En cuanto vi que se despertaba Christine me di cuenta que estábamos desnudas así que agarre de la mano a Isae y nos metimos en el dormitorio empecé a buscar rápidamente cualquier cosa no pude mas que encontrar unos pantalones y unas blusas que nos quedaban algo grandes pero que de momento serviría pero sabia que enseguida se daría cuenta de lo que me pasaba al verme a los ojos.

-- ¿Pero que demonios ha pasado...?...Dios como me... duele la cabeza...Auch...¿Akemi...estas por ahí...?...-- pregunto Christine en voz alta mientras yo sacaba la cabeza por la puerta para ver como se tocaba la cabeza lo mas seguro que tuviera un chichón por suerte aun no se había dado cuenta.

-- Si ahora mismo voy...-- dije mientras intentaba arreglar el miembro de Isae y que sobresaliera lo menos posible por entre sus pechos, pero siempre se notaba el bulto en la ropa intente colocar una mas holgada eso al menos lo disimularía temporalmente, no queria que se llevase mas sorpresas.

En cuanto salí me dirigí hacia ella para ver como se encontraba pero con la cabeza baja, para que no descubriera lo de los ojos pero tarde o temprano se enteraría.

-- ¿Que ha pasado...? ...No recuerdo nada...-- pregunto Christine con algo de desorientación aunque era de lo mas normal pero las sorpresas estaban por venir aun.

-- Al parecer fuiste secuestrada...por los de la secta y fuimos a rescatarte...por suerte pudimos salir de allí...y creo que uno de ellos ha muerto...Por suerte pudimos rescatar alguien mas ...o nos rescato ella mejor dicho...-- dije con la cabeza bajada al momento salio Isae de donde se encontraba para presentarse.

-- Encantada...me llamo Isae...-- dijo Isae presentándose cortésmente aunque en ese momento Christine no le miro con muy buenos ojos pero sabiendo que nos había salvado, de momento no le haría preguntas.

-- Encantada...Un momento tu...eres la chica de aquel edificio...al menos te salvaste...me alegra eso...¿Akemi te pasa algo...?...llevas mas tiempo del normal incluso para ti con la cabeza bajada...mírame a los ojos ...-- pregunto Christine extrañada mientras me ordenaba lo único que no queria hacer pero si la desobedecía insistiría mas y seria una tontería demorarlo.

-- Solo prométeme que no te asustaras...-- dije casi suplicándoselo por que sabia que seria un shock para ella.

-- Intentare no asustarme...-- dijo Christine casi de broma pero lo que iba a ver no seria tan de su agrado.

En cuanto le mire a los ojos el ambiente parece que se torno gélido en un momento aquello pareció eternizarse Christine no podia apartar la mirada de mis ojos tenía el rostro asustado completamente, para ella era como si el demonio hubiera ganado la partida.

-- No, no puede ser...tengo un sello por algún lado...tenemos que detenerlo ahora mismo...-- dijo Christine asustada al verme los ojos rojos y completamente nerviosa pero en cuanto se levanto se dio cuenta de que ella estaba afectada en cierta forma también.

-- Pudimos escapar pero...como ves ha habido resultados un poco inesperados...no se por que estos ojos no desaparecen ni este miembro pero las ganas que tenia, puedo controlarlas ahora no me impulsa...ni lo siento siquiera es como si hubiera desaparecido de alguna forma...seria por que interrumpimos el ritual...lo que si me preocupa es que te haya pasado a ti...-- dije intentando explicárselo todo pero Christine aun estaba en shock no podia creerse lo que tenia entre las piernas, para ella era algo inconcebible.

-- Tenemos que hacer algo voy a mi habitación a ver si...al menos el sello funciona...o algo que tenga...tenemos que detenerlo...-- dijo Christine que de inmediato y casi tropezando por la casa llego a su cuarto.

-- Se ha puesto nerviosa completamente...-- dijo Isae extrañada mientras la veía correr hacia la habitación y escuchábamos ruidos de revolver cosas.

