Lo que os voy a contar pasó estas vacaciones de verano, mis padres alquilaron una casa en un pueblecito de la costa y nos invitaron a pasar unos días con ellos, hay que decir que nos vemos muy poco, solo un par de veces al año ya que vivimos muy lejos, por lo que sería una oportunidad única para estar los cuatro juntos.

Desde hace cuatro años estoy casado con Marta, una mujer perfecta, inteligente, guapa, simpática, abierta, ah, y en la lo que se refiere al sexo, una bomba!

Marta y mis padres nunca habían tenido oportunidad de conocerse profundamente ya que siempre eran encuentros de horas, esta sería la oportunidad para hacerlo

Preparamos las maletas y cuando llegamos resultó ser un sitio precioso, una casa rodeada de un enorme jardín con piscina y frente al mar, un sueño que a María y a mi nos encantó.

Después del reencuentro con mis padres nos fuimos a la habitación, nos duchamos para sacarnos el sudor y el cansancio de mas de 1000 km en coche.

Recuerdo perfectamente que mi mujer se puso un vestido blanco, amplio, cómodo y muy fino, tipo ibicenco, debajo solo unas braguitas blancas, me pareció un poco atrevido ya que según como se colocaba se transparentaba su silueta y sin sujetador mis padres podían tener unas vistas de mi mujer perfectas, pero no dije nada, en ella es bastante normal este tipo de ropa.

El sol estaba ya en el horizonte y mis padres disfrutaban de los últimos rayos de sol en el jardín, mi madre en bikini y mi padre en bañador, la verdad es que el agua de la piscina tenía que estar perfecta.

Nos sentamos en una mesa los cuatro y empezamos a hablar de cosas, me fijé como mi padre no apartaba los ojos de mi mujer, realmente con lo guapa que es y el vestido que llevaba no era nada extraño, mi madre hacía como si no se diese cuenta, actitud que también tome yo.

Cenamos algo ligero y nos fuimos a la cama por que estábamos cansados, cuando estuvimos solos le comenté a Marta las miradas de mi padre, me dijo que se dio cuenta enseguida pero que no pasaba nada, bueno, se que le agrada que la miren.

Nos levantamos tarde, mi madre nos tenía un suculento desayuno al lado de la piscina, yo salí primero mientras Marta se duchaba, y su aparición fue otra entrada glamorosa, vino con una camiseta larga y yo aseguraría que nada mas, ni tan solo unas braguitas, claro que era lo suficientemente larga como para que no se viera. Cuando está por casa es normal que vaya así, pero estando sus suegros me pareció poco apropiado, seguro que a mi padre la pareció perfecto, su cara se iluminó.

Cuando mi madre se fue a la cocina recogiendo los platos, yo la acompañé para ayudarla, en la cocina me dijo:

Tu padre está encantado con Marta

Ya me he fijado como la miraba

Si, no se le escapaba detalle

Quieres que le diga que use ropa menos provocativa?

No, por que?, a mi me gusta que vaya así, además, por la noche estaba hecho un toro, ya me entiendes

A pesar de ser muy abiertos en casa, no solía explicar estos detalles, pero no pasamos de aquí, claro que comprendí que mi madre no pondría objeción a ningún vestido de mi mujer

Al acabar el desayuno decidimos entre todos pasar la mañana en la piscina, mi madre, que iba con una especie de vestido largo dijo que allí nadie nos podía ver y si no le importaba a nadie ella se bañaría solo con braguitas, Marta dijo que por ella perfecto, de hecho, siempre lo hace y que iba a ponerse el bañador, pero mi madre, que estaba al tanto de todo le dijo que ella no lo haría, se dejaría puestas las que llevaba, mientras hablaba se sacó el vestido quedando en bragas tipo bikini y sujetador que se desabrocho enseñándonos a todos sus pechos que para le edad no estaban nada mal, le sugirió a Marta que hiciera igual, mi mujer se puso roja de vergüenza y dijo:

Es que no llevo bragas

Vaya, te paseas por casa sin ropa interior? Dijo mi madre

Lo siento, dijo

No lo sientas, me encanta y a partir de ahora también lo haré yo.

Todos reímos, Marta se fue a ponerse las braguitas del bañador y regresó con la misma camiseta, mi madre ya estaba en el agua y le dijo que se apresurara a tirarse, se sacó la camiseta de espaldas a mi padre y a mí y rápidamente se tiró al agua.

Mientras nadaban me fui a ponerme el bañador, cuando regresé los tres estaba en el agua, yo me introduje a la piscina y después de un buen rato salimos a tomar el sol y secarnos, mi padre se puso justo entre las dos mujeres, si miraba a un lado tenía las tetas de mi madre y al otro las de mi mujer.

Hacia las dos decidimos comer algo, Marta se puso la camiseta para ayudar con la comida, mi madre le dijo que era una solución muy buena pero ella no tenía nada parecido a lo que mi mujer le ofreció una que fue a buscar a la habitación y se la puso.

La comida resultó muy agradable, la verdad es que Marta y mis padres congeniaron mucho, cosa que me hizo sentir muy feliz.

Por la tarde nos dirigimos al pueblo, como mis padres ya lo conocían nos hicieron una pequeña excursión y regresamos hacia las 9, justo a tiempo para cenar.

Las mujeres se fueron a cambiar, se notaba la complicidad entre ambas a pesar del poco tiempo que hacía que estaban juntas ya que se decían cosas al oído y reían, Marta apareció con un vestido muy azul que me encanta, ciñe muy bien el cuerpo realzándolo y a partir de la cintura se abre con una falda muy amplia y corta, tiene un escote muy pronunciado, pero que no puede agacharse ya que si lo hace puede formar un escándalo, me acerque a ella para decirle que estaba preciosa y le puse una mano en el culo, y, sorpresa, no llevaba nada debajo!, acercó su boca a mi oreja y me dijo:

Es lo que hemos quedado con tu madre, recuerdas.

La aparición de mi madre no fue menos glamorosa, vino con un vestido ibicenco amplio y muy corto también, ninguna posición me permitía apreciar si llevaba bragas, supuse que no ya que era el trato que habían hecho, pero sujetador seguro que no.

Estábamos los cuatro en la cocina, mi madre estaba lavando algún baso que había quedado y a su lado mi mujer cocinando, mi padre y yo con una cerveza en la mano dijo:

Habéis cumplido lo de andar por casa sin bragas?

Mi mujer se gira mirándolo y con una sonrisa y le dice:

Compruébalo!

Eso, compruébalo, dijo mi madre sin dejar de fregar los vados

Mi padre se coloca detrás de ellas, justo en medio y con una mano levanta la falda de Marta y con la otra de mi madre, mientras ellas se miraban y reían, evidentemente aparecieron sus culos sin nada de ropa, mi padre dijo:

Me gusta mucho esta costumbre

Cenamos en el jardín, la temperatura era perfecta y continúo el clima de complicidad toda la velada, la verdad es que aquello salía mejor de lo que habíamos pensado.

