Todavía no teníamos un hijo, y con Julian aprovechábamos cada fin de semana de verano para escaparnos a la costa.

La rutina era siempre la misma, viernes después del mediodía alguno de los dos pasaba a buscar al otro por la oficina, y de ahí derecho a la ruta.

Nuestro amigo Sebastian tiene una casa grande en la costa (en realidad es de los padres), con comodidad para varias personas. Varias veces fuimos en parejas y hasta en alguna oportunidad nos las presto a Julian y a mí.

Ese finde sabíamos que Sebastian iba a estar con su novia, ya que llevaban una semana instalados. También estaba la posibilidad de que fuese otro amigo, Lucas, también con su novia. Entre ellas se llevaban muy bien, y yo varias veces me había sentido media excluida. Es que ellas se conocían desde chicas (habían sido compañeras de colegio), y si bien conmigo eran muy copadas, era evidente que no tenían la misma relación conmigo que entre ellas.

La realidad es que las novias de Lucas y Sebastian no son muy atrevidas en temas sexuales, y sus novios siempre se quejan de su vida sexual. Más de una vez sentí que ellas me miraban raro por la forma en que me visto o algún que otro comentario que hice, y estoy convencida de que seguramente harían comentarios a mis espaldas. También es cierto que tanto con Lucas como con Sebastian, con mi marido tuvimos muchísimas experiencias de tríos. Obviamente de esto sus novias no saben nada, y cada vez que nos juntamos en pareja ni cerca estamos de tocar el tema. De todos modos les recomiendo leer el relato “Los amigos de mi marido prueban mis tetas”.

Ese viernes pase a buscar a Julian por la oficina, y a las 14hs ya estábamos en la autopista. Por suerte el tráfico era poco, y a las 4 hs estábamos llegando a la casa. El día estaba lindo, pero ya estaba perdido para la playa.

Ni bien llegamos nos recibieron Seba y la novia, quienes recién volvían de la playa. Nos sentamos en la terraza de la casa y aprovechamos para tomar unos mates y comer unas facturas.

En eso suena el nextel de Seba. Era Lucas avisando que vendría con su novia, pero en lugar de llegar el viernes a la noche, vendrían el sábado bien temprano.

Al rato de tomar unos mates Seba y la novia se fueron con la excusa de ir a comprar la cena y nos dejaron a Juli y a mí en casa para que nos pudiésemos bañar tranquilos e instalarnos.

Después de la ducha aproveche para ponerme algo cómodo (unas calzas con una musculosa y un buzo arriba) ya que probablemente no saliéramos a la noche, y me puse a ayudar a la novia de Seba a cortar la picada.

Juli y Seba estaban arriba en la terraza prendiendo el fuego para hacer el asado.

Mientras charlaba con Romina, la novia de Seba, me pregunto si me molestaba que ella y Bárbara aprovechaban la tarde del sábado para ir a saludar a unas amigas que estaban en el balneario siguiente. Es más, me ofreció acompañarlas si era que no quería quedarme sola con los chicos. Le dije que no, que no se preocupara. Que si el día estaba lindo aprovecharía a tomar sol y sino a leer mi libro. Ellas querían aprovechar para ir ya que hacía unos días se habían enterado de que una de sus amigas estaba embarazada y al estar tan cerca era una linda oportunidad para ir a saludarla personalmente.

Subimos las dos con la picada, unas cervezas, y la carne, para hacerles compañía a los chicos mientras preparaban el asado. La verdad es que la noche estaba hermosa. Estrellada y fresca, pero cerca de la parrilla se estaba muy bien.

Nos habremos tomado un par de porrones cada uno y como siempre pasaba, la charla comenzó a desviarse a temas con doble sentido. La verdad es que a mí me encanta ese juego, el histeriqueo, y nunca esquivo la situación. Así que como siempre, les seguí la corriente a los chicos. Romi también se prende en las jodas, pero es como si estuviese siempre midiendo que decir o responder. Por eso por lo general la conversación termina centrándose más en mí. Igualmente siempre nos reímos y, según lo que Romina cree, no pasa a mayores.

Después de cenar los chicos fueron a comprar helado mientras nosotras ordenábamos y limpiábamos un poco.

Cuando volvieron subimos de nuevo a la terraza y abrimos una botella de champagne. Para que…… el champagne a mí me mata, y como le pusimos helado ni cuenta me daba de lo que estaba tomando.

