Strip Póker en Familia (Capítulo 5) - 2

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-Strip Póker en Familia (Capítulo 1) - 1
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-Strip Póker en Familia (Capítulo 3)
-Strip Póker en Familia (Capítulo 4) - 1
-Strip Póker en Familia (Capítulo 4) - 2
-Strip Póker en Familia (Capítulo 5) - 1



Strip Póker en Familia


Capítulo 5 (Parte 2)



Pasé de ser un zombie a ser una momia que ni siquiera salía de su cama. Me pasé el tiempo llorando, durmiendo y soportando la indiferencia de mi hermana. Para complicarme el estado anímico, mi período menstrual comenzó. De todas formas esto me sirvió como excusa para quedarme en mi cuarto todo el tiempo durante los días que siguieron. No quería ver a nadie de mi familia y ya casi me estaba acostumbrando a la sombra que era mi hermana cuando ésta estaba en el cuarto. Para muchos hubiera resultado gracioso vernos pasar horas las dos juntas allí dentro sin que nos dirigiéramos la palabra o sin siquiera mirarnos. Tres veces tuve que soportar que se masturbara estando yo presente. Las dos primeras veces lo hizo con cierto disimulo, debajo de sus sábanas, pero a la tercera ya no tuvo reparo alguno en desnudarse por completo, abrir las piernas y comenzar a toquetearse. Hice mi mayor esfuerzo por no mirarla siquiera. El estar con mi período activo y la tremenda depresión que me invadía, me impedían excitarme, pero esa tercera vez que Mayra se masturbó, sentí un revoltijo agradable en la boca de mi estómago. La chica gemía de una forma muy sensual, casi como queriendo decirme que podía gozar de un buen momento a pesar de que yo estaba allí o a pesar de que yo hubiera arruinado las cosas entre ella y mi tío. Sospeché que a él tampoco le dirigía la palabra. Si de guerra silenciosa se trataba, Mayra era imbatible. Aún recordaba aquella vez en la que se había peleado con mi madre porque no la dejó asistir a un recital de rock. Estuvo casi tres semanas sin saludarla siquiera. A mi madre casi le da un ataque de desesperación.

Uno de esos tortuosos días que pasé encerrada con Mayra y mi período cometí un gran error. Le había anunciado a mi madre que comería en mi cuarto porque no me sentía muy bien. Busqué un plato de comida y serví uno para Mayra. Regresé a mi cuarto y le dije que le había traído algo para comer. Ella se encontraba ensimismada en los apuntes de la facultad y ni siquiera levantó la mirada. Supe que me había oído y con un nudo en la garganta tuve que aceptar la derrota. Dejé el plato que había traído para ella sobre la mesita de luz que separaba nuestras camas pero mi hermanita ni siquiera lo miró. Luego de unos quince minutos escuché a mi madre llamando a Eric a los gritos para que fuera a comer “de una puta vez”. Allí Mayra se puso de pie y salió del cuarto, supe que se uniría a la mesa con el resto de mi familia, dejándome sola con más alimento del que yo podía consumir.

Cuando ella volvió, casi media hora más tarde, salí del cuarto para guardar en la heladera toda la comida que me había sobrado, por la angustia casi no toqué mi plato, a pesar de que el menú era ravioles con salsa y estofado, uno de mis platos predilectos. En la cocina me crucé con mi madre quien se me acercó con una amplia sonrisa.

-Te tengo buenas noticias…
-¿Cuáles? –pregunté sin mucho entusiasmo.
-Estaba esperando que pasara tu período para hacerlo…
-¿Hacer qué?
-El juego de póker, Nadia –me había olvidado por completo de eso- ¿no te pone contenta? –No pude responder- mañana mismo lo hacemos.
-¿Mañana es sábado? –no tenía idea de qué día de la semana era.
-Sí… y voy a necesitar de tu ayuda para organizar todo. Espero que ya te sientas mejor. Bueno, me voy a dormir porque ya es tarde y mañana quiero estar lúcida –me dio un beso en la mejilla- hasta mañana.
-Hasta mañana –le respondí de forma automática.

Permanecí de pie en la cocina con la mirada perdida, no tenía ni el más mínimo entusiasmo por jugar a esa partida de póker, no ahora, que la mitad de mi familia me detestaba. No sabía cómo iban a reaccionar conmigo al verse forzados a jugar ese juego tan peligroso. Rogué que algo sucediera pronto, cualquier cosa, siempre y cuando impidiera que juguemos.

Al parecer mis plegarias fueron oídas y hasta llegué a sentirme un poco mal por mi madre, quien se había pasado toda la tarde haciendo compras para el gran juego de la noche. Su entusiasmo era tal que había adquirido un nuevo paño de póker con fichas y bajas nuevas. Compró un gran surtido de bebidas alcohólicas que pudieran satisfacer los gustos de todos y algunos snacks por si alguno llegaba a tener apetito mientras jugábamos. Hasta recordé que la pobre había planeado nuevas reglas de juego, para hacerlo más difícil y entretenido. Para su desgracia y mi fortuna, todos estos planes se vieron alterados por una visita inesperada.

Analía, la hermana de mi papá, decidió hacer acto de presencia justo esa misma noche, para colmo trajo con ella al imbécil de su hijo, es decir, mi primo. Un pibe un tanto egocéntrico que solía sacarnos de nuestros cabales a mi madre y a mí, hasta la pequeña Mayra sentía un rechazo hacia él.

Como si esto fuera poco, mi efusiva tía se auto invitó a cenar, con lo que supimos que no se iría hasta muy tarde en la noche. A mi papá siempre le molestó mucho esa actitud de su hermana, de llegar a la casa sin previo aviso y apoderarse de ella como si fuera la dueña. En general nadie hacía mucho caso a sus pedidos, de hacerlo nosotros seríamos sus súbditos y ella nuestra reina y señora, dejando a mi primo Ariel como nuestro príncipe. El pedante muchacho se llevaba bastante bien con mi hermano, esto no era de extrañar ya que ambos tenían el cerebro particularmente pequeño.

