Estaba yo medio dormido, me acababa de levantar y claro, imagínatelo, tomando el café cargadito, en pijama... viendo lo que echaban por la TV y con dolor de cabeza. Entonces entra mi hermana, Noemí... bueno, tampoco es para tanto, si está bien si, alta, muy morena, pelo negro y rizado... no esta mal de cuerpo, a lo mejor de cara podría ser un poco más guapa, y tener mas tetas pero es alta y delgada, en conjunto está bastante bien que coño... bueno, yo sigo a lo mío, con el café.

Hace calor, lleva uno de esos pijamas de verano tan gastados que se le nota el tanga, y cuando me da la espalda para coger la leche de la nevera... joder, la leche te la daría yo, so guarra, vaya culazo, se le ve todo. Un culito duro y redondo, como me gustaría poner la polla entre los 2 cachetes y frotarme hasta correrme... toma leche puta, ¿pero que coño digo?. Es mi hermana... vuelvo a mi café.

Y la tía se acerca y se sienta, y se pone a beber leche... leche te iba a dar yo, leche por toda esa carita de niña puta. ¿Te crees que no se lo que haces por las noches?. ¿Te crees que no me levanto temprano por las mañanas para entreabrir la puerta de tu cuarto y pajearme mirando tu culo bajo las sabanas?. ¿Te crees que no espió cuando le haces pajas a tu novio el portal?. ¿Porque con él si y con tu hermano no?. Cacho puta, te la voy a meter hasta que...

Nada, yo a lo mío, ella a lo suyo, eso, tranquilo, tomate el café. Joder, no lleva sujetador. Veo sus tetas, morenas, un poquito caídas, no muy granes pero con buenos pezones, negros y gordos..., que tetas. Uffff... yo a lo mío, tranquilo, tranquilo. Joder Noe, que buena estas, que buena estas, y la tía se levanta... se pone a mi lado... que buena esta, tan alta, tan morena y yo tan virgen. Se lleva la mano al pecho, se desabrocha esa especie de chaquetilla... ¿Qué vas a hacer?.

Y la tía se lleva esas manos largas, suaves, de uñas bien cuidadas... esas manos que han hecho miles, millones, billones de pajas, que han agitado gordas y sudorosas pollas de viejos y de jóvenes hasta que han escupido leche que las han cubierto por completo... se lleva esas manos, esas manos en suma de mi hermana, hasta las tetas de mi hermana... no, hasta el pijama de mi hermana, y se abre la chaquetilla del pijama... ¡Joder, estoy viendo las tetas de mi hermana!. Tampoco hay que exagerar, ya las había visto montones de veces: Mirándole el escote, a través de camisetas casi transparentes... me las había imaginado de diversas formas, pero que mi propia hermana se quitase la ropa para enseñármelas, eso no, y menos con papa y mama durmiendo un par de habitaciones más allá... (lo siento por papa, seguro que al también le habría gustado el espectáculo).

- Chupa - Dijo Noemí.

Yo no sabía que hacer, joder, así que no hice nada (seré pringao).

- Chupa gilipollas, ¿O solo sabes hacerte pajas?.

Eran unas tetas preciosas, un poco caídas, no muy juntas, pero carnosas y con buenos pezones... eran las primeras que veía en mi vida (y tengo mas de 20 años), y no iba a perder la oportunidad de chuparlas... que bien sabían, duritas pero jugosas, las chupe bien, las mordí algo, eran perfectas, justo la medida de mi boca... mmm... chupa, chupa... cuando la muy puta, se mueve hacia atrás... vuelve a cerrarse la chaquetilla y se sienta.

Claro, me quedé muy cortado. ¿Que habríais hecho vosotros?. Supongo que lo que yo, me saqué la polla, y me puse a meneármela a un cm de ella, mirándola tranquilamente, mientras tomaba su café y mientras me corría le susurraba puta, al oído, pero sin atreverme a tocarla, que corrida vacuna, que orgulloso me puse mientras me corría en su café... que ella siguió bebiendo tan tranquila.

Unos días después...

Noemí estaba dormida, tanto mejor, allí dormidita, tan mona, con su pelo negro y rizoso... y con su culo con solo unas braguitas de algodón tapándolo... me acerqué de guay, como quien no quiere la cosa... después de lo del último día no me atrevía a tocarla, pero esto era distinto, asumí que tenía todo el derecho del mundo a mirarla tan de cerca como me diese la gana. Así que me acerqué, que pedazo de culo, que culo... durito, suave, redondito, moreno y grande, como me gustan, como me abriga gustado clavársela allí, para que me sintiese bien dentro de ella y correrme, correrme en el culo de mi hermana y hacerla cagar blanco un mes entero... no, mucho mas, con aquel culo... dentro de aquel culo me correría tanto que perdería kilos enteros. Pero bien.

Nada, yo miraba y me pajeaba cuando la tía se despertó, y me vió... puso cara de sueño y de mosqueo, así que se quitó las bragas, la camiseta y quitó las sabanas, se abrió bien de piernas y me dijo:

- Sin tocar

Y volvió a cerrar los ojos. Que espectáculo tíos, que espectáculo... empecé a meneármela como un mico, menudo coño tenía la tía... morenito, con poquito pelo, fantástico, la puta bomba... menudo coñito, que no daría yo por metersela... ufff... y las tetas, y el vientre... plano, bien trabajado... todo yo no me aguantaba, y como el mierda que soy:

- ¿Noe?.

- ¿Que pasa?.

- Acábame tu la paja

- No

- Por fa

- No

- Venga, por fa

- Que pesado eres, trae para acá

Ahhh, aquellas manos preciosas, las manos de mi hermana sujetaron mi polla y empezaron a sacudirla, sin mimos ni pijadas, solo con la necesidad de hacer las cosas rápido y de un modo eficiente, le eché tanta leche en las manos que no debe haber vuelto a necesitar crema hidratante.

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