Después de bastante alcohol nos fuimos a la cama, pero cuando estábamos desnudándonos, Marta miraba por la ventana y me dice que me acerque, nuestra ventana daba encima de la piscina y lo que ví me dejó helado, Mi padre y mi madre estaban en la piscina, dentro del agua, desnudos follando, mi madre estaba agarrada al borde mientras mi padre le penetraba desde atrás, Marta y yo estábamos en silencio viendo aquel espectáculo y oyendo claramente los gemidos, desvié la mirada hacia mi mujer y veo que se ha puesto una mano bajo la falda y se acariciaba el coño sin dejar de mirar el espectáculo, me puse detrás de ella y le subí la falda, me bajé los pantalones y salió mi polla que para entonces ya estaba al máximo y la penetro desde atrás, Marta gozaba de la follada sin dejar de mirar ni un momento el polvo de mis padres en la piscina, tuvo que ahogar sus gemidos para que no la oyeran, claro que dado los que daban ellos, seguro que tampoco lo hubiesen hecho, me corrí en su coño pero sabía que su mente estaba mas en el espectáculo que en mi.

Como los cuatro nos corrimos mas o menos al mismo tiempo, ya mas tranquilos vimos como salían de la piscina, Marta miraba la polla ya morcillota de mi padre, se enrollaron una toalla y entraron en casa, para ser el primer día no estuvo nada mal.

Cuando me desperté por la mañana Marta ya no estaba en la cama, es normal, a ella le encanta madrugar y seguro que no pudo resistir la tentación de la piscina, miré por la ventana y efectivamente, allí estaba nadando y jugando con una pelota junto a mi padre, cada salto que daba sus tetas saltaban por encima del agua, pensé que mi padre se estaría calentando mucho, me vestí y bajé, seguían con el juego, creo que Marta sabía perfectamente lo que su comportamiento ocasionaría a mi padre.

Me quedé un rato sentado y no tardó en venir mi madre, es como yo, le encanta levantarse tarde, al contrario que mi padre. Llevaba puesta la camiseta que mi mujer le había dejado.

Le comenté que los otros dos se estaban divirtiendo como niños en el agua, ella miró y se limitó a reír.

Ayudé a mi madre a preparar el desayuno y cuando lo tuvimos todo a punto les dijimos que dejaran de jugar y vinieran a comer, salieron del agua primero mi padre, el empalme era mas que evidente, después Marta que resultó que se bañaba con unas braguitas normales blancas tipo bikini, lo que ocasionó que al salir era casi como si estuviera desnuda ya que al mojarse trasparentaban totalmente, se veían claramente los pelos de su pubis, enseguida cogió una toalla para secarse y se puso su camiseta acercándose a la mesa, hizo el gesto de sentarse pero se incorporó poniendo las manos por debajo el vestido y se bajó las braguitas, dijo que no quería comer con aquello mojado, el espectáculo de mi mujer sacándose las bragas no dejó indiferente a ninguno de los tres.

Mientras desayunábamos Marta se levantó a por el café y lo sirvió uno a uno, cuando lo hizo a mi madre, esta le levanta la camiseta desde atrás mirando su culo y dice:

Veo que has cumplido el trato

Claro, dijo ella, un trato es un trato.

El plan era parecido al del día anterior, nos quedaríamos por la mañana en la piscina, mi mujer dijo que iba a por unas braguitas pero mi madre le recordó que tenía las que había usado antes, ella dijo que al salir del agua trasparentaban demasiado y con decepción por parte de mi padre (y en el fondo también mía) se fue a por otras esta vez realmente de bañador, unas que se abrochan con dos lacitos por los lados.

Los cuatro en el agua jugamos a pasarnos la pelota, a tirarnos agua y las cosas que se suelen hacer, después decidimos que yo subiría a caballito a Marta y mi padre a mi madre y tendríamos que ver quien puede tirar al otro, una vez ganaba uno y otra vez el otro, es muy divertido, hasta que mi madre dice que nos esperemos un momento saliendo de la piscina y entrando en casa, a los pocos minutos volvió con una braguita distinta, eran como las de Marta, atadas por los lados con unos lacitos y propuso un juego, dijo:

Ahora que estamos en igualdad de condiciones, vamos ha hacer que cada una tendrá que desabrochar la braguita de la otra, os parece bien?

Y quien gana?, dije

El primer equipo que consiga desabrochar los dos lados

A todos les pareció bien, mi madre subió a caballo de mi padre y Marta encima mío, empezó la lucha, y mi madre, muy hábil consiguió desabrochar un lazo, seguimos jugando, la braguita de Marta estaba absolutamente caída, notaba que sus pelos rozaban mi cuello y desde atrás tenía que verse su culo, ahora era Marta la que le desabrochó un lazo. Continuó la lucha y realmente mi madre aparecía por detrás casi como si no llevara nada, era la jugada definitiva y después de muchos forcejeos mi madre desabrocha el lazo que le quedaba a mi mujer y cayó al agua, apareció flotando su braguita mientras ella se sacaba el agua de los ojos, mi padre y mi madre saltaban de alegría y se abrazaban felicitándose por el triunfo mientras mi mujer pescaba su braguita que procedió a ponerse debajo del agua.

Mi padre propuso repetirlo pero con las mujeres cambiadas, aceptamos y Marta de fuñe hacia mi padre y mi madre vino con migo y las subimos, empezó la lucha y esta vez Marta le dio la primera estocada a mi madre dejándola con un solo lazo, seguimos así, también notaba los pelos del coño de mi madre haciéndome cosquillas en mi cuello, otra buena estocada de Marta y consignó desabrochar la otra, un triunfo indiscutible que aprovecharon para celebrarlo con fuertes abrazadas, los pechos de Marta chocaban con mi padre y seguramente por debajo del agua también su polla le tocaba, mi madre bajó de mi cuello y al caer su braguita también flotó en el agua, my mujer la cogió y la tira fuera de la piscina mientras los tres reíamos, entonces se produjo un forcejeo entre ellas que, dado el poco deseo de conservarlo, acabó con que mi madre le arrancó la braguita a María y también la arrojó fuera.

Todos reíamos, ellas ahora no se atrevían a salir del agua, mi padre y yo nos burlábamos de ellas, se dijeron algo a la oreja y mi madre se lanza a mi padre y Marta a mi intentando arrancarnos el bañador, pero no lo consiguieron con lo que algo se volvieron a decir y atacaron cruzadas, Marta intentaba sacárselo a mi padre y mi madre a mi, pusimos poco interés en resistirnos y ambas aparecieron de debajo del agua con los bañadores en la mano que evidentemente arrojaron fuera.

Ahora estábamos los cuatro desnudos y la transparencia del agua dejaba ver nuestro empalme, ellas reían y se burlaban de nosotros y de lo que no podíamos esconder.

No sabíamos que hacer, la primera en atreverse a salir fue mi madre que se dirigió directamente a donde estaban los bañadores y nos dijo:

Que os parece si no nos los ponemos hasta después de comer?

A todos nos pareció bien, mi madre no tenía ninguna marca de bañador, lo que significaba que normalmente ya tomaba el sol desnuda, al salir mi mujer apareció su culo totalmente blanco, ella toma el con la braguita, salió mi padre con un empalme descomunal, las dos mujeres se reían y se decían algo al oído sin dejar de mirarle la polla, pero cuando salí yo hicieron lo mismo.

Nos tumbamos al sol, como el día anterior, mi padre se puso entre las dos mujeres y yo al otro lado de Marta, los hombres nos pusimos de espaldas para disimular el empalme.

Mi madre se puso también de espaldas y pidió a mi padre que le pusiera crema, este se incorporó y lo hizo, vi que su polla estaba morcillota, se puso crema en las manos y empezó a extenderla por la espalda haciéndole un masaje que agradecía con comentarios, después bajo al culo donde también lo extendió para acabar en las piernas, Marta y yo mirábamos el esmero con el que lo hacía.