Ya era bastante tarde y la verdad es que el día había sido largo. Romi se despidió y yo con la excusa de fumarme un cigarrillo me quede un rato más en la terraza. Julian bajo al baño así que me quede sola con Seba.

Como soy la única que fumo, siempre que lo hago trato de apartarme para no molestar. Así que me había parado y estaba apoyada en la baranda mirando para la calle. En eso siento que Seba se me acerca y me empieza a decir cosas con doble sentido. Son muchas las veces que me acosté con él, así que no me sorprende para nada. La verdad es que entre al alcohol y la charla yo ya me estaba poniendo bastante cachonda, y así se lo hice saber. Ahí nomás me dijo que le encantaría agarrarme así como estaba, bajarme la calza y penetrarme de una. Que él sabía que Julian no se iba a enojar, al contrario, que lo iba a aprobar. Que la única cagada u obstáculo era que Romi estaba abajo. Ahí lo empecé a apurar diciéndole que al final jugaba con fuego pero que era un cagon, y sin dudarlo apoye mi mano en su bulto. Estaba bastante erecto y mi mano lo endureció aún más. –“hija de puta no me hagas esto”, me dijo. Yo mientras movía mi mano estimulándolo un poco más.

En eso escuchamos ruido en la escalera, y si bien donde estábamos no se veía la misma, sabíamos que alguien subía. Enseguida apareció Juli y al ver nuestras caras algo intuyo. “forros me están dejando afuera de algo?”, nos preguntó. Yo enseguida arranque, “tu amigo que es un cagon, tira la piedra y después esconde la mano”. Sin preguntar qué había pasado entendió el mensaje y se puso a reír. Nos reímos los tres. Termine el cigarrillo, me puse un caramelo en la boca, y dándoles un beso a cada uno me despedí para ir a dormir.

Me acosté y no me acuerdo de nada más hasta la mañana siguiente.

Al otro día nos levantamos relativamente temprano, ya que Lucas y Bárbara habían llegado con las facturas y nos despertado a todos. Habían salido muy temprano desde Bs As para ahorrarse el tráfico y a las 08:00hs estaban tocando bocina para que les abramos la puerta.

Me levante con mi mejor cara, aunque denotaba todavía algo de resaca y seguía con sueño.

Así como estaba me acomode en la mesa del living mientras Bárbara y Romina preparaban el desayuno y empezaban a hablar cosas de ellas. Los chicos charlaban entre ellos y ya habían prendido la TV y comentaban el noticiero.

Yo estaba ahí pero me quería ir a acostar o al menos a cambiarme. El café con leche y los mates me despertaron un poco y enseguida empezamos a conversar sobre el día de playa que nos esperaba. Las chicas no se ponían de acuerdo en si irse a visitar a sus amigas temprano o más tarde. El tema era que si iban tarde tenían que volver por la ruta de noche, y ninguna de las dos se animaba a manejar. Así que no habían definido que iban a hacer.

Yo me levante y me fui a cambiar. Sé que cuando me levante los chicos me miraron el culo ya que llevaba solo una musculosa, que si bien era larga, no lo era tanto.

Una vez en la habitación elegí la ropa de playa de ese día. Me puse una bikini donde el corpiño es rojo (triangulito) y la parte de abajo blanca (cola less). Arriba un vestido tipo pareo medio floreado. Me ate el pelo con una colita caballo y me arme el bolso de playa. (Otra bikini, un toallon, una lona, protector solar, peine, crema para pelo, billetera, cigarrillos, chicles, etc.).

Las chicas también estaban listas, era temprano aun para salir para el otro balneario, y tampoco habían definido a qué hora y como iban a ir. En un momento Sebastian se ofreció a llevarlas y volver a buscarlas cuando ellas quisieran. Eran solo 50kms de distancia. Esto pareció gustarles, y aparentemente irían después del mediodía.

Los chicos ya estaban listos, así que nos subimos los seis en mi auto y fuimos a la playa. Manejaba Juli, y adelante íbamos Romi y yo. Atrás Lucas, Seba y Barby.

Llegamos a la playa temprano, solo eran unas cuadras desde la casa, y enseguida nos fuimos a la carpa que la familia de Seba tiene alquilada durante toda la temporada. El sol estaba ideal, por lo que ni bien nos instalamos las tres nos pusimos a tomar sol.

