Hola a todos. Este es mi relato de cómo engañe a mi madre para que me seduciera.

Todo comenzó hace unas semanas, notaba a mi mamá un poco rara. Se me vino a la cabeza lo que le había dicho a mi padre hacia unos días sobré que el casi nunca estuviera en casa. Mi padre trabajaba como periodista algo que conllevaba a que tuviera que viajar mucho y por lo cual habían periodos de hasta varias semanas donde estaba ausente del hogar. Yo sabía a que mi madre aquello no le gustaba y que la relación entre ella y mi padre se había deteriorado mucho por esto. Mi madre se llama Paula y tiene 38 años, mide unos 1'60, tiene pelo largo, negro. Un muy buen cuerpo con un bonito culo y unas tetas medio grandes.

Un día al llegar a casa del colegio, vi el teléfono celular de mi mamá en la cocina. Pensé que seguramente tenía prisa cuando iba para el trabajo y que se le había olvidado. Yo había llegado con mucha hambre después de un largo día en el colegio así que prepare un sandwich y me senté a comérmelo, cuando está haciéndolo vi que la pantalla del celular se ilumino. Cogí el teléfono pensando que era algún mensaje de texto enviado por mi padre, que estaba trabajando en un reportaje fuera de la ciudad. Para mi sorpresa vi una notificación de una de estas aplicaciones que se utiliza para conocer gente. Entre a esta aplicación y descubrí que esta aplicación era más directa ósea que era para personas que solamente estaban en busca de sexo.
Encontré una conversación que mi madre había tenido con otro usuario, en esta conversación mi madre le contaba al hombre que se sentía muy sola y que en su vida no había un hombre que la complaciera sexualmente. El hombre le había escrito que se quería encontrar con ella, pero que por el momento no era posible ya que el igual a mi madre estaba casado y tenía hijos. En esta conversación encontré unas fotos muy comprometidas de mi madre mostrando sus tetas y unos mensajes que de no haber sido por que estaban en el celular de ella nunca hubiera creído que habían sido escritos por ella.

Estaba muy sorprendió, sabía que la relación de mis padres no era la mejor pero no tenía idea de que mi mamá se sintiera tan insatisfecha como para estar buscando una pareja sexual. Aún así lo que mas me sorprendió fue lo que me sucedió a mi, las fotos, muy calientes hicieron que me pajeara como loco y despertaron unas ganas increíbles de querer coger a mi propia madre.
Aunque desde que era un adolescente mis amigos siempre me decían que mi madre tenía un cuerpazo y a mi también me pareciera así, nunca había en realidad pensado en querer cogérmela, mis 18 años y no tener una novia seguramente influyo en mi nuevo pensar. Lo que sabía era que tenía hacer todo lo posible para por lo menos obtener más fotos de ella. Ese día estuve muy conmocionado. Mi madre llego de trabajar por la noche y hablamos un poco sobre el colegio y el trabajo. Después de un rato le dije que tenía que madrugar al otro día así que me iba a acostar. Que duermas bien, Daniel y pregunto por su teléfono. Enseguida se me vinieron a la cabeza sus foticos calientes, le dije rápidamente que el celular lo había visto en la cocina, ella me agradeció y yo me fui a mi cuarto.