Apenas estábamos sirviendo la cena y el imbécil de Ariel ya se jactaba de ser el único rubio de la familia, esto se debía a que su padre lo era, a pesar de que el hombre nunca se hizo cargo de él ni de su madre, él agradecía haber heredado su color de cabello y piel y no el de su madre, quien era morena, como mi papá. Normalmente termino discutiendo con él cuando comienza con estos comentarios racistas, pero esta noche no tenía ganas de llamar la atención, sabía que con sólo tener que tolerarlos, ellos me salvarían de tener que jugar al póker con mi familia.

Luego de cenar mi madre fue hasta la cocina a buscar un rico postre que ella misma había preparado, me levanté con ella para ayudarla y cuando estuvimos solas noté una angustia en su rostro que me conmovió. La pobre estaba realmente ilusionada, como si fuera una niña ante la promesa de recibir una inmensa casa de muñecas para ella sola y de repente esa promesa se disolvía en el aire. Todo y cuando había hecho durante ese día estaba destinado a pasar un gran momento durante la noche, un momento un tanto perverso y tal vez hasta enfermo, pero un momento en familia al fin.

-Es una pena que la tía haya venido otra vez sin avisar –le dije mientras la ayudaba a servir el postre.
-Qué se le va a hacer… es la hermana de tu papá, no puedo echarla.
-Como poder, podrías. Como aquella vez que echaste a los amigotes del tío Alberto.
-Eso fue muy distinto, ni siquiera conocía a esos tipos y estaban borrachos… me bastó escuchar que uno hacía un comentario aludiendo a la cola de Mayra para que los rajara a la calle a escobazos.
-De haberlo escuchado el tío, él mismo los hubiera echado –aseguré- no le gusta que nadie se meta con su querida Mayra –mi madre notó el doble sentido de mis palabras pero no dijo nada al respecto.
-Espero que sepan jugar al póker –parpadeé dos o tres veces y miré fijamente a mi madre para asegurarme de haber oído bien lo que dijo.
-¿Pensás seguir adelante con el jueguito?
-¿Por qué no? –esa mujer no parecía mi madre, quien siempre empleaba la lógica, me di cuenta de que algo ardía en su interior, no podía culparla ya que yo había sentido lo mismo, estaba cegada por la sed de morbo y placer.
-Porque es una locura… mamá, ese jueguito que hicimos no es muy normal que digamos.
-¿Te creés que no lo sé? Sin embargo todos lo disfrutamos. Hay dos opciones, o tu tía se rehúsa a jugar y se va, o decide participar en el juego.
-O llama a la policía y nos denuncia a todos… por incesto.
-Ella no haría semejante cosa.
-¿Cómo sabés eso? Esa mujer es una arpía cuando se lo propone.
-No es tan mala. Hasta puede ser divertida si la situación lo requiere. Le gusta la fiesta.
-¿La fiesta?
-Bueno… no me refiero a “ese” tipo de fiesta. Habló de las fiestas normales, con amigos, tragos, música, etc.
-Pero mamá, poné los pies en la tierra, ya suficientes problemas trajo el haber jugado entre nosotros.
-¿Problemas? ¿Qué problemas? –allí sonrió maliciosamente y me miró a los ojos- Nadia, yo me entero de todo lo que pasa en esta casa. No soy tan ingenua como vos pensás y si te digo que podemos jugar es porque podemos hacerlo, pero para conseguirlo necesito tu ayuda.
-Me parece una locura.
-Tu tía se va a ir. Estoy prácticamente segura de eso.
-Pero mamá, vos la conocés. No es una mujer a la que le guste irse temprano a su casa, menos en un fin de semana.
-Y si no se va temprano, se va a ir más tarde. Lo importante es que los demás quieran jugar.
-No van a querer –agaché la cabeza- si sabés todo lo que pasó entonces ya te habrás dado cuenta de que… me odian.
-Nadie te odia, hijita. Vení, vamos a llevar el postre. ¿Confiás en mí? –Me limité a mirarla- respondeme Nadia, ¿confiás en mí?
-Sí.
-¿Me vas a ayudar?
-Sí.

Tomamos los platitos en los que habíamos servido el rico tiramisú que había preparado mi mamá y regresamos a la sala de estar, el pecho me latía casi con la misma fuerza que solía hacerlo cuando tenía relaciones sexuales. Este vértigo que me producía el riesgo me estaba despertando de mi letargo poco a poco.

A Viki se le ocurrió acompañar el postre con una copita de coñac, lo cual me dio a entender que ya estaba planeando embriagar a más de uno, esa copita sería la primera de muchas más. De hecho esto la inspiró para una nueva idea, la cual me contó mientras lavábamos los platos luego de la cena.

El primer paso era el más sencillo, permitir que las horas pasaran, tal vez mi tía decidiera poner fin a su visita y se marcharía. Aproveché el rato que pasaba mi familia charlando de forma natural en la sala, para darme un baño. Una de las quejas de mi madre fue debido a mi atuendo, que era triste, aburrido, viejo y gastado. Parecía salida de un hospital psiquiátrico. Me dijo que si quería dejar atrás la depresión, debía arreglarme un poco ya que esa vestimenta no tenía nada propio de mí. Bajo la ducha pude despejarme un poco, dejé que el agua recorriera a gusto las curvas de mi cuerpo, acaricié mis senos con enorme delicadeza y permití que mis dedos juguetearan con cada rincón de mi anatomía dejando la mente lo más blanca posible, si debía pensar intentaba traer a mi mente recuerdos agradables, hasta eróticos y poco a poco me fui dando cuenta de que ya no quería sentirme tan agobiada, mi vida era mía y yo podía hacer con ella lo que quisiera, si a los demás le molestaba, era problema suyo, aunque se tratara de gente de mi propia familia.

Salí desnuda del baño llevando una toalla en mi mano y dejando que el agua goteara por todo el piso, en el corto trayecto hasta mi cuarto nadie pudo verme, pero ya sentía un leve cosquilleo revigorizante producto de haberme permitido semejante proeza, ya que en mi mente imaginaba que me cruzaría con mi primo, me hubiera encantado ver la expresión de su rostro al descubrir que su pequeña e insoportable primita, ya era toda una mujer. Debo agradecer este nuevo cambio en mi actitud a las palabras de mi querida madre, justo antes de que yo fuera a bañarme me dijo “Si pensás que todos te odian, al estar depresiva sólo les das la oportunidad de detestarte más, porque te ven débil. Demostrales lo feliz que podés ser a pesar de todo y los vas a ver trastabillar”.

