El cine porno y la crisis del Lehman Brothers Holdings Inc, afecto más sobre aquello que se quería mostrar en el porno, que a una crisis misma de la actividad.
En un anterior post mio sobre la Caída de Tinto Brass, intentaba mostrar como la aparición de la tecnología había roto con la cámara de video portátil la posibilidad de un cine porno de producción y con argumento.
La irrupción de internet y las formas de copiado, ya sea desde el Camtasia, hasta otras formas de tomar los videos de Internet y generar una nueva copia. La existencia de servidores de piratería serios como Rapidshare o piratas inescrupulosos como Megaupload, llevo a plantear nuevas estrategias comerciales, en las cuales los más atrevidos siguieron la lógica de poca inversión y alta rentabilidad.
Para ello había que habilitar una pagina Web, un sistema como Pay Pal, donde registrar la tarjeta de crédito del usuario y una producción ateniendo a un target especifico del consumidor.
Bangbros fue uno de los primeros y el target apuntaba a sugerir el cambio de actitud de la mujer ante la sugerencia de dinero. Las caras angelicales se convertían rápidamente en personas predispuestas a todo lo que se le requiriera. Estas primeras sucedían en una Van en movimiento, con una buena capacidad posterior que dejaba, sin atenuantes, lugar para las mejores poses para un camarógrafo con una pequeña cámara y con una altísima definición.
Esta edición seria vendida luego por Internet, sabiendo que las actuales técnicas de copiado hacia que se revendieran rápidamente por canales donde el copyrigth iba a valer poco, sobre todo con la baja normatividad que tenia por aquel entonces la web.
Lo que empezó con el posicionamiento tradicional del cine porno norteamericano, mujer agradable, sin estrías y que aparezca gozando de la situación fue clásico. Se podía ver desde una buena chupada de pija, un coito anal, un vaginal, un creampie, un facial y lo interesante que el ritmo de producción y actrices era abundante. Por lo que las subidas a internet de los videos resultantes se hacia por horas.
Luego aparecieron las maduras, donde se ponía en juego la imagen de la infidelidad donde la señora del hogar dejaba sus atavismos y se dedicaba a sesiones de sexo brutal con un placer inusitado.
Deberá uno pensar que esta propuesta iba dirigida directamente a un publico adolescente y con tarjeta de crédito, con un valor bajo de la registración para el video, la importancia estaba en la cantidad, no en la calidad del producto ya que eso afectaría el costo y por ende los niveles de rentabilidad del mismo.
Poco a poco le modelo se difunde por todo el mundo, y podemos recordar a Torbe en España o las impronunciables palabras alemanas para Parejas de Swingers que hicieron notoria su filmografía.
Es de notar que en estas propuestas había un cierto desprecio del género femenino, sin que uno lo suponga más que el estado de la crisis psicológica que le produjo a la sociedad americana, la crisis profunda que se arribó hacia el 2008.
Estos modelos exaltan directamente mucho más el sexo amateur y la irrupción del Smartphone consigue que la dinámica comercial sea inundada por el exhibicionismo propio de la gente, que supone una actitud de voyer en todo ser humano.
Se paso a videos de fiestas con Escorts masculinos, a fiestas de las comunidades universitarias, a cámaras sorpresas, a sexo en donde sea, a maduras, a muy maduras y ancianas. El sexo mostro al publico su trastienda oculta por algunos años.
Hoy nuestro voyerismo esta exacerbado por la difusión de imágenes de todo tipo que nos invitan a tener una colección privada y personal de nuestra vida sexual, al punto que muchas modelos argentinas tienen entre su curriculum vitae alguna escena porno con un novio.
Aquí ya no hay estrías, o rollos, o gordos o flacos o porongas enormes o chicas, o acabadas enormes o pequeñas, lo que queda para este quinquenio del 2010 y su proyección es una necesidad de mostrar nuestra vida sexual en publico.
Los mismos recursos hacen que aumenten las páginas gratuitas de videos porno, no estrictamente comerciales. Sino compilaciones caseras de cumshots, faciales, creampie anal, creampie vaginal, masturbaciones femeninas con adminículos de todo tipio, desde raros juguetes y maquinas a simples vegetales. La necesidad masculina de mostrar su pija a una gama alta de mujeres tiene una nueva expresión.
También lo lésbico y gay se tiñe de este signo de época y tenemos cuerpos armoniosos de hombres en insólitas posiciones para la antigua cultura machista.
No creo que sea posible en un pequeña compilación hacer un resumen de como la ingeniería del productor de pornografía busca su nicho.
Los rusos abarcan ampliamente todos los estados de ese espectro, pero con falta de deseo y hasta en la zoofilia.
Los franceses fieles a su estilo hacen de la ropa intima y el pelo corto en las mujeres su mayor aplicación.
Los temáticos, monjas, curas, joven con un viejo, vieja con un joven. Series como me “Cogí al novio de mi hija” o “cogiendo con los amigos de mi hijo” o “cogiendo con las amigas de mi hija” son moneda corriente hoy y sin necesidad de mención de un editor responsable.
La mezcla de razas también fijo un nuevo estándar, negros con negros, interraciales, asiáticas, hindúes y hasta un poco de mujeres árabes con la reticencia de que esto esta prohibido y las consecuencias para la mujer pueden ser terribles de ser cierto, lo mismo para los gay.
Pero las excursiones por tierras árabes de los jóvenes soldados americanos dejaron la huella en la búsqueda de la asiática (viejo recuerdo de Vietnam y la fantasía de la mujer árabe (Guerra del Golfo e Invasión a Irak).
El sexo inmutable no baja el tenor de sus contenidos, por el contrario redobla su apuesta. Y para que nada sea borrado el Vintage aparece como una revisión cultural de nuestros hábitos y gustos sexuales en la pornografía filmada.
Una pequeña maravilla para todos los que gozamos con esta estética.