Pensando en las dichosas fotos y en cómo conseguir más se me vino una idea a la mente. Cogí el teléfono, descargue la aplicación y después de crear un perfil falso con la foto de un hombre que había encontrado en Facebook, estaba viendo perfiles de hombres y mujeres en busca de sexo, recordaba que el nombre de usuario de mi madre era algo con "pau", después de unos minutos de búsqueda la encontré, le envíe un mensaje diciendo: Hola, como te encuentras. Después de unos segundos ella respondió: Muy bien, guapo y tu?. Continúe la conversación y después de unos minutos conseguí que me enviara una foto en su ropa interior. Yo no lo podía creer, continúe con la conversación le pedí más fotos pero ella dijo que lo haría a cambio de fotos mías, busque por internet y no fue muy complicado encontrar fotos de hombres semi desnudos que se parecieran al hombre de la foto de perfil, se las envíe y a ella le debieron gustar porque enseguida me envió más fotos. Mis favoritas las de su culo en una tanga blanca de lenceria que yo ni en mis sueños podía imaginar que mi mamá tenía. Saber que mi mamá a unos metros de mi cuarto estaba mojadita tocándose me ponía a mil y me producía ganas de ir a su cuarto y lamer toda su conchita. Continuamos nuestra conversación caliente y después de que ella me escribiera que quería fotos de mi verga cuando me corría, me arriesgue a enviarle fotos de mi propia verga, eso si primero me asegure de que ningún objeto de mi cuarto se reconociera en la foto. Su respuesta fue una foto de su conchita mojada y un mensaje que decía lo siguiente “Mira como me pusiste, quisiera todo esa leché en mi boca y mis tetas". Al yo ya haber calmado mis necesidades y al parecer las de mi mamá también decidí que era suficiente y le escribí que había sido un gusto chatear con ella pero que tenía que dormir, ella pregunto: Mañana me das más, papi, a lo cual respondí: Por supuesto, mami.

Al otro día no vi a mamá por la mañana. Cuando desperté ya se había ido al trabajo. Aquel día tenía un examen importante así que no tuve ni tiempo para pensar en lo que había pasado la noche anterior. Llegue del colegio exhausto y me fui a mi cuarto a descansar y aunque no era mi intención caí como una piedra dormido. Desperté y eran las 9 de la noche, me levanté, vi que la puerta del cuarto de mamá estaba abierta y el tele prendido, entre y la vi acostada mirando la tele, estaba acostada encima de la cobija en solo ropa interior y parecía tener una tangita como la de ayer pero de color fucsia. En lo único que podía pensar al verla ahí en su cama, era en todas esas fotos que ella se había tomado en ese mismo lugar la noche pasada. Mi verga pareció cobrar vida propia. Pero por suerte mi madre no se dio de cuenta de mi seguramente rara actitud. Me saludo, hablamos sobre el examen y dijo que me había preparado comida y que estaba en la cocina, también me pidio que cerrara la puerta porque estaba muy cansada y que iba a dormirse muy pronto. Yo le dije que sí y sonreí pícaramente, sabiendo que no iba dormir sino a tocárse como una putita viendo fotos de mi verga. Fui a la cocina y comí, me apure por si acaso era verdad lo de que iba a dormir. Me acosté y cogí el teléfono entre en la aplicación y allí estaba ella conectada, esperando. Le escribí e inmediatamente respondió, me envió un par de fotos pero para mi sorpresa me escribió que no quería ningunas mías a cambio. Quería otra cosa, que nos encontráramos. Yo le dije que eso era imposible ya que supuestamente yo vivía en una ciudad lejana y no podía salir y dejar tirada a mi supuesta familia. Le pregunte que porque una mujer tan bella estaba tan desesperada, que como era posible que no hubiera un hombre en su casa que la satisficiera, ella contó entonces lo de su esposo ósea mi padre, y escribió que el único hombre que había en casa era su hijo ósea yo.

