¡Llegaron las vacaciones ¡mi mujer feliz de poder mandar los niños a la Colonia y el hijo pequeño con amigos.

Durante seis meses estuvimos pensando donde ir y al final nos decidimos por Colombia, una tierra hermosa, 15 días todo ya pagado, caribe colombiano y principales ciudades.

La Agencia de Viajes se ocupa de reservas y transporte, nos aseguraron seguridad y seriedad.

Viajamos al país del café y nos unimos a un grupo variopinto de turistas, lástima que éramos los únicos que hablabámos castellano, los démas eran ingleses, suizos y Japoneses, siempre aunque no entendía respondían con una sonrisa.

Conocimos, Medellín, Calí, Barranquilla(esto fue lo que más me gustó),Barcelona y el caribe, nuestro guía nos ofreció una salida fuera del paquete, era barato, decía ser un lugar único y seguro pero había que ir en Bus.

Nos dijeron que los caminos eran malos así que fuimos con indumentaria apropiada para el monte.
Del grupo éramos de los más jóvenes.

Destino Cucutá, Norte de Santander, llegamos sin contratiempos, una ciudad muy hermosa enclavada entre serranías y abundante vegetación tropical, parte de una importante etapa de la historia de Colombia.
Pasamos el día y la noche, al otro día nos volvemos temprano.

Despues de haber transitado 30 minutos el Bus se detiene, estabamos detenidos al borde de un barranco y unos tipos vestidos de caqui armados con fusiles de asalto Ak 47 y Ak101, que llevaban boina con unos distintivos rojos y negros, abordaron y nos hicieron detener.

Pidieron documentos y pasaportes, separaron a locales de extranjeros y luego se dirigieron a nosotros los turistas.

-“Somos el ELDP (ficticio), Ejército de Liberación Democrático y Popular, son nuestros prisioneros”-dijo un portavoz, luego leyo una proclama sobre las virtudes del socialismo, las virtudes del stalinlismo y el enemigo, el imperialismo de EEUU en America latina, un paskin de prensa redactado muy lejos de ahí.

Un grupo pequeño y desconocido de fanáticos que había aprovechado a hacer su negocio, reclutando inocentes campesinos que nunca habían conocido una ciudad ni tenido una educación formal, eran la carne de cañón, para su revolución particular.

Apareció luego un tipo de aspecto sinestro, un parche en ojo y una cicatriz que le cruzaba toda la cara, vestido igual que los démas pero no llevaba fusil, cargaba pistola y en su boina una estrella dorada, habló.

“Soy el Comandante Comisario José Carnicero, autoridad máxima del ELPP es esta regíón, vosotros son nuestros cautivos hasta que los gobiernos de sus países títeres de los yanquees, paguen rescate”.

Luego se acerca interesado a mi mujer, la rodea la observa, ella no le teme y no le baja la mirada, él se dirije a ella y le pregunta:

-“¿Como te llamas bonita?”- .

-“Está en mi pasaporte, que tú tienes”le responde desafiante y en su idioma.

El da una ojeada a los pasaportes y murmura
-“Humm, te llamas A… y eres de…no tenemos problemas con tú país pero igual vendrás con nosotros”-

Luego grita:
-“! Qué nadie ose tocar un pelo a esta mujer bajo pena de sumaria ejecución ¡”-
Y cuando pensamos que era algo bueno, añade:
-“!Es mía¡”-, la mira y agrega:
-“Tal vez a tí te deje germinar”-.

Una voz entre los guerilleros murmura:
-“Siempre igual”-.

Las cosas no pintaban bien y empeorarían, eran 15 guerrilleros nosotros 10 turistas desarmados, nos dividieron en grupos según el valor del rescate a pedir, un grupo de 4 otro igual y yo con mi esposa.
Por nosotros no pedirían rescate.

Destinaron 5 insurgentes por grupo, Ramón, José, Luis, Javier y Miguelito no escoltaría a nosotros dos por una ruta selvática porque éramos más jóvenes y mejor vestidos que el resto del grupo, los otros cautivos irían por otras rutas hasta unirmos en una parte del camino.

Nuestros custodios erán novatos, dos muy jóvenes apenas superaban los 18 años,otro superaba los 45 y los otros dos cerca de los 30.

Como hablabámos el mismo idioma no tardaron en entablar conversación, nos daban consejos de que comer en la selva, que no tocar y como orientarse, luego hablaron de sus familias lo lejos que estaban y lo pobres que erán.
Les gustaba hablar con mi mujer y más tarde entendería sus motivos.Nos preguntarón si teníamos hijos y a qué nos dedicábamos.