Obviamente a través de los anteojos podía ver como los chicos disimuladamente me miraban. A mí me encanta ese juego y si puedo trato de mostrar un poco de más aunque parezca que fue un descuido. Es así que a veces me acuesto de costado, y al ser bikini de triangulito, el pezón de la teta que queda más arriba por lo general se escapa parcialmente. Yo me hago la distraída y me quedo así unos minutos hasta que hago la que me doy cuenta y me tapo. Muchas veces alguna de las chicas me hace un gesto o seña y no me queda más remedio que cubrirme. Otras veces Juli me guiña el ojo y sé que es en señal de aprobación. El juego no es siempre con los amigos de Julian. Muchas veces es con otros que andan cerca o pasan por ahí. Una vez, en la sombrilla de al lado mío, había una familia con dos hijo. El mayor era varón y tendría unos 15 o 16 años. El papa unos 40 y pico. Yo como la más puta que soy me dedique a calentarlos durante toda la tarde. Me ponía a tomar sol de espaldas y me desabrochaba la bikini. Cuando me levantaba y me la iba a atrás, siempre algo me pasaba y me costaba, dejando ver de más en alguna oportunidad. Yo siempre con los anteojos de sol como haciendo que no miraba a nadie, pero perfectamente veía como padre e hijo no me sacaban los ojos de encima. O me sentaba y abría un poco las piernas, o me ponía de costado y les apuntaba con mi culo, etc. Así estuve toda la tarde. No sé si la madre se percató de algo, porque ella jugaba mucho con la hijita más chica e iban y venían al mar a cada rato. Pero estoy segura de que el padre y el hijo soñaron conmigo.

Así que esa mañana arranque con mi ritual. Primero sol de espalda, para que me miren bien el culo. Después de frente, para que me miren las tetas. Cuando me agarra calor voy al mar. Y ahí las olas siempre me juegan una mala pasada. En fin. Trato de dar un espectáculo sin ser vulgar.

Al volver a la carpa me acosté y le pedí a Romi si me ponía protector en la espalda. Como tenía las manos llenas de arena me dijo que se le complicaba, y le dio el protector a Seba para que me pusiera. Mientras ella se paró para ir al mar a sacarse la arena y refrescarse un poco.

Barby estaba en el mar con Lucas, y Juli ni idea donde andaba. Cuando volví del mar había desaparecido. Así que seba empezó a ponerme protector en la espalda. Yo estaba sentada, y desde ahí podía ver a más o menos 100 mts a los chicos. Seba me pasaba el protector suavemente. Y disimuladamente trataba de evitar las tiritas de la bikini. En un momento comienza a ponerme en el costado, y siento como con sus dedos, y de manera muy disimulada, me rozaba el costado de la teta. A la segunda vez que hace esto, y mirándolo, le digo. “si me vas a tocar una teta hacelo bien. Así me calentas al pedo”. Mientras nos reíamos siguió masajeándome la espalda y esta vez me tocaba el costado de las tetas ya sin disimulo. De todos modos mucho no se podía hacer porque, si bien estábamos un poco alejados de otro grupo de personas, no daba para mucho más.

Me acosté y le dije si podía ponerme en las piernas. Esto lo puso nervioso y me dijo que alguien nos podía ver. Tranquilizándolo le dije que no se preocupara, que desde ahí yo veía a los chicos y estaban en el mar, y que si aparecía Julian estaba todo ok.

Así que me empezó a poner en las piernas, y suavemente fue subiendo para mi cola. Cuando llego a la cola hizo una pausa y me di cuenta que fue para ver si no estaban volviendo los chicos. No, así que empezó a masajearme la cola sin problemas. No fue mucho tiempo, pero alcanzo para darme un buen masaje y para disimuladamente rozarme la vagina.

Llego una familia a una de las carpas cercanas, y si bien siguió poniéndome protector unos segundos más, ya no fue lo mismo.

Cuando me doy vuelta para agradecerle, noto que tenía una erección, y disimuladamente tocándolo lo confirmo. Estábamos los dos bastante excitados. Lo veníamos arrastrando desde la noche anterior.

En eso veo con los chicos vuelven del mar, y yo me acomode a tomar sol como si nada, boca abajo, y Seba a mirar su celular adentro de la carpa.

Juli apareció al rato. Había agarrado el auto y vuelto a la casa porque se había olvidado el celular.

El resto del día transcurrió de la misma manera. Tomando sol, al mar, a comer algo, etc.

Cerca de las 4 de la tarde las chicas dijeron que se iban a bañar así después arrancaban para el otro balneario. Como habíamos ido con mi auto, y yo no me pensaba mover de la playa, Juli se ofreció a llevarlas hasta la casa y Lucas lo acompaño.

