Y así fue. Brandi explicó a su amiga Laura que deseaba enviar a un amigo suyo un video con imagenes calientes, que pudiera gozar de la contemplación de su cuerpo desnudo. Laura conocía los vicios de Brandi y aceptó satisfacer sus deseos. Se conocían desde que eran unas niñas y pese a sus diferencias de gustos, Laura consideraba a Brandi como su mejor amiga.

Carlota ya había salido cuando Laura llamó a la puerta de la casa. Christian se refugió en su dormitorio para dejar camino libre a los deseos de su hermana Brandi.

- Siempre estás pensando en lo mismo, Brandi. Eres incorregible. -

- Ya lo sé, Laura, pero siempre estoy tan cachonda. -

- Resulta curioso nuestra amistad. Somos tan distintas, Brandi. Yo, una mojigata y tú, Brandi, una cachonda empedernida -

- No, Laura, no creo que seas una mojigata. Lo único que pasa que tienes que soltarte y dar rienda suelta a tus deseos íntimos. Justo lo mismo que yo hago, no pienso si hago mal o no. Lo único que importa es si deseas algo tienes que hacerlo. Ya sabes, Laura, me encanta que me follen, sentirme una putita. -

- Yo soy incapaz, Brandi. Reconozco que a veces me gustaría ser más atrevida y no ser tan tímida, pero es que soy incapaz. Te acuerdas de Tommy. Insistió tanto que saliera con él que finalmente le dije que sí. Pues, nuestra relación solo duró unas semanas. Al final se cansó de mi. Al poco tiempo de salir quería follarme, no se conformaba con meterme mano y magrear mi cuerpo. De hecho, la única ocasión que algún chico me ha visto desnuda o que yo haya visto algún chico desnudo fue aquel día que fui con vosotras a la playa, sabes. -

- Si quieres, Laura, te presento algún amigo mio, que sea dulce y cariñoso para que te folle con ternura y respeto. -

- Ay, no sé, Brandi. Me da tanto apuro estar desnuda delante de un chico. Me pongo tan nerviosa pensar que acaricia mi cuerpo, mis partes íntimas, mi coño. -

- Ya sé, Laura. Mira, se me ocurre que nos podemos desnudar las dos, y me pongo a acariciar tu cuerpo con suavidad. Tu piensas que soy un chico y tratas de mostrar naturalidad. -

- No sé, Brandi, ¿ crees que será una buena idea ? -

- Claro que sí, Laura. Somos muy buenas amigas.

Laura, tímida y indecisa, comenzó a desnudarse. Se desabrochó todos los botones de su blusa y finalmente de deshizo de ella. Sus grandes tetas se evidenciaban a traves de sus sostenes. Continuó con sus tejanos, deslizándolos a través de sus esbeltas piernas. Laura exhibía una perfecta silueta, con formas sinuosas y rotundas. A continuación se atrevió a despojarse de sus prendas íntimas y su completa desnudez se convirtió en una hermosa realidad. Brandi, también desnuda, se sentó junto a su amiga en el sofá.

- Sabes, Brandi, yo soy muy consciente que para los chicos estoy buena y que mi cuerpo despierta sus deseos más íntimos. No me puedo quejar, estoy delgada pero también maciza, tengo unas grandes y firmes tetas, y un culo bonito y respingón. Además, creo que soy bastante bonita y atractiva. Sé que los chicos desean mi cuerpo. -

- Claro que sí, Laura. Ambas tenemos la suerte de estar muy buenas y apetecibles. Y los chicos suspiran por hembras como nosotras, rotundas y, sobre todo, con grandes tetas. Yo creo que las chicas como nosotras tenemos que ser generosas y satisfacer los deseos de los chicos. -

- Ay, no sé, Brandi. Para ti es muy fácil decirlo. Eres una chica insaciable y los chicos te han follado multitud de veces. -

- Sabes, Laura, el primer chico que me folló fue mi propio hermano. -

- De veras, Brandi. No puedo creerlo. Te folló tu hermano. -

- Es cierto. Todo ocurrió durante un verano que pasé las vacaciones con él. Fue maravilloso. Gracias a mi hermano nació en mi un deseo insaciable por follar.

