Esto es una historia real, que me sucedió hace algunos años; los nombres han sido cambiados para proteger a su autor y las personas que intervienen en el.

Desde muy temprano desarrolle mi sexualidad debido a una chica que cuidaba a mi hermana cuando pequeña. Siempre iba más adelante que mis compañeros.

Cuando cumplí 19 años mi prima tenía unos 17, y un cuerpo que a cualquier hombre enloquecería, unas medidas casi perfectas y un culito con el cual más de una vez me aplique una masturbadas violentas.

Poco a poco fui planeando la forma de comerme ese coñito y ese culito.

Un fin de semana en que mis padres se fueron de paseo con mis tíos, cuando salía de mi apartamento de farra con mis amigos, me encontré con mis tíos, quienes me dijeron que mi prima se quedaría conmigo, no podía contener mi alegría, pero me toco para que no se dieran cuenta, me dijo que ella estaba donde unas amigas y que le dejara las llaves con el celador.

Me fui con mis amigos, pero pase todo el tiempo pensando en como haría y en querer regresar pronto a casa.

Cuando eran como las 11:00 p.m. decidí irme, al llegar al apartamento me sorprendí al saber que mi prima no había llegado, subí me acosté en cuarto de mis padres y me puse a ver la tele hasta quedarme dormido.

En la madrugada desperté cuando siento un leve olor a licor, al voltear veo a mi prima con un corto camisón de de dormir y una tanguita de la cual salían uno que otro pelito, parecía que mi prima se había tomado algunos tragos con sus amigas.

Al verla así, a mi disposición, dormida, borracha no aguante y me puse más duro que nunca, sabía que tenía que aprovechar esa oportunidad, tenía que lanzarme o me arrepentiría toda la vida.

Comencé por levantarle el camisón un poco, y cual fue mi sorpresa al ver que no llevaba nada arriba, tenía unos senos, que aunque no eran muy grandes estaban bastante firmes y chupables.

Me quite el pantalón de mi pijama, como vivo en tierra caliente solo duermo con eso, y comencé mi labor.

Primero empecé por sobarle los senos, para luego pasar a darle pequeños lengüetazos, mi prima se incorporó y me asuste bastante pero no despertó.
Comencé con mucho cuidado a bajarle su tanguita pero cuando ya casi la tenía lista, ella despertó y me pregunto:

Que haces?

No supe que contestarle. Ella miro mi miembro, que no es ni muy grande ni muy pequeño(16 cms.),y me dijo:

Estas así por mí?

Yo le conteste que si, que siempre había soñado con tenerla así, y no aguante más y me mande a besarla, ella puso algo de resistencia pero cedió, ofreciéndome su lengua y jugando con la mía al mismo tiempo.

Le termine de quitar la bata y comenzó la faena.

Primero me acosté y le ofrecí mi palo, a lo que ella sin chistar, lo tomo y comenzó a darme una mamada de locura, mi prima no solo me la mamaba sino que me la succionaba, era maravilloso, pero tuve que detenerla porque sino me vendría más pronto de lo conveniente.

La tome y con violencia la puse en cuatro al borde de la cama y le introduje de un tajo mi palo por el coñito, ella gimió de placer y comenzó a gritar:

Dame más primito, párteme en dos, entiérrame esa vergota, conviérteme en tu puta.

Esto me excitaba más y más, se la saque cuando más excitaba estaba y me acosté ofreciéndole mi polla para que la cabalgara, sin pensarlo dos veces, y con una pericia que no le conocía se sentó en ella, metiéndosela toda de una vez.

Allí comenzó el placer descomunal, ella gritaba, yo me sentía en la luna, de pronto me gritó. Me vengo, me vengo, y tuvo un orgasmo que la mando a la luna. Al verla tan extasiada la empuje contra la cama y me dispuse a perforarla nuevamente, me monte encima de ella y se la clave sin piedad.

No demoramos muchos en estas cuando tuvimos una corrida al mismo tiempo.

Me aruño toda la espalda, era su forma de demostrarme el placer.

Descansamos unos minutos y me propuso que nos bañáramos juntos, lo que como se pueden imaginar acepte sin ningún problema.

Mientras nos enjabonábamos mutuamente me puse duro otra vez y cuando estamos en plena sobadera, se le calló el jabón, al agacharse a cogerlo, pude ver su culito rozadito y estrecho, entonces decidí que también sería mío esa noche.

Le metí la mano en su coñito, yo desde atrás de ella, luego fui subiendo hasta llegar a su agujero del culo, entonces ella enseguida me dijo que nunca lo había hecho así, y que le gustaría probar pero que le daba mucho miedo.

Yo le conteste que no se preocupara, que yo le enseñaría, aunque no sabia como porque mi experiencia en ese sentido no pasaba de ser unas cuantas películas, o una que otra foto.

Le dije que se agachara con el culo hacia arriba, y lo pude ver, un agujero que pedía verga, moje mi palo, le eche un poco de shampoo, y se le comencé a introducir.

Primero solo la cabeza, ella grito, le pregunte que si se lo sacaba y me dijo que ni se me ocurriera.

Luego para tratarla como la puta que era, se la metí toda alo que ella gimió para luego intentar sacársela, a lo que le dije, que ni lo intentara y la agarre por los hombres para tirarla hacia mí.

Luego de unos segundos de esperar a que su culito se dilatara, empezó la faena ora vez, le di por lo menos por 10 minutos, ese culo se habría más y más cada vez, ella me pedía que la partiera, que no sabía porque no lo había nunca así, que siempre me había deseado.

El hecho de ya haber tenido una eyaculación me ayudo a poder demorar dándole mucho tiempo más.

Mi orgasmo fue primero y ella al sentir como le llenaba el culito de leche, se vino en chorros que, sin mentirles, ensucio el piso de la ducha.

Al terminar nos limpiamos y nos quedamos dormidos desnudos.

Después les contaré que pasó al otro día cuando mi prima claudia, contó esto a una amiga e hicimos un trío el día siguiente que me dejaron seco y exhausto.