En ese momento vi mi oportunidad y pensé que sí el plan que tenía en mente no funcionaba por lo menos podía seguir intercambiando fotos con ella. Le escribí: pues hay lo tienes, tu hijo, esa es la solución. Ella respondió que no entendía. Le pregunte si sabía lo que era el incesto. Ella respondió que por supuesto y enseguida escribió: creo que ya entiendo a lo que te refieres. Continuamos la conversación y aunque al principio a ella le parecía una idea descabellada le comenzó a gustar más cuando le envíe un relato incestuoso entre madre e hijo. Al final me escribió que la idea la había calentado mucho pero que no creía que eso fuera a pasar entre ella y su hijo ya que ella no creía que su hijo (yo) la viera atractiva sexualmente. Yo seguí intentando convencerla, le conté que las fantasías incestuosas eran muy normales en jóvenes y que ademas con el cuerpo que ella tenía era imposible que su hijo se resistiera, le describí como intentar calentar y ver si su hijo la deseaba, esto consistía en que andará como una puta por la casa, en tangas y otra ropa interior sexy pero le escribí que lo más importante no era solo que se vistiera como una puta sino que actuara como una que intentará calentar a su hijo y que lo pusiera en situaciones incómodas para ver como su hijo (yo) reaccionaba, a ella parecía que le calentaba mucho la idea pero no parecía del todo convencida . Le escribí que lo pensara. Después de una media hora me escribió, que lo haría ya que al fin y al cabo no tenía nada que perder. "Pues sí no funciona tendré que volver a mis masturbaciones solitarias y si sí pues disfrutare mucho, comenzare mañana mismo". Yo no lo podía creer, había convencido a mi madre de que me seduciera. No podía dormir sabiendo lo que me esperaba al día siguiente, lo mejor de todo: mi padre no iba a llegar a casa hasta el lunes así que teníamos el fin de semana para nosotros sólitos.

Me desperté alrededor de las 10 de la mañana, me levanté y me fui a la cocina a prepararme el desayuno ya que mi madre no parecía haberse levantado todavía, estaba pensando eso cuando oí el sonido de la puerta de su cuarto abriéndose, ella entro en la cocina todavía con su conjunto de lencería fucsia puesta, me sorprendió un poco cuando se me acerco y me dio un fuerte abrazó al mismo tiempo que me preguntaba si había dormido bien. Podía sentir sus tetas contra mi pecho, yo sabiendo lo que ella estaba haciendo, aproveché y le puse una mano en su culo y lo acaricie ella dio un pequeño salto de la sorpresa, me dejo de abrazar y me sonrió, dijo que ella se ocupaba del desayuno. Me senté y seguía su culo en esa tanga mini que se le metía entre las dos nalgas y las dejaba totalmente descubiertas por toda la cocina mientras ella hacía el desayuno. Note como mi madre se doblaba hacía adelante, como queriéndome mostrar su rico culo, pensé que me estaba imaginando cosas por la calentura pero fue entonces cuando me di cuenta que mi mamá giraba su cabeza constantemente para ver si yo miraba su culo, mi madre me estaba calentando a propósito. Decidí entonces darle un poco de su propia medicina y cuando se puso a licuar el jugo, me levante de la silla me dirigí hacía donde ella estaba, el ruido de la licuadora, hizo que ella no me escuchara, me pare detrás de ella la cogí con la mano izquierda de la cintura y pegué mi cuerpo a su culo lo mas posible para que sintiera mi pene, para excusar esto abrí un cajón que estaba encima de nosotros con la mano que derecha para tomar un vaso. Mi mamá apago la licuadora yo saqué el vaso y antes de quitar mi mano izquierda de su cuerpo baje la mano rápidamente hasta su nalga izquierda, la acaricié y le dí un leve pellizco que hizo que mi mamá hiciera un pequeño gemido de placer. El resto del desayuno transcurrió normal pero la cara de calentura de mi madre era muy notable.