Me pasé todo aquel verano follando con mi hermano. Sabes, es tan hermoso que te folle tu hermano, te sientes más unida a tu hermano. Cuando sentí por primera vez la polla de mi hermano penetrando mi coño creí que me moría de placer. Y la polla de mi hermano, tan grande y tan hermosa. -

- Ostras, Brandi, no puedo creerme que te hayas atrevido a follar con tu propio hermano. Suena tan indecente y vicioso. -

- Por eso es tan hermoso que te folle tu hermano, por lo prohibido y morboso que resulta. Sabes, me encanta que me folle mi hermano. -

- No veas, yo ya me moriría de vergüenza si mi hermano me sorprendiera totalmente desnuda. Incluso, un día, mi hermano entró en mi dormitorio sin llamar y yo me estaba cambiando. Me estaba poniendo los sostenes y como pude me tapé las tetas, sabes. ¡ Qué vergüenza ! -

- Pues, ya te digo, Laura, y, sobre todo, me encanta mamar la polla de mi hermano, sentirla en mi boca, sus palpitaciones, su calor, y que se corra en mi boca, que me llene de semen espeso y caliente. -

- Eres increible, Brandi. Serás mi mejor amiga pero estás hecha una buena puta. No entiendo cómo podemos ser buenas amigas. Quizás es por eso, por ser tan distintas. Aunque, te aseguro que me gustaría cambiar un poquito. Quizás, no llegar a ser tan guarra como tú, Brandi, pero me gustaría ser un poco atrevida. -

- De veras, Laura. Pues, sabes, que mi hermano se encuentra en estos momentos en casa. Mi hermano Christian está pasando unos días en casa y ahora está en mi dormitorio. -

- En serio. ¡ Qué vergüenza ! Y yo aquí, completamente desnuda. -

- Bueno, Laura, habías dicho que querías ser más atrevida. -

- Ya, pero, una cosa es decirlo y otra bien distinta la realidad.

En esos momentos, Christian, hizo acto de aparición en el umbral de la sala de estar. Laura, en un acto reflejo e instintivo, buscó sus ropas para cubrir mínimamente su desnudez, con evidente nerviosismo y fracaso. Brandi, coqueta y graciosa salió al encuentro de su hermano y se abrazó a él con fervor, apretando su cuerpo desnudo con vehemencia, frotando con lascivia su entrepierna sobre su pantalón. Laura se sentía inquieta y no sabía cómo reaccionar ante aquella insospechada situación. Animósamente Brandi le presentó a su hermano y tan sólo se atrevió a esbozar una tímida sonrisa, sin levantarse del sofá y procurando esconder sus partes íntimas. Apenas podía cubrirse sus tetas con su blusa y su coño con sus bragas. La naturalidad que demostraba Christian y su evidente atractivo lograba que poco a poco Laura venciera con cierta timidez su clara vergüenza. Sonrió con timidez al hermano de su amiga y no le importó mostrar su cuerpo totalmente desnudo.

- Hola, así que tú eres la amiga de mi hermana. Encantado de conocerte, Laura. -

- Hola, Christian, encantada de conocerte.

Christian se aproximó al encuentro de Laura y besó primero su mejilla y luego sus labios. Después contempló su cuerpo desnudo con descaro e insolencia, maravillado por su excitante silueta, por la inmensidad y firmeza de sus tetas. Laura se sentía abrumada por el descaro del hermano de su amiga, pero procuró mostrar espontaneidad y olvidarse de su pudor.

- Vaya, Brandi, realmente tu amiga Laura está buenísima. Vaya tetas. -

- Gracias, Christian, eres muy amable. No estoy muy acostumbrada a estos piropos, sabes. Brandi me ha contado todo sobre lo vuestro, y estoy realmente impresionada. Suena tan indecente y obsceno que dos hermanos follen. -

- Sí, me encanta follarme a mi hermana Brandi. Bueno, Laura, mi hermana Brandi me había contado que eras una chica preciosa, y debo decir que estaba en lo cierto. Y también me contó que eras una chica muy vergonzosa. -

- Bueno, Christian, lo cierto es que soy algo tímida y me cuesta asumir ciertas cosas. Aunque, ya ves, me siento bien ahora, y eso que no te conozco y te enseño todo mi cuerpo completamente desnudo. Me siento bien. Supongo que es también por que está aquí Brandi, totalmente desnuda como yo. La verdad es que me sorprendo de mi misma estando íntegramente desnuda delante de un chico que acabo de conocer. Para mi es sorprendente, con lo ingenua e cándida que soy -

- Sabes, Laura, tu rostro me inspira dulzura e ingenuidad, pero tu cuerpo, nena, me causa una impresión delirante. Estás buenísima, sabes. Me muero por follarte. -

- Bueno, yo, Christian. Hasta ahora ningún chico me ha follado. Siempre he sido una chica muy cortada, y me he resistido a permitir ciertas libertades a los chicos. Los chicos siempren piensan en lo mismo, en aprovecharse de las chicas, meterles mano y follarlas.

