Incesto en Familia (Parte 1)

Comunidad Relatos P! 🤓

Siempre que he leído historias de incesto se ha dado el caso de que la persona acosada haya sido el hijo o la hija de la familia, o en casos lo ha podido ser también el hermano o la hermana pequeña de la casa. Los que han llevado la voz cantante en esas relaciones han sido por norma general siempre los mayores y el incauto jovencito/a es el que ha sido seducido y el que "aprende" en cuestiones sexuales que le son nuevas y desconocidas.

Bien, me gustaría dejar constancia aquí de lo que fué mi historia al respecto, que en absoluto tiene que ver con otras historias que han llegado a mis oidos, ya que en esta relación siempre fuí yo el que tuvo la iniciativa, el que llevó las riendas del asunto y el que decidió cómo y de qué manera....

Bien, mi nombre es Carlos... la historia se remonta a un buen puñado de años atrás, concretamente cuándo aún todos vivíamos en el domicilio familiar.

La familia estaba compuesta por mi padre, Juan, mi madre Antonia, mi hermana Laura y yo.

Por aquellos entonces yo estaba a punto de cumplir los catorce años y mi hermana mayor ya tenía diecisiete.

Sobra decir lo que supone ser en una familia el hermano pequeño y más aún a estas edades cuándo empiezas a darte cuenta de que tu hermana mayor empieza a ser considerada como una persona adulta de cara a tus padres y tú sigues siendo un enano sin voz ni voto.... pero así estaban las cosas...

No es que tuviese tampoco motivos para quejarme demasiado... las cosas no me iban tan mal.... tanto mi padre como mi madre trabajaban en una fábrica cercana (vivíamos en un pueblo a las afueras de Barcelona, en plena zona industrial), y gracias a ello tanto mi hermana como yo disponíamos de bastante tiempo para nosotros sin que nuestros padres estuviesen en casa.

Esas circunstancias me eran, desde luego, favorables, porque después de cumplir con mis obligaciones escolares se podía decir que era dueño y señor de mi tiempo libre hasta que mis padres volviesen de la fábrica.

Tan sólo tenía como impedimento al disfrute de ese tiempo el incordio que suponía tener a mi hermana en casa y las obligaciones domésticas que nuestros padres nos imponían... lógicamente teníamos que echar una mano en casa, nos acostumbraron a ello desde muy pequeños... Laura cumplía con lo suyo y yo con lo mío....no era una cuestión problemática.

Sin embargo las obligaciones domésticas fueron recayendo paulatinamente más hacia mí, ya que mis estudios no iban todo lo bien que mis padres deseaban y por otra parte la vida estudiantil de Laura ya apuntaba a la Universidad con lo que su parte de tareas domésticas se fué reduciendo para poder darle más tiempo para los estudios...

Respecto a Laura.. bueno, ¿qué puedo decir?... la verdad es que siempre la ví simplemente como mi hermana, nada más, sin ninguna connotación sexual.

Muchos de mis amigos con los que prácticamente tanto yo como mi hermana crecimos juntos me decían una y otra vez lo buena que estaba Laura y esto era algo que se repetía desde que a Laura empezaron a crecerle los pechos hacía ya unos años en su época de pubertad.

Laura era bonita, eso seguro.... era tan morena como mi madre, alta, y con sus diecisiete años con una figura esbelta y hasta un poco frágil.

Sin embargo sus pechos adornaban soberanamente esa figura de muñeca pequeña dándole la fuerza y el vigor necesario para componer una figura de mujer suprema.

Recuerdo bien los comentarios graciosos de mi padre cuándo ella empezó a desarrollar sus pechos, las reprimendas de mi madre y los enfados de mi hermana.... cosas naturales, me imagino.

Yo por mi parte poco caso podía hacer a los comentarios de mis amigos sobre mi hermana... los aceptaba, pero al mismo tiempo los rechazaba interiormente...

Yo la veía cada día... habíamos crecido juntos, para mí no tuvo tetas de la noche a la mañana, fué algo progresivo, no pude darme cuenta cuándo dejó de ser esa chiquilla con la que me peleaba de pequeño, y cuándo empezó a ser esa mujer que mis amigos me repetían una y otra vez, tenía cada noche durmiendo en el cuarto de al lado.

Tampoco me esforcé en verla desnuda, o espiarla o cosas por el estilo, la recuerdo perfectamente en la playa de pequeña cuándo no llevabamos traje de baño... y para mí no había cambiado tanto.

En cuánto a mí físico no hay mucho que comentar... también yo era moreno, de una estatura normal para mi edad, y según pude comprobar a través de juegos y "cosas de niños", las chicas en el colegio se fijaban en mí y hacían bromas y se producían las típicas "risitas" al pasar junto a un grupo de ellas.... era en definitiva un chico normal y sano, aunque mis relaciones con el sexo contrario fuesen realmente escasas, por no decir nulas. Me costaba mucho hasta incluso el hecho de hablar con las chicas en el colegio y se podía decir perfectamente que era un chico más bien tímido.

Laura no era así... recuerdo perfectamente sus frecuentes ligues con chicos de su edad, y también la pandilla de gente con la que salía en la cual ella era el centro de atención... todo el mundo parecía estar encandilado con el encanto de mi hermana, aunque yo por aquel entonces no podía llegar a comprenderlo.

