Introduccion (literariamente hablando hasta ahora)

Luego de cierto tiempo en pareja, a veces sucede que la contraparte no comprende el generoso acto de entrega, ni los beneficios sentimentales, que enriquecen de manera elevada y altruista. O sea, no entrega el O.G.T.. Mi chica es una de esas, asi que en la eterna busqueda de argumentaciones validas me encontre con una monografia muy completa, que vale la pena compartir. Personalmente no me sirvio para mierda, porque la termine agarrando borracha despues de un cumpleaños. Pero eso no desmerece el material en lo absoluta.

El sexo anal en la historia

El sexo anal reviste desde tiempo atrás en la historia el carácter de "vencer la última barrera".


Aunque en Roma no estaba permitido -ni por consiguiente bien visto- que un ciudadano romano mantuviera sexo anal (poedicare) con otro ciudadano romano, no había ningún impedimento si lo hacía con un esclavo o esclava. Horacio (65 a.C.-8 a.C.), poeta lírico y maestro de la sátira, se hace eco de esta situación tan ubicua:

«…Cuando la entrepierna azuza y tienes a mano un esclavo y una esclava, ¿sobre quién saltas enseguida? ¿No preferirás que se te reviente, no? ―Por supuesto que no. Me gusta el sexo fácil y asequible»
Sátiras 1.2.114-9

El sexo anal ha sido considerado tabú en muchos países occidentales desde la Edad Media cuando se rumoreaba que miembros varones de movimientos heréticos lo practicaban entre ellos.

Durante la Edad Media, la mayoría de los clérigos cristianos no eran célibes, pero las órdenes más elevadas de algunos credos heréticos sí, lo que generaba el rumor de su atracción hacia miembros de su mismo sexo.

Esta práctica ha sido condenada en los últimos dos mil años por la mayoría de las religiones: tanto por ser infértil (es una de las prácticas naturales más típicas para el control de la natalidad, en cuanto coito substitutivo del vaginal), como por conllevar serios riesgos higiénicos. Aún (2007) la pedicación es considerada delito en ciertos estados de Estados Unidos de América, incluso dentro de matrimonios legalmente constituidos.

La persistencia del tabú a lo largo de los siglos ha difundido la idea de que el coito anal sería "antinatural", frente al coito vaginal, sin embargo hay que considerar que en el proceso evolutivo la vagina es un conducto de muy reciente aparición, y que en la etapa en que se desarrollaron los reptiles el conducto receptor del semen fue la cloaca, por lo que ambas prácticas sexuales se dan en la naturaleza y en realidad el sexo anal se viene dando desde muchos millones de años atrás. Hay que considerar también que la sexualidad humana tiene fines más amplios que el meramente reproductivo, y en este sentido, en tanto que esta práctica también puede considerarse un juego sexual, tiene también pleno sentido biológico.

Actualmente, el sexo anal está considerado una de las prácticas sexuales más extendidas en parejas homosexuales y también heterosexuales. Diversos estudios revelan que, hoy en día, mujeres y hombres confiesan disfrutar del sexo anal. Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez y, según atendamos a unos u otros estudios, entre el 10% y el 20% de parejas lo practican con regularidad.

Términos relacionados

El caracter tabú de esta práctica ha provocado que aparezcan palabras alternativas, con distintas utilidades, para identificar y, en su caso despreciar, su realización por parte de homosexuales. Tal es el caso de la palabra "sodomizar", usada para suavizar el significado "griego" o, por el contrario, para remarcar peyorativamente el hecho, al tratarse de una rotura de tabú del tipo "le rompió el culo".

El origen del término "sodomía" proveniene de Sodoma, ciudad de Canaán que —según el capítulo 19 del libro del Génesis, en la Biblia— el Dios Jehová destruyó por medio de una lluvia de fuego para castigarla por el pecado (a pesar de que el vulgo cree que fue la práctica de la homosexualidad, misma que quisieron realizar a la fuerza con unos visitantes que fueron a avisar a Lot del inminente cataclismo (que resultaron ser ángeles enviados por Yahvé).

En la Italia de finales del Renacimiento, al pintor Giovanni Antonio Bazzi, le llamaban "Il Sodoma" ('el sodomita' u homosexual).