Cuando acabó Marta me pidió lo mismo y también se lo hice, Mis padres miraban atentamente como le acariciaba la espalda, culo, piernas, para darme mejor acceso separó un poco las piernas y yo le rocé deliberadamente el coño varias veces, Marta me miraba con una sonrisa y la polla de mi padre había vuelto a reaccionar, tuvo que estirarse de nuevo para disimular.

Cuando el sol ya nos hubo cogido suficiente la espalda, mi madre se dio la vuelta y pidió a mi padre que le pusiera crema, Marta hizo lo mismo, nos pusimos sobre sus piernas y procedimos a darles crema, lo hacíamos casi compaginados, primero el cuello, después bajamos hasta encima los pechos, saltamos al vientre y cando veo que mi padre ataca los pechos de mi madre yo hago lo mismo con Marta, realmente mas que poner crema les estábamos sobando las tetas, ellas sentían el placer con los ojos cerrados y poniendo cara de placer, después bajamos a las piernas, creo que ellas hubiesen preferido mas masaje a los pechos, yo hice que las abriera un poco, desde la posición de mi padre podía ver perfectamente el coño de Marta, mientras le ponía la crema a mi madre tenía un ojo clavado en él, Mi madre también abrió las piernas y yo podía ver claramente si chochito, entonces mi madre hizo algo que claramente era una invitación, abrió muchísimo las piernas de manera que la que estaba mas cerca de mi quedó encima de la de Marta, esta, al verlo, hizo lo mismo, quedando su pie entre las piernas de mi madre, continuamos dándoles crema pero nos mostraban los coños totalmente abiertos. Íbamos subiendo por las piernas hasta tocar los coños, en realidad aquello casi era una masturbación, yo miraba como se lo hacia mi padre y el como lo hacía yo a mi mujer, incluso se les escaparon algunos gemidos.

Dimos por acabado aquello, ahora los hombres nos pusimos boca arriba sin importarnos que vieran nuestros empalmes.

Sin darnos cuenta se hizo la hora de comer, los cuatro en pelotas preparamos la comida y la mesa, un par de veces vi que la polla de mi padre chocaba "involuntariamente" con mi mujer, esta le miraba con complicidad y una sonrisa.

Comimos muy bien, creo que los cuatro nos sentíamos muy a gusto, incluso mas de una vez mi padre al hablar con mi mujer le ponía la mano en su desnudo muslo, pero Marta no se quedaba atrás y hacía lo mismo.

El café lo sirvió Marta y cuando se lo puso a mi padre le dio un ligero cachete en el culo diciendo:

Que culo tan bonito tienes

Mi mujer reía simplemente

Después de comer nos fuimos a cambiar para salir, pero solo de entra en la habitación Marta me cogió y me estiró en la cama colocándose encima de mi polla y me folló a lo salvaje, como hace cuando está muy caliente.

Nos duchamos y pensé que con la follada nos habríamos retrasado, la sorpresa fue al ver que ellos seguían en la habitación, sin duda haciendo lo mismo.

Tardaron ya poco en salir, mi mujer se puso un top sin sujetador que dejaba ver la mitad de su vientre y una faldita bastante corta, eso si, con unas braguitas tanga, mi madre se puso un top mas largo, con sujetador y una falda mas larga, mi mujer le sugirió que se sacara el sujetador y estarían en igualdad de condiciones, allí mismo se desabrocho los corchetes y se los sacó, pero le dice a mi mujer:

Y braguitas llevas?

Si, pero es un tanga pequeñísimo, dijo levantándose la falda y enseñándolo

Yo no, dijo mi madre, también levantándose la falda para que todos lo viéramos

Mi padre dijo:

Por que no te las sacas tu y también iréis en igualdad de condiciones?

No se, es que según como me ponga enseñaré el coño

Es igual, dije yo, a los tres nos gusta que vayas sin braguita

Bien, lo haré, dijo

Se puso las manos bajo la falda y se las sacó dándomelas para que se las guardara.

Decidimos ir a un pueblo que estaba a media hora en coche, cogimos el mío y mi madre se sentó delante y mi padre y Marta detrás, pude ver por el espejo como Marta tenía las dos piernas ladeadas hacia mi padre con sus redilas casi rozándolo, además, con lo corta que era la falda seguro que mas de una vez le vio el coño.

Íbamos conversando y oímos que mi padre dice:

Me encanta la suavidad de tus muslos

Miré por el espejo y mi padre se los acariciaba, para facilitarle la labor Marta separó un poco las piernas y lo hacía también la parte interna alabando su piel, mi madre, que estaba girada le dijo:

Vigila a este que si sigues con las piernas abiertas querrá saber si también tienes el coño suave

Si que lo tiene suave, dije yo.

Se acabó con la risa de todos

Llegamos al pueblo, aparcamos y Marta al salir del coche no solo enseñó el coño a mi padre, también a un hombre que pasaba que quedó maravillado por la suerte que había tenido.

En el viaje de regreso nos sentamos igual, mi madre saco el tema de la suavidad de la piel otra vez, Marta le explicaba trucos que ella hacía y mi padre volvió a aprovechar al ocasión para acariciar los muslos de mi mujer, esta respondió con una sonrisa de invitación abriendo las piernas todo lo que la distancia de los asientos permitía, mi madre, que estaba todo el rato con la cabeza girada para ver lo que hacían, dijo:

Marta, desde aquí te veo todo el coño, entre risas

Pues tu marido no para de mirar si mi piel es suave, y separo las piernas para darle mas trozo para comprobarlo.

Todo eso entre risas.

La verdad es que por el espejo pude ver que se pasó el camino acariciándole los muslos, y ella adelantaba tanto como podía las piernas para que tuviera mejor acceso, supongo que no le rozó el coño, pero seguro que faltó muy poco.

Llegamos a casa y tal como íbamos nos pusimos a preparar la cena, cuando las dos mujeres estaban de caras al fregadero, Marta se gira y le dice a mi padre si había comprobado que seguíamos sin bragas, este se acerca a ellas e introduce una mano a cada una por debajo al falda y acariciando sus culos un buen rato, mientras ellas sonreían y se miraban, dijo:

No leváis.

Pero mi madre se gira, diciendo a Marta que hiciera lo mismo y le dice.

Como sabes que no llevamos un tanga de los que se ponen dentro del culo?

Eso, dijo mi mujer, como puedes estar tan seguro?

Se acercó para levantarles la falda desde delante, pero Marta agoró la suya con una mano y la de mi madre con la otra diciendo:

Así no vale, tienes que hacerlo como antes

Mi padre las mira a las dos, sabía exactamente que querían, se agacha y pone una mano por debajo de cada falda y se queda acariciándoles el pubis, ellas se miraban riendo y dijo:

Efectivamente tenía razón, no leváis

Todos nos pusimos a reir.

Entoces yo intervine

Supongo que los cuatro estamos igual de salidos

Si, dijo mi madre, seguro, ya ves como vamos.

Cenamos, esta vez mi madre hizo lo imposible para que mi padre y Marta estuvieran de lado, con lo que yo quedé al suyo, sin disimulo mi padre todo el rato tenía las manos en los muslos de mi mujer, le dije:

Ya sabemos que te gusta la suavidad de la piel de Marta, especialmente de los muslos, pero ahora que ya le has tocado lo pelos del pubis, dinos si te gustan.