Las caminatas se fueron haciendo eternas, entre el chillido de los pájaros, tucanes, papagayos y el aullido de los monos, nuestra situación era más compleja, mi mujer se entró a desmoronar cuando supo que hay cautivos de años.

Luego pregunté a que se refería su jefe con “germinar”, ellos se miraron, hicieron una pausa, no contestaron y tuve que insistir, entonces agregaron:

-“Primero, amigo sepa que somos seguidores del Padre Torres, no estamos de acuerdo con lo que el(El Comandante) hace…silencio…toma a sus prisioneras mas guapas se las lleva una semana a su cabaña, las viola en reiteradas ocasiones y las devuelve a sus prisiones, pero…si alguna resulta preñada la asesina pues dice, que su semilla no es para “germinar” en cualquiera”- .

-“¿Ha matado alguna?”, pregunto.

-“Muchas”-, me responden.

Pues mi mujer corría riesgos tuvo en mente atarse las trompas, hace un año pero como no era una urgencia lo pospuso.
La mataría o la preñaría luego de artarse de violarla.

Había que escapar al precio que fuera.



Segundo día de caminata, los mosquitos nos acosaban y los ruidos de la selva nos hacía estremecer,tuvimos que parar varias veces, por ruidos o serpientes en el camino los guerrilleros sabían que suerte podíamos correr y les dábamos pena.

Cruzamos un largo puente colgante sobre un río que dijeron que era el Catatumbo.
No había para donde ir todo era selva y más selva.

Mi mujer desesperada les dice que haría lo que fuere por escapar no importa a que precio, tiene hijos que la esperan.

Uno de los guerrilleros se acerca y pregunta admirado por su corage:
-“¿Lo que fuera?, ¿matar?”-, a lo que mi mujer reponde sin dudar.
-“No lo dude, lo que sea inclusive matar”- .

Tercer día, calculo que hemos caminado como 50 km, parece que va a llover y mucho, rapidamente los guerrillero abren un mapa, mirán la región y tomamos un sendero que conduce a un claro, donde hay un villa abandonada por sus pobladores huyendo de la guerrilla.

Encontramos una cabaña grande, con un baño primitivo en su interior, mesas, banquitos, algunos cacharros, con un aljibe al lado. En la selva matamos un tapibara que será la comida de varios días.

Encontramos unos faroles que aún contenían algo de queroseno, así que tuvimos luz toda la noche.
Nos acomodamos lo mejor que podimos y estos hombres repartieron con nosotros las pocas riquezas que contaban, unos trozos de pan y algo de carne.

Mi mujer estaba sucia al igual que todos nosotros así que sacamos agua del aljibe y la calentamos en un fogón, con un plastico opalescente, improvisamos una cortina de baño.

Uno a uno nos fuimos bañando y afeitando si correspondía, me prestaron una barra de jabón la que compartí con mi esposa.

Entró ella a bañarse, unos minutos mas tarde el silencio era total, solo la lluvia se escuchaba porque los cinco hombres estaban hinoptizados mirando la silueta femenina que se traslucía a traves de la improvisada cortina, las manos de mi mujer recorrían suavemente el contorno desde sus muslos hasta su cuello.

Nadie se movió, como verdaderos caballeros nadie oso hacer comentario, correr la cortina o peor violentarla.


Después que nos hubimos limpiado mi mujer entró en crisis rogando por nuestros hijos que haría lo que fuere para que nos liberaran.

Entonces los cinco hombres visiblemente afectados tomarón una decisión y hablaron después de discutir durante 20 minutos.
Se nos acerca el mayor y uno de lo jóvenes.

-“Si los dejamos ir nuestras vidas corren peligro por traidores, si fuera por nosotros dos los dejaríamos ir ahora, pero el resto de mis compañeros si van a morir por usted quieren algo a cambio…”-
Era un atisbo de esperanza.

-“Dígalo, yá”-responde mi mujer con nuevos ánimos.

-“No quiero faltarle el respeto Señora, usted es una mujer muy, muy guapa y los muchachos hace meses que no salen de esta selva y no han estado con una mujer en mucho tiempo, si van a morir, quieren por ultima vez gozar los placeres que brinda una mujer, si acepta serán libres mañana, le juro por mi honor”-, dijo el muchacho, sus ojos reflejaban una mirada sincera.


-“Si ese es el precio por mi libertad, acepto”-respondió ella y la esperanza brilló en sus ojos.


Hablan entre ellos:
-“Uno de nosotros debe quedarse montando guardia”- dice uno.
-“Yo, haré la guardia, no voy a participar, soy casado, pero estoy de acuerdo con liberarlos después”-dijo el mayor del grupo.