El término "bufarrón" (utilizado sólo en Uruguay, en España (bujarrón) y en Argentina se usa la palabra lunfarda bufa-) se origina en la Europa medieval como un insulto utilizado para describir las supuestas prácticas homosexuales de los herejes de la secta neomaniquea de los bogomilos búlgaros[cita requerida]. De su gentilicio surge la palabra ahora sinónima de homosexual que adopta el rol de penetrador anal.

Sexo anal en la literatura

Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus obras. Entre los autores del siglo XX que han introducido escenas de sexo anal en sus escritos, se encuentran Guillaume Apollinaire y Pierre Louys.

Algunas citas extraídas de literatura acerca del sexo anal:

Guillaume Apollinaire, en su obra 'Las once mil vergas':

"Las manos de la chica no se quedaron inactivas: habían agarrado la verga del príncipe y lo hablan dirigido por el estrecho sendero de Sodoma. Alexina se inclinaba de manera que su culo destacara mejor y facilitara la entrada del cipote de Mony".

Bocaccio:

''Dicho lo cual, la llevó a uno de los dos lechos y le enseñó qué postura debía adoptar para aprisionar a aquel maldito diablo. La joven Alibech, que nunca había metido el diablo en el infierno, experimentó un gran dolor ante las acometidas de aquel, por lo cual dijo:

"En verdad, muy malo y un tremendo enemigo de Dios debe de ser este diablo, pues hasta en el momento en que se le mete en el infierno causa mal."

Allen Ginsberg:

dulce chico, dame tu culo / ¿nunca te has acostado con un hombre?

Sexo anal en el cine

Se considera que el primer coito anal del cine convencional lo protagonizó Gunnel Lindblöm, quien enseñó que se podía tener coitos en otro lugar que no fuera la alcoba con la luz apagada y por otro lugar que no fuera la vagina. El coito anal filmado en la película "El silencio" de Ingmar Bergman, se llevó a cabo en las butacas de un cine semivacío.

También se podría indicar Querelle, si bien ésta es una película en el límite de la pornografía.

Otros títulos en los que sucede sexo anal son los siguientes: El último tango en París (la famosa escena de la mantequilla); El expreso de medianoche; Instinto básico (con los personajes de Michael Douglas y Jeanne Tripplehorn); La buena estrella; La casa de cristal... asi como peliculas mas recientes como "Infidelidad" estelarizada con Richard Gere, Diane Lane y Olivier Martinez.

En cuanto a la cinematografía pornográfica, las escenas que contienen sexo anal se han vuelto omnipresentes al ser una práctica muy demandada. En dichas escenas es común que, en ocasiones, las nalgas y ano de la persona penetrada esté afeitado o depilado, así como los testículos y pubis de la persona que penetra, para una mejor visualización de la penetración.

Sexo anal en la televisión

Aunque obviamente el sexo anal en el cine es emitido en algunos canales o en programas especiales en distintos países del mundo, no constan programas en directo donde se haya practicado sexo anal. Sin embargo es un medio que desde el desarrollo de internet ha permitido la visión de imágenes hasta ahora inusuales: los videos robados. Una de las escenas de sexo anal privado más conocidas está en el vídeo privado que protagonizaron los actores venezolanos Roxana Díaz y Jorge Reyes. En esta curiosa escena se observa a Roxana practicando sexo anal sentada sobre su compañero y cómo se gira, sin sacar el pene de dentro para cambiar de postura. La actriz comentó que no se arrepentía de nada

El deseo de sexo anal y su estímulo

Con independencia de la llamada al deseo que puede originar el poder romper un tabú, existen razones antropológicas por las que la visión de un trasero provoca deseo sexual.
Glúteos humanos femeninos


Glúteos humanos masculinos


Gräffenberg, el investigador alemán que descubrió el Punto G y le da nombre, creía que la postura ideal para estimular esa zona -y obtener la máxima excitación- era la penetración por detrás como lo hacen todos los cuadrúpedos, ya que el ser humano evolucionó desde primates que aún no eran bípedos, para posteriormente erguirse. Muchos estudiosos siguieron considerando que la postura cara a cara era exclusivamente humana y por lo tanto “antinatural” pero las últimas investigaciones con bonobos nos han desvelado que ellos también usan la penetración cara a cara y que las hembras también tienen el clítoris fuera de la vagina.

