Después de lo contado en el anterior relato, estuve un par de días sin saber bien qué pensar...Qué le había pasado a Juli esa noche? Sería la borrachera que lo puso caliente? O algo más? Por más borracho que estuviese, el sabía que yo estaba al lado suyo mientras se hacía la paja, y mientras me apoyaba. Además yo estaba seguro que me había visto con la verga parada cuando me levanté de la cama...me parecía todo muy raro. Y lo peor era que no podía dejar de calentarme cuando pensaba lo que había pasado. Lo había tenido pegado, excitado, pajeándose...me odiaba por no haberme animado a darme vuelta y verle la pija con mis propios ojos.

Juli por su lado no mencionó nada sobre lo que había pasado, pero yo noté que me trataba un poco más cariñosamente que de costumbre. El tema era que no sabía si eran imaginaciones mías, o si realmente era así. Dejando de lado eso, me pareció que seguía haciendo su vida lo más bien, mientras que yo me mataba a pajas pensando en esa noche.

A todo esto, mis viejos habían planeado un viaje por su aniversario número 30 a Europa. Se fueron aproximadamente semana y media después de lo que sentí esa noche, y obviamente nos quedamos Juli y yo sólos. Ellos no volvían hasta dentro de tres semanas, asi que teníamos que sobrevivir por cuenta propia. Lo digo así porque a ninguno se nos da mucho la cocina, y él único que sabe usar el lavarropas soy yo.

Los primeros días pasaron rápido. Vivíamos a delivery, nos dábamos lujos comprando todo tipo de porquerías en el supermercado hasta que nos dimos cuenta que si seguíamos así no nos iba a alcanzar la guita que nos había dejado para llegar a la segunda semana. Asi que a partir de ese momento empezamos un duro régimen de arroz con queso y patitas de pollo.

Llegó el sábado a la noche. Tenía pensado ir a bailar a un boliche gay con unos amigos que me habían ofrecido acompañarme, pero la verdad que muchas ganas en realidad no tenía. Sin embargo como mis amigos se habían ofrecido a hacerme la gamba, me vestí como para salir (bien coqueto jaja). Nos juntábamos a previar en lo de una amiga después de cenar, asi que cenaba con Juli.

Cuando entro a la cocina (a él le tocaba cocinar) me mira de pies a cabeza y me tira:
- Aaah, miralo a él! Todo un galán! Vas a volver con alguien hoy a la noche?
- Ah re que ni en pedo, boludo! Ni siquiera voy con ganas, por mí me quedaría toda la noche tirado mirando alguna película.
- Si, una porno pajero jajajajajaja. Sentate que ya va a estar la comida.

Comimos como siempre, hablando de boludeces mientras veíamos tele. Después le conté brevemente mis planes para la noche, la salida al boliche gay y blah. Ahí fue que se quedó pensativo. Al toque preguntó:

- Che Andy...cómo es estar con un pibe?

Me chocó la pregunta. Pero en algún lado de mi cabeza, mi conciencia debe haber gritado "VAMOS! ME PREGUNTÓ!!!". Lo miré con cara de "qué carajo...?".

- Ehhh...no sé...POR?
- Curiosidad supongo, que se yo. Quiero saber en qué anda mi hermano.
"Ok" - pensé. - "No te creo nada".
- Y...que pregunta rara Juli. Es como que yo te pregunte como es estar con una mina. A mi me gusta estar con hombres, en parte supongo que es porque como saben lo que nos gusta (porque a ellos también les gusta), hacen que me excite más o que la pase mejor cuando hacemos "cosas".
- Ah...che, y a vos...?- Se lo notaba vergonzoso. No sabía como preguntarme.
- Qué? Si me rompieron el orto? - le completé la pregunta. - No, todavía no, nunca. Me da cosa hacerlo con cualquiera. Lo demás si.
- Ah. Y está bueno decís.
-Y, es mejor que hacerse la paja...

Tomé MUCHO coraje. Más que el debo haber necesitado en toda mi vida, y pregunté:
- Por qué me preguntas eso Juli? Qué te pasa? Tiene que ver con lo del otro día?
Se quedó callado, y con cara de póker. Después se hizo el boludo:
- Qué cosa el otro día?
- El otro día, cuando llegaste en pedo a casa negro. No te hagas el idiota.

Se debe haber dado cuenta que no le iba a servir de nada hacerse el desentendido, porque ahí contestó:
- Ahhh..."eso".
- Si, ESO. No soy boludo, me estabas apoyando Juli. Parecía que me querías coger. Estabas borracho o qué onda?

Silencio nuevamente.
- Mirá Juli, está todo bien si te pusiste en pedo y en una calentura agarraste el primer culo que viste. El tema es que quiero saber si te pasa algo, porque me gustaría poder ayudarte si tenés alguna duda o problema.
- ...
- Pero si lo hiciste para joderme nada más me voy a enojar, porque yo sentí muchas cosas esa noche (además de la pija, obviamente) y ahora no sé bien que pensar.
- Si, tenés razón Andy, perdón.

