Me llamo Martha, tengo 20 años, soy una mujer que sobresale del montón, tal vez es por mi personalidad y por mis atributos físicos, no tengo grandes pechos, mas bien son pequeños pero son firmes, tan firmes que acostumbro a no usar sostén, en verdad no los necesito y me excita ver a un hombre viéndome con disimulo mis pezones cuando están duritos, mi cintura es estrecha y tengo unas muy bien formadas caderas, y un trasero redondo y paradito.

Chicos que quieran cogerme no me hacen falta, pero hay uno en especifico que es el dueño de todas mis fantasías, su nombre es Gerardo, es uno de mis mejores amigos, anteriormente hemos tenido nuestros "roces", hemos tenido sexo maravilloso, e sentido su pene atravesando mi sexo llevándome al éxtasis total, he podido saborear su deliciosa verga…sin embargo ahora por razones del destino ambos estamos con distintas parejas, el tiene una novia preciosa, a la que personalmente admiro y yo tengo a mi novio que me adora.

Pero esta noche lo recuerdo, y al no tenerlo junto a mí, no puedo evitar masturbarme en su nombre, el solo pensar que el esta encima mío hace que mi tanguita blanca se humedezca.

Estoy acostada en mi cama, solo tengo puesta una batita de dormir que es de ceda, comienzo a acariciar todo mi cuerpo y la sensación tan suave de la ceda me hace querer ir mas allá, meto mi mano debajo de la bata y comienzo a acariciar mis senos, tengo los pezones duros. No aguanto mas y bajo mi mano derecha hasta mi sexo, comienzo a acariciarlo por encima de mi tanguita que ya esta bastante mojada y pide a gritos que Gerardo este aquí, imagino que sus manos son mis manos y que el esta tan excitado como lo estoy yo, sin mas preámbulos me quito la tanga, quiero sentir la sensación de tener vulnerable mi sexo ante el placer, comienzo a acariciar mi clítoris con dos dedos, un millón de imágenes eróticas invaden mi cabeza, adoro sentir tanta excitación, mientras mi mano izquierda toca alternadamente mis pechos.

Decido quitarme la bata y quedar totalmente desnuda, imaginándote desnudo a ti también, pienso en tu pene erecto, y abro mis piernas lo mas que puedo, comienzo a meter dos dedos en mi vagina y realmente tengo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no correreme ahí mismo, el solo imaginarte encima de mi haciéndome el amor es suficiente para que yo te sienta aquí, pienso en tus labios besando mis pezones, succionándolos como si fuera tu único alimento en días, imagino tus manos tocándome el trasero y acariciándolo fuertemente, te imagino darme vuelta y comenzar a penetrarme desde atrás, mientras tanto yo acaricio mi clítoris mas y mas fuerte y justo cuando siento que voy a tener un orgasmo, me detengo, para prolongar mas y mas el placer que estoy sintiendo.

Agarro un "consolador", pero lo reservo para el orgasmo, prefiero sentir mis dedos acariciando todo la parte externa de mi sexo. Mis dedos se deslizan fácilmente debido a la humedad, con mis dedos húmedos acaricio mis pechos, que excitante es recordar como me metías tu pene sin piedad, e incluso recuerdo mientras te daba sexo oral, recuerdo como chupaba tu verga mientras tu estabas sentado en un sofá y yo estaba de rodias dándote placer, mientras tu veías todo el espectáculo por medio de un espejo que estaba detrás mío, recordar tu excitación me excita tanto que creo que ya no soportare por mucho tiempo, acaricio mi clítoris mas y mas hasta que por fin una corriente eléctrica invade mi cuerpo, la vagina se me contrae y yo meto el consolador en ella, en ese momento mi vagina quiere tragárselo, no soporto mas contacto he quedado exhausta y totalmente satisfecha, y todo esto en tu nombre, querido amigo, y tu mientras tanto no lo sabes, no tienes idea de que tengo los mejores orgasmos en tu nombre…

NOTA: ESTE RELATO ME LO ENCONTRE EN UNA PAGINILLA USMEANDO POR AHI
ATENTAMENTE: DANNYFILTH