El comportamiento sexual de los bonobos, que practican besos con lengua, penetración por delante y por detrás, felaciones, cunnilingus, frotamientos, masturbación y tocamientos diversos; y todo esto indistintamente del sexo del otro bonobo, ya sea entre machos, entre hembras, solo, acompañado o en grupo revelaría que la naturaleza de estas prácticas pudiera no estar ligada a la cultura sino a la naturaleza de la especie.

Con independencia de que se produzca la penetración la visión de un ano, su caricia y sobre todo el contacto del pene con uno puede provocar fácilmente la erección. De entre las zonas que produce excitación verlas, es un hecho que la palabra "culos" está mucho más presente en Internet que "coños" o "tetas".

Los glúteos humanos son de hecho proporcionalmente más grandes que los de otros primates. En parte por el bipedismo pero, según algunos estudiosos, también para fomentar la atracción sexual.

Puesto que el valor evolutivo del sexo es fundamentalmente reproductivo eso explicaría el relativo mayor tamaño de las nalgas femeninas. La utilidad social del sexo -al igual que ocurre en los bonobos- explicaría el deseo de penetrar a individuos del mismo sexo.

Los glúteos asimismo son muy sensitivos y, si la experiencia de las caricias estimula el deseo sexual, en algunas posturas de práctica del coito lógicamente también se produce un contacto rítmico con los glúteos, lo que es un fuerte estímulo sexual para ambas partes.

En cuanto a qué morfología de glúteos se considera deseable sí ha variado con la cultura: en algunas épocas se preferían prominentes y en la actualidad se valora que sean visibles, pero a la vez firmes y armoniosos.

Sexo anal seguro e higiene

La mucosa rectal es frágil y sensible a las infecciones por virus y bacterias. La mucosa absorbe las sustancias depositadas en el recto, fenómeno aprovechado para la administración de medicamentos como es el caso de los supositorios. Esta capacidad de absorción puede ser aumentada involuntariamente mediante una penetración brutal, que puede provocar pequeñas microheridas y ocasionar hasta hemorragias. Por tanto, es un terreno propicio para la propagación de enfermedades de transmisión sexual (ETS), ya sean virales como el síndrome de inmunodeficiencia humano(VIH), el papiloma humano (PBH), todos los tipos de hepatitis( a excepción de la hepatitis A) los herpes genitales y otras también famosas pero de causa bacteriana como la gonorrea, la sifilis y otras, incluso en el caso de que no haya eyaculación. En consecuencia siempre se aconseja la práctica del sexo anal utilizando un condón (la pedicación sin condón es también muy arriesgada para el amante "activo". Es importante prestar cuidado a la hora de extraer el condón de su envoltorio, para no dañarlo con las uñas y evitar que pudiera romperse. Si la práctica de la pedicación o sexo anal se efectúa sin condón, en todo caso es -aunque parezca obvio- imprescindible el máximo de higienización del ano y del recto así como del pene en el momento inmediato previo a la pedicación. Si la penetración anal se practica con o sin condón siempre se recomienda que, durante el momento de relaciones sexuales, se efectúe después de toda felación y -sobre todo- después de la penetración vaginal para evitar infecciones generalizadas a partir de los gérmenes que puedan encontrarse en el ano y recto.

La higiene es importante para una buena salud del ano y para la práctica del sexo anal. El lavado con jabón neutro y agua guardarán el ano limpio. El lavado debe hacerse con suavidad. También es importante que el papel usado diariamente no sea abrasivo. Lo más normal para la limpieza del ano son los enemas y las lavativas.

El cuidado normal facilita que exista una hidratación natural que permite que la piel que le rodea esté suave y elástica.
Un buen método para combatir las almorranas es la práctica del sexo anal como la aplicación de compresas y tampones de aloe tal y como pueden aprender en este vídeo didáctico sobre las hemorroides y el sexo anal.