-- Si ha estado luchando toda mi vida...contra esto y piensa que ahora le ha afectado a ella...y quiere detenerlo a toda costa...pero no creo que ahora sirva los sellos...-- dije pensando en que serian inútiles ya que estaba fuera, casi al instante Christine salio de la habitación corriendo y saltando el sofá enseguida note el frío tacto de la pegatina, pero no sentí aquella sensación de calma ni paz, al parecer no funcionaba seguía estando de la misma forma, casi al momento Christine se puso uno también pero no sucedió nada de nada.

-- Es imposible...Imposible...Siempre ha funcionado...¿Que es lo que pasa ahora...?...¿Debería de funcionar...? ...-- pregunto Christine con rabia en su voz e incredulidad por aquello, aparte de frustración.

-- Christine será mejor que descanses un poco...lo mismo después lo ves todo de otra forma...además Aoi ha ido al instituto vera lo que puede averiguar y creo que vendrá Ashley a hacernos una revisión...en cuanto venga te aviso...-- respondí mientras le cogia de la mano y la llevaba a su cuarto para que pudiera descansar todo aquello estaba siendo un shock para ella de la manera mas brutal.

-- ¿Bueno y que piensas hacer...?...-- pregunto Isae en cuanto Christine estuvo en su habitación.

-- Tenemos que volver a la normalidad o parte de ella...espero que Ashley cuando venga pueda...decirnos algo...y que Aoi descubra cualquier cosa sobre esto...-- respondí pensativa en todo lo que había pasado y la clave de todo eso era aquella daga que al parecer nos dividió de alguna forma, a mi y al demonio.

En ese momento sonó el timbre fui a ver quien era, cuando mire por la mirilla vi que se trataba de Ashley y que también venia acompañada de Misaki, al momento abrí la puerta me quede mirando por un momento a las dos Ashley llevaba un falda de tubo de cuero que le llegaba a los muslos de color negro y con una pequeña abertura por uno de sus costados, en sus piernas tenia unas medias con blonda de color negro y unos tacones cerrados, en su torso un blusa, bastante holgada de color blanco y la típica bata de enfermera, y un maletín negro en su mano, mientras que Misaki llevaba el típico uniforme de la academia pero no sabia el por que estaba aquí con ella.

-- ¿Que haces aquí...?...-- pregunte extrañada a Misaki ya que su llegada era mas bien algo rara.

-- Me preocupe al ver que no estabas...Es cierto tienes los ojos como aquella vez...y además al parecer no ha desaparecido aquello...-- dijo mientras me miraba el sexo casi de forma lujuriosa no pude mas que bajar la cabeza con los colores subidos.

-- Me aviso Aoi de que os pasaba algo y he venido a ver que es lo que pasaba pero la verdad a menos que os revise, físicamente poco puedo hacer...me dijo que ahora puedes controlarte...y no sientes esas ganas...-- dijo Ashley mientras entraba en la casa y sacaba un fonendoscopio de su maletín para reconocerme.

Al momento me senté en el sofá y me subí la ropa note el frío contacto del fonendoscopio contra mi piel y como Misaki se me quedaba mirando, mientras Ashley me hacia las pruebas Misaki se acerco a Isae para presentarse.

-- Hola, encantada me llamo Misaki...-- dijo Misaki sonriéndole muy cortésmente.

-- Hola...me llamo Isae...-- dijo Isae bajando la cabeza no se si seria por vergüenza o por miedo.

-- Respira...Mantén...Expira...Bueno de corazón estas normal...te recetare algunas vitaminas pero poco puedo hacer la verdad...Me ha dicho Aoi que Christine también ha sido afectada...¿Puedo verla...?...-- pregunto Ashley mientras me sonreía y guardaba el fonendoscopio en su maletín.

-- Si... claro esta en esa habitación...-- respondí mientras le señalaba la el cuarto en donde se encontraba descansando.

-- Muchas gracias...ahora vuelvo...-- dijo Ashley mientras abría la habitación pero lo que iba a suceder allí ni siquiera yo me lo esperaba y menos que fuese Christine.