Se quedó callado un momento, tomó aire y siguió:
- Hace cosa de mes y medio (capaz un toque más) me levanté a una minita en un boliche. Nos fuimos a un telo y me la cogí. Lo que pasó es que en un momento la mina me coló los dedos en el orto, y la verdad es que eso me excitó mucho.
- Se.
- Después de eso, un día te había sacado la compu porque la mía estaba sin batería y hueveando en internet vi que en el historial de internet tenías páginas porno gay...y bueno, me puse a ver qué onda. Terminé clavándome una paja ahí mismo porque me puse al palo. Y no sé bien lo que me pasó esa noche, pero últimamente te veo así, tan lindo, y me dan ganas de estar con vos.

Ahí fui yo el que se quedó sin palabras. Juli siguió:
- Y sé que no está bien porque somos "hermanos", pero estoy dándome máquina a full con eso, me muero por probar de hacer las cosas que me contás.
- Ah...ok. Eh, me parece que no voy a salir al final hoy. -dije.

Le agarré la mano y se la llevé a mi cara, mientras que con la mía le acariciaba sus cachetes. Me acerqué lo más que pude a su cara y le di un pico. Después le dije "vení, vamos a la pieza",y lo llevé a mi cuarto.
"Vamos a probar a ver que te parece, después vemos lo que hacemos con esta situación, dale negrito?".

Le empecé a dar besos en el cuello. Quería evitar los besos en la boca por miedo a qué le pareciera "demasiado amor". Le acariciaba el pelo mientras le besaba el cuello, y con mi mano libre le masajeaba la espalda. El estaba quietito, pero escuchaba como le aumentaba el ritmo de la respiración. Después de unos minutos en esa posición lo acosté en la cama y me subí encima de él. Era raro estar encima de esa mole, casi siempre era yo el que había estado abajo suyo.

Le saqué la remera, y yo hice lo mismo con mi camisa. Empecé a chuparle el cuello, y fui bajando hasta sus pezones; ahí me detuve un rato a chuparlos y masajearlos con mis dedos. Se le pusieron duros, y escuché que me decía "Andy, por dios estoy re caliente chabón".

Seguí bajando despacito, mientras le chupaba la panza negrita. Cuando llegué a su short me di cuenta enseguida de que la tenía parada. Yo estaba igual, asi que después de ayudarlo a sacarse su short yo me saqué el jean. Fue un placer liberar a mi verga de su prisión porque la tenía re apretada con lo dura que se me había puesto.
A Juli se le re notaba la pija por encima del calzoncillo. Se la empecé a acariciar con la mano, y a pajearlo por encima del calzón.
- Ahhh...ahhh...mirá como me tenés hijo de puta. Dale...sacame el calzón, tocame la verga.

Lo obedecí, y finalmente pude ver esa pija que tanto anhelaba. No era tan larga, serían unos 16 cm calculo, pero si que era gruesa. Me excitó muchísimo ver que era morenita, como él, y además muy lampiña.
Se la agarré con las dos manos y le empecé a clavar una paja lo más despacio posible, para volverlo loco.
- Dale, más rapido guacho! Chupamelá!

Le empecé a dar besos a su poronga, y a lamerla por los costados. Era gruesa de verdad, me volvía loco ese pedazo. Me lo empecé a imaginar cogiéndose a putitas cualquiera en telos y eso me puso a mil. Se la empecé a chupar con fuerza y ganas,mientras que jugaba con sus bolas.

- Ahhh! Siiii, dale, seguíiii. Ah...chupame las bolas andy!

Me metí las bolas en la boca y las empecé a succionar, sin dejar de hacerle la paja con la mano. Juli ya tenía la verga llena de líquido preseminal con gustito salado,lo que me indicó que estaba haciendo las cosas bien.

- Qué buen pete...me encanta andy, me encanta. Seguí, no parés por favor!

Me clavé su pija tan profundo como pude en la boca, y la dejé ahí. Mientras saqué mi verga afuera y me empecé a hacer la paja bien rápido. Juli por su lado empezó a mover la cintura haciendo de cuenta que me cogía por la boca, mientras jadeaba: - Ahhh! Ahhh! Me encanta que me la chupes! Tragatela toda!

Yo subía y bajaba sin parar. Era un placer sentir su verga mojada dentro de mi boca. Me encantaba escucharlo jadear de excitación.Y me moría de ganas de pedirle que me coja...

Estuvimos un rato así hasta que el casi me gritó: "No puedo más, te voy a llenar la boca de leche". Y así lo hizo.
Yo acabé al toque después de eso, y nos quedamos los dos tirados en la cama.
De repente me abrazó y me dijo: - Me encantó. Te quiero Andy, muchas gracias. Mañana te la devuelvo.

Pero esa es una historia que deberá ser contada en otra ocasión.