Preparación del ano para la penetración: lubricación, distensión e inicio de la penetración

Lubricación

Contrariamente a la vulva y la vagina, el ano y el recto no segregan lubricación natural que facilite la relación sexual. Tampoco estos músculos tienen una elasticidad que les permitan dilatarse naturalmente. Por ello, la penetración anal debe ser practicada con sumo cuidado, para evitar la propensión existente a los desgarros y fisuras anales. Por este motivo, cuando se practica sexo anal, suele acudirse a algún lubricante para facilitar la penetración. En cuanto a los lubricantes naturales, son muy frecuentes el uso de la saliva o bien practicar la penetración anal después de la vaginal. Pero, como ambos líquidos se evaporan rápidamente, la penetración tendría que ser inmediata. Aún así, no suelen ofrecer gran garantía. Por ello, la mejor opción es recurrir a lubricantes artificiales. Es conveniente que el lubricante se aplique en el pene, en el ano y en cualquier objeto que se vaya a introducir en el mismo. En caso de sexo anal con condón, se debe tener especial cuidado en emplear un lubricante que sea compatible con preservativo. El lubricante recomendado sería uno de base acuosa de buena calidad. Los de base oleica es mejor evitarlos porque pueden dañar el látex. Por motivos de higiene siempre es recomendable el uso de condón, incluso en la penetración con objetos. La aplicación del lubricante debe conllevar su morbo y su parte de excitación sensorial; en este sentido puede ser conveniente -si no se siente reparo a ello-, pasar la lengua por el ano de la otra persona, e introducirle los dedos impregnados con lubricante con suavidad, lo que ayudaría a dilatar y relajar el ano de la persona que va a ser penetrada, y reduciría significamente la sensación de dolor inicial de la penetración.

Relajación del músculo del ano y dilatación del esfínter

Como normalmente el músculo del ano (esfínter anal) se encuentra cerrado, el sexo anal podría ser doloroso si previamente no se tiene la precaución de distender este músculo (una buena manera sería la realización de juegos sexuales). Se recomienda dilatar o "ablandar" el esfínter anal previamente con aceite emulsionado, otros geles especiales, cremas o saliva e introduciendo lentamente un dedo en el ano, moviéndolo suavemente para luego ir engrosando con otro y otro y llegar a producir una expansión progresiva del músculo.

Además puede resultar útil el empleo de un dilatador anal o consolador, generalmente de forma cónica, aunque puede haber otras variantes como bolitas unidas que cada vez tienen un tamaño más grande. El principio es el mismo: jugar con el ano para que éste se acostumbre a tener algo dentro y se relaje.

Inicio de la penetración

Para reducir las sensaciones de dolor es importante realizar la inserción del pene o del objeto de forma paulatina, lo que permitirá que se produzca una dilatación y adaptación gradual de los músculos. En ocasiones ayuda empujar ligeramente el objeto introducido como si se estuviera defecando para que la dilatación sea más rápida. En un primer momento quizás puede suponer extraño realizar este gesto cuando no se está defecando, pero ello no producirá ninguna expulsión inesperada o indeseada de la materia fecal, por lo que se puede empujar sin miedo.

Placer en la fase de penetración

En el coito anal o pedicación la mujer obtiene en gran medida su placer al ser estimulado el útero, el cual frecuentemente es poco estimulado en el coito vaginal. El hombre lo obtiene a través de la estimulación de su próstata.

La penetración anal exige generalmente la elección de un ángulo apropiado, pues el ano es más apretado y menos flexible que la vagina. En el caso de la ilustración, se observa que la cadera del hombre está relativamente más alta que la de la mujer.

Usualmente la persona penetrada complementa el coito anal con la masturbación, lo que contribuye a una multiplicación del placer y a relajarle la musculatura anal, con la consecuente facilitación y mejoramiento de la penetración anal. Por otra parte, las terminaciones nerviosas excitables en la zona ano-rectal son centenares de veces más numerosas que en la vagina (en el coito vaginal la condensación neural se restringe al clítoris y, eventualmente al llamado 'punto G'; así -si no existen fobias- la penetración anal puede llegar a ser más placentera para la mujer. En el momento en el que la pareja "pasiva" (la persona penetrada) logra el orgasmo, contrae fuertemente la musculatura anal provocando una fuerte presión sobre el amante activo lo que le facilita a éste el orgasmo.

El placer procurado por el coito anal no sólo deriva de las sensaciones físicas, sino también de las subjetivas ("romper un tabú" por ejemplo) y de una reminiscencia de la fase o estado anal (según el psicoanálisis).


Sin embargo, la mujer frecuentemente se encuentra desde la infancia condicionada para considerar como "negativo" al coito anal, de modo que un intento compulsivo de llevarle a un coito anal puede ser percibido por ella como una especie de violación, de esto se entiende que la relación debe hacerse con el máximo acuerdo posible.