Se quedaría al lado de mí, atento y vigilante a cualquier sombra que pudiera venir desde fuera.

Pusieron los siete sobres de dormir casi uno sobre otro a modo de colchón, revisando la cabaña alguien encontró una botella de buen ron, todos bebieron y se la ofrecieron a mi esposa, uno de ellos le dijo:
-“Beba un par de tragos y muerda estas hojas de coca, la ayudarán a pasar mas rápido el momento”, ella aceptó.

Nadie se animaba a dar el primer paso, asi que ella empezó a desabotonarse lentamente la camisa y ellos empujaron también dando patadas al chico más jovén para que se acercara a ella, el chico se acercó, timidamente ayudó a mi mujer a desabrochar el resto de la camisa y el pantalón, ella le beso los labios que sabían a ron, ayudando al chico a quitarse la guerrera, el chico intentó infructuosamente quitarle el brassier, luego se excusó murmurando en voz casi inaudible.

-“Nunca he estado con una mujer”-dijo

-¿Eres virgen? -, preguntó ella asombrada.

-“Sí”-, respondió él.

Ella se saca el brassier enseñando sus grandes pechos, los guerrilleros se excitan, el chico le tira y saca el pantalón, ella hace lo mismo con él, el chico no lleva ropa interior, quedando desnudo, ella toma su pene, lo masajea y lo introduce en su boca, retira el prepucio para atrás y muerde ligeramente el glande, luego mete sus testículos en su boca.

Los otros 3 insurgentes se desnudan y lentamente se acercan.

Uno de ellos se agacha, se acerca a ella mientras arodillada le hace una felación al chico y le baja lento, muy lento el tanga, se lo saca, dejándola enteramente desnuda para deleite de todos,bien blanca con todas esa curvas, luego este le acaricia con mimo las nalgas, lame la nalga izquierda y abre la vulva,mete sus dedos dentro de la concha, ella se moja, un dedo, dos , tres, los cinco dedos en su rajita abierta.

La idea de que ella sea la útima mujer que ellos vean la excita y más aún la idea de desvirgar a un chico, la primera y posiblemente la única y última mujer que este toque, los pezones de mi mujer se ponen duros, el chico los acaricia y muerde.
Ellos están dispuestos a hacer su máxima entrega no por su partido por la revolución, sino por ella.
Como dicen, “Un pelo de concha, tira más de un arado que una junta de bueyes”.

Otro de los hombres se acerco por detrás y le comío la concha, sacandole los primero gemidos, ahora la verga del chico estaba dura, erecta.

Mi esposa lo montó indoduciendo ese pene dentro de ella, luego empezo a mover ritmicamente las caderas, jadeando, tan mojada estaba qu el pene entró hasta su base,luego sudando por el calor y la humedad, llegó el climax,el orgasmo estaba por llegar, intenso,largo no lo pudo contener, clavó las uñas en el chico, gritando:

Un gemido hacia la libertad.
-“Aaaaaaaaaa,sí,sí, sí, ya viene…ahhhhhhhhhhhhhhhhhh”-un gemido en la selva muy intenso,se escucha muchos metros a la redonda, no era una fiera, era el grito de placer de una mujer que hacia semanas que no cogía.
Los monos aullaron en la oscuridad.

Luego el chico, gimió jadeando:
-“!Voy…voy…a….¡”-.
-“No, no dentro no acaba fuera”-, alertó mi mujer, sabiendo que el condón mas cercano estaba a 500 km…pero nadie le escucharía.
-“Ah,Ah,Ahhhhhhhhh, que bien¡Dios¡ fue hermoso”- dijo después que hubo explotado llenando el útero de una mujer con su primer semen, consumando por entero el coito,lo había desvirgado.
Luego le besó los pechos a mi mujer y susurró:
-“!Gracias¡”, mi mujer sintió el semen caliente del virginal chico y rió.
El chico se alejó dejando el lugar a los otros, ella se puso en cuatro y dejo que la penetraran, mientras mamaba la verga de una de ellos, ella sentía un gran miembro masculino que la invadía y unos huevos calientes que pegaban en su culo una y otra vez, ¡paf¡,!paf¡,!paf¡, carne contra carne.

Unas manos poderosas apretaban sus tetas, estaba llegando a una cascada de orgasmos, intensos que la hacían contraerse poner los ojos en blanco y gemir
-“!Ah…Ah…Ah…Ah¡”-,como un cantito como otro bicho más de la selva tropical.

sexo
No dejó que le quitaran la verga de la boca hasta que se hubo tragado toda la leche que manó de ese miembro, espesa blanca, viscosa y dulce, por la dieta rica en mangos, bananas y guayabas que llevaban los que la apareaban.

