Sin más preámbulos la historia es así:...
Chateando en casa, como de costumbre, me escribe mi mejor amigo para decirme que necesitaba hablar conmigo. Le digo que no hay problema y a la hora acordada llega a mi casa. Lo recibo con unos mates, como buen argentino y le digo que me cuente. Me preguntaba que nuevo chisme tenía, quién estaba embarazada, quién había roto con su pareja o a quién le había metido los cuernos, es decir puteríos o chusmeríos como quieran llamarlos. Pero me sorprendio al decirme que el protagonista de la historia que iba a contarme era él, su mujer y un hombre mayor, de unos 54 años. Realmente anonadado, sin encontrar una relación entre estas pistas me dispongo a escuchar su discurso.
Antes de seguir, les cuento que mi amigo tiene 21 años, lo conozco desde que tiene 8 y se mudo al barrio. De chicos hacíamos las actividades habituales que hacen niños de la edad en un pueblo chico: salir con la gomera (honda) a matar pajaritos inocentes a la siesta, jugar a la pelota, andar en bici por los caminos de tierra, inventar mundos mejores. Al ir creciendo descubrimos otras cosas. ya a los 14 años nos contábamos sobre las chicas del aula, sobre las pajas que nos hacíamos y nuestras primeras eyaculaciones lactosas... incluso algunas siestas mirabamos imágenes de mujeres en ropa interior y nos pajeábamos en mi pieza a escondidas... Algunas noches lo invitaba a dormir a casa, ya que mi hermano mayor trabajaba en la ciudad y quedaba una cama libre. Y como todo adolescente, curiosos sobre temas de sexo, una de esas noches, luego de apagar la luz y hablar en la oscuridad le digo hasta mañana y él me responde lo mismo. Cierro los ojos y luego de unos segundos, estando todo en silencio siento que una mano me toca la verga en la oscuridad. Me puse muy nervioso pero lo deje seguir. Él se acostó en mi cama y me beso la boca. No tuve ninguna sensación, era adolescente, virgen y por lo tanto me estaba calentando. Mete su mano en mi calzoncillo y me toca la verga muy suavemente mientras me besa... yo no quería abrir mi boca, lo dejaba que bese mis labios cerrados porque me daba cierto asco. Luego de un momento se baja el calzoncillo y se mete bajo las sábanas conmigo y me dice que lo coja. Nunca estuve tan nervioso, tenía miedo que entre mi papá a la pieza, que nos escuche y me castigue para siempre, o que piense que era gay y no saber su reacción. Entonces me saco el calzoncillo y en la oscuridad siento como baja con su boca por mi pecho, mi ombligo hasta llegar a mi verga. DIOS! que placer sentí cuando empezó a mamarmela! me calenté mucho y él también se calentó. Entonces se puso boca abajo y me dijo que lo coja. me acosté arriba de él y metí mi verga en sus nalgas de pendejo suaves y me empecé a pajear con ellas... no lo penetré en ningún momento pero le llene el culo de leche.. a él le encantó.. Después de esa noche se fue con sus padreas a la ciudad por tema de trabajo.. Todo quedó ahí.. yo seguí con mi vida. Siempre me gustaron las chicas y supe que a él también porque nos manteníamos en contacto como todo buen amigo.
Pero, y ahora sí, llegó el día en que nos reencontramos para hablar de "su tema". Me contó que una noche, mientras tenía relaciones con su novia ella le metió el dedo en su ano y se calentó mucho, a tal punto que le pidió no parar. Me dijo que ese momento le hizo recordar aquella noche juntos y que lamentó que yo no se la haya metido. Entonces me dijo que después de esa noche con su novia sintió curiosidad por probar una verga, pero una verga con experiencia, y así fue que encontró en el chat un hombre de 54 años con el que empezó a hablar todas las noche. El hombre era soletero y no era muy apuesto pero según mi amigo tenía un buen pedazo. Me contó que todas las noches le escribía y le mandaba fotos de su cola depilada para calentar a este señor hasta que un día decidieron encontrarse en su casa. Me dijo que le contó al señor cuáles fueron las experiencias anales que tuvo y que el viejo al enterarse de que esa cola era casi virgen se re calentó. Me contó cómo podía notarse el bulto debajo de su short y esto lo calentó a él también. Yo no sabía como reaccionar ante todo esto así que decidí solo permanecer en silencio escuchando. El continuó, me contó que se abalanzó sobre el viejo, le saco el short y vió esa enorme pija saltar y quedarse totalmente erecta. Era un hombre con algo de bello en su cuerpo y eso lo calentaba aún más. Así que se prendió de su verga y comenzó a chuparsela con todas las ganas. Me dijo que el hombre estaba tan caliente que no alcanzó a avisarle que iba a acabar y lo hizo dentro de su boca. Sin embargo esto le gustó mucho y me dijo que se la trago todita... Entonces después de esto el hombre semipeludo siguió muy caliente, su pija no se le caía, entonces me contó que aprovecho y se sacó toda la ropa y le mostró su cola depilada, con una tanga que le había sacado a su novia. El hombre lo puso en cuatro sobre la cama, le chupo el culo, lo escupió y comenzó a metersela muy despacio. Me dijo que nunca sintió tanto dolor y placer al mismo tiempo y que una vez que le entró toda la verga completa varias veces comenzó a gemir y a pedirle más y más al viejo hasta que se volvió a correr pero esta vez dentro de su culo redondito y lampiño...
yo no podía creer todo lo que me estaba contando, siempre salíamos a conocer chicas, a veces nos acostábamos con dos al mismo tiempo, pero me dijo que así son las vueltas de la vida, y que a los 21 años descubrió lo mucho que le gustan los hombres, aunque según el yo tuve que ver aquella noche cuando me la chupo y le acabe el culo, ya que ahí empezó todo...
Me dijo que espero no me enoje con el por ser gay, me abrazó, me dio las gracias por escucharlo y me pidió que no se lo cuente a nadie porque no quería ser discriminado...
Después de ese día se peleó con su novia, vió un par de veces más al viejo y se puso de novio con un chico de 26 años. Ayer se casaron gracias a la nueva ley. Su novia desesperada hoy esta conmigo pero por las dudas nunca mete un dedo en mi cola cuando tenemos sexo...