-- ¿Quien es ella...? ...-- pregunto Misaki acercándose a mi oído como si no quisiera que la escuchara.

-- Es Isae...fue una chica que nos encontramos en un edificio abandonado...y hasta hace poco nos salvo...no se por que es como si la conociera de algo pero no se de que exactamente...-- dije mientras miraba a Isae y esta tenia la cabeza bajada como avergonzada por algo pero no tenia motivos de que.

Paso un rato y me extraño que Ashley no saliera del dormitorio de Christine al instante me llegaron a mis oídos como los gemidos de Ashley no tenia ni idea que es lo que estaba pasando parecía como si su voz estuviera apagada por algo, me acerque a la puerta para poder escuchar mas de cerca, Misaki e Isae hicieron lo propio pero no parecían escuchar nada.
-- ¿Que estamos escuchando...?...-- pregunto Misaki extrañada mientras tenia el oído pegado a la puerta.

-- No escucháis eso parecen unos gemidos ahogados...son de Ashley...-- dije intentando afinar mucho mas el oído y efectivamente me llegaban como gemidos apagados, no creí que le estuviera haciendo daño era imposible pero después de esto no sabia que pensar así que abrí la puerta y lo que vi me dejo con la boca abierta y sorprendida, Misaki se quedo como alucinada aunque enseguida le vinieron los colores a sus mejillas, sin embargo Isae lo único que hizo fue quitarse la ropa y acercarse a Christine.

Pude ver como Christine tenia casi todo su sexo en la boca de Ashley que estaba de rodillas y tenia las manos cogidas por las de Christine mientras esta daba empujones metiendo su sexo en su boca podia ver como el bulto de su sexo se deslizaba por su garganta una y otra vez los ojos de Ashley estaban abiertos como platos la lengua la tenia fuera para dejar mas espacio al sexo que le taladraba la garganta con fuerza a la vez que la saliva se escapaba por la comisura de los labios, y caía al suelo formando pequeños charcos, Christine no paraba de gemir con fuerza una y otra vez aquello era increíble en cada arremetida era como si le pusiera toda su alma.

-- Así...que esto...es lo que sientes...es...maravilloso!!!...-- dijo Christine entrecortadamente mientras seguía perforando su boca con fuerza y Ashley intentaba luchar por respirar.

Al momento el cuerpo de Christine se tenso y pude ver como las venas de su nuevo sexo se agrandaban y una riada de semen inundo la garganta de Ashley que empezó a tragar sin poder hacer nada mas casi tenia los ojos en blanco y entre abiertos así estuvo por un instante cayéndole todo aquello directamente a su estomago, caliente y espeso incluso pude ver como crecía un poco, pasado un rato Christine saco su miembro de la boca de Ashley emitiendo un gemido de placer, mientras su sexo goteaba semen mezclado con la saliva por el suelo, Ashley empezó a toser con fuerza, pero estaba convencida de que todo aquello no terminaría allí.

Misaki casi al momento me bajo los pantalones y se arrodillo parecía que aquella escena la había calentado y mucho al parecer.