Después del desayuno me puse a ver la tele y no me di cuenta que mi madre se fue a bañar y se vistió para salir. Fue cuando me dijo que iba de compras que me percate de que ya habían pasado varias horas desde el desayuno. El resto del día fue bastante aburrido, hasta que mi madre volvió a casa por la noche con varias bolsas de compras. Yo había preparado la cena y comimos juntos, al terminar dijo que había hecho algunas compras y que me las quería mostrar, dijo: En un rato te llamo para que me digas si te gustan. Yo me fui a mi cuarto a escuchar música. Oí la voz de mamá desde su cuarto, fui allí y me encontré a mi mamá en una bata de dormir morada hecha en seda. Le dije: que bien, compraste una nueva bata de dormir. Ella me sonrío y sin decir nada, abrió su bata y se la quito. Te gusta, me pregunto. Muchísimo respondí, me explico que lo que tenía puesto se llamaba “Babydoll”, algo que es una especie de camisón en materiales muy delgados que hacen que todo se transparente, el que mi mamá tenía puesto era negro muy corto pero a pesar de ser negro dejaba ver claramente su cuerpo y la tanga que tenia puesta, que ademas la pude ver con mas claridad cuando mamá se dio vuelta, lo que mas me gustaba era poder ver sus grandes tetas y sus pezones que se marcaban en la prenda. Dijo que tenía más, me dijo que me diera la vuelta mientras se cambiaba, se estaba poniendo un conjunto de lencería que consistía de una tanga de hilo negra y un sostén, me dijo que necesitaba ayuda con el sostén, yo me di la vuelta y me acerque a ella, cuando comencé a intentar abrochar su sostén ella arqueo su espalda y pego su culo a mi verga, que estaba por explotar, cuando había abrochado el sostén se dio la vuelta y me pregunto que que tal y le dije que también muy bien, me dijo que eso era todo. Entre en mi cuarto y vi que acababa de recibir un mensaje “pau76” en la aplicación. El mensaje decía que su hijo(yo) estaba supercaliente y que ella también. Que que quería la leche de su hijo. Yo le escribí que que bien, que estaba seguro de que su hijo no se iba a resistir. Me dijo que necesitaba mi ayuda para continuar, no sabía que hacer para calentar a su hijo tanto que el se la cogiera. Estuve pensando un rato ya que no estaba seguro de como quería que todo fuera. Me decidí por un masaje, le escribí ponte una de tus tangitas y dile que te de un masaje. Solo eso, me pregunto. No creo que el muchacho sea tonto respondí, el entenderá lo que quieres. agradeció por mi consejo y dijo que tenía muchas ganas de sentir la dura verga de su hijo dentro de ella. Yo le respondí seguramente el también tiene muchas ganas de metertela toda.
Esa noche decidí no pajearme para guardárselo todo a mamá.

Era domingo y me desperté por unos ruidos en la cocina. Me levanté, mi madre preparaba el desayuno. Comimos y vi como tocaba su espalda como con dolor, le pregunte si estaba bien y recordé la conversación de la noche anterior. Ella me respondió que le dolía la espalda, tal vez necesito un masaje, podrías darme un masaje Daniel. Por supuesto, tu dime cuando y yo te ayudo ella dijo que en un rato me avisaba.

Mi madre entro en mi cuarto tenía puesta su bata de seda, me pregunto si estaba listo. Yo le dije que si, y le pregunte que donde lo haríamos, ella respondió que el sofá del living era bastante ancho y largo así que estaríamos allá. Vi que mi madre ya lo tenía todo preparado, en la mesita de centro había puesto una botellita de aceite de masajes y una pequeña almohada. Empecemos dije. Delante mío, casi como mostrándome se quitó mamá su bata, y dejo sus tetas al aire libre. Te gustan pregunto y yo sin ni siquiera pensar respondí, me encantan. Mamá sonrió y me dijo que me quitara la camiseta y el pantalón, yo sabía que si lo hacía y me quedaba en solo calzoncillos y mi erección seria muy evidente, así que le pregunte que para que, ella me dijo pues por que vas a estar mas cómodo, ademas si yo voy a estar con solo esto (se dio vuelta para mostrarme la pequeña tanga que tenía puesta) lo mas justo es que tu estés en calzoncillos. Me quité la ropa, mientras ella se acostó boca abajo en el sofá. Me miraba mientras acaba de quitarme la ropa y cuando vio mi erección sonrió, no te olvides del aceite dijo ella. Yo me puse encima de su culito con una rodilla a cada lado de su erpo de forma que su culo quedo encima de mi pene. Comienza, que soy toda tuya dijo mamá. Comencé a masajear su espalda suavemente, ella me daba instrucciones de donde quería ser masajeada, después de un rato comenzó a gemir levemente y me ordeno dejar la espalda y continuar con sus piernas. Yo agarre la botella de aceite y eche bastante de este en sus nalgas, primero masaje las dos piernas enteras pero después de un rato me centre en su culo, comencé a masajearla más y más por los bordes de la tanga, a ella le encantaba, por que gemia como una puta cada vez que pasaba mis dedos cerca de su conchita. Comencé a tocar su conchita por encima de la tanga ella gemía cada vez más, y me decía: no pares, que me encanta, yo con la calentura que tenía ya quería bajarle la tanga y clavársela toda, fue entonces cuando me dijo que era hora de que la masjeara por el otro lado.