Una pequeña tanga de encaje roja y un corpiño haciendo juego conformaron mi apretada ropa interior. Busqué en lo más profundo de mi armario hasta que di con lo que buscaba, una calza blanca que había usado tan sólo dos veces en mi vida y fue dejada de lado debido a lo indiscreta que me veía con eso puesto. La elástica tela se adhería a mi anatomía como si se tratase de una capa de pintura, aquellas pocas veces que la utilicé, lo hice con algo que cubriera mi voluminoso trasero, pero ésta vez hice todo lo contrario. La frutilla de este postre llamado Nadia era el top blanco y negro que utilicé para cubrir mis grandes pechos. Decir “cubrir” es un mero formalismo ya que el top era tan pequeño que dejaba a la vista todo mi abdomen, levantaba mis senos aún más que sólo usando el corpiño y los transformaba en dos globos redondos que sobresalían por el escote. Sacudí mi húmedo cabello haciéndolo flotar por el aire y dejé que éste colgara y se secara de forma natura, sabía muy bien qué efecto produciría esto, me dejaría con una melena de cabello castaño similar a la de mi madre. Admiré mi creación al espejo y tuve un pequeño desliz narcisista, pero a la vez objetivo. Esa chica que estaba de pie frente a mí parecía una bomba sexual. Para aumentar este efecto deslicé la ajustada calza hacia abajo un par de centímetros, esto permitía que se viera el contorno de mi cadera y justo en el centro de ella, mi pubis dibujaba un suave tobogán que llevaba hasta aquel pequeño rincón oculto bajo mi tanga. Me había depilado recientemente y no había línea que dividiera mi cintura de la parte baja de mi anatomía, este efecto jugaba un papel morboso ya que aquel que analizara detenidamente las proporciones de mi cuerpo, se darían cuenta que podían ver perfecta y nítidamente parte de mi pubis, aquella que debería estar cubierta de pelitos. Procuré que mi vagina no mordiera la tela de la calza, no quería dar esta imagen… no todavía. No me molesté en maquillarme ya que quería aparentar cierta normalidad morbosa, como si tan sólo me hubiera puesto un atuendo cómodo después del baño nocturno. Para no salir descalza de mi cuarto me calcé un par de chinelas y regresé a sala.

El efecto fue inmediato. Desde un sillón, en el punto más alejado de mí, los ojos de mi hermano se clavaron en mi cuerpo. Al notar esta reacción, mi primo, quien estaba sentado frente a mi hermano, casi se disloca el cuello al girar su cabeza para mirarme, caminé hacia el sofá, en el cual estaban sentados mis padres y me senté junto a mi mamá. La única que continuaba hablando sin cesar era mi tía Analía, al parecer estaba narrando el pequeño viaje a Uruguay que hizo en sus últimas vacaciones, nadie le prestaba atención. Mi padre me miraba de reojo cada cinco segundos y mi tío Alberto se estiró en su asiento para admirarme cómodamente, él tenía el mejor ángulo ya que podía verme directamente de frente. A mi derecha, sentada en una silla, que había sido llevada hasta allí, estaba mi hermanita, quien tuvo la reacción más inesperada.

-Me voy a bañar –dijo con severidad al mismo tiempo en que se ponía de pie.

Noté cierto disimulo de sonrisa en el rostro de mi madre, al parecer a ella no le sorprendía para nada la actitud de Mayra. Un par de minutos más tarde mi tía se dio cuenta de que nadie prestaba atención a su monólogo y decidió ponerle fin de forma sutil.

-Por cierto, que rico estaba ese tiramisú, ¿se podrá probar un poquito más?
-Yo te traigo, tía –me ofrecí sólo para poder ponerme de pie.

Antes de dirigirme a la cocina les obsequié una buena visión de mi parte trasera, ya que todos quedaron a mis espaldas. Busqué el postre en la heladera y en cuanto me di vuelta me sobresalté al ver a Eric.

-¿Qué querés? –le pregunté con poca simpatía, él sonreía con su mejor cara de bobo.
-Te vine a ayudar con el postre.
-No es tan difícil servirlo en un platito, Eric –se me dificultaba mucho hablar con él luego de que me había confesado su amor, pero había decido mejorar mi actitud, por lo que dejé de estar tan tensa.
-Ya sé, pero cuando vos te fuiste Ariel pidió más… y papá y el tío también.
-Bueno, está bien. Alcanzame los platos.

Dejé la bandeja con el postre sobre la mesada del centro de la cocina y poco después Eric se acercó desde atrás y uno a uno fue depositando los platos junto al tiramisú, al hacer esto aprovechó para pegarse a mi cuerpo de forma indiscreta, no sabía qué tenía este chico en la verga, parecía ser un interruptor que la paraba en cuestión de un segundo, cuestión que pude sentir la punta de su rígido garrote clavándose entre mis nalgas. Recordé que debía ayudar a mi madre y sabía que si el muchacho estaba excitado, colaboraría conmigo, por lo que presioné hacia atrás con mi cadera indicándole que me gustaba lo que estaba haciendo. Lentamente fui sirviendo el postre en cada uno de los platos levantando la mirada a cada segundo, en cuanto viera a alguien aparecer por la puerta de la cocina le daría un codazo a mi hermano para que se apartara, pero de momento estábamos completamente solos.