Los he tocado poco, pero también me han encantado

Déjale tocar un poco mas, le dije a Marta

Claro, el dijo,

Se separó un poco de la mesa y subiendo la falda dejando su pubis a la vista de todos dijo:

Acarícialos a ver si te gustan

Mi padre lo hizo mientras iba alabando su suavidad, mi mujer reía de satisfacción, tenía las piernas cerradas lo que impedía que pudiera avanzar hacia el coño. Mi madre quiso entrar en el juego, se levantó poniéndose al lado de Marta, se sube la falda y dijo:

Los míos también son suaves, verdad?

Mi padre utilizó la otra mano para acariciarlos y decir que ambas tenían unos pelos muy gratos de acariciar.

Después de estar un buen rato, dieron por acabado aquel juego, mi mujer recompuso la falda y mi madre regresó a su sitio.

La cena, entre comentarios jocosos se acabó ya muy tarde, nos fuimos a la habitación donde volvimos a follar como locos.

Al día siguiente cuando me desperté ya oí a mi padre y Marta en la piscina, salí a al ventana y estaban desnudos jugando en el agua, decidí dejarlos un rato para ver lo que hacían y la verdad es que no paraban de rozarse "involuntariamente".

Cuando salí vi que la puesta de la habitación de mi madre estaba entreabierta, la curiosidad me pudo y saqué la cabeza, lo que vi me dejó helado, mi madre estaba tendida en la cama con las piernas abiertas y un consolador entraba y salía de su coño, ella me vio, levantó la cabeza y me sonrió, me dijo que pasara mientras aquel aparato continuaba penetrándola, me dijo:

Te extraña que esté masturbándome mientras tu padre esta divirtiéndose con tu mujer?

Bueno, no se, dije sin saber que contestar

Sepas que lo que pasa me encanta, y ahora calla y mira si quieres dijo mientras miraba mi polla, que evidentemente estaba a tope

Así lo hice, primero miré, nuestros ojos se cruzaron muchas veces, me miraba como diciéndome que hiciera lo mismo que ella, así que cogí mi polla y me masturbe mirándola y ella mirándome a mi, fue extraño con mi madre pero os aseguro que nos corrimos los dos con gran placer.

Salimos juntos y nos fuimos a la piscina, Marta y mi padre estaban tomando el sol, se incorporó para darme un beso de buenos días, me dijo que se lo estaba pasando muy bien.

Preparamos el desayuno, mi padre cada vez que Marta o mi madre se acercaban les tocaba el culo y ellas se reían.

Volvimos a la piscina, Marta dijo que teníamos que hacer algún juego y propuso que nos pusiéramos de pie con las piernas abiertas y uno de nosotros tenía que cruzar por debajo, le primero en hacerlo fui yo, pasé por debajo el coño de Marta, después de la polla de mi padre y al final el coño de mi madre, todo ello lo vi clarísimo, la siguiente fue Marta que la vi que al hundirse lo hizo muy de manera que su cara pasó muy cerca de la polla de mi padre, después pasó por debajo de mi madre y cuando estuvo delante mío sube un poco y puso mi polla en su boca durante unos segundos para volverse a hundir y salir por detrás.

El siguiente era mi padre, pasó por debajo de mi madre y a la altura del coño le da un beso que le hizo dar un saltito, depuse pasó por debajo mío y me giré para ver lo que hacía con Marta, vi como su boca se acercaba al pubis que rozó muy suavemente con los labios, momento en que dio también un ligero saltito y se hundió para pasar por entre las piernas.

Quedaba mi madre, pasó por debajo mío y cuando llego a mi padre hizo lo mismo que Marta me había hecho, piso su polla en la boca dedicándole unos segundos, después de hundió y cuando pasó por debajo de Marta lo hizo ayudándose de recostar la mano en el coño de Marta, saliendo por el otro lado.

Repetimos el juegecito, cuando pasé por debajo de Marta lo hice con la cara hacia arriba y al tener la cara debajo del coño le dí varios lametones, seguí así pasando por debajo de mi padre y al hacerlo por debajo de mi madre vi que con las manos se separaba los labios vaginales para que tuviera buena vista del coño.

Marta se hundió inmediatamente, esta vez dedicó mucho rato a chupar mi polla, después de hundió y pasó por debajo del coño de mi madre y lo hizo caras arriba a escasos centímetros de estos, después con mi padre hizo lo mismo pero este bajo la polla y la hizo chocar con su cara que Marta rozó.

Mi padre se hundió pero pasó por debajo de mi madre con los pies por delante así que quedó con las piernas debajo de Marta y mías mientras chupaba el coño de mi madre, después, ayudándose con las piernas mía se fue hacia marta, esta, que antes había visto lo que hizo mi madre, también se abrió mucho el coño para que tuviera buena vista.

Mi madre se hundió y se dedicó todo el tiempo a chupársela a mi padre, este lo disfrutó pero no pudo cumplir el pasar por debajo de los otros ya que no le quedaba tiempo, cuando salió, Marta dijo que había fallado y merecía un castigo, deliberamos y decidimos que tendría que ************

Salimos para secarnos y tomar el sol, ya no nos importaba en absoluto que ellas vieran que estábamos empalmados, mi madre se ofreció a ponerle crema a mi padre y evidentemente mi mujer también a mi, nos estiramos boca arriba y procedieron a esparcir crema por nuestro pecho, entonces Marta hizo algo que parece gustó a todos, se extendió crema encima de los pechos y con ellos la iba aplicando a mi cuerpo, mi madre la imitó y así ambas mujeres se dedicaron a acariciarnos con las tetas, cuando llegaron a la polla nos hicieron un masaje cubano que los dos estuvimos a punto de corrernos. A continuación dijimos que fueran ellas las que lo recibieran, se pusieron boca arriba y procedí a darle crema a Marta mientras mi padre lo hacía con mi madre, en los pechos jugué con los pezones, ellas ya gemían con libertad, cuando bajé al coño abrió mucho las piernas mirando a mi madre para que la imitara, que lo hizo, así que procedimos a masajear sus coños con gran placer para ellas.

Descansamos un rato, era necesario saborear lo que había pasado, sentí sed y me fui a la cocina por cuatro cervezas, cuando volví se habían dado la vuelta y mi padre estaba poniendo crema a mi madre, yo no dije nada esperando la petición de Marta, pero creo que tenía otros pensamientos ya que observaba muy fijamente como mi padre aplicaba crema al cuerpo de mi madre, la verdad es que lo hacía muy bien y se notaba como esta disfrutaba, cuando acabó mi madre le dijo:

Por que no le pones crema a Marta?

Ella, con una sonrisa asintió y mi padre procedió a aplicarle crema en la espalda, al igual que antes lo hacía muy bien, mi padre sabe dar masajes, por los lados se acercaba peligrosamente a los pechos, momento en que mi mujer se incorporaba un poco para facilitar su avance que nunca pasó de rozar los pechos, después bajó al culo, vi como abría las piernas y le aplicaba un masaje incluso dentro de la raja del culo mientras se miraban con complicidad con mi madre. Después de disfrutarlo un buen rato, bajó a las piernas, Marta abrió muchísimo mas las piernas y como mi padre se puso entre ellas, tuvo una clara visión del coño de mi mujer, yo, que me había levantado para tener una visión mejor, vi como acariciaba los muslos y en mas de una ocasión llegó casi a rozarle el coño sin que hubiese ninguna oposición.

Todos muy calientes continuamos tomando el sol hasta la hora de comer, preparamos la mesa y comimos, otra vez Marta y mi padre se pusieron de lado, ambos se tocaban los muslos ya sin disimulo, es mas, Marta tenía tan cerca la mano de la polla que seguro mas de una vez rozó.