Christian alargó su mano con descaro y manoseó las tetas de Laura, y enseguida con ámbas manos se entretuvo en amasarlas con firmeza. Laura no se esperaba el natural descaro del hermano de su amiga Brandi, pero le devolvió la sonrisa. Laura se sintió halagada por el agradable masaje y manoseo que le proporcionaba Christian en sus grandes tetas. Le producía una sensación muy placentera y agradable sentir las manos de áquel chico frotando sus tetas, apretándolas con vehemencia y pellizcando sus pezones.

- Bueno, Laura, ¿ te gusta que te meta mano ? -

- Pues, lo cierto es que no me desagrada, resulta muy agradable. -

- Ya sabía que en el fondo te gustaría. Las chicas sois todas unas putillas. Te pienso follar, pequeña zorra. -

- No veas, Brandi, tu hermano es un descarado. Me llama puta y se queda tan tranquilo. -

- Mi hermano es un encanto. La verdad es que trata a todas las chicas como si fueran todas unas putas. A mi me halaga tanto que me utilice y abuse de mi y de mi cuerpo. Así me siento una auténtica mujer.

Christian, generoso y complaciente, se abrazó a su querida hermana y la besó con pasión sin dejar de manosear su mórbido y caliente cuerpo. Laura pudo presenciar cómo los dos hermanos se fundían en un beso apasionado, donde sus bocas se besaban y se lamían con delirio. Estaba impresionada. Resultaba tan insólito e insospechado ver a su amiga Brandi cómo se entregaba a su propio hermano. Era tan sorprendente. Pero le gustaba mirar. Se sentía una mirona y curiosa por seguir mirando. Christian se desnudó y, Laura, pudo contemplar por primera vez la polla de un chico. Le encantó mirar la polla de aquel chico, y cuando su hermana Brandi se la metió entera en su boca se quedó totalmente impresionada. Su propia hermana le estaba chupando la polla. Brandi, divertida y pícara, miraba a Laura provocando su inquietud y excitación.

- Sabes, Laura, la polla de mi hermano está tan apetitosa. Me encanta tanto mamar la polla de mi hermano. Adoro la polla de mi hermano.

Laura, excitada, tomó la cámara de video y comenzó a filmar a los dos hermanos, entregados a aquella increíble y maravillosa relación incestuosa. Brandi no dejaba de chupar la polla de su hermano, con fervor y delirio, y la cámara inmortalizaba aquellos excitantes momentos. Resultaba tan increíble. La desvergüenza e indecencia de Brandi no conocía ningún límite. No le importaba en absoluto entregarse sexualmente a su propio hermano. Cometer incesto con su hermano era la máxima pasión de Brandi. Christian tomó en sus brazos a su hermana Brandi y la llevó al dormitorio donde continuaron sus escarceos sexuales y sensuales. Las muestras de amor y cariño eran espontáneas, verdaderas y nada forzadas. Los dos hermanos se deseaban mútuamente y ansiaban gozar de sus cuerpos jovenes y ardientes, sin preocuparse de la condición de ser hermanos y lo prohibido y escandaloso de su relación sexual. Christian lamía el coño de su hermana con pasión, recorriéndo con su lengua sus mojados labios vaginales y mordisqueándo su apetitoso clítoris. Brandi gritaba de placer y con sus manos sobre el cabello de Christian atraía su rostro sobre su entrepierna. Laura, totalmente alucinada y turbada no perdía detalle y la cámara de video no dejaba de funcionar. Brandi suspiraba por sentir la gran polla de su hermano penetrando su coño y pronto, mientras Christian se echaba sobre la cama, se sentó sobre su entrepierna y permitió que su polla se hundiera en su coño. Brandi giró la cabeza y miró a la perpleja Laura que no acababa de dar crédito a lo que estaba viendo.

- Has visto, Laura, como me folla mi hermano. Es maravilloso sentirse jodida por tu propio hermano. Deberías probarlo, Laura. Sigue filmando, quieres, no pierdas ningún detalle. -

- Estoy trastornada. Todo esto es demasiado. -

- Ven, acércate un momento, Laura. Deja por unos instantes la cámara y acércate a nosotros. Así podrás perder toda tu vergüenza.