Las inquietas manos de Eric no tardaron en caer sobre mi tenso abdomen, al mismo tiempo apoyó su barbilla en mi hombro derecho y yo meneé la cola como una perrita feliz, casi podía hacerme creer a mí misma que eso se sentía bien. De hecho su pene estaba rozando una parte muy sensible de mi cuerpo y resultaba imposible no reaccionar favorablemente. Sus ásperos dedos prácticamente rascaron mi vientre al deslizarse hacia abajo. Me incliné un poco y solté un leve suspiro cuando tocó la zona púbica que estaba al descubierto. No podía criticar su “interruptor” para poner dura la verga, al parecer yo tenía uno similar, para mojar calentar y mojar mi vagina. Él palpó toda mi entrepierna ejerciendo presión con sus dedos y con la palma de su mano obligándome a separar las piernas un poco. Comenzó a besar mi cuello con una delicadeza impropia de él, como si quisiera demostrarme que sus intenciones iban más allá de lo sexual. Necesitaba cortar esta pasión de alguna forma, transformarla en algo pura y netamente sexual.

-Chupame la concha –le susurré.

Él se apresuró tanto que casi me hace tirar un plato al piso, se agachó detrás de mí y me bajó de un tirón la calza y la tanga hasta la mitad de los muslos. Su boca se acercó a mi vagina como ésta fuera un imán atrayendo metal. Lo primero que sentí fue el choque de sus labios contra los míos seguido de su lengua, que desde el primer momento intentó colarse por el agujerito. Continué sirviendo el postre muy lentamente simulando que nada pasaba, esto era más arriesgado, si bien la persona que entrara a la cocina, sea mi primo o mi tía, no podría ver a mi hermano ya que la mesada lo ocultaba, sería muy difícil mantenerlo de esa forma y deberíamos dar muchas explicaciones sobre qué hacía el ahí abajo y por qué yo estaba medio desnuda. La temeridad del momento me hizo excitar mucho más. Separé las piernas tanto como pude y me dejé hacer todo lo que él quiso hacerme con su boca. Chupaba de una forma apasionada, como si realmente hubiera extrañado mi conchita. Este entretenimiento le duró apenas unos segundos, volvió a ponerse de pie y sin darme tiempo a nada, ni siquiera a pensar en lo que iba a hacer, me clavó.

El desgraciado había sacado su verga mientras me chupaba la vagina y en tan solo un intento la introdujo por mi huequito hasta que sus huevos impidieron que fuera más adentro. Proferí un bufido y casi tiro al piso todo lo que tenía delante de mí, tuve que apoyar mis manos contra el borde de la mesada. Lo peor no fue sentir mi vagina dilatándose vertiginosamente, ni sentir la rigidez de ese trozo de carne en lo más hondo de mi anatomía, lo peor de todo fue lo mucho que me gustó. Tal vez se debía a mi corto período de abstinencia sexual pero allí, de pronto, como si hubiera despertado de un sueño, recordé lo bien que se sentía ser penetrada y más si llegaba por parte de alguien tan cercano a mí, como mi propio hermano, a esto debo sumarle la sorpresa. Debía felicitarlo, el que me haya tomado tan desprevenida fue un gran acierto de su parte. Cuando recibí una segunda y luego una tercera embestida no aguanté más, debía decirle algo que demostrara el placer que estaba sintiendo.

-¡Ay por dios, cómo me gusta! –esta exclamación lo hizo acelerar el ritmo.
-¿Te gusta, hermanita? –él seguía siendo un poco estúpido, acababa de decirle lo mucho que me gustaba y me lo estaba preguntando otra vez, pero no quería discutir con él.
-Me gusta muchísimo, pero tenemos que parar. Nos pueden ver –el traqueteo constante contra mi chochito me impedía hablar y pensar con claridad.
-No quiero parar.
-Ni yo quiero que pares… pero hay que hacerlo.
-Sólo si me prometes una cosa –aprovechó para seguir dándome, me incliné más hacia atrás para que las penetraciones fueran más profundas- después lo vamos a seguir en mi pieza.
-Lo seguimos –suspiré, jadeé, gemí- lo seguimos donde vos quieras. Te lo prometo.
-Perfecto –se apartó y su verga se deslizó con un sonido viscoso hacia afuera, mi conchita quedó goteando juguito.

Tuve que tomar una servilleta de papel para limpiarme la entrepierna ya que tenía miedo que mi abundancia de flujo sexual traspasara la delgada dela de mi ropa. Pensé rápido, yo debía irme de la cocina lo más rápido posible antes de que alguien sospechara, pero mi hermano tenía una terrible erección, la cual no podría disimular.

-Eric –le dije mientras acomodaba mi calza- yo llevo los platos con el postre, vos esperá a que eso se te baje –miré su tiesa verga y me mordí el labio inferior lamentando no poder comérmela en ese preciso instante- en la heladera hay algunas botellas de vino, destapá un par y después llevalas, con algunas copas… no rompas nada.
-A vos te voy a romper –se acercó repentinamente y me dio un cortito beso en la boca.
-Eso lo vamos a ver después –dije dibujando una mueca libidinosa en mi rostro- ahora hacé lo que te digo.

Colocando los platos entre mis manos y mis brazos, como si fuera el mozo de algún bar, salí de la cocina mirando muy bien por donde caminaba rogando que las chancletas no me hicieran tropezar. Cuando regresé a la sala lo hice de frente a mi primo, él no me sacó la vista de encima ni por un segundo. Sus ojos parecían un radar equipado con rayos X que le permitían ver a través de la ropa, seguramente se estaba imaginando cada centímetro de mi cuerpito. El primer plato se lo alcancé con una sonrisa a mi tía, inclinándome hacia adelante, al hacer esto mi cola quedó prácticamente contra la cara de mi padre y por el rabillo del ojo pude ver como a mi primo le saltaban los ojos hacia afuera, luego giré y le di otro plato a él, las bolitas de sus ojos cayeron dentro de mi escote y se perdieron allí. Simulé no notar esto y una vez repartido el último plato, me senté a la derecha de mi madre. Ella seguía con su sonrisa intacta y yo sentía que mi energía sexual se revigorizaba cada vez más.

