Saludos a todos, quiero contarles algo que me sucedió hace unos dos meses durante una reunión familiar. Todo comenzó cuando nos reunimos en casa de unos tíos y comencé a platicar con mis dos primas. No son hermanas, pero se llevan muy bien, y yo siempre me he llevado de maravilla con ambas, las aconsejo y nos queremos mucho. Voy a describirlas antes de continuar para no aburrirles mucho. Karla tiene 18 años, es rubia, de ojos azules y muy bonita, de cuerpo, tiene una estatura promedio, con tetas pequeñas y unas nalgas bien formaditas, ahora ha subido un poquitín de peso, pero en el momento del relato estaba muy bien. Mi otra prima, Fernanda es con quién me llevo mejor, tiene 19 años, cabello castaño y corto, lacio como mi otra prima, de tez blanca, tetas medianas y redonditas, y unas nalgas decentes, aunque no tan ricas como las de Karlita. Yo tengo 22 años, alto, delgado, rubio de ojos cafés y aunque no soy feo, no me considero guapísimo.

Platicando con mis primas, Fer me contaba que recién había terminado con su novio y que se había sentido un poco sola últimamente, aunque ya no amaba a su ex novio. Seguimos platicando el tema, entre los dos y Karla, una cosa llevó a la otra y pronto estábamos hablando del sexo, Fer confesando que aún era virgen y Karla contándonos un par de experiencias que había tenido con hombres. A decir verdad en ese momento me excité mucho, ya había fantaseado con mis primas antes, seguimos platicando del tema, comimos y después me dijeron que subiera con ellas al cuarto de Fer.

Ya en su cuarto, empezaron a decirme que yo no había contado nada cuando ellas ya me habían revelado muchas cosas personales, así que les dije que me preguntaran todo lo que quisieran y se los respondería. Me preguntaron sobre sexo, mis novias y si me masturbaba, cuando de pronto me dijeron que si alguna vez había estado con dos mujeres, les respondí que no y noté que se voltearon a ver, luego me preguntaron que si alguna vez había fantaseado con alguna de las dos, me empecé a reír y lo negué, pero insistieron y me sacaron la verdad. Se rieron un poco y dijeron que me iban a contar un secreto y que debía guardarlo. Me contaron que había veces que ellas se desnudaban en el cuarto de Fer, y se veían masturbar la una a la otra, incluso en ocasiones se masturbaban entre si, primero no les creí, pero me dijeron que si no les creía me iban a dar una demostración. Al escuchar esto, mi pija se puso dura como un roble. Les decía que no les creía y cosas así para retarlas, hasta que me quede boquiabierto, pues se sacaron las blusas. Karla traía un bra rosa de puntos blancos, y Fer traía uno blanco. Trague saliva, no lo creía, creí que estaban jugando conmigo. De pronto se quitaron sus jeans para revelarme unas colitas deliciosas, Karla traía un cachetero verde claro, se le veían unas nalgas grandes, perfectas. Fer traía un calzoncito rojo, como de encaje, se le veía una cola rica, pero Karla tenia toda mi atención.

En este momento las dos me dijeron que no iban a continuar si no me veían a mí en ropa interior, yo seguía siendo precavido y ponía excusas, hasta que me quite mi pantalón y camisa fingiendo que todo era un juego, y por si me estaban timando, que no hubiera un problema familiar. Estaba en boxers, ellas notaron mi enorme erección. Se desabrocharon sus bras al mismo tiempo, no podía creerlo, estaba viéndoles las tetas a mis primas, ya no había vuelta atrás. las tetitas de Karla eran pequeñas, redonditas, con pezones pequeños y muy rosaditos, las de Fer eran un poco mas grandes, pero casi igual de rosados sus pezoncitos. Ambas se acercaron a mí y me dijeron que debía guardar esto en secreto y podría tocarlas, asentí y toque los pechos de las dos, en ese momento me dijeron que querían verme masturbarme, y que ellas lo harían frente a mí. Les dije que estaba bien, que quite mi boxer y vi como se les antojaba mi pedazo, me senté en la cama, y empecé a masturbarme mientras las veía, enfocándome más en Karla. Karla se quito su cachetero, vi una vulvita rica y depiladita, blanquita y apetecible. Se recosto en la cama, y mientras me veía empezó a tocarse, abrirse su vulva y a enseñarme su vagina rosita y deliciosa. Me estaba masturbando mas rápido, casi me venia y de pronto vi como se desvistió Fer, vi su vulva que tenia mas de una semana de depilada, es decir con vellos muy cortitos, se recosto y también comenzó a masturbarse, no aguante mas, y me corrí, todo mi semen salió volando a chorros muy lejos de mi, pues estaba muy excitado.