Puso su boca en mi sexo y empezó a pasar la lengua por mi glande, casi de manera inmediata comenzó a ponerse erecto, sentía el calor y la humedad de su lengua que bañaba mi sexo con su saliva caliente casi al instante introdujo mi glande en su boca note como los pezones de mis pequeños pechos empezaban a ponerse duros haciéndome daño con la ropa así que decidí quitármela, parecía que Misaki había estado entrenando ya que podia meterse casi sin problema la mitad de mi miembro en la boca, podia notar su garganta como se dilataba y el bulto de mi glande en ella instantáneamente cogio mi sexo con sus pequeñas manos, podia sentir como las venas palpitaban con fuerza mientras la saliva bañaba mi sexo de manera casi por completa, Misaki empezó a mover la cabeza despacio al principio acompañando su movimiento con sus manos que subían y bajaban todo lo largo que era, su boca era estupenda y su lengua no paraba de moverse lubricando cada vez mas mi sexo ansioso no pude mas que coger su cabeza y empezar a imprimirle fuerza a mis caderas, los gemidos empezaron a inundar la estancia no se si fueron por ellos pero casi de manera automática el sexo de Christine se puso duro, mientras Ashley estaba aun intentando recuperarse Christine cogio su sexo y empezó a pasar sus manos por el para calentarlo aun mas sus gemidos empezaron a mezclarse con los míos, Isae lentamente se acerco por detrás de Ashley y le subió la falda dejando ver una ropa interior de color negra de encaje muy bonita que aparto suavemente para no romperla sus dedos abrieron su sexo dejando ver la entrada rosada y anhelante de su sexo que empezaba a mojarse lentamente, seguidamente Isae aplico su boca a la entrada y comenzó a lamerlo con ganas, esto hizo que Ashley se sorprendiera, girando la cabeza mientras notaba como la lengua de Isae se movía sin parar en su interior recorriendo todos los escondrijos de su sexo mojado y caliente, su saliva se mezclaba con los flujos que empezaban a gotear por el suelo y a manchar la boca de Isae, mientras Christine no dejaba de mover sus manos a todo lo largo que era su sexo viendo esa escena, y Ashley empezaba a disfrutar gimiendo.

Por su parte Misaki siguió chupando con fuerza parecía que aquella pequeña boca absorbiera mi sexo enseguida note como mis venas pulsaban pero no queria llegar al clímax en su boca así que la saque casi de un tirón, seguidamente me tumbe en el suelo con mi sexo erecto brillante y muy lubricado por la saliva que resbalaba por el, a la vez que pulsante como si estuviera vivo y expectante de lo que fuera a pasar.

Pude ver como a trabes de la blusa de Misaki sus pezones se marcaban en exceso parecía incluso que le hiciera daño, se puso encima mía y me dejo ver que no llevaba ropa interior y su sexo estaba completamente mojado incluso caía flujo por sus piernas, su rostro era una poesía estaba completamente roja, aparte sus ojos brillaban de manera muy especial.

Empezó a bajar lentamente cuando note mi glande en la entrada de su sexo eso me produjo una excitación aun mayor poco a poco fue introduciéndoselo, notaba como su interior eran caliente y húmedo muy acogedor, y algo mas ancho que la ultima vez, parecía que entraba casi de manera perfecta pero aun así se notaba el bulto de mi sexo en su abdomen Misaki no pudo mas que gemir, mientras seguía entrando dentro de ella, cuando al fin note como chocaba con algo, había llegado a su tope era la puerta de su útero pero no contenta con esto pego un empujón seco y sentí como algo crujía note que había entrado dentro de el, era muy estrecho y ajustado me apretaba con fuerza, al instante Misaki soltó un gemido de placer que parecía un grito llenando la casa, no pudo mas que tumbarse encima mía y empezar a moverse lentamente sus flujos no paraban de salir de ella con fuerza mojando nuestras piernas mientras mis caderas se movían a su mismo ritmo podia escuchar el sonido de chocar mi sexo contra el suyo, sus ojos me miraron entreabiertos y al momento aplico sus labios a los míos con fuerza haciendo que nuestras lenguas jugaran y saborearan nuestras salivas calientes.

-- No es mala idea...-- dijo Christine que parecía estar como poseída por aquel demonio.

Cogio de la mano a Ashley e inmediatamente se tumbo en la cama y la coloco encima de ella poniéndole el sexo en la entrada del suyo notando su calor y su humedad que era como una bienvenida a su cuerpo.

Casi de manera inmediata arqueo sus caderas e introdujo su miembro que fue absorbido con ganas por el cuerpo de Ashley pero, cuando no llevaba ni la mitad noto la resistencia de la puerta del útero, sin importarle empezó a moverse con una furia inusitada y comenzó a gemir lo mismo que Ashley que no paraba de moverse sin cesar sus pechos subían y bajaban sin parar, pero aquello no iba a terminar allí, Isae se puso de tras de ellas y viéndola Christine le pareció una idea maravillosa, aunque no tanto para Ashley que la miro con miedo, las manos de Christine abrieron su trasero dejando ver su entrada, coloco su sexo en la entrada y de un fuerte golpe que hizo gritar a Ashley aunque no se si de placer o de dolor introdujo todo lo que pudo dando un gemido que se mezclo con los nuestros.