Mientras mi padre y mi tío mantenían una conversación sobre algún partido de fútbol que solamente ellos dos habían visto, Mayra regresó. La pequeña estaba impecable, con su cabello húmedo cayendo sobre uno de los lados de su cara, lo que extrañamente intensificaba el efecto hipnótico que poseían sus grandes ojos. Tenía una pequeña blusa verde claro sin mangas que permitía adivinar la sutil loma de sus pequeños pechos y una minifalda de jean algo vieja y gastada, pero sumamente cortita. En cuanto se sentó en su silla, miré con disimulo a Ariel, él podía verla directamente de frente y si yo podía notar la bombachita blanca que se asomaba entre las piernas de ella, seguramente mi primo también podía verla. No me extrañaría en absoluto si el pobre llegaba a tener una erección en cualquier momento, hasta me pareció notar que mi tío Alberto cruzaba sus piernas para disimular un bulto que crecía lentamente dentro de sus pantalones.

Casi al mismo instante Eric regresó cargando dos botellas de vino, había tenido la brillante idea de traer una de vino blanco y la otra de tinto. Las colocó, sobre la mesa ratona que estaba en el centro, rodeada por los sillones, y preguntó cuántos querían tomar. Todos dijeron que sí por lo que tuvo que volver a buscar ocho copas. Yo había imaginado que él intentaría traer todo en un solo viaje y que posiblemente destruyera algunas copas o incluso alguna de las botellas, pero me demostró que no siempre era un completo idiota.

El vino fue un arma de doble filo, por un lado hizo entender a mi tía que la reunión familiar iba a durar mucho más tiempo, por lo que supe que no se iba a ir, y por otro lado comenzó a menguar la cordura de varios de los presentes. Mi tío Alberto hizo uno de sus típicos chistes picantes, pero éste fue un tanto más fuerte de lo habitual. Cuando me paré y luego me incliné hacia la pequeña mesita para volver a llenar algunas de las copas con vinos, le regalé a varios una amplia vista de mi trasero enfundado en la tela blanca de la calza.

-Hermana, deberías controlar más a tu hija –comenzó diciendo el panzón- ese culo no lo hizo sentada en una silla. Ahí debe haber varios metros de trabajo forzado.

Los primeros en reírse fueron mi hermano y mi primo, para mi sorpresa mi tía Analía también encontró graciosa la broma. Estaba segura de que a mi tío le cachondeaba decir eso porque él había sido uno de los que trabajó forzosamente contra mis nalgas.

-Hey, lo que yo haga con mi culo no les importa –mi miedo era que mi papá se enfureciera al recordar lo ocurrido con su empleado, pero al levantar la vista pude ver que tenía los brazos cruzados delante de su pecho, pero sonreía agradablemente.
-Confesá Nadia, seguramente ya le diste un buen uso –la voz vino desde detrás de mí, aunque sabía de quién era volteé para mirarla; mi hermana sonreía con una simpatía tan natural que me fue imposible determinar si lo dijo con malicia y bronca o si realmente se estaba sumando a la diversión familiar.
-¡Epa! –Exclamó Ariel- no te tenía en esas andanzas, primita –volví a sentarme, estaba un tanto disgustada pero me mantuve lo más animada posible.
-Bueno, sí –dije sin dejar de sonreír- se podría decir que le encontré una utilidad que resultó ser bastante… entretenida –sabía que este comentario dispararía el morbo de más de uno de los presentes.
-¡Ay che! Hoy en día hacen cada cosa –exclamó mi tía ruborizada- en mi época se disfrutaba mucho sin necesidad de usar lo de atrás.
-En tu época eras peor que las chicas de hoy en día –dijo mi papá riéndose de su hermana- yo perdí la cuenta de los novios que tuviste.
-No era mi culpa ser tan… solicitada –noté cierto tono de orgullo en sus palabras.

Mi tía no es una mujer fea en absoluto, cada rasgo de su cuerpo y de su rostro son señal de que años atrás fue una mujer muy bonita, aún lo seguía siendo sólo que ya tenía la cara un tanto ajada, pero hasta las pocas arrugas que podían verse realzaban sus bonitas facciones. Otro detalle que podía jugar a favor o en contra, depende del gusto del que lo viera, es que ahora estaba un tanto entrada en carnes, no era mucho, pero sí tenía las piernas y la cadera más anchas de lo que yo recordaba haber visto varios años atrás.

-Eso es cierto, eras la morocha más linda del barrio –agregó mi papá.
-Y lo sigo siendo.
-Mentira –intervino Ariel- la mejor de todas es Magali, esa pendeja sí que está buena. Está para secuestrarla y violarla durante todo un mes.
-Che, que Magali es mi amiga –me quejé.
-¿Y eso qué tiene que ver? No quita que esté buena… y que esté para cogerla.
-¡Ariel! –lo retó su madre- más respeto che, así no se habla de una dama.
-¿Dama? Pero si debe ser más puta que las gallinas, todos los pibes del barrio se la quieren voltear.
-Para tu información –comencé diciendo- ella no le da bola a la gran mayoría de esos pibes, ha tenido un par de novios, sí, pero no anda con cualquiera… esa mala fama que le hacen ustedes es porque asumen que al ser linda ya debe ser puta.
-Doy fe de eso –dijo mi hermano- yo reboté como diez veces con ella.
-¿Intentaste levantarte a Magali? –preguntó Ariel sorprendido.
-Sí, varias veces, pero no me dio ni la hora.
-Todo muy lindo, ya sabemos que la mina no es puta y que Nadia entrega la cola –dijo mi tío con su gran vozarrón- pero ¿cuándo empieza la timba? –obviamente se refería a la partida de póker, me sobresaltó un poco que el tema saliera a la luz de una forma tan directa.
-Si quieren busco ahora mismo las cartas –mi mamá estaba entusiasmada por empezar a jugar lo antes posible.
-¿A qué van a jugar? –preguntó mi tía.
-Al póker –le respondió mi hermana- ¿sabés jugar?
-¡Claro que se! Y soy muy buena –mi primo había heredado la soberbia de su madre y ella lo estaba demostrando- ¿juegan por plata? Sino no tiene gracia.
-Hay algo que tiene más gracia que la plata –dijo mi hermano, tuve que reprimir el impulso de arrojarle una botella por la cabeza, me aterraba qué pudiera pensar mi tía de nuestro morboso jueguito.
-¿Qué cosa?
-Por ropa –miré a Eric con unas frías ganas de asesinarlo.
-¿Ropa? –Mi tía dudo y miró para todos lados- no es mala idea… espero que nadie tenga un calzón agujereado y viejo porque los voy a dejar pelados.