Después de comer nos fuimos a vestir para salir, al entrar en la habitación Marta me dijo que estaba muy caliente y necesitaba follar, no la hice esperar y al correrse los gemidos se mezclaban con los que llegaban de la habitación de mis padres, esto me dio mucho morbo.

Cuando estuve vestido salí y me encontré a mi padre que también esperaba, al poco rato aparecieron las dos mujeres, Marta con una faldita de escándalo, no era mini, era extremada, algo que ella casi nunca se pone por lo exagerada que es, sin agacharse ya se puede ver la parte baja del culo, y un top blanco que dejaba entrever perfectamente los pezones y que llegaba justo debajo los pechos, mi madre con otra falda, esta no tan corta pero con otra blusa blanca que permitía igualmente adivinar los pezones.

Les pregunté si seguían sin llevar bragas, ellas se pusieron de lado y dijeron que lo comprobara, por que no?, pensé mientras me agachaba y ponía mis manos debajo de las faldas acariciando los pelos del pubis de ambas que lo recibieron con una sonrisa.

Subimos a mi coche, mi madre delante y mi padre y Marta detrás, el camino fue un constante magreo de los muslos de Marta por parte de mi padre y además mi madre no dejaba de mirar, incluso un momento dijo:

Marta, abre las piernas un momento

Ella lo hizo y mirando el coño dijo:

Veo que después de follar te quedan los labios hinchados como a mi,

Diciendo esto se abrió las piernas y subió la falda, me costó concentrarme en la carretera mientras veía su coño, Marta puso sus dedos en el coño diciendo que le quedaban hinchados y duros, todo esto ante la atenta mirada de mi padre.

Legamos al pueblo, ni que decir tiene que éramos motivo de miradas y comentarios por parte de todos, nos fuimos al faro que tenía un balcón con una barandilla que por debajo transitaba gente, mi madre dijo:

Vamos a escandalizar a estos dos chicos que pasaran ahora

Se colocaron justo en la baranda con las piernas algo separadas, los chicos iban avanzando ajenos a lo que les esperaba, cuando estuvieron justo debajo mi madre les pregunta alguna tontería lo que hace que las miren desde abajo y pudieron contemplar dos maravillosos coños, ellos respondieron muy nerviosos, cuando se fueron nos reímos mucho.

De regreso a casa preparamos la cena y nos pusimos a comer, la conversación derivó en sexo hasta que mi mujer le preguntó directamente a mi madre como había perdido la virginidad, esta dijo:

Perdí al virginidad con el padre de mi marido, curioso verdad?, yo empecé a trabajar como su secretaria a los 16 años, aquel hombre me fascinaba y decidí que sería con el primero que follaría y para calentar el ambiente empecé a usar ropa atrevida, faldas cortas, hasta que un día que nos quedamos solos entre a su despacho, me puse delante de la mesa y dejé caer el vestido, quedé completamente desnuda, él se acercó a mi y encima de su mesa de despacho me desvirgó, continué siendo su amante durante un año y aprendí mucho, era un amante fantástico y me enseño muchas cosas lo que me permitió convertirme en una amante magnífica y una viciosa del sexo.

Pues yo, dijo Marta, lo hice a los 15 años con mi primer novio, ambos éramos novatos en esto y no es que resultara muy bien, lo hicimos en mi cama un día que mis padres no estaban, pero realmente aprendí del sexo en unas vacaciones, el primer día me ligué a un tío que me enseñó los auténticos placeres del sexo, estuvimos 15 días follando, fue maravillosos.

Mi padre contó lo siguiente: Lo mío fue con mi prima Laura, tiene un par de años mas que yo, ya la conocéis, yo tenía 17 años y ella 19, estaba muy desarrollada y vino de vacaciones con nosotros, un día nos fuimos los dos solos en la playa, ella, con total naturalidad se sacó la parte de arriba del bikini, vio enseguida como la miraba y empezó a jugar con migo, primero hacia poses para que la viera mejor, se levantaba las braguita para que viera sus pelitos, me dejó ponerle crema, por primera vez tocaba unas tetas y al final nos fuimos a un bosque cercano donde follamos.

Me toca a mi, dije, pues fue con Carmen, la amiga íntima de mi madre, (ella se quedó muy sorprendida), un día, a los 16 años, estaba en su casa y empezó a preguntarme cosas de las chicas, si ya tenía novia, si había tocado a alguna mujer…, me dijo que si me portaba bien ella me enseñaría cosas, se sacó la blusa y me enseñó las tetas, me las dejó tocar, pidió ver mi polla que también tocó, me dejó ver su coño, me pidió que le lo besara, después me la chupó y acabamos follando.

Ahora comprendo por que siempre querías ir a su casa, y la muy zorra me decía que era por que tenía el canal plus, dijo riendo.

Después de esta conversación, mi madre preguntó directamente a Marta con cuantos hombres de había acostado, ella respondió tranquilamente que con 21, le devolvió la pregunta y dijo que seguro la superaba ya que con mas de 80, que en su juventud procuraba cada semana tirarse a algún tío.

Esta conversación me ha dejado calentita, dijo mi madre mientras abría las piernas y nos enseñaba el coño muy mojado, y a ti?, le dijo a Marta

También, mirad como lo tengo, dijo separándose los labios para que viéramos lo rojo y húmedo

Pues si os parece bien, nos vamos cada uno a la habitación a calmar estos instintos

Perfecto, dijimos todos

Nos fuimos a la habitación donde calmamos estos instintos, vimos que mis padres dejaron la puerta abierta e hicimos lo mismo, ahora oíamos claramente sus gemidos y ellos los nuestros hasta quedar rendidos y dormidos, a media noche un ruidito me despertó, Marta se estaba masturbando con su consolador, quise ayudarla pero me dijo que la dejara hacer sola, la miré, cuando acabó apagó el aparato y siguió durmiendo.

A la mañana siguiente me despertó las risas de mi mujer y mi padre en la piscina, desnudos y rozando sus cuerpos, me quedé un buen rato mirando mientras mi polla iba reaccionando, estuve a punto de masturbarme pero pensé que quizás mi madre también lo hacía, me dirigí a su habitación, no se oía nada pero su voz me dijo:

Te estaba esperando, pasa y estírate a mi lado

Lo hice, ella abrió el cajón y cogió su consolador, yo a su lado empecé a jugar con mi polla, así nos masturbamos uno al lado del otro mirándonos hasta corrernos, mi leche quedó esparcida por mi pecho, mi madre extendió la mano para cogerla y se la esparció por sus tetas, que morboso resultó aquello.

Bajamos a la piscina y seguían jugando, mi madre dijo a mi padre:

Que, te lo pasas bien verdad?, señalando su polla que estaba dura.

Si, yo me encargo de que no se baje, cuando flaquea, le rozo un poco y ya está, dijo Marta

Reímos y nos dispusimos a preparar el desayuno, Marta estaba muy alegre y no paraba de tocarnos el culo a los tres.

Después de desayunar, Marta le propuso a mi madre el depilarse los pelos del coño, quedaron en que se lo harían mutuamente, estiramos una toalla y la primera en ponerse allí fue Marta, mi madre cogió espuma de afeitar y una cuchilla, extendió la espuma y mientras lo hacía acariciaba su coño, Mi padre y yo mirábamos curiosos por aquello, procedió a afeitarle todos los pelos y cuando estuvo lo limpió con agua y le extendió crema suavizante de la piel, primero por encima del coño pero poco a poco fue avanzando hasta sus labios y clítoris, realmente la estaba masturbando y mi mujer gemía sin disimulo hasta que pidió que parase para evitar que tuviera un orgasmo allí mismo.