Brandi continuaba sentada sobre la entrepierna de su hermano y movía sus caderas con lentitud y serenidad, pero al mismo tiempo sintiendo las palpitaciones de la gran polla de su hermano en su interior. Laura se aproximó y se sentó en el borde de la cama, junto a los dos hermanos. Brandi no dejaba de sonreir, estaba contenta y dichosa, y orgullosa de mostrar a su amiga Laura su habitual comportamiento obsceno con su propio hermano.

- No veas, Brandi, estoy tan sorprendida. Joder, Laura, tu hermano te está follando. Además es la primera vez que veo a una pareja follando, y claro, resulta muy chocante que sea mi mejor amiga con su propio hermano. -

- Es maravilloso, sabes. Bueno, hermanito, tú no dejes de moverte y follarme. Bueno, Laura, si te apetece puedes dejar la cámara de video fija y unirte a nosotros. -

- Ay, no sé, Brandi, no estoy muy segura. -

- Bueno, tu misma. Mi hermano te follaría con sumo gusto. -

- Es que no sé, me da cierto temor. -

- Ven, tiendete sobre la cama y relájate. Déjate llevar.

Laura así lo hizo y se tumbó al lado de Christian. Brandi continuaría cavalgando sobre la polla de su hermano, pero se apartó por unos instantes. Christian miró con ternura a Laura y besó sus labios con dulzura mientras acariciaba sus muslos de terciopelo. A continuación se dedicó a recorrer con sus manos su cuerpo, acariciando cada rincón del mismo, con suavidad y caricia. Sonrió a Laura mientras sobaba sus enormes y firmes tetas. Mientras tanto, la insaciable Brandi, chupaba la polla a su hermano. Laura sonrió a Christian y consintió que la metiera mano.

- Sabes, Laura, me encantan tus tetas. Son tan grandes y turgentes. No veas con mi hermana. Es insaciable. Estás más tranquila ahora. Sabes, me gustas mucho. Tienes un cuerpo tan sensual y apetecible. Y lo cierto es que me gustaría mucho follarte, Laura. Aunque si no estás segura ahora podemos dejarlo para otro día, claro. Ahora mismo me conformo con manosearte toda.

Laura, relajada, consintió que el hermano de su amiga magreara su cuerpo. Empezaba a sentirse a gusto. Un sentimiento de deleite y complacencía se apoderaba de su cuerpo. Le encantaba que aquel chico magreara sus grandes tetas con aquel ímpetu, apretándolas y aplastándolas con sus inquietas manos y que pellizcara sus erectos pezones. Sus manos recorrieron su vientre liso, con delicada suavidad y jugaron con su delicado ombligo. Inconscientemente, Laura, separó sus piernas y mostró sus labios vaginales. Christian, en seguida, condujo su mano hacia su apetitoso chocho, con descaro e insolencia, jugando sus osados dedos con sus labios vaginales. Laura suspiró.

- Laura, te follaría ahora mismo, pequeña zorra. Seguro que estás disfrutando como una zorra. -

- Bueno, Christian, lo cierto es que me encuentro muy a gusto aquí desnuda mientras no paras de meterme mano. Es muy agradable sentir tus caricias y mimos por todo mi cuerpo. No sé, eso de sentir cómo magreas mis tetas me hace sentir tan bien. -

- Claro que sí podrías chuparme la polla, verdad, Laura, y unirte a la putita de mi hermana. -

- Pues, yo, nunca antes le he comido la polla a un chico, Christian. Pero, creo que me voy a animar. Confío en saber hacer una buena mamada. Estoy tan nerviosa e ilusionada.

Un sentimiento de emoción recorrió el cuerpo ardoroso de Laura, cuando su mano derecha comenzó a juguetear con los cojones de Christian. A continuación agarró su polla y la apretó con tesón.

- ¡ Qué emocionante es la sensación de sentir una palpitante polla en mi mano, Christian !. Y tienes una polla tan dura y ardiente. Me gusta tocarte la polla, Christian. -

- Pues más te gustará cuando te la metas en la boca, pequeña zorra.