Comenzó a reírse de su propias palabras, me sorprendía su reacción favorable, pero me di cuenta de que ella creía que sólo llegaríamos a quedar en ropa interior, lo cual no era tan malo para una familia, uno siempre ve a algún pariente en calzoncillos deambulando por la casa y no se escandaliza, pero este caso era diferente, nosotros pretendíamos llegar mucho más lejos.

-Me gusta el juego, yo me sumo –dijo Ariel con algarabía mientras miraba a su alrededor, estaba casi segura de que ya podía imaginarnos a mi hermana a mi madre y a mí en ropa interior.

Nos llevó varios minutos organizar todo en nuestra querida mesa de vidrio hexagonal, pero esta vez, al ser ocho, tuvimos que sentarnos mucho más apretados. A mi izquierda se instaló Ariel, antes de que alguno se le anticipara y el asiento a mi derecha lo ocupó mi hermana, supuse que lo hizo para impedirle a Alberto sentarse allí, él ocupó el sitio a la derecha de Mayra.

Mientras distribuían el nuevo paño y preparaban el nuevo mazo de cartas mi madre nos explicó las nuevas reglas que tendría el juego, las cuales consistían en una fusión de dos estilos de póker y hacían el juego mucho más entretenido y agresivo. Para comenzar, quitó del mazo toda carta que fuera menor a un ocho, a excepción de los As, lo cual dejaba una variante de juegos mucho menor. Cada uno recibiría dos cartas en la mano, las cuales debían estar incluidas si o si en cualquier juego que se desee armar, y se pondrían otras cinco boca abajo sobre la mesa. Aquel que no confiara en sus cartas podía retirarse ni bien las recibía, luego se darían vuelta tres cartas, allí debíamos decidir si seguir o no en el juego, ya que era la última oportunidad para retirarse. Luego llegaba el momento más interesante. Se daban vuelta las últimas dos cartas, habría un ganador y tantos perdedores como participantes que hayan decidido seguir jugando y allí es cuando este nuevo reglamento aumentaba la importancia de ganar o perder, ya que el ganador decidiría que prenda de vestir deberían sacarse los que hayan perdido. La parte de la habilidad para mentir entraba en la última fase del juego, luego de que las cinco cartas de la mesa estuvieran boca arriba, allí un jugador podía levantar la apuesta a dos prendas asegurando que tenía mejores cartas que los demás, al hacer esto concedía una nueva chance de retirarse a los demás jugadores, pero él debería quedarse hasta el final. Si todos se retiraban ante esta amenaza, entonces el ganador podía volver a ponerse una prenda que ya se hubiera quitado. Al parecer mi madre se había pasado un buen rato pensando el nuevo reglamento y este esfuerzo valió la pena, ya que todos quedaron encantados con la nueva modalidad de juego.

Para equiparar el juego tuve que sumar ropa a mi atuendo, me puse una remera mangas cortas sobre mi pequeño top y una gorra con visera que le robé a mi hermano y no pensaba devolverle nunca más ya que me quedaba muy bonita. Para igualdad de condiciones todos debían tener algo en la cabeza y la misma cantidad de prendas de vestir.

La partida inició y todos estaban muy entusiasmados, hasta ese momento mi tía ni siquiera sospechaba nuestras perversas intenciones. El alcohol no se hizo extrañar, mi madre nos mostró el abundante surtido que había comprado, yo decidí probar un vino espumante con sabor a frutilla que resultó ser delicioso. Lo primero que volaron fueron los sombreros y el calzado, ya que los ganadores fueron bastante piadosos, pero cuando llegó el momento en que mi tío Alberto se levantó triunfal humillando con sus cartas a mi hermana, a Eric y a mi padre, decidió ser un poco más agresivo con la sentencia y los obligó a despojarse de sus pantalones y minifalda, en el caso de Mayra. No hace falta que aclare que el centro de atención fueron las redondas y blancas nalgas de mi hermanita que quedaron apenas protegidas por una tierna bombachita blanca con detalles en color rosa.

El juego siguió su curso con música de fondo y vasos que se llenaban y vaciaban a velocidades vertiginosas. Llegué a quedar tan sólo en ropa interior, mi primo casi sufre desprendimiento de retina al intentar adivinar lo que había debajo de mi pequeña ropa interior semitransparente. En su defensa debo decir que no era el único que aprovechaba cualquier oportunidad para clavar su mirada en mí, además mi madre ya estaba en corpiño y sus pechos también eran bastante llamativos. Mi tía conservaba casi toda su ropa ya que solía abandonar en casi todas las rondas, evitando así perder.

Llegaron buenas cartas a mi mano y mientras jugaba miraba a mi primo y a mi hermano, los cuales ya estaban en bóxer y se les notaba un leve bulto creciendo en el interior de los mismos, desconocía que tan bien equipado estaba mi primo, pero por lo poco que podía ver, no sería nada despreciable. Cuando llegó el momento de dar vuelta las últimas dos cartas me di cuenta de que estaba en un mano a mano contra Ariel, ya nadie quería perder más prendas de vestir por lo que abandonaban apenas veían que sus cartas eran malas.

-Doblo la apuesta –dijo mirándome de reojo con arrogancia, era la primera vez que alguien hacía eso, miré una vez más mis cartas y las de la mesa, tenía un full, lo cual me parecía realmente bueno.
-Acepto –dije al mismo tiempo en que ponía mis cartas boca arriba.

El muy desgraciado destrozó mi juego con un póker de reyes, por apurada no había notado que sobre la mesa había dos reyes y él podría tener los otros dos en mano. Había perdido.