A continuación se puso mi madre allí, mi mujer extendió la espuma de afeitar, también le acariciaba el coño, después le afeitó todos los pelos y a continuación dijo:

Ahora a disfrutar un poco, como he hecho yo

Y se la extendió por el coño haciéndole otra masturbada, se dio cuenta de que los labios estaban hinchados y le dijo:

Creo que esta mañana te has masturbado, verdad?

Si, lo hago casi cada mañana, y estos días, con lo que pasa, no puedo evitarlo

Marta incluso introdujo dos dedos en el coño, tuvo que frenarla mi madre por que dijo que no aguantaba más.

Aquello nos dejó a los cuatro muy excitados, mi padre comprobó primero la suavidad del pubis de su mujer y después de Marta, yo a continuación hice lo mismo.

Aquella mañana no dio para mas, decidimos comer y después buscamos un juego para hacer los cuatro, era una especie de 7 y medio, el que ganaba ponía una pena al que perdía, el juego se desarrolló así:

Ganó mi padre y perdió mi madre, le dijo que se pellizcara los pezones hasta que se pusieran erectos, realmente ya lo estaban pero lo hizo mientras disfrutábamos del espectáculo de ver a mi madre jugar con ellos

Gané yo y perdió mi padre, le dije que acariciara la espalda de mi madre con su polla, lo hizo, mi madre puso bastante teatro haciendo como si le diera un masaje

Gano Marta y perdió mi madre, le dijo que se pusiera algo dentro del coño, esta se abrió las piernas y cogió un plátano de la mesa y se lo introdujo, jugando un rato como si fuera un consolador.

Gano otra vez Marta y yo perdí, se acercó a mi y me cogió la polla para darle unos cuantos lametones, estaba a punto de correrme

Ganó mi madre y perdí yo, tenía que acariciar su espalda con la polla igual que antes le había hecho mi padre, me levanté y lo hice, resultó extraño hacer esto con ella.

Ganó mi mujer y perdió mi padre, quiso el mismo placer así que mi padre procedió a jugar con la punta de su polla por la espalda de Marta

Ganó mi madre y perdió Marta, le dijo que tenía que tocar con un pezón la polla de mi padre, este se aguantó la polla erecta y Marta se agachó hasta que el pezón tocó la pinta de su polla, después se movió un poco para acariciarlo con el pezón.

Gané yo y perdió mi madre, le dije que quería lo mismo, ella apuntó su pezón a mi polla y jugó un rato con él.

Mi mujer interrumpió el juego y dijo:

Por que no decimos cada uno de nosotros algo que nos gustaría hacer, alguna fantasía que podamos hacer ahora?

A todos nos pereció bien, lo sorteamos y el primero fui yo, dije:

Me gustaría ver como mi padre acaricia los pechos de Marta

Mi padre dijo:

Me gustaría tenderme en la cama y que las dos mujeres jugaran con mi cuerpo hasta correrme

Mi madre dijo:

me gustaría que mientras los tres miráis, masturbarme

Marta dijo:

Me gustaría que vuestros tres deseos se hagan realidad esta tarde

A todos nos pareció bien, así que decidimos empezar por el primero, el mío, Mi madre extendió unas colchonetas en el suelo y Marta se estiró, mi padre estaba impaciente por disfrutar de los pechos de Marta, con micho cuidado empezó a acariciarle el cuello, la cara, ella disfrutaba de las caricias mientras con los ojos cerrados se movía nerviosa, después jugó entre los pechos y acariciaba su vientre, estaba poniéndola caliente de verdad, al fin, sus manos se pusieron en sus pechos y los acariciaba, primero suave y después mas fuerte, Marta gemía, nunca la había visto disfrutar tanto con solo acariciar las tetas, ella cada vez estaba mas excitada hasta que la fin oímos como se corría, Y SOLO TOCÁNDOLE LOS PECHOS !!!!.

Después de un ratito de descanso, marta se incorporó diciendo que había sido magnífico.

Ahora tocaba otro deseo, decidimos primero hacer el de mi madre, ella se fue a por el consolador, se estiró pidiendo que estuviéramos totalmente callados y empezó a jugar con los pechos, cuando su coño ya pedía guerra lo acercó a él y se lo metió dentro, después lo sacó para jugar con el clítoris, susurro que encesitaba algo mas dentro del coño, Marta se acercó a ella y le introdujo dos dedos, le costó poco correse, fue un espectáculo maravilloso.

Quedaba el deseo de mi padre, este me dijo:

Te importa si nos vamos los tres a la habitación para hacerlo?, me gustaría que fuera con intimidad

Nadie puso problemas y él, con una mujer en cada lado abrazados entraron en la casa mientras yo me esperaba en le Jardín, el tiempo no avanzaba y mi polla quería guerra, mi padre estaba en la habitación con su mujer y la mía disfrutando de las caricias que ambas le propinaban.

Tardaron en regresar más de una hora, había aprovechado el tiempo, yo, totalmente empalmado estaba impaciente por saber como había ido, entonces mi madre dijo:

Que te parece si te estiras y mientras tu mujer te hace una paja te vamos explicando lo que ha sucedido?

Me pareció perfecto, lo hice, Marta se puso entre mis piernas, cogió la polla e iniciaron el relato:

Cuando llegaron a la habitación, mi padre se estiró y se pusieron una a cada lado, primero le hicieron un masaje por todo el cuerpo a cuatro manos pero sin tocar la polla, cuando notaron que ya estaba a punto, entre las dos le agarraron la polla y jugaron con ella, mi padre no tenía las manos quietas y las acariciaba, pero ellas seguían jugando con la polla y los huevos, después mi madre le ofrece a Marta que se la ponga en la boca, esta lo hace y él disfruta mucho ya que mientras mi madre le chupaba los huevos, a continuación iban alternando estas posiciones hasta que notaron que estaba ya muy a punto de correrse, mi madre cedió el puesto a Marta que introduciéndola todo en la boca descargó la leche durante mucho rato, esta se lo tragó todo y cuando apartó la boca, mi madre acercó sus labios a Marta para "compartir" la leche., evidentemente, con este relato me corrí también dentro de la boca de Marta, cuando la tuvo toda dentro, se apartó y acercó los labios a mi madre para compartir también la leche, y de paso darse un morreo.

Sin darnos cuenta ya era la hora de cenar, y seguíamos desnudos, como el clima lo permitía, todos sexualmente muy satisfechos lo que ni impidió que mi padre metiera mano a mi mujer mas de una vez, o que esta le agarrara varias veces la polla.

Nos fuimos a la cama y la follada estaba asegurada.

Dormí muy bien aquella noche y cuando me desperté me encontré con una sorpresa, a mi lado estaba mi madre que me miraba, me dio los buenos días y me dijo si estaba a punto, claro que lo estaba, empezamos a mastúrbanos pero me pidió que fuera yo quien introdujera el consolador en el coño, me incorporé y lo hice, me puse entre sus piernas y empecé a entrarle aquel aparato, entraba y salía mientras ella se acariciaba el clítoris, cogió una mano y me la llevó en los pechos, estuve jugando con los pezones mientras introducía el consolador y ella se acariciaba el clítoris hasta que se corrió, después me tocaba a mi, me puse estirado y procedí a hacerme la paja ante su atenta mirada, y me dice señalando la polla:

Puedo?