De nuevo me quedaba sola con Sebastian. Pero no había manera de hacer nada. La playa estaba llena, las carpas de al lado también. Además a Seba lo conocían todo en el balneario porque iba desde hacía años, incluso a su familia. Así que el histeriqueo fue solamente verbal.

Enseguida me empezó a decir de todo y yo a seguirle el juego. Ya se había armado todo en su cabeza. Ahora que las chicas se iban, y que probablemente volvieran después de cenar, teníamos la chance de armar algo de lo que armábamos cada tanto en Buenos Aires. Él sabe que Julian se prende en todas y que en ese sentido no iba a haber problema.

Yo siempre digo lo mismo. Si me das un poco de alcohol y me sabes llevar, lo vamos a pasar muy bien. Así que deje la puerta abierta para hacer cualquier cosa. No tiene sentido escribir todo lo que nos dijimos, pero basto para que me diera cuenta de lo mojada que estaba.

Ya era la hora de unos mates. Así que Seba fue a buscar agua mientras yo compraba unos churros.

En eso vuelven Julian con Lucas. Las chicas estaban en el auto. Julian las iba a llevar hasta el otro balneario, pero quería que alguien lo acompañara. Juli no tenía ganas así que había venido a buscar a Seba.

Seba de mala gana acepto, por lo que en la playa me quede sola con Juli mientras los chicos llevaban a las chicas.

Juli me conto que las chicas habían arreglado que después de cenar las fuesen a buscar. Ellas iban a llamar para confirmar la hora, pero probablemente no sería antes de las 24:00hs.

Yo sin darme cuenta le pregunte si no era mejor si se quedaban a dormir, y ahí es cuando Juli me dice, “que estás pensando picarona?, ya sé que estuviste histeriqueando con Seba. Esta noche queres joda?”. La verdad es que me agarro desprevenida. Yo solo lo decía por el hecho de que alguien iba a tener que manejar de noche a buscar a las chicas. Me parecía un cuento chino.

Pero para no cortarlo, después de aclararle por el motivo que lo había preguntado, enseguida le patee la pelota y le dije, “vos sabes que yo siempre quiero joda. Vos prepárala que yo me prendo.”.

Los ojos se le iluminaron. Siempre se le iluminan cuando planificamos algo así. A mi enseguida la idea comenzó a pesarme fuerte en la cabeza. Ya me imaginaba garchando en unas horas con Seba, Lucas y Julian. Siempre me gustó la idea y las veces en que lo hicimos lo pase muy bien.

Nos quedamos tomando unos mates en la playa, y a eso de las 19hs decidimos volver para la casa. Los chicos habían llamado por teléfono y nos avisaron que estaban volviendo. Así que nosotros pasamos por el súper y compramos algunas bebidas y cosas para la noche. Quedamos en que esa noche cenaríamos pizza o empanadas, así nadie tenía que cocinar y limpiar después.

Una vez en la casa me fui directo a la ducha. LA necesitaba para sacarme la arena de todo el día.

Cuando salgo escucho que Juli hablaba con alguien, señal de que los chicos ya habían llegado.

Yo me encerré en la habitación y me empecé a cambiar. Obviamente primero me puse crema en todo el cuerpo. Sabía que probablemente en unas horas estaría teniendo sexo con tres hombres, así que decidí vestirme acorde. Me puse unas calzas medias psicodélicas que tengo y sé que me quedan muy bien. Arriba una musculosa amarilla pegada al cuerpo, que me resalta muy bien las tetas, y obviamente sin corpiño. Dude en un momento ponerme o no el corpiño, ya que se me transparentaban bastante los pezones, pero sabía que justamente era los iba a volver locos. De todos modos cuando salí de la habitación me había puesto un sweater porque algo fresco estaba.

Al salir de la habitación veo que los chicos habían armado una nueva picada y estaban tomando unos fernets. Yo no soy muy amante del fernet y lo saben, por lo que ya me habían preparado un Gin tonic, mi bebida preferida. Eso era señal de que me querían poner a tono rápido…

Mientras comíamos la picada y tomábamos nuestras bebidas, uno a uno se fueron a bañar, hasta que los tres estaban de nuevo conmigo en el living. Habremos estado tomando y comiendo durante una hora hasta que Juli le pide a Lucas que lo acompañe a comprar las pizzas. Era obvio que, planeado o no, me querían dejar sola con Seba.