Isae intento acomodarse al ritmo que llevaba Christine lográndolo rápidamente, sus movimientos eran brutales a cada arremetida Ashley gemía de placer sus flujos bañaban sus piernas y sus muslos al igual que su trasero dejándolo brillante, permitiéndoles una lubricación natural, sus empujes empezaron a acelerarse cuando Christine salía de ella Isae arremetía con fuerza, entrado en ella por completo los bultos en su abdomen se alternaban una y otra vez.

No sabia decir si era una tortura o estaba en el paraíso, pero los ojos de Christine estaba entreabiertos y casi en blanco por aquello.

Misaki se irguió y empezó a subir a bajar a un ritmo mas acelerado mientras mis manos cogia sus caderas y veía como sus pechos subían y bajaban nuestros sudores empezaron a mezclarse al igual que nuestros gemidos que inundaban la casa por completo aquello era una maravilla en un momento note como mi sexo se ponía mas duro de lo normal mis venas palpitaban y el sexo de Misaki se contrajo con fuerza estábamos a nuestro limite así que imprimí fuerza a mis movimientos escuchando gritar a Misaki una y otra vez llena de placer, no podia aguantar mas cerré los ojos con fuerza y emití un grito de placer, notando como una riada de semen llenaba todo su interior llenándola casi al mismo tiempo Misaki soltó un gemido arqueando su espalda mientras los músculos de su sexo apretaban con fuerza el mío, su estomago empezó a crecer casi sin control de una manera desmesurada, pero esta vez parecía que aguantaba mas no pude mas que levantarme y abrazarla mientras notaba su estomago hincharse, no pude mas que apretarla con fuerza para que no se moviera.

Mire por un instante como el trío estaba a punto en ese momento empezaron a subir el ritmo mas aun, el cuerpo de Ashley casi se convulsionaba, pero no tardaron mucho pasado un instante y casi como si fueran un solo cuerpo arremetieron al mismo tiempo dejándolas casi completamente dentro de ella en ese momento se desato un grito de placer mezclado de las tres al unísono sabia que seguramente al igual que yo una catarata de esperma la estaba inundando sin compasión su estomago crecía con fuerza pero aun así Christine la abrazo con fuerza para que no se escapara, parecíamos que éramos arañas con nuestras presas que no dejaríamos que se fueran, mientras mi semen seguía saliendo y entrando en su interior llego un momento en que ya salía por fuera de ella a borbotones y Misaki parecía que estaba en otro mundo, a la vez note como sus flujos bañaban mis piernas calientes y pegajosos mezclado con mi semen, nada mas que pude sonreír y sacar mi miembro de su interior viendo como su entrada que estaba bastante dilatada rezumaba semen lo mismo que mi sexo que no dejaba de salir, me quede tumbada en el suelo mientras seguía descargando al menos por un buen rato llenando el suelo.

Lo mismo que yo una vez estuvieron satisfechas y viendo como el semen caía fuera de ella y que su cuerpo no aguantaría mas sacaron sus miembros goteantes y aun escupiendo semen de ellos y quedaron tumbadas la una encima de la otra dejado a Ashley en el centro casi sin poder moverse.

Aquello había sido maravilloso, solo pude mirar a Misaki con una sonrisa casi diabólica en mi rostro, ahora sabia donde estaban las ganas que había perdido, las tenia Christine ahora si seria mejor que se controlase hasta que pudiéramos resolver aquello.

Pasado un momento viendo que estábamos algo mas tranquilas lo primero que hicimos fue arreglar aquel desastre otra vez mas y ventilar la habitación al menos Christine estaría algo mas calmada por un tiempo dejamos a Ashley en el sillón para que descansara junto con Misaki que lo necesitaba y empezamos a fregar aquello, mientras terminamos me di cuenta que casi era ya mediodía y empezaba a tener hambre.