Claro

Cogió mi polla y procedió a masturbarme mientras yo disfrutaba de aquello, mi madre lo hacía muy bien, después la puso en su boca lo que fue suficiente para que me corriera dentro de ella, que bien la chupaba.

Nos recuperamos y bajamos a la piscina, allí estaban Marta y mi padre, nos dijeron que mi padre tenía un deseo pero esperaban nuestra presencia, sin mas, mi padre se sale de la piscina y se sienta al borde mientras mi mujer, desde dentro del agua le coge la polla y se la pone en la boca y se la chupa, no le costó mucho que se corriera dentro también.

Todos estábamos ya relajados, bueno, no todos, marta dijo:

Y a mi, nadie me va a satisfacer?

Miré a mi padre y le dije:

Creo que tienes trabajo

Marta ya estaba estirada en el césped con las piernas abiertas, mi padre se arrodilló entre ellas y empezó a jugar, primero con los dedos y después con la lengua, Marta se retorcía de placer que quiso que durara un buen rato, mi padre jugaba también con sus pezones hasta que se corrió.

Desayunamos y decidimos ir a pasar el día a una playa, el camino de ida no pasó nada que destacar, nos estábamos recuperando de lo de la mañana, en la playa nos comportamos como críos, jugando, tirándonos los unos sobre los otros y aprovechando cualquier ocasión para meternos mano, en el camino de vuelta, las mujeres se pusieron simplemente una camiseta larga, mi padre y yo unos pantalones cortos y una camiseta, como era ya normal, Marta y mi padre se pusieron detrás, mi padre jugaba con los muslos de Marta, pero ahora ya se atrevía a tocar el coño, cosa que Marta facilitaba abriendo las piernas, mi madre se giró y dijo a su marido:

Marta te la ha puesto dura?

Eso habrá que verlo, dijo marta

Le desabrochó los pantalones y le sacó la polla, mientras la acariciaba le dijo

Tienes razón, mira como se le ha puesto, y la de tu hijo?

Mi madre me acercó la mano a la bragueta, la abrió y me sacó la polla, diciendo:

También la tiene dura, dijo entre sonrisas y mientras ambas jugaban con nuestras pollas

Durante todo el camino, mi madre no dejó de jugar con mi polla y Marta hacía lo mismo con la de mi padre.

Llegamos a casa y nos fuimos a duchar, la primera en entrar fue Marta, miré a mi padre que estaba fuera y le dije:

Por que no le ayudas a enjabonarse?

Entro y cerró la puerta, desde fuera se oían sus risas, además tardaron bastante en salir, los dos en pelotas se fueron cada uno su habitación, después, cuando entro mi madre me dijo:

Y tu no vas a enjabonarme?

No me lo pensé dos veces, entre con ella y procedimos a lavarnos el uno al otro, ella me recordaba cuando lo hacía de pequeño, me decía:

De pequeño te pasaba la esponja así, refregándola en mi polla

Yo le lavé profundamente el coño mientras disfrutaba de mis caricias, la verdad es que fue excitante.

Nos fuimos a la habitación y allí me esperaba marta deseosa de que la follara, y claro, lo hice.

Salimos más tranquilos los cuatro para cenar, mi mujer se había puesto un top negro transparente y una falda corta y ancha, mi madre iba con un vestido blanco de una pieza que le llegaba lo justo para tapar el culo, cenamos y al final, Marta nos dijo:

Parece que se ha creado un clima de mucha confianza, alguno de nosotros ha cometido alguna infidelidad?

Quedamos callados con la pregunta, pero mi madre dijo:

Yo si, dijo mirando a mi padre, dos veces

Yo también, dijo mi padre, una vez

Yo no, dije

Pues yo si, dijo Marta, una vez

Quien empieza contándolo?, dijo mi madre

Yo misma, dijo Marta, y empezó a contar

Hace tres meses estaba de compras y cuando entre en el probador veo que en el de al lado estaba mi primer novio, el que me desvirgó, iba solo, me contó que su mujer estaba unos días fuera por trabajo, me invitó a un café, después nos fuimos a su casa y allí recordamos cosas que habíamos hecho y acabamos en la cama, quise contártelo, me dijo, pero no sabía como, ahora me siento mucho mejor. Yo me acerque a ella y le di un beso en la boca.

Yo, dijo mi madre, hice algo de lo que me arrepiento, el día de mi boda, cuando estábamos en el restaurante me llamó mi suegro, me dijo que me esperaba en la habitación que habíamos alquilado para aquella noche, primero le dije que no, pero me ganó la tentación, ya os dije que el sexo con él era muy bueno, usando a una amiga como excusa de que iba a cambiarme, subí a la habitación y sin sacarme el traje de novia follamos hasta corrernos. La segunda fue hace dos años, un día que mi marido estaba fuera y me sentía caliente, la casualidad hizo que viniera Carlos, un amigo de mi marido, a casa, le hice pasar y lo seducí. Mi padre se acercó a ella y le dio un beso en la boca y dijo:

Siempre te había gustado Carlos

Mi padre explicó, en una convención me encontré con una antigua colega, decidimos quedar para cenar y la verdad es que fue ella quien me llevó a la cama, claro que yo tampoco me opuse.

Ya nos habíamos confesado, el ambiente era perfecto, total confianza y complicidad, nos fuimos a la cama donde me esperaba otra sesión de maravillosos sexo.

A la mañana siguiente oí perfectamente como mi mujer abandonaba la cama y se iba, me quedé un buen rato en la cama mientras llegaban los juegos que mi padre y ella hacían en la piscina, esperaba impaciente alguna acción de mi madre que no tardó, entro con el consolador en la mano y dijo:

Vamos a masturbarnos

Lo hicimos, primero se lo hice a ella, con la boca, con las manos, con el consolador….., hasta que se corrió, después ella, con las manos y boca hizo que me corriera.

Bajamos a la piscina, nos estaban ya esperando con el desayuno en la mesa, lo tomamos y en la conversación salió lo que las dos mujeres le hicieron y mi padre comentó lo que le había gustado, Marta le dijo:

Si tanto te gustó, podemos volverlo a hacer

Me parece perfecto, dijo mi padre

Pues vamos a arriba, dijo mi madre

Se fueron los tres, por el camino ellas ya jugaban con la polla de mi padre y le metían mano, regresaron al cabo de una hora diciendo que había sido mas o menos igual que el día anterior.

Nos metimos en la piscina, ya no había ningún corte, yo metía mano a mi madre y mi mujer, ellas también nos tocaban, fue magnífico

Nos estiramos en el césped y mi madre me puso crema mientras Marta lo hacía a mi padre, ambas jugaban con nuestras pollas, después nos tocó el turno y las dejamos completamente calientes ya que lo que más hicimos fue masturbarlas.

Comimos y nos preparamos para salir, evidentemente con una follada entre medio, mi mujer se puso una camiseta sin hombros y muy amplia, lo que hacía que desde múltiples posiciones se vieran sus tetas, y la falda corta del día del faro, mi madre el top blanco casi transparente con una falda ancha corta, evidentemente no levaban braguitas ya que tanto mi padre como yo pudimos comprobar.

En el camino de ida, mi padre y Marta se estaban metiendo mano todo el rato, la camiseta facilitaba la labor, llegamos al pueblo y mi mujer se paso el rato exhibiéndose ante todos, era curioso ver las posiciones que la gente era capaz de hacer para verle las tetas, un chico, que era muy descarado en las miradas, mi madre se dio cuenta y le dijo:

Y además ninguna de las dos lleva bragas.