Masturbación anal

La masturbación anal es la autoestimulación enfocada en el área del ano. Los métodos más comunes para la masturbación anal incluyen la inserción de uno o más dedos, algún tipo de juguete sexual, e incluso elementos no específicos. De todos ellos el sistema más común suele ser el uso de los dedos. Es importante, para no sentir dolor la persona penetrada y no dañar sus paredes rectales, que las uñas estén bien cortas.

La masturbación anal puede aplicarse en hombres y mujeres de cualquier orientación sexual, ya que el ano contiene numerosas terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas. En los hombres, la masturbación anal es especialmente placentera ya que delante del recto se encuentra la próstata, que también contiene terminaciones nerviosas. Existen, además, en el mercado algunos juguetes sexuales cuyo objetivo es la estimulación de la próstata. En las mujeres, la inserción de un objeto en el interior del ano puede estimular directamente la vagina. La estimulacón anal puede, tanto en hombre como en mujeres, intensificar notoriamente el orgasmo.

El uso de enemas, por razones de higiene, suele ser el paso previo a la masturbación anal, pero también puede ser una forma de masturbación en sí misma: es lo que se conoce como clismafilia. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el abuso de enemas puede llevar con frecuencia a una dependencia física para el correcto funcionamiento del intestino.

Técnicas para favorecer el orgasmo: masturbación, objetos y ayuda de una tercera persona

La estimulación simultanea del clítoris y de la vagina en la mujer puede favorecer el orgasmo, lo que se puede lograr mediante la combinación de la penetración con la masturbación manual o con consoladores. Asimismo este placer se puede obtener en sexo en grupo mediante la ayuda de una tercera persona, bien mediante sexo oral o incluso con la práctica de una doble penetración vagino-anal. Otra posible combinación en pareja es introducir un consolador en el ano y penetrar a la pareja vaginalmente o practicarle un cunnilingus simultáneamente.

El ano contiene gran cantidad de terminaciones nerviosas que al ser estimuladas ocasionan placer, estas terminaciones nerviosas siguen en gran medida la misma vía anatómica que las del clítoris. En el hombre, además, la penetración anal puede estimular la próstata, obteniendo orgasmos más intensos. En el caso del orgasmo del hombre puede generarse si teniendo sexo en grupo una de las personas le introduce el dedo en el ano durante el coito que le realiza a la otra persona.

Posturas más frecuentes para la práctica del sexo anal

Así como la lubricación y la relajación del esfínter son esenciales para iniciar un buen sexo anal es conveniente elegir una postura apropiada. Es importante que la persona penetrada elija la postura que pueda facilitar una perforación más suave. Existen multitud de posturas. Señalamos a continuación algunas de las más frecuentes.

Back swinging

El back swinging (lit. "zarandeo de espalda" o "sopla-nuca". El receptor/-a se encuentra tumbado boca abajo y la persona que penetra en la parte superior. La penetración es menos profunda, pero el ritmo lo controla la persona que penetra, lo que unido a la fuerte presión que ejerce el ano sobre el glande puede provocar un intenso orgasmo.


La postura del perrito

Es una de las más conocidas, especialmentre entre homosexuales. La persona que va a ser penetrada, se apoya con sus rodillas y brazos en una posición alta (generalmente en una cama). Cuanto más agache su espalda, más deja a descubierto su ano. La persona que penetra puede estar situada también de rodillas en la cama, o bien de pie fuera de ella. En cualquiera de esos dos casos, es el activo quien lleva el control y ritmo de la penetración, aunque el pasivo puede jugar con los testículos de su pareja. En esta postura, el ano de la persona penetrada tiende a estrecharse, por lo que la penetración puede llegar a ser dolorosa. A diferencia de la penetración vaginal, la denominada postura del perrito o "doggy" requiere generalmente que el pene esté en una posición más elevada. Si la persona que penetra está apoyada sobre sus rodillas, esto se puede conseguir poniéndose en cuclillas, lo cual es cansado pero favorece la penetración; o bien dependiendo de la estatura de la persona penetrada, doblando ésta algo más las rodillas, de modo que el trasero quede algo más bajo. Si quien penetra lo hace de pie, el amante penetrado puede abrir sus piernas. En ese caso se logra una penetración más profunda, pero la postura es algo más complicada, teniendo en cuenta que hace falta algo más de apoyo para hacer la presión suficiente para penetrar. Es interesante que la cama sea firme o incluso que la persona penetrada tenga la posibilidad de agarrarse a algo, por ejemplo en el cabecero o el pie de la cama.