Ni bien cerraron la puerta Seba se me acerco con la excusa de prepararme otro gin tonic. Para mi seria el tercero y ya estaba lo suficientemente desinhibida.

Se me acerco y agarrándome por la cintura me dio un beso. El beso denotaba la pasión y la calentura que teníamos ambos. Estuvimos besándonos un ratito hasta que nos fuimos para el sillón. Ahí volvimos a besarnos y me saca de un solo movimiento el sweater que llevaba puesto. Mis tetas quedaron solo contenidas por la musculosa, pero el frio y la excitación hacia que mis pezones se marcaran como nunca. Seba noto esto y empezó a pellizcármelos mientras los manoseaba intensamente.

Yo no dude y empecé a tocarle su pija por sobre el short que tenía puesto. Se lo notaba duro y quería comerlo. Le indique que se acomodara contra uno de los apoya brazos y arrodillándome en el piso comencé a bajarle el short. Enseguida quedo su pene delante de mi cara y mientras lo miraba a los ojos empecé a masturbarlo. “esto es lo que querías desde ayer?”. Y mientras lo miraba comencé a chuparle la cabeza suavemente. Lo hice durante varios minutos de esa manera, mirándolo a los ojos y solo chupando la cabeza. Con mis manos masajeaba sus testículos. Tenía el control absoluto de la situación. Sabía que si quería lo podía hacer acabar en ese preciso instante.

Seba aprovecho y me saco la musculosa, dejando mis tetas libres. Agarrándome de las axilas me levanto y me acostó en el sillón. Él se tiro sobre mí y comenzó a chupármelas frenéticamente. Podía sentir su pene hundiéndose en mi entrepierna. Mientras chupaba mis tetas hacía lo propio con mi cuello. Yo ya quería sentirlo dentro mío, por lo que se lo hice saber. “métemela”.

Sin decir nada Seba se paró y termino de sacarse el short, aún tenía la remera puesta. Yo me arrodille en el sillón dándole la espalda. Seba me bajo la calza junto con la tanga, dejando mi vagina a la vista. No paso un segundo que ya estaba chupándomela con ganas. Yo trataba de abrir las piernas, pero la calza no me lo permitía. Mientras me la chupaba Seba jugaba con sus dedos, tanto en mi vagina como en mi ano. Yo gemía de placer. No sé cuánto tiempo estuvimos así, pero en un momento siento que se para de nuevo y enseguida comienza a penetrarme. No costo nada. En fracción de segundo la tenía toda dentro de mí. Yo arqueaba mi espalda para sentirla más adentro. Y con una de mis manos lo tomaba por la cola como no dejándolo salir. Sabía que un par de minutos y estaría acabando. ME decidí a acabar, la calentura que tenía lo ameritaba.

Los gemidos de los dos no se podían ocultar. Se sentía la calentura acumulada de dos días.

En eso un escalofrío recorrió mi cuerpo. Era señal de que estaba empezando a acabar. Grite como pude y Seba me quiso tapar la boca pero le mordí un dedo.

En eso me doy cuenta de que Seba quiere salir de adentro mío, era evidente de que estaba por acabar. Me la saca mientras yo sigo acabando, y siento como su semen empieza a caer en mi espalda. Ni bien terminamos, agarro una servilleta de papel y empiezo a limpiarme. Me subo la calza me pongo la musculosa y enfilo para el baño a terminar de limpiarme.

Cuando salgo del baño lo veo a Seba ya vestido, sentado en el sillón tratando de recuperar el aire. “eso fue intenso”, me dice. Yo le contesto con una sonrisa mientras tomo de nuevo mi gin. Me siento en una silla y él se queda en el sillón. Charlamos unos minutos hasta que llegan los chicos con las pizzas. Ni bien entran, y al vernos, empiezan a reírse. Juli le dice a Seba, “o sos muy lento o sos muy rápido”. Y yo, antes de que Seba pueda responder le digo, “Seba, no le digas nada, que se queden con la intriga”. Mientras nos reíamos empezamos a comer la pizza. Cada tanto preguntaban si había pasado algo y nuestras sonrisas los hacían dudar más. Yo estaba en musculosa, pero era como si no tuviese nada. Se me transparentaba y varios comentarios me hicieron al respecto.