-- Ha sido una maravilla...¿Sabes me gustaría volver a repetirlo...?...-- dijo Christine mirando casi de manera lujuriosa a Ashley que estaba tumbada en el sillón con la falda levantada y descansando aun.

-- Es mejor que te controles... es lo que me decías...te acuerdas y ahora es mejor que nos duchemos...al menos hemos arreglado la casa...y también tengo hambre...-- dije mientras terminaba lo ultimo que tenia que hacer.

-- Es cierto que te lo decía y debo de hacerlo...no puede controlarme otra vez...Preparare algo de almorzar...mientras os ducháis después iré yo a hacerlo...-- dijo Christine mientras intentaba mantener su mente ocupada para no pensar en lo que había pasado.

Nos volvimos a meter en la ducha nuevamente, volví de nuevo a sentir el agua recorrerme la piel, como si me purificara por completo y bañara aquella cosa de mi interior pero cuando salí y me mire al espejo volví a ver aquellos ojos rojos que no eran míos, baje por un instante la cabeza.

-- ¿Te ocurre algo...? ...-- pregunto Isae mientras me cepillaba el pelo y me hacia las coletas.

-- No te preocupes no es nada...-- respondí casi sin ganas, no queria ni mirarme al espejo para ver nuevamente a aquella cosa, seguidamente me puse a cepillarle el pelo a Isae, después buscamos algo de ropa mía al menos estaría algo mas cómoda, pero aquel sexo iba a ser un problema, intente no pensar en eso, en cuanto terminamos de arreglarnos un poco y ponernos algo de ropa encima yo opte por unos pantalones largos aunque se marcaba aquella cosa en la pernera y un jersey de color verde pálido con una nota musical blanca bordada y unas zapatillas de deporte, a Isae le puse directamente mi pijama por lo menos la cubriría mas y pensando que no saldríamos a ningún sitio era lo mejor.

En cuanto salimos al salón pude oler, la carne que había preparado Christine al menos estaba ocupada en cuanto nos vio salio directamente hacia la ducha para refrescarse algo.

Nos sentamos en la mesa y en cuanto pusimos la televisión parece ser que se despertaron Ashley y Misaki.

-- Pero que narices...? ...Esto ha sido...-- dijo Ashley intentando sentarse en el sillón como podia aun tenia el cuerpo dolorido y podia ver que le faltaban las fuerzas.

-- Lo siento...le pido disculpas...por lo que ha pasado...-- dije intentando disculparme por lo que había pasado, pero sabia que no tenia perdón.

Al momento se despertó Misaki, se incorporo lentamente y se me quedo mirándome con aun sonrisa, aunque le costo un poco el cuerpo el flaqueaba.

-- No te preocupes...No se lo que me ha pasado la verdad...no queria pero dentro de mi es como si estuviera siendo obligada de alguna forma es mejor que me arregle y nos vayamos...-- dijo Ashley pero en cuanto se miro el estado en que se encontraba pensó que lo mejor seria tomar una ducha.

Al momento salio Christine de la ducha tapada con una toalla y con el pelo alborotado casi inmediatamente como si fuera una exhalación se metió en su cuarto.

-- ¿Que le pasa...?...-- pregunto Ashley extrañada mientras pasaba como una exhalación.

-- Lo mas segura es que se sienta avergonzada...ahora mismo tenéis el baño libre podéis ducharos...-- respondí amablemente ofreciéndole al menos que salieran por lo menos mejor de lo que estaban.

Pero en cuanto se levantaron notaron como las piernas les fallaban teniéndose que cogerse al sillón parecía que las fuerzas les había abandonado casi por completo.

-- Dios no me había pasado esto nunca...-- dijo Ashley mientras se sujetaba al sillón, pero aun así podia ver su cara de felicidad, al igual que en el de Misaki mientras se cogia al sillón para mantener el equilibrio.

