Hola, soy Vicente, soy alto, flaco, pelo negro, tez blanca, y un día decidí juntarme con un amigo, ya que yo soy muy curioso y él es bisexual, se llama Andrés, él es casi igual de alto, flaco, tez blanca y pelo castaño.

Nos pusimos de acuerdo, el vendría a mi casa, nos relajaríamos un rato y luego pasaríamos a la acción, pero en ningún momento creí que yo sería el pasivo, las cosas se fueron dando poco a poco, él llegó a mi casa, tocó la puerta, le abrí y lo dejé pasar, estaba ansioso y nervioso a la vez. Para relajarnos tomamos unas cuantas cervezas en la sala.

-¿Por qué quieres hacer esto?- me dijo
-Simple curiosidad
-¿Seguro?
-Sí, y no tenía a nadie más de confianza con quien experimentar
-Interesante...
-Quiero que esto sea privado y que quede entre los dos, y no quiero involucrarme sentimentalmente contigo
-No hay problema, ¿podemos comenzar?
-(...) Está bien, vamos a mi habitación- nos pusimos de pie y nos dirigimos a ella

Estaba, nervioso, no sabía que hacer y nos sentamos a la orilla de mi cama que era bastante amplia, él me miró a los ojos y sonrío, me acarició la cara y me besó en la boca, yo me dejé llevar, fue algo interesante, una experiencia muy... rara, poco a poco me iba entregando más a él, comenzó a acariciarme, desabrochó mi cinturón y yo el suyo, metió su mano en mis pantalones y empezó a manosear mis genitales, se me paró, la tenía muy dura, yo hice lo mismo, ambos estábamos muy excitados, nos quitamos las camisas, zapatos, calcetines y pantalones, estábamos solo en boxers, besándonos apasionadamente sobre mi cama, hasta que él se bajó los boxers, miré su pene, era... me gustó, medía como 16 centímetros, lo había depilado cuidadosamente, tenía un grosor de casi 4 centímetros. Quedé paralizado...

-¿Qué pasa?
-No... nada...
-Bueno... quiero ver tu pene
-Ehm... está bien- me quité el boxer... Andrés me dio un beso y tomó mi pene
-Es lindo... sí, pudiste haberte depilado
-No soy de hacer esas cosas
-Da igual...- mientras hablábamos me masturbaba- no seas tímido, mastúrbame, toma mi pene
-Bueno...- me agradaba esa sensación de placer que me daba, seguimos así un rato hasta que se detuvo
-¿Qué, no me la piensas chupar?
-¿Perdón?
-No vine a que masturbaras, quiero que me la chupes
-Pero...
-Mira, si no es tan difícil, ponte de rodillas y abre la boca, es como comer una paleta

Me puse de rodillas frente a él, poco a poco me acerqué e introduje su pene en mi boca, para comenzar a chupar, él acariciaba mi cabello, me gustó chuparla, aunque me era algo difícil por su tamaño, la verdad nos entretuvimos tanto en eso que pasamos entre 20 y 30 minutos así, repentinamente, sentí una descarga en mi boca, un fluido pegajoso, caliente, con un sabor extraño, el cual retuve en mi lengua mientras seguía chupando, fue una gran descarga de semen dentro de mi boca, me excité mucho, lo miraba a los ojos mientras mamaba y él me sonreía y acariciaba el rostro, me pidió que tragara y lo hice.

-Tú no eres curioso- me dijo
-¿Perdón?
-Definitivamente te gustan los penes, se nota, te excitaste mucho cuando te llené de leche la boca, jamás alguien me lo había chupado con tanta emoción
-¿Que soy?
-No eres puto... eres un putita, una putita tragaleche y que le gusta chupar penes
-Bueno... lo admito
-Quiero penetrarte, aún la tengo muy dura
-Pero... me va a doler
-Voy a penetrarte, te va gustar y vas a gemir como putita, porque eres una putita

Él me puso boca abajo en la cama, no opuse mucha resistencia, pero él se subió a mi y comenzó a manosear mi cuerpo, mi cadera, mi culo, mis testículos, pero especialmente mi culo

-Tienes un culo grande, un culo muy lindo y grande como para ser hombre, siempre he querido manosearlo y darle de nalgadas- mientras decía esto, hacía lo que decía- y sobre todo, penetrarlo para darte placer- en ese momento me penetró y yo grité, me dolía mucho pero el insistía, me decía cosas sucias al oído mientras acariciaba mi cuerpo
-Andrés, me duele
-Calla putita, te gusta y lo sabes
-Pero se cuidadoso por favor
-Las putitas no rechazan un pene jamás

Poco a poco comenzó gustarme más, me penetraba cada vez más rápido y castigaba mi culo, el placer superaba al dolor y me dejé llevar, Andrés seguía diciéndome cosas sucias como "me gusta tu culo", "tú sabes como recibir bien un pene", "te voy a llenar de leche el culo" pero lo que mas decía era "eres mi putita", me calentaba esa frase, ahora yo era una putita, la que penetraban analmente y que lo disfrutaba, en un momento, Andrés me abrazó por detrás y acarició mi pecho como si fuesen senos de una mujer

-Eres una putita bastante plana, pero tienes un gran culo, me gusta penetrarte y jugar con tus pezones

Yo gemía y respiraba muy rápido, estaba muy acelerado, Andrés me besó el cuello y me dijo que me ponga en cuatro, lo cual hice, antes de volver a penetrarme, metió dos dedos en mi culo y me masturbó analmente unos segundos, yo gemí y gemí aún mas fuerte cuando me introdujo el pene otra vez mientras él tomaba mi cadera.

