Mi primera vez

Todo comenzó con esas famosas y antiguas líneas de chat queexistían, por ese momento tenía tan solo 18 años y empezaba a darme cuenta queel sexo me gustaba en todos sus variables, al principio llamaba a las líneasgay para escuchar lo que decían, después con el tiempo empecé a animarme einteractuar con hombres, algo que al principio me daba vergüenza pero que conel tiempo fui venciéndolo.  Pero de esasllamadas, rescato una que fue la que me marco y que hoy en día sigueexcitándome por todo lo que paso, siempre me gustaron maduros. Un domingo, soloen casa, llame a la línea y recibí un mensaje de un hombre, al que vamos allamar “Carlos”, vivía en Lomas de Zamora al igual que yo. En ese momento éltenía 52 años y mis primeras conversaciones eran con mucha timidez, fui sinceroy le dije que nunca había estado con un hombre y que esto era algo que me hacíasentir curiosidad, si bien ya había visto fotos de pijas y videos de hombres,nunca había me habían cogido, era todo nuevo para mí.
El tiempo fue pasando y nuestras charlas con Carlos eranamenas, el sabia entender que era primerizo en el tema, a esta altura ya teníael teléfono de su casa, él vivía solo por lo que yo podía llamarlo cuandoquisiera. Se había transformado en un amigo, hablamos 2 o 3 veces por semana,en ese momento no había celulares ni tantas redes sociales. Él nunca me habíainsistido para vernos, supo hacerme el trabajito psicológico para que yo noescapara por miedo o vergüenza. Hasta que un día, yo ya había cumplido 19 medijo para tomar una Coca o un café, me propuso juntarnos en una estación deservicio para que yo estuviera tranquilo que no había segundas intenciones enel asunto. Yo en ese momento estaba terminando el secundario, había repetido unaño y mucho no andaba solo por la calle, a lo que le dije que me iba a rateardel colegio y que si le parecía bien a la mañana. No hubo problema con elhorario ni el día, la noche anterior sentía un miedo y una incertidumbreterrible de lo que podría pasar, no sabía si estaba haciendo lo correcto o no.El día llego, ese día tenia  Educación Físicapor ende lleva uniforme de deportes, me fui de casa y en vez de ir para elcolegio me tome un remis y me fui a la estación de Servicio, pleno centro deLomas sobre Avenida Pavón.  Yo vivo aunos 5 minutos de ahí. Llegue y ahí estaba Carlos, por un momento pensé ensalir corriendo e irme, me preguntaba qué carajo estaba haciendo ahí, con untipo de 53 años.  Decidí quedarme,ingrese y el me reconoció por el uniforme, nos sentamos en una mesa, empezamosa conversar, a mí me transpiraba todo y al mismo tiempo tenía un cagazoterrible. Carlos como todo maduro, supo leer la situación y logrotranquilizarme, hablamos de cualquier tema, nada sexual así por un rato, hastaque fue inevitable y empezó a hacerme preguntas. Yo ya estaba más relajado, lastípicas preguntas eran si, ¿Si me sentía preparado? ¿Si sentía deseo? Etc. etc.,Carlos sabía que todavía nunca me habían echo la cola, a lo que muy vivo empezóa comerme la cabeza de que cuando me decidiera optara por un maduro dado que laexperiencia iba ser importante a la hora de la paciencia, que la cola teníanque cuidármela, que no era cuestión de que me pusieran un dedo y me quisierancoger. A esa altura yo ya estaba sintiendo curiosidad por el tema. Luego de unrato, él me dijo que ya tenía que irse, a mí me quedaban un par de horas parallegar a casa sin que se dieran cuenta. Carlos me pregunto a qué hora deberíavolver y luego me dijo que si quería podía ir a su departamento dado que éltrabaja desde ahí y de esa forma hacer tiempo. Yo sabía que era una invitacióna coger, sentía miedo y al mismo tiempo curiosidad. Le dije que SI, fuimosjuntos, parecíamos padre e hijo, así que nadie sospecharía nada. Llegamos  al departamento, pleno centro de Lomas deZamora, subimos, el me mostro el derpa y todo lo referido a su trabajo.  