Mi madre se dio la vuelta, yo me puse encima de ella y fue cuando me dijo que mejor me quitara los calzoncillos ya que mi pene no parecía estar muy cómodo, fue ahí cuando me di cuenta que una buena parte de mi pene estaba fuera del calzoncillo. Yo me levante e hice lo que ella dijo, cuando me volví a poner encima de ella me di cuenta de dos cosas, una que mi mamá no paraba de mirar mi dura verga que apuntaba hacia su cara y segundo que tenía las tetas de mi mamá a solo unos 30 cm de mi pene, aquella imagen y las ganas de meterla en su boca que estaba medioabierta me hicieron poner aún mas duro, puse aceite en mis manos ella cerro sus ojos y masajeé sus tetas, después de unos minutos abrió sus ojos y me preguntó: que vamos a hacer con eso. Con que, respondí yo. Ella respondió: con esto, al mismo tiempo que agarro mi verga, yo sin dejar de masajear sus tetas le dije: que propones, que tal si te doy yo un masaje, no estaría mal respondí. Mi madre me pidió que me acercara más, me acerque y ahora mi pene estaba justo encima de sus tetas, mi madre que no me había soltado la verga la llevó hacia sus tetas, comenzó a frotar el glande de mi pene con sus pezones para un momento después poner mi pene entre sus tetas y comenzar a “masajearlo” con ellas, me comencé a mover hacia delante y hacia atrás y la velocidad fue subiendo rápidamente. No podía creer que tuviera mi pene entre las tetas de mi mamá. Unos cuantos minutos después, mi mamá dijo que sus tetas y mi verga estaban un poco secas así que saco mi pene del medio de sus tetas y volvió a frotar el glande de mi pene con sus pezones unas veces (al parecer eso le excitaba mucho) para después meterlo en su boca y comenzar a chupármelo, mi madre parecía ser muy experimentada en mamar, yo estaba muy excitado y cogí a mi madre de la cabeza y la obligue a metersela entera en la boca, sostuve su cabeza así y ella movía su lengua por toda mi verga hasta que agarro mi pierna y yo la solté, muy agitada me dijo que le encantaba mi pene y me dijo con voz de putita: Sera que le puedes hacer un favor a mami, sera que le puedes dar un masaje de lengua a la conchita de mami y tranquilo no tienes que utilizar aceite por que ya esta bien mojadita. La forma en que me hablaba me calentaba mucho y ella lo sabía, así que decidí jugar un poco con ella. No le respondí nada y comencé a chupar sus tetas, jugaba con sus pezones y ella gemía más y más. Dejé de lamer sus tetas y comencé a bajar con mi lengua pegada a su cuerpo hasta llegar a su tanga. Alce su cola y quite la tanga como pude, mi madre dio un suspiro como de alivio. Tenía mi cabeza entre sus piernas, su conchita muy bien depilada y húmeda se veía increíble. Le di un lametazo a toda su concha al que ella reacciono con casi un grito diciendo: Ay siii hijo. Esa fue la señal para mi de que tenia a mi madre como la quería, entregada totalmente. En vez de seguir lamiendo su conchita, comencé a lamer los alrededores de su sexo, esto lo realicé varios minutos, después continué con besitos que se acercaban más y más a su concha, de repente volví a darle un lametazo a toda su conchita y esta vez la respuesta por parte de mi madre fue un fuerte gemido, al tiempo que retorcía todo su cuerpo y me rogaba: por favor hijo, comeme la concha. Decidí que ya era suficiente y comencé a lamerla, primero sus labios vaginales para después irme centrando hasta encontrar su clitoris, una vez allí subi el ritmo de los lenguetasos, así mismo los gemidos de mi mamá eran mas fuertes y su respiración era muy agitada, su orgasmo se acercaba. Cómeme todita porfa no pares, Daniel, suplicaba mi mamá. 30 segundos después mi mamá gritaba: aaaah, que rico, y sostenía mi cabeza entre sus piernas. Yo encantado lamiendo todos los jugos que salían de su vagina.

