Hola gente, este es el primer post que hago en P! y lo hago para contarles algo re copado que hice ayer.


Pero primero un poco de orientación, ella es 6 años menor que yo, estuvo meses buscándome pero yo le decía que no porque no era "correcto", al principio (a pesar de que ella siempre me he volado el bocho) le decía que no sin problema, porque simplemente debía decirle que no, pero conforme pasaban los días mi simple sentido de lo correcto se transformó en el único bastión de resistencia que me quedaba, ella se me acercaba, y yo casi no podía resistirla, era como que todo mi ser, como que mi cuerpo y todo se impulsaba hacia donde ella estaba, hasta que el el pasado 6 de noviembre yo estaba esperando el bus en una parada sobre la ruta, no hay nada alrededor, y ella había insistido en acompañarme, se insinuaba de forma persistente como siempre y a mi ya no me daba más el espíritu para seguir resistiendo, en un momento, no se como la tenía arrinconada en la pared detrás de la parada, con una mano la apretaba desde su cintura con fuerza contra mí y con la otra agarraba su nuca y así estaba, besándola como loco, lo único que podía sentir era el alivio enorme de no estar resistiéndome más, mi mente, no lo se, en ese momento se apagó por completo, no reaccioné hasta que ella comenzó a aflojarme el cinturón del pantalón, con lo que instintivamente retrocedí y así como desconcertado la levanté la mirada y ella estaba tan asombrada como yo, pero tenía levemente dibujada una sonrisa de satisfacción y victoria.

Desde que nos besamos por primera vez no he podido parar, pocos días después de ese primer beso, yo estaba solo en casa y ella vino a verme, fuimos a mi habitación besándonos desde la puerta de la sala y tocándonos con desesperación, esa fué la primera vez que lo hicimos, estuvimos cojiendo por horas, y podría contarlo pero como dije quiero contarles algo que hice ayer y que estuvo re copado jeje.


Estábamos en la playa, a mediana profundidad, es agua de río y estaba particularmente turbia, si veías la tele decía 33º, y encima no corría nada de viento, imagínense que la playa estaba llena de gente.

Cuando hablé por teléfono con ella antes de pasar a buscarla le dije que se pusiera sexy para mi, es una morocha infartante, y estaba con un shortsito de jean de esos que dejan la parte baja de las nalgas de afuera, arriba se puso el sostén de la maya y un top, pero debajo del short no se puso maya, tenía una tanga común así que no podía quitárselo.

Dentro del agua yo estaba no arrodillado del todo porque si me arrodillaba el agua me tapaba, estaba en cunclillas y ella sobre mí, abrazándome de frente, bajaba en el agua para que le tapara el cuello, y le corría la maya para poder pellizcar sus pezones y agarrar con fuerza sus tetas, en un momento, recordé que muchos dicen que no puede hacerse en el agua, que hay problemas con la lubricación, y se me ocurrió probar, ella no le dice no a nada, es prácticamente insaciable, así sobre mis rodillas la puse de costado, le desprendí el botón del short, bajé el cierre y así rápido le bajé short junto con la tanga hasta encima de las rodillas, ella dijo ah sí?! como siempre, ella estaba como colgada de mí, y yo con mi brazo izquierdo la abrazaba por la espalda hasta tocar su teta izquierda y el brazo derecho lo pasé por debajo de sus piernas y empecé a acariciarle la concha, de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, ella no gemía pero si respiraba fuerte por lo que me daba miedo de que alguien fuera a darse cuenta, así que fuí más despacio y ella dejó de hacer ruido, en un momento noté que estaba super lubricada, busqué la entrada con mi dedo índice y se lo metí hasta el fondo sin problema, casi no pudo disimularlo, se moría de placer, creo que en gran parte por la sensación de prohibido del momento y el lugar, intentando disimularlo, recostaba su cabeza en mi hombro izquierdo haciendo el esfuerzo por no tirar su cuerpo hacia atrás que es un gesto que siempre hace cuando está cerca del orgasmo, entonces noté que lubricaba más cada segundo, hasta que ya no parecía que estuviera debajo del agua, mi bermuda con la que estaba tiene un cordón que la apreta, lo desaté y saqué la pija que ya estaba re parada, me llamó la atención porque el agua estaba fría pero a mi cuerpo parecía no importarle mucho, poco más adentro y hacia un lado había una familia entera eran como 7 u 8 personas jugando con una pelota, estaban cerca, como a cuatro o cinco metros, entre nosotros y la orilla había otro gurpo de personas, derecho desde nosotros hacia adentro había una señora nadando y hacia el lado que no estaba la familia, hacia adentro estaba vacío, pero hacia ese lado había un grupo de turistas jóvenes jugando al voleiball, le saqué el dedo y tomé mi pija por la base, mientras ella seguía como colgada de mi cuello y sentada en mis rodillas acerqué su culo más hacia mí y con la mano izquierda empecé a tocarle la concha pero ahora en busca del orificio, con la mano derecha corrí todo el cuero de mi pija hacia arriba y lo pegué a la entrada de su concha mientras separaba los labios con los dedos pulgar e índice de la izquierda, cuando solté mi pija casi que se fué sola para adentro, ella gimió desgarrante de placer en ese momento, no creo que nadie nos haya oído, así, me quedé quieto para que ella no siguiera haciendo ruido pero el movimiento de las olas hací que mi pija hiciera un leve movimiento de estar cojiendo, y ella no podía disimularlo, le encantaba, y no se como pero acomodaba el cuerpo para que mi pija le entrara más adentro, no se aguantaba quería gritar y yo ya no pude resistirme, empecé a acompañar el movimiento de las olas pero no era suficiente así que empecé a caminar para atrás y exageraba la altura de los pasos, cada vez que bajaba la ensertaba a fondo y ella curvaba su cuerpo para que fuese más profundo, yo miraba alrededor para verificar que nadie nos estaba observando y ella mantenía los ojos cerrados apoyando la cabeza en mi hombro, mientras yo iba de adentro hacia afuera de la playa caminando hacia atrás y garchandomela sin piedad, ahí en medio de toda la gente, a pocos kilómetros de mi casa y a pocos metros del liceo donde cursé sexto año, era una locura, pero ya no podía parar empezaba a tener esa primera sensación de cuando se siente muy rico y caminé hacia más profundo, como que el oliaje se levantó un poco y lo aproveché caminando la ensertaba a fondo y la sacaba bien rápido ella curvaba su cuerpo y a este punto ya sus nalgas pegaban en mi pelvis, y empecé a acabar, se la metí a fondo una, dos, tres mientras acababa y se la saqué en ese momento acabé y la leche salió con ree fuerza, la solté a ella y me ayudé a seguir el orgasmo un ratito jeje.

Cuando me recuperé estábamos pegaditos pero de costado ella seguía sentada pero solo en mi pierna derecha, levanté la cabeza y nos miramos a los ojos, y hubo una sonrisa de complicidad, ella se paró, el agua nos llegaba a poco menos del pecho, se acomodó el short y volvió a sentarse en mi en cunclilla de nuevo, la mantuve alejada un rato porque todavía mi pija estaba sensible, al rato la guardé, me acomodé la bermuda, y salimos del agua como una inocente parejita de enamorados que venía a refrescarse en una calurosa tarde del último día de primavera.




bueno, el relato es real en todo y todos los detalles, comente si les gusta como lo escribía o sugieran cambios, gracias por pasarse por acá.