-- Ha sido increíble...-- dijo Misaki mientras caminaba hacia la ducha para refrescarse.

Por nuestra parte empezamos a cenar y a ver la tele, salio por la televisión de que la iglesia se había derrumbado y estaba excavando por posibles fugas de gas, pero no habían encontrado nada.

Aquello era imposible, no haber encontrado siquiera aquel sitio enorme aquí estaba pasando algo extraño o había mas gente involucrada de la cuenta y estaban tapando aquello.

Decidí no prestarle mucha atención pero tenia que saber que es lo que pasaba mientras seguíamos cenando vi salir a Ashley junto con Misaki de la ducha un poco mas arregladas al momento se despidieron de nosotras mientras seguimos cenando.

-- ¿Se han ido ya...?...-- pregunto Christine sacando la cabeza por la puerta de la habitación, parecía que estaba muy preocupada por si se volvía a descontrolar.

-- Si...no te preocupes...estamos solas...-- respondí tranquilizándola para que saliera a comer.

-- Tenemos que hacer algo...No podemos estar así...tengo que buscar en los libros de mi tienda...-- dijo Christine completamente preocupada tenía razón y no podia negárselo pero no queria volver a tener aquellas ganas nuevamente y no poder controlarme, se que suena egoísta por mi parte, en ese instante no pude decir nada solo permanecí en silencio mientras seguía comiendo.

Terminamos la comida en silencio mirando la televisión, allí había demasiada tensión y teníamos que hacer algo, en cuanto terminamos de comer ayudamos a lavar los platos yo pase el resto del tiempo en mi habitación estudiando y repasando varias cosas mientras no le dejaba de dar vueltas a lo que debía de hacer o no.

Mientras Isae se ponía a ver la televisión de vez en cuando se paseaba por mi habitación para que jugara con ella o hablara pero antes tenia que terminar lo que estaba haciendo así poco a poco llego la tarde, no faltaba mucho para que llegara Aoi.

Una vez hube terminado me senté junto con Isae en el sofá a ver la tele mientras Christine que aun estaba avergonzada por lo que había hecho, empezó a preparar la cena, pensé que estaba tan avergonzada que ni siquiera podría mirar a la cara a Ashley por un tiempo.

-- Lo mismo podemos ...volver a nuestro apartamento...-- Dije intentando animarla ya que no había escuchado nada mas acerca de nuestra casa.

-- Seria lo mejor al menos...no molestaríamos mas a Aoi...mañana me pasare para ver...como esta la cosa...-- dijo Christine mientras seguía preparando la cena como podia, parecía bastante nerviosa.

-- ¿Te ocurre algo...?...-- pregunte extrañada mientras la veía como si quisiera estrangular a las ollas y cacerolas.

-- Todo esto me esta volviendo loca...¿No has visto lo que acabamos de hacer...?...Es algo rarísimo...No se si podré mirarle a la cara...Me siento fatal yo no soy así...-- dijo Christine auto culpándose, pero no sabia que aquellas palabras me hicieron bastante daño.

-- Christine...¿Crees que a mí me gusta ser así...?...-- pregunte bajando la cabeza, supo al instante que aquello me había hecho daño no era la única que estaba sufriendo.

-- Cariño...no queria decir eso...se que estas sufriendo...pero yo...-- respondió Christine pero no le di la oportunidad para que acabara la frase, me levante del asiento y me, dirigí hacia la habitación cerrándola de un portazo.

Al momento me senté detrás de la puerta y seguidamente empecé a llorar ni siquiera encendí la luz la oscuridad, cubría la habitación por entero solo se veían las luces de la calle de las farolas cercanas.

En ese momento me hubiera gustado terminar todo de golpe pero sabia que eso era tomar el camino de los cobardes tenia que encontrar la solución para lo que nos había pasado.

--Cariño no quería decir eso...se que estas sufriendo mas que yo...pero para mi esto es nuevo...y muy difícil...no se lo que debes sentir estando en el colegio cuando se descontrola esa cosa...pero te prometo que saldremos de esta las dos juntas...-- dijo Christine intentando tranquilizarme y haciéndome saber que estábamos las dos juntas en esto.