Mi madre soltó mi cabeza y respiraba muy agitada, yo no le dí tiempo para pensar cuando ya estaba pasandole mi miembro por sus labios vaginales, comencé a introducirlo lentamente en su conchita que a pesar de estar empapada se sentía muy apretada, continué metiendolo poco a poco hasta que estuviera todo dentro, la sensación era increíble la conchita de mamá estaba muy caliente y húmeda, comencé a moverme hacía delante y hacía atrás fui subiendo el ritmo hasta encontrar el apropiado, mi madre quería mas y se tocaba el clitoris al mismo tiempo, estuvimos así hasta que la agarre de su espalda y la levanté, quedo sentada delante mio y yo arrodillado entre sus piernas con mi verga dentro de ella. Mi madre me miro a los ojos y me beso fue bastante apasionado, ella al mismo acariciaba y mi espalda y yo jugaba con uno de sus pechos, deje de besarla y la agarre de nuevo de su espalda para que retomara su posición en la que estaba, acostada en el sofá con las piernas dobladas y yo en el medio metiéndosela, pero ella me tomo con su mano derecha del cuello, pensé que volvería a besar pero se acercó a mi oído y me susurro: sabes, mami lleva mas de un año sin que una verga le de un orgasmo, y no te pidó mucho por que se que eres un poco inexperto pero a mami le encantaría. Me estaba intentando retar y lo consiguió, la cogí de su culo y la levante del sofá para enseguida yo sentarme en el mismo recostando mi espalda en el espaldar con ella encima mio y mi pene dentro de ella, bombeaba su conchita con mucha velocidad, ella parecía sorprendida, yo con mi mano izquierda jugaba con su teta derecha, lamía su teta izquierda y acariciaba y de vez en cuando daba palmadas a su nalga izquierda con mi mano derecha, después de solo unos dos minutos mi mamá estaba gimiendo fuertemente de nuevo. La bese y ella me tomo de la cabeza, deje de besarla, ella se abrazó a mi cuerpo y le susurre a su oido descaradamente: una verga le va dar un orgasmo a la mamá putita, aumente la velocidad con la que le daba a su conchita aún más y alejé su cuerpo un poco para poder chupar sus tetas, mi mamá comenzó a gritar, su segundo orgasmo se acercaba y el mio también. No quería acabar aún pero cuando mi madre entre sus gritos y gemidos me dijo: quiero que llenes a mami con tu leche no pude aguantar más y los chorros de semen comenzaron a inundar la vagina de mi madre, el semen también sirvió como detonador para el orgasmo de ella, que clavo sus uñas en mi espalda y pego su cuerpo al mio lo más posible y gritaba: me encanta tu lechita caliente en mi concha. Nos quedamos así unos cuantos minutos hasta calmarnos. Mi madre me susurro al oído: gracias de verdad, hijo, se levanto y se fue al baño. A mi me costo unos minutos recomponerme de todo lo vivido y aún que me costaba entender lo que había hecho me sentía feliz de haber podido complacer a mi madre.