Coito anal con la persona penetrada sentada encima del pene de su pareja

Bien de cara al amante, bien de espaldas a él, en este segundo caso la estimulación visual proviene de observar el trasero penetrado mientras que la ventaja de hacerlo de cara es ver la expresión de la otra persona, poder besarla en los labios, mejillas, cuello, tocarle y olerle los cabellos y, en caso de ser mujer, como se ven y se mueven sus senos; además éstos rozan con el cuerpo del hombre. La penetración que permite es muy profunda y la ventaja que tiene es que la persona penetrada tiene control de los movimientos pudiendo regular tanto el ritmo como la profundidad de la penetración. Suele ser una postura poco dolorosa, por lo que a veces puede resultar interesante comenzar por ella para adaptar los músculos del recto al tamaño del pene.

Con las dos personas tumbadas de costado

En este caso la profundidad de la penetración es mucho menor y existe el riesgo de que el pene del chico que penetra se "escape" en varias ocasiones del recto de su pareja. En cambio, es una postura muy sensitiva y con mucho contacto físico entre los dos compañeros. Permite además a la persona que penetra jugar con los genitales de su compañero.

El trencito

Requiere la intervención de un mínimo de tres personas. En esta postura, una persona A es penetrada analmente por una persona B que, a su vez, es penetrada por una persona C. Lógicamente, en esta práctica puede intervenir un número teóricamente ilimitado de personas.

Sexo anal extremo

Entendemos por sexo anal extremo aquél que practica la introducción de objetos o penes inusualmente grandes, penetración simultánea doble o triple y eventualmente también lo sería la práctica de orgías infrecuentes, donde se produzcan tres o más penetraciones anales consecutivas sobre la misma persona. Normalmente es poco probable obtener placer personal de estas prácticas salvo el psicológico debido a la rotura de tabús y barreras. El motivo más usual es proporcionar excitación sexual visual por lo que son prácticas propias de la pornografía.

Penetración anal doble

Se dice que la penetración anal doble es cuando dos penes son introducidos en el ano, ya sea el de la mujer, o del hombre en relaciones homosexuales. Aunque en algunos lugares se indica que necesita ser verificado, pues pareciere que las limitaciones físicas son demasiadas para esto, lo cierto es que aunque es muy poco frecuente, con la aparición de aplicaciones P2P como emule, o a través de los buscadores de fotografías, es posible encontrar numerosas imágenes y videos de dobles penetraciones anales. Por su propia definición, "penetración anal doble" puede constituir cualesquiera sean dos objetos; dígase dos dedos lo cual es más factible. No siendo una práctica muy frecuente, la demanda de variedad y mayor crudeza de las escenas porno ha llevado a que en los últimos años sea algo más usual ver este tipo de escenas, entre las actrices más famosas que lo han practicado se encuentran Sylvia Saint, Katsumi, Taylor Rain, Sandra Romain, Belladonna y Eliana Guarda, entre otras. De entre las escenas protagonizadas por Belladonna se considera de culto la que protagonizó con Brandon Iron y Lexington Steele. Esta escena es notable porque la actriz muestra un gran disfrute con la práctica, pese a que los penes son de un tamaño importante; aparentemente ese disfrute está muy ligado a la ruptura del tabú: "i'm nasty, i'm so nasty".
Triple penetración

Entendida como la introducción de dos penes por el ano y uno por la vagina o viceversa sólo se encuentran referencias en el mundo del porno extremo. La postura es bastante complicada aunque posible, para ello las caderas de los hombres deben estar a 90 grados unas de otras, una posible combinación comprobada en video es con la mujer sobre un hombre con una doble penetración anal donde uno de los dos hombres estará de rodillas y el otro prácticamente de pie sobre ella con las piernas ligeramente flexionadas. Aunque las escenas son visualmente impactantes el movimiento de los cuerpos está muy limitado.