-Me gusta tener sexo contigo, eres fácil de dominar- en cuanto dijo eso puso su mano muy fuerte en mi nuca y mi cabeza contra la pared, fue muy agresivo y me dijo- repite lo que voy a decir "soy una putita, me gusta el pene en mi culo y boca"
-Soy una putita, me ENCANTA el pene en mi culo y boca- dije entre gemidos
-¿Con qué te encanta? eso me gusta- dijo mientras me penetraba muy duro -¿te haz dado cuenta de que aún no te la meto completa? sólo te meto tres cuartos para prepararte, ahora prepárate, que te la meteré toda en un instante

Cuando dije eso sentí un intenso dolor, en lo profundo de mi culo sentía como su pene entró completamente en mi ano, lancé un grito de dolor que él calló poniendo su mano en mi boca, yo quería gritar pero él no me lo permitía, cada vez me penetraba más y más duro, fue inevitable llegar a mi punto máximo de excitación y llegar al orgasmo, eyaculé sobre las sábanas y el con sus dedos tomó mi semen, el cual puso en mis pezones y en su mayoría introdujo en mi boca, siguió acariciando mis pezones.

-Eres una puta, una puta que me gusta penetrar y que le gusta ser penetrada y sentirse sucia, eres una puta sucia
-Quiero ser tu puta, quiero ser una verdadera puta, quiero montar tu pene y sentirme una puta
-Eres sucia- me dijo

Se puso de espaldas tendido en la cama y yo me senté sobre él mirándolo a los ojos, lo besé e introduje su pene por completo y mi ano, me dolió pero poco a poco comencé a cabalgar sobre él, gemía como una mujer teniendo sexo, me movía y actuaba como una sin darme cuenta hasta que Andrés me lo hizo notar

-Actúas como mujer... deberías sentirte una ¿qué tal si te cambio el nombre por ahora? quiero hacerte sentir aún mas puta
-Quiero que me llames Javiera- dije entre gemidos
-Está bien Javiera, ahora te llamas así, eres una puta sucia, estás sudada y recibiendo todo mi pene en tu culo
-Me encanta ser tu putita
-Bien Javiera, tienes un culo precioso ¿como te gustaría ser?¿qué necesitas para ser una completa puta?

Dejé mi imaginación fluir, estaba tan excitado que incluso quise ser mujer por un momento, me imaginé con un cuerpo perfecto, toda un puta, él me preguntaba como me imaginaba con mi cuerpo de mujer

-Quiero cabello largo, hasta la mitad de la espalda
-Muy lindo- me dijo
-Y (gemidos) quiero ser rubia, una puta como de película porno
-Eres sucia- me dijo
-Y un par de senos, grandes, tan grandes que no pueda verme los pies
-Te imaginas muy hermosa
-Y un cuerpo delgado, con piernas largas y sensuales- dije entre gemidos
-Me gusta tu imaginación
-Soy tu puta, hazme lo que desees

No paraba de gemir y chillar de placer, jamás me imaginé así, actuando como una mujer

-Quiero estar sobre ti- me dijo
-Pero que sea a mi manera- cuando dije eso me tendí de espaldas en la cama, con los brazos hacia atrás y abrí mis piernas- ahora ven a mí y hazme tuya
-Vicent...
-Javiera... para ti soy Javiera, una puta llamada Javiera

Ahí fue cuando me hizo la posición del misionero, me penetraba mientras yo gemía de placer, chillaba y gritaba su nombre de placer y también de dolor, lo estaba disfrutando mucho, jamás me había sentido así en mi vida, él me besaba el cuello y la boca mientras yo acariciaba su espalda con las puntas de mis dedos.
Mi cuerpo estaba sudado y acalorado, no podía aguantar mas placer, al igual que Andrés, íbamos a llegar juntos al orgasmo, comenzó a penetrarme cada vez más rápido hasta que no resistí y eyaculé nuevamente, sobre mi estómago y el suyo, paralelamente, él liberó una descarga gigante, sentí mi culo caliente, como si me hubiesen rellenado, y de hecho lo hicieron, me llenaron el culo de leche, la leche de mi amigo, lo cual me hizo sentir una verdadera puta, lo cual me gustó.

Andrés me besó la boca, luego de eso dormimos abrazados hasta el otro día al amanecer, tomamos una ducha juntos y desayunamos.

-Me encantó lo de ayer, eres muy buen pasivo
-Gracias Andrés, me culeaste muy rico
-Jajaja, oye, ¿volveremos a repetir?
-Obvio, tengo ideas para ser aún mas puta
-Jajaja que bien... y algo más Vicente...- lo dejé en silencio con un beso
-Cuando estemos en privado, no me dirás Vicente, soy tu puta y me llamo Javiera

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