Después de la pizza comimos un poco de helado que había sobrado de la noche anterior, y yo deje de tomar Gin tonic para pasar a la cerveza. Es ahí cuando Juli propone que hagamos un juego. Siempre hacíamos lo mismo. El juego consistía en una especie de strip black Jack. Al principio el que perdía debía elegir entre tomar un vaso de cerveza, o quitarse una prenda de vestir. Después, cuando ya no hubiese más ropa, pasábamos a prendas donde interactuaba alguien con otra persona. Obviamente siempre me tocaba interactuar a mí ya que era la banca, si ganaba, quien ponía la prenda. Y si ganaba alguien que no fuese la banca, el ganador elegía que hacer y quienes debían hacerlo.

Así que arrancamos. Rápidamente me quede desnuda pues no tenía ganas de seguir tomando. Sabía que estaba en mi limite. Los chicos tardaron más en desnudarse, pero todos queríamos lo mismo, así que no tenía mucho sentido demorarlo.

La primera prenda de interacción fue con Seba nuevamente. Consistía en que él tenía que estar sentado en una silla, con las manos detrás de la espalda, y yo de espaldas a él tenía que subir y bajar, o frotarme, durante 1´. Si llegaba a penetrarme sin ayuda de las manos, automáticamente tenía un premio. Estuve bailándole un ratito, apoyándolo y rozándolo. Si bien estaba muy erecto, no logro penetrarme por lo que se quedó sin premio mayor.

De nuevo me toco interactuar. Esta vez la prenda consistía en que me vendaban los ojos, y solo con la mano sin mirar tenía que adivinar que pene estaba tocando. Así que me senté en una silla, me pusieron una remera en los ojos, y un pene a unos centímetros. Solo podía tocar el pene y nada más. Tenía que adivinar. Los conocía a los tres…Pero no, arriesgue diciendo Lucas y era el de Sebastian de nuevo.

Luego repetimos la prenda, pero esta vez tenía que bailarle a Juli. Fue más fácil. No sé si porque ya estaba más excitada o porque con Juli tengo otra conexión, pero enseguida logro penetrarme. La verdad es que cuando llegamos al minuto yo no quería salir. Me podría haber quedado ahí. A lo sumo haberles hecho señas a los chicos para que se acercaran y chupárselas mientras Juli me penetraba. Pero no, querían llevar el clímax al máximo y me cortaron ahí nomás.

La siguiente prenda fue también con los ojos vendados. Esta vez me pondrían los tres penes delante de mi cara. Yo con la boca tendría que adivinar quién era quien. A Juli lo descubrí enseguida. Fue el primero. Y después me confundí entre Seba y Lucas. De todos modos no perdí la oportunidad para darles una buena chupada.

La verdad es que ya estaba bastante excitada y no quería saber más nada con las prendas, pero los chicos parecían divertirse y la verdad es que yo también.

La siguiente prenda fue ya más atrevida todavía. Me tenía que poner en cuatro patas arrodillada en el sillón y con los ojos vendados. De nuevo me penetrarían unos 10´´ cada uno y yo tenía que tratar de adivinar.

El primero fue Sebastian, y lo descubrí enseguida más que nada porque hacia una hora atrás había estado en la misma posición con él.

El segundo fue Juli, y lo reconocí justamente porque es mi novio. El tercero, y por descarte fue Lucas. Cuando Lucas me penetro yo ya estaba que explotaba. Aun con los ojos vendados le dije que ni se le ocurriera sacármela. Repetí lo mismo que había hecho con Seba. Lo agarre por la cola y lo empujaba dentro mío. El aprovechaba y me tocaba las tetas, pellizcándome los pezones con fuerza. En eso siento que alguien se estaba sentando en el respaldo del sillón, y sin saber quién era estire una de mis manos para agarrar esa pija que estaba a centímetros de mi cara. Empecé a chuparla como podía. Estaba incomoda e inestable. De todos modos me las ingenie para poder dar lo mejor de mí. Mientras chupaba con ganas Lucas seguía penetrándome. En eso siento que sale y enseguida entra otra persona. Me doy cuenta de que es Seba. En eso me doy cuenta de que estoy por acabar, y hago fuerza empujando su pene lo más dentro posible. El orgasmo que tengo es increíble. Dura bastante y no disimulo mi placer. Los chicos se ríen y alguien me saca la venda. Sigo chupándosela a Juli, pero las piernas y brazos necesitan descansar. Me muevo como dando la instrucción de cambiar de pose y es ahí cuando Juli me agarra de una mano y me conduce a una de las habitaciones.