La triple o cuadruple penetración con objetos es más sencillas, entre las escenas de sexo extremo más curiosas se encuentra una de Butt Man donde una chica es penetrada vaginalmente por dos velas y analmente por una, todas ellas encendidas, la pareja trata de apagarlas con el semen que se dispara tras un inicio con felación y un final en masturbación.

Penetración anal triple

Se trata de una práctica muy poco frecuente, tan sólo se encuentran referencias de haberlo practicado por parte de dos reinas del porno anal: Bridgette Kerkove -con tres dildos- y Eliana Guarda (ver Wikipedia en inglés), que añade a una doble penetración anal un dildo de color oscuro. Asimismo es posible encontrar unas pocas imágenes fotográficas de triples penetraciones, las que se encuentran son similares a las descritas, es decir una doble anal más un dildo.

Penetración anal y vaginal doble DVDA

Según consta en la versión inglesa de Wikipedia, tanto la doble penetración vaginal como la anal se mencionaron como posibilidad ficticia en el film Orgazmo, una comedia dirigida por Trey Parker, uno de los creadores de South Park en 1997.

En la película se describe como una postura sexual en que dos hombres penetran la vagina y otros dos penetran por el ano simultáneamente. Esto supone que la mujer estaría recibiendo cuatro penes a la vez.

La dificultad es enorme por la cantidad de cuerpos implicados y por la proximidad de ano y vagina.

Se ha intentado rara vez y lo cierto es que no existe documentación ni se han encontrado imágenes o vídeos de esta práctica.

Trey Parker y Matt Stone han puesto el nombre de D.V.D.A a su propia banda y mostraron este nombre en una chica con camiseta que aparece en el episodio 25 de South Park.

Fist Fucking

Consiste en la introducción de un puño e, incluso el brazo, dentro del ano y recto de la persona penetrada. Es una práctica muy propensa a los desgarros anales, fisuras y roturas de esfínter. Por ello, la fase de dilatación puede durar horas. Por otro lado, con esta práctica se incrementa significativamente el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, ya que el sangrado es frecuente.

Sexo anal parafílico

Las parafilias en las que está implicado el sexo anal son diversas y van desde prácticas pedófilas homo o heterosexuales hasta la zoofilia.

Algunas denominaciones son las siguientes:

* Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
* Clismafilia: Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad anal, esta práctica incluye el uso de enemas.
* Andromimetofilia y Ginemimetofilia Una mujer representa y se comporta sexualmente como hombre y el hombre adopta el rol de la mujer. En la penetración anal el sujeto pasivo será el hombre y la activa la mujer.

La zoofilia (parafilia del sexo anal con animales) nace en ocasiones del gusto por penes de diferentes formas y tamaños. Así es una fantasía más o menos frecuente el sexo con equinos, especialmente con caballos, debido a las enormes dimensiones de su pene y su docilidad (precisamente por sus dimensiones puede ser dirigido con la mano hacia el ano, el animal, al que se puede haber excitado previamente, empujará hasta lograr la penetración). La práctica más común, lógicamente es con los animales con los que se tiene más contacto, en especial los perros de tamaño medio o grande, con penes que en erección son sólo ligeramente más pequeños que los humanos. Pese a ser en este caso ligeramente inferiores, el placer es obtenido tanto por la rotura del tabú como por el rápido movimiento de caderas de estos animales cuando practican sexo.

Alternativas al coito anal

1. Penetración vaginal posterior, coito a tergo. La penetración desde atrás no deja de ser una alternativa al coito anal. Aunque el pene se introduce por la vagina el ángulo de penetración y la perspectiva visual desde atrás hace que parezca una experiencia diferente a la práctica del coito en otras posturas, fantaseando se puede imaginar una penetración anal.
2. Sería interesante y a la vez divertido hablar de la penetración anal sin ponerla en práctica, ya tendrá tiempo si a ambos miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula con la mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda imaginarse o que haya leído en un libro o relato erótico. Decir cosas obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo.
3. Practicar el masaje anal. Para ambos sexos. Póngase un guante de latex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde del ano. Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja esté lista, introduzca el dedo (con la uñas bien cortadas) lentamente. Haga que su pareja contraiga el músculo anal alrededor de su dedo, inhalando mientras ella o él lo hacen. Como variante, agite su dedo suavemente mientras su pareja contrae y relaja los músculos anales.