El chico se puso rojo y se fue

En le camino de regreso la cosa era mas descarada, mi padre sacó la camiseta a Marta, esta le sacó los pantalones, ella se estiró encima de sus piernas y le chupaba la polla mientras él jugaba con sus pechos y por dentro de la falda le acariciaba el coño, mi madre me desabrocho los pantalones, sacándose también el top y jugaba con mi polla, un escándalo para cualquier conductor que nos hubiese visto.

Llegamos a casa, salieron del coche sin ponerse la parte de arriba y anduvieron así en plana calle, no se si algún vecino las vio, entramos en casa y preparamos la cena, evidentemente ellas no se cubrieron ni mi padre se puso los pantalones.

Cenamos con mucha marcha, en eso que veo que mi padre acerca la boca a mi mujer, esta se deja dar un beso que acabó siendo un morreo, mi madre y yo nos mirábamos y los mirábamos a ellos, se magreaban y besaban, entonces mi madre me dice:

Tu padre se va a follar a Marta, es evidente que ambos se desean.

Marta me mira con cara de pedirme permiso para hacerlo, se levantaron y despacio y abrazados entraron en casa, yo les miraba, mi madre me dijo:

Se la va a follar, déjalos, si quieres, no mires.

Pero yo seguía mirando como mi padre se llevaba a mi mujer para follársela, sabia que en algún momento aquello pasaría pero me costaba encajarlo, mi madre se acercó a mi y me dijo que si quería podíamos hablar, pero que era inevitable lo que estaba ocurriendo, que ella ya sabía del deseo de mi padre y que también hablo con Marta que lo deseaba fervientemente, mientras me explicaba todo esto tenía mi polla en la mano, me dijo que éramos un hombre y una mujer, y que si quería, también podíamos pasarlo bien, acercó su boca a la mia y nos dimos un beso, me cogió de la mano y subimos a la habitación, al pasar por delante de la que estaban mi padre y Marta me asomé, ella estaba en posición perro y mi padre la follaba desde atrás, mi madre dijo que dejara de mirar y aprovechara que me tenía allí, bajé la cabeza y llegué a la conclusión que lo mejor era hacerle caso, nos entramos a la habitación y disfruté del sexo con mi madre, tenía razón cuando dijo que era una experta, sabía exactamente como hacer disfrutar a un hombre, nos corrimos varias veces, yo, por primera vez lo hice en un culo, mi mujer nunca le ha gustado esta práctica y no me deja, acabamois cansados hacia las 4 de la madrugada. Mi madre me dijo que Marta y mi padre pasarían la noche juntos, por lo tanto lo mejor era que hiciéramos igual.

Nos despertamos hacia las 11, mi madre estaba allí contemplándome y me dijo que lo que sucedió fue maravilloso y que lo recordaría toda la vida, salimos de la habitación y oímos que mi Padre y mi mujer continuaban follando, saqué la cabeza y ella estaba arriba de mi padre follándoselo, no paraban.

Bajamos a la piscina, mi madre me preparó algo de desayuno, lo tomamos y nos bañamos, Marta no aparecía, mi madre me contó mas cosas, me dijo que mi padre era una máquina de follar, que era capaz de aguantar horas y horas con la polla tiesa, y que seguramente Marta lo estaba aprovechando.

Hacia las dos al fin aparecieron, y lo hicieron agarrados de la mano, nosotros ya teníamos la comida preparada, Marta se adelantó para darme un beso y decirme que había sido maravillosos y que ya me contaría, se sentaron en la mesa pero solo pensaban en darse besos y tocarse, yo les dije:

No habeis tenido suficiente?

Ni, dijo Marta, cuando acabemos de comer continuaremos, verdad?, dijo mirando a mi padre.

Claro, contestó

Y realmente fue así, cuando acabaron sin decir mas que un "hasta luego" de fueron, quedamos otra vez solos.

Decidimos hacer algo, no podíamos esperar allí toda la tarde así que nos fuimos a cambiar, el problema es que yo tenía la ropa en la habitación y es la que usaban mi padre y Marta, mi madre dijo que entrara a buscarlo y lo hice, ellos estaban en un 69, cuando Marta me vió apartó la boca de la polla de mi padre para decir que me acercara y me dio un beso, cogi la ropa y me fui.

Mi madre se puso el top blanco y la falda, era lo mas excitante que tenía pero me dijo que iríamos de compras por que necesitaba algo mas atrevido.

Salimos y nos fuimos a la calle de tiendas, al final compró una mini como la de Marta que se la dejó puesta, después buscó blusas, vi una que era muy transparente blanca y le dije que sería perfecto, se la probó pero me dijo que no se atrevía a salir por la calle con aquello, pero la convencí, paseábamos por el pueblo como una pareja de enamorados, ella mostraba claramente sus pezones y también casi su culo, nos abrazábamos y dábamos besos.

Como no sabíamos nada de mi padre y Marta, mi madre propuso ir a cenar a algun restaurante, lo hicimos en una terraza que escogómos estratégicamente de manera que quedara algo elevada, según dijo ella para poder enseñar el coño al tio bueno que pasara, realmente pusimos nerviosos a muchos hombres, incluso al camarero con quien mi madre finteaba descaradamente, incluso le dijo que no llevaba bragas.

Llegamos a casa y yo estaba caliente como una moto, encontramos a Marta y mi padre en la piscina, nos sentamos y comentamos lo que habíamos hecho, ellos nos explicaron que lo suyo era mas sencillo, solo habían follado, eso si, de muchas maneras distintas.

Al día siguiente nos teníamos que ir ya, yo empezaba a trabajar y no podía continuar con aquellas maravillosas vacaciones, nos fuimos a la habitación, Marta me dijo que las últimas 24 horas habían sido las sexualmente mas satisfactorias de su vida, que no pensaba que algún hombre aguantara aquel ritmo y además, tan bien.

Quise follarla pero me enseñó el coño y me dijo:

Tu crees que aquí puede entrar otra polla hoy?, esta destrozado, déjalo para mañana

Pero me hizo una maravillosa paja.

Al día siguiente nos levantamos temprano, hicimos las maletas, cuando bajamos nos esperaban mis padres, ellos completamente desnudos y nosotros decentemente vestidos y con las maletas, desayunamos, mi padre aprovecho el rato para meterle mano a mi mujer que se dejaba con gusto, entonces mi madre me dijo:

Si Marta no empieza a trabajar hasta dentro de una semana, por que no se queda con nosotros?

A Marta se le iluminó la cara de alegría, con sus ojos me pedía permiso para quedarse, yo, evidentemente acepté, ella saltaba de alegría, se acercó a mi y me dio un beso, luego se acercó a mi padre y le dijo:

Y me follaras mucho?

Claro, dijo él

Podremos hacer tríos, que os parece, dijo mi madre

Yo encantada, a lo mejor tu y yo descubrimos cosas nuevas, dijo acercándose a mi madre y tocándole los pechos

Yo también tengo ganas, dijo mi madre devolviéndole las caricias a las tetas

Mi mujer inmediatamente se desnudó, yo cogí la maleta, marta se despidió de mi diciéndome que me agradecía mucho el que le dejara pasar una semana mas allí, le dije que lo disfrutara, con un largo beso nos dijimos adiós, cogí el coche y solo regresé a casa.

Durante la semana nos llamábamos una vez al día, ella me contaba un poco lo que habían hecho y la verdad es que se lo pasaron muy bien.
Vacaciones con mis padres