Casi al momento escuche a trabes de la puerta como la de la entrada se abría, parecía que había llegado Aoi del instituto, pero aparte escuche unos pasos mas, lo mas seguro que fueran los de Kameko que venia a estudiar.

Al momento, llamaron a la puerta que abrí como por una rendija, y efectivamente era Aoi que me miro como siempre con una sonrisa en su rostro y por abajo de ella aparecía Kameko que al igual me sonreía intentando animarme no pude mas que dejarles entrar.

-- ¿Que tal te encuentras...? ...-- pregunto Kameko mientras se sentaba en la cama y empezaba a coger uno de los peluches seguidamente entro Isae y se puso a mi lado.

Aoi no pudo mas que darme un beso muy cariñoso en los labios y se sentó junto a Kameko.

-- ¿Ha habido algún cambio...?...-- pregunto Aoi con curiosidad, esperando que hubiese pasado algo, pero en cuanto me vio los ojos y aquello parecía que no.

-- Perdón...¿Como se encuentra Ashley...?...-- pregunto Christine desde la puerta, algo entrecortada por la vergüenza.

-- No te preocupes...se encuentra bien...Además no te culpa de nada...según ella al menos se le fue la tensión...y Misaki me ha dicho que fue maravilloso...al menos el entrenamiento que le he hecho hacer ha servido de algo...-- dijo Aoi guiñándome un ojo con complicidad.

-- ¿Un entrenamiento...?...¿Que clase de entrenamiento...?...-- pregunte extrañada, aunque creo que me lo suponía.

-- Uno especial con la enfermera Ashley...además mañana te necesita para una cosa...me ha dicho que si puedes ir...que vayas...aunque se le había olvidado después de lo que ha pasado aquí...a propósito aquí tienes los deberes...-- respondió Aoi casi de manera lasciva, aunque sabia mas o menos para que es lo que me queria.

-- Bueno te tengo una noticia...dentro de poco se celebra...el aniversario de la academia y nuestra clase ha decidido...hacer un café de animadoras...lo que espero es que las faldas sean lo suficientemente largas como para tapar lo necesario...-- dijo Kameko, pensando si podría ponerse un uniforme de animadora, aunque para mi eso era imposible.

-- ¿Has descubierto algo de lo que nos ha pasado...?...¿Y de esa daga...?...-- pregunto Christine mientras seguía la conversación que teníamos.

-- Solo que se usaba como parte de un ritual y que tiene el poder de separar almas...tengo que revisar mañana un libro de la tienda...para estar segura de algunas cosas...ahora será mejor que nos pongamos a cenar y después a repasar algo que a Kameko parece ser que le hace falta...los exámenes los tenemos cerca...-- dijo Aoi casi burlándose de Kameko mientras esta le pegaba con el peluche.

-- La cena la tenéis puesta...cuando queráis...-- dijo Christine casi al instante salimos de nuevo al salón para intentar terminar bien aquel día.

Al contrario que la comida la cena estuvo bastante animada, hablamos sobre varias cosas del colegio y de los profesores ni siquiera encendimos la televisión, incluso Aoi me dio de comer, cosa que hizo que inflara los mofletes Isae llena de rabia parecía no llevarse bien con las chicas.

Pero se termino sorprendiendo cosa que Aoi hizo lo mismo con ella esta no pudo mas que sonrojarse y abrir la boca.

-- ¿Aoi puedes hacerme un favor...?...¿Podrías pasarte mañana por nuestro apartamento para ver si aun pasa algo...?...-- pregunto Christine casi suplicándoselo, pero aquello le sonó a Aoi que volvería encontrarse sola de nuevo, en aquella casa.

-- Claro no hay problema...Pero si no os encontráis bien aquí...-- dijo Aoi algo tristona por aquella petición.

-- No es por eso...es que no queremos molestar mas o que te veas involucrada en esto...podrían acusarte de