, esa malvada forma de impedir que él se corriera, lo hicimos de perrito , ufff eso lo mató, el hecho de jalar mis tetas y moverse con una fuerza para meterlo y sacarlo y a la hora de meterlo hacerlos con unos golpes que me mataban , ay nada más de acordarme de esas corridas tan continuas , así de repente en un momento en que sentí como estaba a punto de correrse pensé que era el momento y dejé que se viniera que dejara caer todo ese semen en mi vagina, me acosté y lo tiré sobre mí para abrazarlo

Y lo único que pude decirle fue oye vecino y ¿¿¿cómo te llamas??? él apenas podía respirar y estalló en una carcajada , diciéndome eres la mujer que más me has hecho gozar y no sabes cómo me llamo, yo poniendo cara de niña traviesa , esa que nos queda tan bien a las mujeres, lo besé en los labios de la manera más tierna y caliente y desesperada que no lo había hecho antes , él me dijo que pronto iba a amanecer que mejor se iba a su casa y luego hablábamos...

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