Laura, desorientada pero anhelante, y cerrando los ojos, dirigió su rostro hacia la entrepierna de Christian, y sin ninguna vacilación, abriendo su boca, capturó la polla del hermano de su amiga. Sintió su ardor y su palpitación dentro de su boca y se estremeció de emoción. Era una sensación nueva y maravillosa. Abrió sus ojos y miró sumisa y cándida a Christian. Comenzó a chupar su polla con verdadera emoción., atreviéndose a engullirla por completo dentro de su boca, sin provocarla naúseas. Laura estaba emocionadísima. Tan emocionada que no impidió que Christian se corriera en su cara y mojara su bonito rostro de espeso y blanquecino esperma, así como su lengua quedara impregnada también de abundante semen. Se sentía desconcertada pero también emocionada, y saciada de semen. Se sentía felizmente ahogada y escupiendo semen.

- Ostras, no puedo creerme que un chico se haya corrido en mi boca. No veas, me he tragado tu leche. Tengo la lengua llena de semen. Bueno, Christian, muchas gracias. Me ha encantado mamarte la polla y probar tu leche. Es fabuloso sentir el semen de un chico espeso y abundante en mi boca. Nunca podría imaginar que diría estas cosas, pero resulta tan chocante y alucinante llevarse una gran polla a la boca, mamarla y consentir que escupa su semen en toda tu boca. Me siento totalmente embargada. -

- Me alegro, Laura. Espero que me chupes la polla en más ocasiones. -

- Claro que sí, Christian. Y bueno, si lo deseas puedes follarme. Estoy totalmente decidida a que me jodas, Christian. No sé, después de mostrar mi cuerpo totalmente desnudo y tras mamarte la polla me siento más atrevida y osada. -

- Bueno, quizás mejor mañana. Hoy estoy saciado. -

- Gracias Brandi por presentarte a tu hermano y lograr que pierda este tonto temor al sexo. Estoy tan cachonda. Bueno, Christian, mañana quiero que me folles y sin excusa.

Quiero que te aproveches de mi y hagas que me comporte como una verdadera mujer. Así que ya sabes mañana debes joderme, vale. -

- Vaya, Laura, qué cambio. -

- Sí Brandi, chupar la polla de tu hermano me ha cambiado por completo. Estoy tan cachonda que necesito que algún chico me folle. Necesito que una gran polla penetre mi mojado chocho. -

- Estoy alucinada, Laura. Creo que no conozco a mi mejor amiga. Y me alegro de que te comportes con desvergüenza. -

- Sí, Brandi, yo estoy muy sorprendida de mi comportamiento. Me siento otra mujer. Creo que me animaré a asistir a las fiestas que montais con tus amigos. Ahora, sí que estoy convencida.

En aquel preciso momento volvió Carlota, que, conociendo el carácter tímido de Laura se sorprendió al hallarla desnuda junto a sus hijos, Brandi y Christian, y con restos de semen todavía en sus labios. Carlota le explicó que le encantaba follar con su propio hijo.

- Pues si, Laura, me encanta follar mi mi hijo, sabes. Es maravilloso y emocionante saber que es precisamente el hijo que has engendrado y has visto crecer quien te está follando. Creo que es la mejor manera de que una madre y su hijo muestren el amor y cariño que sienten el uno por el otro. En un primer momento estaba escandalizada cuando supe mi mis propios hijos follaban mutuamente, pero ya ves, ahora me siento encantada y tan buena madre cuando me folla mi hijo. -

- Todo esto es muy sorprendente para mi, Carlota. Pero, creo que es maravilloso que esto ocurra en una familia. Es estupendo comportarse con total naturalidad. En mi casa mis padres son muy tradicionales y antiguos en cuanto a sexo se refiere, y si supieran todo esto se encandalizarían. No podrían creerse que una madre follara con su propio hijo, o que un hijo se follara a su propia hermana. Pero, yo creo que es muy bonito y hermoso. -

- Bueno, Laura, tu hermano Marc se pondría muy contento si pudiera follar contigo. -

- Pues, sí, supongo que sí, Brandi, pero no creo que me atreviera. Es fácil decirlo, pero ¿ cómo voy a decirle a mi hermano que deseo que me folle ? No sabría cómo decirlo. -

- No es tan complicado, Laura. Tan sólo tienes que comportarte con sensualidad. Por ejemplo puedes probar en ducharte sin cerrar con pestillo para provocar que te sorprenda desnuda. Cuando tus padres estén ausentes viste por la casa con ropas ligeras, dejando entrever parte de tus encantos. Y ya verás como encontrarás el mejor momento. Claro que no podrás pedirle directamente a tu hermano que te folle. -

- Pues, mira, esta noche mis padres no dormirán en casa ya que están fuera. -

- Estupendo, Laura, es un buen momento para calentar a tu hermano -

- Bueno, quizás intente algo. No sé, ya veré. -