-¿Con qué va a pagar Nadia? –preguntó mi tía con cierta ingenuidad.
-Con ropa, ¿con qué más? –afirmó mi primo relamiéndose.
-Pero si no tiene más ropa.
-¿Cómo qué no? Le quedan justo dos prendas.
-Pero es la ropa interior.
-Que se joda, por apostar de más.
-No Ariel, no te excedas –la madre del muchacho parecía preocupada- que pague con plata.
-Yo no quiero plata –aseguró el rubio- quiero que muestre la conchita.
-¡Ariel, es tu prima!
-Sigue siendo una mujer… una que se arriesgó demasiado. Que muestre –todos en la mesa me miraron fijamente.
-Si es el precio que hay que pagar… -dije poniéndome de pie, los ojos de mi primo me acompañaron todo el tiempo.
-¿Qué tan lejos pretenden llegar con esto? –Analía estaba espantada.
-Estoy dispuesta a llegar tan lejos como haya que hacerlo.

Luego de decir esto llevé las manos a mi espalda y desprendí mi corpiño, mis grandes tetas dieron un leve saltito y volvieron a su posición original, mis duros pezones apuntaban hacia arriba, producto de la excitación. Di media vuelta, dándole la espalda a todos y lentamente fui bajando mi tanguita roja, agachándome poco a poco mientras lo hacía y regalándoles una impactante vista de mis abultados labios vaginales que seguramente estarían brillando por el líquido que manaba de ellos. Una vez desnuda por completo, volví a mirarlos de frente, lo primero que noté fue la brusca erección que había tenido Ariel, su verga parecía estar a punto de agujerear la tela blanca de su bóxer, mi tío y mi hermano estaban en circunstancias similares, el único que pudo contenerse fue mi padre. Miré a mi tía y pude ver el terror ilustrado en sus ojos negros. Ella no tenía idea de que esto era sólo el comienzo.


Continúa en el siguiente post:

Strip Póker en Familia (Capítulo 6) - 1




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Comentarios Destacados

pcesarg +6
has pausado en lo mejor!! malvada!! 😥 impaciente esperando la continuación 🤤
Nokomi +1
@pcesarg La verdad ni yo sé para cuándo podré tener listo el próximo capítulo... así que no puedo contestar eso.
pilar2096
@Nokomi y el final??
cuandolo lo publicaste??
Nokomi
@pilar2096 Todavía no publiqué el final de esta serie, pero sí llegué hasta el Capítulo 11.

72 comentarios - Strip Póker en Familia (Capítulo 5) - 2

lucio8887 +1
Impresionante como siempre!!!
Nokomi
Gracias!! 😊
JonathanFonseca +1
Cada serie es espectacular, por favor sigue con los relatos, espero una pronta continuación 👍 👍 ,
Nokomi
Gracias!! me alegra que te haya gustado tanto 😊
gec0010 +2
Esto es mucho mejor que "Me niego a ser lesbiana"
Nokomi -1
@gec0010 ¿Decís que las lesbianas son comunes y el amor filial no? Bueno, hay muchos más relatos eróticos de amor filial que de lesbianas, eso te lo aseguro. Además tampoco considero estar escribiendo una serie "común" con "Me niego a ser Lesbiana". Yo sí sentí que estabas denigrando parte de mi trabajo. De por sí las comparaciones no son buenas, podrías haber dicho que este relato te gustó más, sin compararlo con otro, así sean 2 de mi autoría, son 2 series MUY diferentes.
Nokomi
@gec0010 Para completar (porque no me entra en un solo mensaje). A ambos relatos les dediqué mucho tiempo, trabajo y esmero. Si a vos te calienta más el incesto, bueno... perfecto, pero eso no quiere decir que por una diferencia temática tengas que denigrar otra cosa que escribí, si lo hicieras con un relato de otra persona, seria igual de molesto.
Elmacho25x9cm +1
@Nokomi y si es una pena que no haya un lugar donde se pueda publicar libremente y compartir la inspiracion de muchos autores porque esto de los relatos es algo muy bello y estimulante porque ejercita varias partes de la mente del lector y una mas importante es la imaginacion para recrear todas las escenas en la mente despierta muchos sentidos de una persona
ferwee- +1
Sos increíble, mujer. Me encanta la manera en que me atrapas en la historia, siento el morbo corriendo por todo mi cuerpo. Seguí así, no creo que existan palabras para describir la genialidad de tus relatos. Espero con ansias el próximo capítulo.
¡Saludos!
Nokomi
Gracias, que bueno saber que te gustan tanto mis relatos 😊
ChrisLegui +2
Me niego a ser lesbiana es increible tambien, pero siempre espero con mas ganas este. Nokomi, increible cm escribis. Van mis miseros puntitos!
Nokomi
Gracias, me alegra que te gusten tanto mis relatos 😄
nekrolandia +2
Ya quiero saber qué función cumplirá la tía!
Alu89 +2
Zarpadooooo .. esta genial
Nokomi
Gracias!! 😄
xxxdios +2
🤤 🤤 🤤 🤤 🤤
Nokomi +1
😄
KaluraCD +3
Strip Póker en Familia (Capítulo 5) - 2