El hombre que la penetraba se acostó era uno de los de 30 y pidió que ella subiera sobre él, montandolo, mientras cabalgaba sobre el otro de los hombres untaba su verga con la vaselina usada para lus fusiles, apuntaba su glande rojo y erecto a la colita de ella, empujó el ano cedió ella gritó:
-“!Ahhhhgggg, haaaaaayyyyy¡”- ,apretó los dientes y aguantó, era el sacrificio por su libertad, mientras el falo penetraba en su interior, dolor y placer simultaneos, gimió:
-“Ahhhhhhhhh, vamos ¡toda, toda!”- como nunca, una doble penetración simultánea, hasta que una ola de calor húmedo la inundó, por segunda, tercera vez, intestinos,vagina, boca, todo fue bañado,irrigado, llenado.
Mientras ellos se tumban fatigados cansados, el chico desvirgado se acerca a mi mujer la acaricia y la besa, indicandole que quiere hacer el amor una vez más, ella se tumba boca arriba jadeando, el le abre las piernas, ve como el semen de sus compañeros y el de él escapa del coño blanco de ella, no le importa y vuelve a meter su verga dentro de la inseminada vagina, dezplazando esperma en cada envión, ella lo traba con sus piernas y no le deja escapar hasta que en un rugido él le regala un nueva inyeccion de leche.

Un par de ellos, repuestos ya , se masturban sobre ella, que acostada sobre el suelo es literalmente bañada desde el pubis hasta el cuello.
No sintió que la cogían sino que le hacían el amor, fueron tiernos apasionados, no bruscos ni ordinarios jamás la tratarón de puta.

El hombre mayor que estaba de guardia pero mirando tenia una fuerte erección bajo el pantalón caqui, no se aguantó y se masturbó.


Conformes dan por cumplida la prenda agotados se echan a dormir agotando la botella de ron.


Ella entra en el improvisado baño a lavarse, su concha dilatada, sus ovarios invadidos, colonizados y de su labios vulvares abiertos gotean, grandes gotas blancas, dejando un caminito nacarado, hasta el baño, había parado de llover.

Al otro día abandonamos el caserío y nos dirigimos al punto de encuentro, el trato hacia mi esposa es como a una reina si lo piden la llevan a cuestas.
Nos cruzamos con un mensajero con una misiva urgente.
-“Grandes combates con tropa gubernamental, rehenes escaparon liberados, desvíen el camino”-, dice el mensaje.
Internados en la selva, pasan los días, a mi mujer le sienta mál la comida, muchas nauseas y vómitos.
Llevamos escapando del cerco del gobierno más de dos meses el campamento base está peligrosamente cerca.
El vientre de mi mujer está duro y más grande, ella no dice nada, yo lo intuyo.
Si llegamos al campamento base y Carnicero lo descubre matará a sus hombres y a mi mujer.
Retomamos las caminatas eternas.


Pasadas 4 horas no llevan a unas rocas, cada uno de ellos se despide con visible emoción, nos dicen:


-“Esperen 10 minutos y dirijanse hacia el este, siempre con el sol a sus espaldas no vuelvan ni miren hacia atrás pase lo que pase, a 5km encontrarán una carretera”-.

Esperamos diez minutos, reconocemos la voz del “Carnicero” diciendo, -“¿Por donde se fueron?”- y la voz del viejo respondiendo:
-“Al sur Señor, al sur”-.

A toda carrera nos dirijimos al este, en la lejanía escuchamos tres disparos, seguimos hasta dar con una carretera, un camión se detiene y subimos le decimos al chofer que nos saque de ahí, silencio…tras 30 minutos el chofer nos mira ríe y dice:
-“Están ya a salvo, están en Venezuela”-.

Acudimos a nuestra embajada y antes de repatriarnos leemos en un diario venezolano,
-“A 1km de la frontera en territorio de Venezuela, nuestros guardias de frontera encuentran el cuerpo sin vida con tres disparos en la espalda, del célebre Comandante “Carnicero” de las ELPP de Colombia, se cree que fue en un enfrentamiento con tropas de Paramilitares o fuerzas de acción directa”-.
No hubo otras victimas.

De los otros turistas no supimos nada más, ahora el ELPP está en negociaciones de paz con el gobierno de Colombia.
Creemos que nuestros 5 custodios están con vida en alguna parte.

Nosotros hemos vuelto a casa gracias a que se sacrifico y ahora lleva una criatura en su vientre.
FIN