Hasta que en un determinado momento me dijo,“Es hora que te hagas hombrecito, ¿Queres verme la pija?” Yo le respondí que si tímidamente, se desabrochoel pantalón y me la mostro. Yo quede anodadado, estaba viendo una pija en vivoy directo. Se acercó, me agarro de la mano y me llevo a la habitación, en eltrayecto me dijo “quédate tranquilo que te voy a cuidar” Mientras entrabamos ala habitación me dio una nalgada en el culo.
Me hizo arrodillar y que le pasara la lengua por la pija, miprimera impresión fue hermosa, no podía creer lo que estaba pasando, cada vezagarraba más confianza y ya me ponía la pija bien adentro de la boca. Ni meacuerdo cuanto media, sé que era grande y cabezona con mucho pelo.
Luego de un rato, me levanto y empezó a sacarme la ropa,primero la remera, después las zapatillas y por último el pantalón. Me dejosolamente en slip, me recostó en la cama boca abajo y empezó a acariciarme, se subíapor mi espalda apoyándome su pija y me hablaba al oído diciéndome cosas como “Relájate,”“La sentís como te la apoyo en la cola” Yo ya había empezado a movermequeriendo sentir cada vez su pija.
Seguimos así y empezó a bajarme el slip, ahí medio como quetuve miedo,  me agarraba los cachetes yme los apretaba, luego saco un gel del cajón y empezó a ponérmelo en la cola, metióun dedo, yo no podía creer el placer, estaba re caliente, así habrá estado unlargo rato mientras que también cada tanto me hacía chuparle la pija.
Después de varios minutos así me dijo que me iba a coger, yole dije que tenía miedo y que por favor no me lastimara, se apoyó en mi espalday dejo la pija en la puerta de mi cola, yo sentía la punta, el no haciapresión, solo la tenía ahí, en un momento me dijo “Cuando te sientas listo,tira la cola para atrás y yo hago el resto” Estuvimos así un rato hasta q movíun poco la colita y empezó todo, al principio parecía que se me venía el mundoabajo, sentía un dolor bastante fuerte pero al mismo tiempo estaba calientecomo nunca, con mucha paciencia iba poco a poco ganándome la cola, hasta qfinalmente sentí  el ultimo pijazo y ahíme di cuenta que la había metido toda, sentí su respiración muy agitada, empezóun movimiento muy suave,  a mí me seguíadoliendo la cola y al mismo tiempo su mano estaba en mi pija. Ya la relaciónestaba echa, me decía cosas como “Sentí putito como te estoy cogiendo” “Teespere un año para cogerte ese culo” “Vas a ser mi puta para siempre” Yo yaestaba muy caliente, el empezó a cogerme con mucha furia, mi culo me ardía y yole decía que por favor parara que me dolía, fue todo en vano, el siguió dándomecon fuerzas hasta que sentí un calor dentro mío que no entendía y escuchabacomo Carlos gritaba cada vez más. Ahí entendí lo que fue que por primera vez meacabaran dentro de la cola. Carlos había acabado, sentía cuando muy despacioempezó a sacarme la pija de la cola y al mismo tiempo sentía como la leche caíapor mis huevos.
Me hizo dar vuelta y empezó a pajearme hasta que logro queyo acabara, nos quedamos un rato en la cama, me llevo al baño, hizo que me ducharaasí ya regresaba a casa. Luego de esa esa vez nos seguimos viendo, relatos queserán para los próximos post.
Soy Javi de Lomas de Zamora, Pasivo, 33 años buscando maduros por el centro de Lomas¡

3 comentarios - Mi primera vez

Nulobes +2
QUE EXCITANTE EL RELATO, ADEMAS ME GUSTAN LOS QUE TE HACEN VESTIR DE NENA.
eltanoloco1984 +1
Siiii¡¡¡¡ Tanguita y pollerita¡
Anincho
Dejó puntos excelente relato es verdad todo lo que decís ese dolor al inicio por más lubricante que haya y lo otro un maduro inagurando como me pasó a mi hace un año, pero a los 40 yo y el 62.