Ya en la habitación me acuesto en la cama y es Seba quien vuelve a penetrarme. Yo estoy boca arriba y le hago un gesto a Juli y Lucas para que se acerquen. Se acomodan cerca mío de manera de que pueda chupárselas una ratito a cada uno. No sé cuánto tiempo estuvimos así, pero Seba en eso salió y empezó a derramar su leche sobre mi panza.

En eso Juli me levanta y me pone en 4 patas. Lucas se acostó debajo mío de manera de que yo se la pudiera chupar a él. En eso siento que Juli me empieza a penetrar, y enseguida comienzo a chupársela a Lucas.

Al rato lo veo a Seba acostado al lado de Lucas, y estirando una mano empiezo a masturbarlo de nuevo. Estaba flácida pero aun llena de semen. Me encanta sentir esa sensación en mi mano.

En eso siento que Juli sale de atrás mío, pero yo sigo chupándosela a Lucas. La chupo con ganas y Lucas no para de gemir. Lo está disfrutando y la verdad es que yo también.

No paso mucho hasta que vuelve a acercarse Juli y me doy cuento de que había ido a buscar una crema. No sé qué crema trajo, pero seguro era mi post solar. Vuelve a penetrarme, pero esta vez untando mi culo con crema y jugando con sus dedos. Sabía lo que venía, y lo quería. Desde que hice la primera doble penetración es que siempre lo describo como uno de los momentos más placenteros que me tocaron vivir. La excitación facilito la dilatación, y en pocos minutos Juli estaba introduciendo la cabeza de su pene en mi culo. Yo lo ayude acomodándome a la altura, y no costo mucho. Juli empezó de a poco a aumentar el ritmo hasta lograr que la totalidad de su pija estuviese dentro de mí. Yo gritaba de placer. Ni bien la tuve toda adentro empecé a chupar la pija de Lucas con más ganas que antes. En ningún momento deje de masajear la de Seba, que seguía todavía dormida.

En eso lo miro a Lucas y levantándome un poco le indico que se acomode debajo de mí. Entendió lo que tenía que hacer y ni bien estuvo en posición empezó a penetrarme. Juli se había quedado quieto dándole el lugar para que Lucas pudiese entrar. Ni bien estuvieron los dos plenamente adentro mío, un escalofrió volvió a recorrer mi cuerpo. Ni siquiera habían comenzado a moverse y yo ya estaba acabando de nuevo. Mientras yo acababa ellos comenzaron a moverse. Al principio torpemente y con dificultad, pero cuando encontraron el tiempo y sincronizaron, el placer fue intenso. Esto pareció excitar un poco a Seba, que de a poco empezaba a tener una erección de nuevo.

Yo no podía más. Gritaba de placer. Juli me penetraba fuertemente y podía sentir como se rozaban internamente por la fina pared que separa mi ano de mi vagina.

No tarde mucho en volver a acabar, y junto conmigo Julian. Juli dejo la gran mayoría de su semen dentro de mí y pude sentir como chorreaba el resto por mi muslo.

En eso Lucas sale de adentro mío, y yo creo que esta por acabar. La realidad es que sale, y moviéndome de manera que yo quedo acostada boca abajo, él se acuesta arriba mío. Enseguida ocupa el lugar de Julian, y empieza a penetrarme analmente. Yo me siento atrapada y pero como puedo empujo para sentirla más adentro mío.

No duro mucho Lucas, y enseguida siento que sale y empieza a acabar sobre mi espalda. No sé si hacía mucho que no descargaba, pero dejo gran cantidad. Hice un comentario al respecto y todos comenzaron a reír.

ME quede tirada en la cama rodeada de los tres. No sé cuánto tiempo paso desde que arrancamos, pero yo me sentía exhausta. Pregunto la hora, y me dicen que eran las 23:30hs. En cualquier momento llamarían las chicas para que las vayan a buscar.

Los chicos fueron a limpiarse y a buscar algo para tomar. Yo me levante y con una toalla que me trajeron me limpie los restos de semen que tenía en la panza, muslos y espalda. Me quede tirada en la cama boca arriba desnuda mientras conversábamos los tres.

Los chicos empezaron a hablar para ver quien iría a buscar a Romina y Bárbara. Quedaron en que lo mejor sería que fuesen dos y como eran las novias de ellos, Juli se quedara. De todos modos Juli se ofreció a acompañar a quien fuese y sortear quien se quedaba.

En el sorteo gano Seba, así que Lucas y Juli se empezaron a cambiar para ir a buscar a las chicas en cuanto llamaran. Por suerte no tardaron mucho en llamar, y a las 00:00hs los chicos estaban saliendo para allá.