Tremendo relato !!!
Gracias por compartir 👍
Nokomi
Jajaja, no puedo creer que a alguien se le haya ocurrido ese gif. Bueno, me alegra q te haya gustado el relato, gracias por comentar.
AmplexoBastard
entramos todos los dias esperando este relato para calentarnos y darnos como animales
rredman +1
atrapantes están tus relatos, aguardo ansioso el siguiente capítulo
Nokomi
Gracias! 😄
sammer1985 +4
Nokomi! Definitivamente deberías editar todos tus relatos y sacar un libro por favor terrible escritora grosa!!! Van puntos
Nokomi
Jajaja, bueno gracias... pero no sé si se podrán publicar libros con contenido tan escandaloso como el Amor Filial... pero podria pensar en escribir un libro sobre otra categoría.
pedrinsoso +2
Estuve esperando mas de 1 mes para este relato y tal vez tenga que esperar lo mismo para el siguiente, solo me queda el consuelo de pensar que el sig cap sera mucho mejor que los otros. Excelente serie de relatos. 👍
Nokomi +3
Voy a intentar no demorar tanto, por lo menos ya empecé a escribir el Capítulo 6.
pedrinsoso +1
@Nokomi Que bueno, aunque no me gustaría que te apresures. Es preferible tomarse su tiempo para hacer algo bueno. Saludos.
pacovader +1
Estupendo, me empeñe en leer lento este capítulo y en verdad lo disfrute incluso más.
Sólo te doy tres puntos porque sólo tengo esos para dar....no se que hacer para aumentar eso,
Pero sirven para seguir agradeciéndote que crees tus relatos y los compartas por amor al arte.
Gracias Nokomi.
Nokomi
Gracias! 😄 no te preocupes por los puntos, me basta con saber que el capítulo te gusto, gracias por comentar!
profit123 +1
Buen comienzo para la continuación de la redacción de ese excitante juego , a mi gusto esta serie de relatos son los mejores de tu autoría
chancho504 +1
me fascinan tus relatos, y me calientan claro
Bento52 +2
Felicitaciones por tu creatividad . Y cuando edites tu libro de relatos, muchos de los que hoy esperamos tus posteos lo compraremos. Y quien te dice,si te piden un guión para una peli XXX.
Slds
kamisami325 +2
"-Chupame la concha –le susurré.".- TE-RRI-BLE cada vez mejor, seguí así +10
Nokomi +1
😳 Gracias!!!!
Sensei_andy +1
Nooooooo, como me lo vas a dejar ahí!!!!! Cómo me calienta esta serie, es de lo mejor que leí en esta página, espero el siguiente, por favor!!
AMDiaz37
Muy bueno... espero con ganas la continuación.

Con respecto a si es mejor o no que "Me niego a ser Lesbiana" en mi caso lo deje de seguir al Cap. 10 u 11 - Pasa que me canse de leer tanta Lesbiana frotandose y lamiendose...

Pero no quita que este bueno... son gusto solo eso.

Van Puntos.
Nokomi
Jajaja, lo dejaste justo cuando comienza la mejor parte, pero bueno... es entendible que a muchos hombres no les atraigan las historias lésbicas.
elkank +1
nokomi no pusiste el link de la parte 5 -1 aca en este capitulo
Nokomi
Gracias por avisar, ahora lo cambio 😄
elkank
@Nokomi de nada c: gracias a vos x escribir estos fantásticos relatos
vergarabe +1
Finalmente, gracias por no abandonar este relato, buenisimo el capitulo, esperare con ansias el proximo, no importa lo que tarde vale la pena al cien por uno.
Nokomi +1
Gracias por comentar! Siempre dije que cuando tuviera tiempo seguiría con esta serie y lo sostengo, le quedan al menos 2 capitulos más por delante. 😃
Sants123 +1
Espectacular!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
IsseiWP +1
Excelente relato como siempre.
Estoy esperando con ansias la continuacion de "Me niego a ser lesbiana", el final me hizo sentir algo triste y pocas veces senti esa sensacion con un libro o relato
Felicidades por lo que lograste
Nokomi
Muchas gracias! 😊 y sí, tengo que admitir que hasta yo me puse triste al narrar el final de ese Capitulo de "Me niego a ser lesbiana" pero bueno, son cosas que pasan en la vida (por desgracia).
DIEsuke +1
Excelente, esta historia se pone cada vez mejor, te felicito, me haces que la cabeza se me fragmente por la excitación, los ratones se están cagando a piñas en la parte de atrás de muy cabeza, saludos y espero con ansias la continuación.
Nokomi +1
Jajaja, gracias, que bueno que te haya gustado tanto 😄
nicotripo +1
Nooooo... tremendo relato... me estoy mordiendo por continuar leyendo... me dejastemuy caliente!!! buenisimo!!
rom123lopz +1
Que GENIAAAAAAAAAA!!!!!! Felicitaciones Nokomi, la verdad que son tremendos todos tus relatos.
Nokomi
Gracias! Me alegra que te gusten tanto 😄
origen28
Hola puedo decir que me encanta tu relatos de esta historia estoy esperando poder volver a leer mas de ellos me an encantado son muy buenos y a la imaginación le deja que disfrute
LaGarraAsesina
hace rato que lo esperaba, genial como siempre
polaco999
Noooohhh, esto me dejó con las ansias del nuevo capitulo. Tremendo final, para dejarnos a todos enganchados y ansiosos. Necesito mas capitulos!!!
Alvaradito1023
Nunca e comentado un post pero este es impresionate te doy todos mis puntos ya quiero la continuacion
matutelast
muy bueno espero el próximo 🤤
fito555
esa Nadia... tremenda !!!
hasta donde nos vas a llevar Nokomi..??
te espero ansioso bombonazo.
nial28
Me encantaron los dos relatos!! me dejas a punto con este!! no cabe la menor duda que tu manera de redactar tus relatos y esa forma de escribir me hacen ver cada oración que leo esperare con ansias la continuación!!
potoloco99
No nos vas a dejas así verdas esperamos la próxima entrega pronto por favor:D no seas mala
nanoknight
que buenos relatos!!! excelente!!! genial seguidilla!!! seguire esperando hasta el proximo!!! muy bueno! fueron puntos!!
TATINN1A
valió, como siempre la espera, ojala sea pronto la continuación de esta zaga, excelente tus relatos, un abrazo y un beso a la distancia
luisgerardo25 +1
Excelente como todas las anteriores,
gracias Nokomi.

en espera de la continuación
predakorps
mas, mas, quiero masssssss, grrrrrrr, buuuuuuu, masssssss 💦
👍 🤘 🤘
emmaoje24 +1
genial como todas las anteriores. Espero la siguiente con muchas ganas. Mas de lo que crei
Ankh25 +1
Lo leo y lo leo y no me canso.
jacmx
Me encantan tus relatos son exitantes y muy buenos
nosotrosdosuy
Ansiosamente esperando la continuación!!
skater187
Me gustaba mas tu avatar anterior 😁 😁
Gracias por compartir

anal
bbsaurio414840
Nokomi gracias por ponerme la sangre ir viendo con tus relatos son geniales sigue así y tesigo asta donde sea 🔥 🔥 🤘
pastorvacamala
Que paso Nokomi ?? Necesitamos saber como continua la historia. No nos dejes asi por favor. Puede fallecer si no lo leo rapido....