No resistía mas, viendo a mis dos primas teniendo un orgasmo frente a mi, se metían los dedos frenéticamente en su vagina mientras yo las observaba, primero termino Karla, luego Fer, ambas casi después de que yo me vine. Karla me dijo que ahora ellas dos iban a hacer mas cosas juntas, pero que quería pedirme algo muy especial, que le quitara la virginidad a Fer. Una cosa era una masturbada sin interactuar, y otra muy diferente, cogerse a una prima, lo pensé mucho, pero al final, la calentura gano, le dije que si, pero que si iba a penetrar a Fer, también Karla me debía dejar que le metiera mi pija. Las dos estuvieron de acuerdo, y sacaron un paquete de condones, parecía que ya habían planeado todo. Yo quería cogérmelas sin forro, pero como eran familia me daba un poco de miedo que fueran a quedar embarazadas, no lo dude, me puse el condón y la primera en ser mía fue Fer como habíamos acordado. La puse en 4 mientras le ordene que le chupara las tetas y masturbara a Karla, lo empezó a hacer. El verlas haciendo eso me puso a full y puse mi pija en la entrada de la vagina de mi prima, la recargue, y poco a poco fui entrando. Ella estaba muy mojada, comencé a entrar y salir lentamente lo que hizo que gimiera, aun lamiendo las tetitas de su prima, seguí poco a poco aumentando el ritmo. Mi ritmo fue aumentando mientras mis manos apretaban sus nalgas y mi adrenalina subía por pensar que podían tocar la puerta en cualquier momento y hubiera tenido que vestirme rápidamente, explicando todo. Mi cabeza pensaba demasiadas cosas, cuando escuche que Fer exhalo fuerte y sentí como su vagina apretaba mi verga rítmicamente. Se dejo ir, cayo sobre Karla respirando profundamente, yo aun no terminaba, así que le llame a Karla, el plato fuerte, pues a ella me la había querido coger desde hacia tiempo, mis fantasías iban a hacerse realidad.

Karla ya estaba totalmente desnuda, frente a mi, demasiado excitada. Me acerque a ella, y al poner un dedo en la entrada de su vagina, se fue completo, resbalando con facilidad, estaba muy mojada. Estaba recostada, con sus piernas abiertas. Me coloque sobre ella y metí mi trozo de una intención, tuvo que aguantar sus gemidos para evitar que nos escucharan. El sentirme dentro de esa vagina jovencita, caliente, apretadita, me hizo calentarme mucho y comencé a meterla y sacarla con rapidez, mientras me comía esas ricas tetitas. Podía ver la cara de placer que tenía mi prima, eso me hacía estar cada vez más y más caliente. La saqué, la voltee y en 4 se la metí toda de nuevo, apenas la metí y le di dos embestidas, me vine, ella sintió eso y comenzó a venirse también, saqué mi pija y le dije que quería más. Ella solo sonrió y dijo que teníamos que apurarnos, yo estaba más caliente aún, pues este palo nos lo íbamos a echar sin condón, pues ya no quedaba ni uno solo. En la misma posición que la tenía antes, con esas nalgas tan ricas y grandes viéndome, la penetré de nuevo, ahora lentamente, sentí mucho más, era una sensación deliciosa de la culpa con la excitación. Ya que estaba hasta adentro, ella misma comenzó a balancearse para que le entrara y saliera, yo le ayudé mucho, y estuvimos cogiendo un rato así. En una embestida, nos movimos demás y mi pija se salió de ese templo del placer, ella volteó y me empujó del pecho, para que me recostara, seguido de esto se montó en mi pija y comenzó a moverse hacia arriba y hacia abajo, combinando sus movimientos con zigzag que hacían que mi pija sintiera que ya iba a terminar, escuchaba sus nalgas contra mis muslos, veía sus tetitas rebotando, mi pija dentro de su vaginita y sus labios vaginales rosas envolviendo mi tronco, no pude resistir más, empujé a mi prima, le dije que iba a terminar, y empecé a masturbarme para terminar bien. Ella me quitó la mano bruscamente y comenzó a hacerlo mientras me chupaba el glande, que sensación tan más rica, la disfruté un par de segundos y terminé. Mi verga le aventaba chorros de semen en la garganta, ella no pudo con todo, y escupió una gran parte. No podía creer lo sucedido, estaba rendido pero nunca había estado tan excitado en mi vida. Mientras yo seguía recostado, mis dos primas se vistieron rápidamente y abrieron las ventanas, no me quedó más que hacer lo mismo. Mi prima Karla me dijo que no debíamos hablar nunca de eso, ni intentar repetirlo, que si alguna de ellas quisiera, me lo diría. Ya pasó tiempo, ninguna de ellas me ha dicho nada concreto, aunque me contaron que se masturban a menudo recordando esa experiencia. Todo sigue de maravilla con ellas, y Karla me regaló su cachetero como recuerdo de lo sucedido un par de semanas después de lo que pasó.

Espero hayan disfrutado mi relato, pronto escribiré otro de una experiencia que tuve hace más tiempo.