Me quede tirada en la cama charlando con Seba. Hablamos de cualquier cosa y no importaba que ambos estuviésemos desnudos. En un rato me comento que estaba podrido de su vida sexual, que lo envidiaba a Julian por la vida que llevábamos y que le encantaría que Romi fuese como yo en ese sentido. Me pidió consejos pero no sabía que decirle. Para mi Romina es muy cerrada sexualmente, al menos eso es la impresión que me dio las veces que conversamos.

Nos quedamos así un rato, hasta que me levante y me fui a cambiar. Sabía que por lo menos teníamos una hora hasta que volvieran, pero no quería arriesgar nada.

ME limpie bien en el baño, me vestí, y salí del baño enfilando para el living.

Seba ya se había vestido y estaba limpiando y ordenando un poco. Lo ayude mientras tomaba un poco de gaseosa. Me sentía mareada pero por suerte no mucho.

Seba me recrimino que había sido el único que no había tenido el “placer” de habérmelo hecho por la cola. Obvio que lo apure diciéndole que él había sido el único que había acabado dos veces, así que no tenía por qué quejarse.

Cuando terminamos de ordenar le dije que me iba a la terraza a tomar un poco de aire.

Una vez en la terraza me percaté de que había subido sin abrigo y estaba bastante fresco. Prendí un cigarrillo y me apoye en la baranda a mirar la calle. Había poco movimiento ya que es una calle tranquila, y se escuchaba el ruido de grillos y otros insectos.

Seba subió al rato. Traía dos cervezas. Yo agradecí pero no acepte. Así que muy caballerosamente bajo y subió con un vaso de gaseosa. Me lo recrimino y me pidió un premio por eso. Lo estaba llevando para el doble sentido, y yo ya no me sentía tan excitada como antes para seguirle el juego. De todos modos no quise ser mala onda y se lo seguí. “y que pensas que te mereces al respecto?”, le pregunte. “Y, me gustaría poder sacarme las ganas de esa cola”, me respondió.

Me acerque y le dije que a lo sumo se había ganado un beso. Que lo tomara o lo dejara, y sin dudarlo lo acepto. Jajajaja. Me arrodille para darle un beso en la boca, que era lo que él esperaba, pero seguí y le di un beso en su pene por arriba del pantalón. “sos una hija de puta, no me hagas eso. Sabes cómo me tenes?”, me dijo. Sin decirle nada me arrodille, y el entendió que se tenía que bajar el short. En pocos segundos estaba chupándosela a Seba en la terraza. El sentado en una de las sillas y yo arrodillada en el piso. No sé si fue mucho o poco tiempo. Pero hice lo mejor de mí para que acabara rápido. Cuando sentí que estaba por acabar succione con más fuerza tragando todo el semen que largaba. Por suerte era poco, ya que no me gusta mucho tragarlo. Seba estaba exhausto, y a mí me dolían las rodillas.

Me levante y me senté en una de las sillas, tomando un poco de aire. Tome lo que me quedaba de gaseosa para sacarme ese gusto que tenía en la garganta y dientes.

Me quede un ratito hasta que me despedí de Seba y me fui para el baño. Me lave los dientes, me peine un poco, y me tire en el sillón a mirar la TV.

Al rato llegaron los chicos. Seba todavía estaba arriba. Las chicas me saludaron y enseguida se sentaron a tomar algo y conversar conmigo. Los chicos se fueron para arriba a charlar con Seba.

Mientras conversaba con las chicas me preguntaba que estarían hablando ellos arriba. Seba les estaría contando como me había cogido cuando fueron a comprar la pizza?, o de la chupada que le había dado hacia un ratito?

Por otro lado miraba a las chicas y me imaginaba por dentro que harían o pensarían si se enteraban de que me acostaba con sus novios en cuanta ocasión u oportunidad se nos presentaba?.

Me sentía realmente puta y me gustaba. Es parte del morbo y creo que además parte del placer que me da vivir mi vida sexual de manera tan especial.

Al otro día nos fuimos a la playa como si nada. Y el tema ni se tocó.

A la tardecita emprendimos el regreso a Buenos Aires y en el auto, mientras le cebaba unos mates de Juli, le conté todo lo que había pasado cuando él no estaba y conversamos sobre la intensa noche que habíamos tenido. Como siempre, cuando llegamos a casa, aun sin haber desarmado los bolsos, nos fuimos directo a la cama.


autor: desconocido