Sin embargo esos sentimientos hacia mi hermana habrían de cambiar mucho en el futuro.:

Bueno... la nuestra no era una familia muy permisible respecto al sexo, eso seguro, aunque tampoco se podría considerar algo como tema tabú, de todas maneras el ambiente había sido lo suficientemente "estricto" como para hacer que Laura y yo estuviésemos en cuartos separados a partir de una edad prudencial... nos tocó compartir pared contigua en el primer piso de la casa. Subiendo las escaleras la primera habitación era la de Laura, la siguiente la mia y al fondo estaba la habitación de mis padres y un cuarto de baño completo.

Tampoco tuvimos Laura y yo algún tipo de "conversación repecto al sexo", y desde luego que yo no la tuve con mi padre, y por lo que pude saber más adelante tampoco Laura fué educada por mi madre en tales menesteres.... supongo que nos defendimos y aprendimos como cualquier otro chaval en el colegio, con los amigos y en definitiva en la calle.

Yo empecé a notar cambios en mi cuerpo ya hacía unos años, de los sueños calientes y de despertarme mojado pasé a saber controlar tales emociones y poder satisfacer mis necesidades con la masturbación...

Mis imágenes favoritas para tales "trabajos manuales" siempre fueron las chicas de clase, y alguna que otra profesora buenorra que teníamos en el colegio.

Por su parte Laura ya debía de haber pasado de tales "juegos" si es que alguna vez los practicó, ya que varias veces la sorprendí con algún chico detrás del seto del parque del barrio.

Bueno... era lo normal, era el lugar en el que las parejitas iban a pasar el rato y también mi lugar favorito y el de mis amigos para ir a hacer gamberradas....

Gracias a tales encuentros y a mi "muy desarollada" capacidad de chantaje pude librarme en más de una ocasión de las labores domésticas más incómodas.

Eso debería de ser lo más importante a señalar en cuáto al tema "sexo" se refiere entre mi hermana y yo.... una buena excusa para mí para poder permitirme un descanso en tareas domésticas y una preocupación más para mi hermana para que no la pillase dándose el lote con algún chico del barrio.

Sin embargo todo esto cambiaría radicalmente precisamente por una de esas tareas domésticas.

Bien, hacía ya años que mi hermana se ocupaba de coger la ropa sucia del resto de la familia, introducirla en la lavadora y ponerla a funcionar, aún cuándo a mí me tocaba alguna que otra vez el colgarla para que se secase y recogerla.

A raíz de unos exámenes de recuperación de mi hermana esa fué otra de las tareas que recayó sobre mí... de poco sirvió discutir... los "estudios de tu hermana"- dijo mi padre- eran más importantes que mis locas ganas de irme a dar una vuelta con mis amigos por las tardes, así que tuve que pasar por el aro y después de aprender de mi madre cómo programar la lavadora, esa fué otra tarea que llenó mis ya de por sí cortas tardes de ocio.

A partir de ese día (fatídico día en aquellos momentos), todo mi apremio era llegar a casa, realizar mis tareas, junto con la de recoger y poner a lavar la ropa, y salir de casa a estar con los amigos.

Normalmente todos dejábamos la ropa sucia en una cesta de mimbre enorme que teníamos en el cuarto de la lavadora..., pero algunas veces me tocaba recoger tambien la ropa sucia cuarto por cuarto para luego llevarla a lavar... todo era válido con tal de acabar antes y poder irme.

Un día por la tarde al llegar de clase pude ver que la motocicleta de Laura estaba aparacada frente a casa....

- bueno - pensé yo - se vé que hoy ha acabado las clases antes y se ha venido a estudiar -

y así fué.... entré en casa dando un portazo:

- Holaaaaaaaa...... Laura?

- ¿Qué quieres?- me contestó ella desde su habitación en el piso de arriba.

- Nada, que ya estoy aquí... voy a recoger un poco y me voy, que me esperan.

La puerta de su habitación se abrió, y oí como bajaba las escaleras...

- Carlos, escucha, ha llamado mamá y me ha dicho que le dejes la lavadora puesta, que necesita un par de cosas para mañana sin falta y están sucias en la cesta.

- Joer, Laura, por favor... hazlo tú.. ¿qué te cuesta?... te he dicho que me esperan.

- Ni hablar, estoy estudiando, me voy hasta la nevera a pillar una lata de cola y sigo. Mañana tengo un examen bastante duro de roer, por eso me he venido antes hoy.

- Vale, hermanita, muchas gracias! Ya me pedirás algo....

.

- De nada - rió ella y se alejo hacia la cocina.








Se vé que había estado tumbada en la cama estudiando, porque llevaba puesto el pantalón del pijama y una camiseta.... y bueno, la verdad es que estaba buena, sí.. porqué no reconocerlo?,

Iba descalza y parte de su mata de pelo negro le llegaba casi hasta media cintura...

pero en fin... seguía siendo mi hermana, y encima no me ayudaba lo

más mínimo!

Me puse de inmediato a recoger la cocina y una vez que tuve listo eso me dispuse a meterme en el cuarto de lavado para seleccionar un poco la ropa tal y cómo mi madre me había enseñado.

Durante esa seleccion de ropa me topé como tantas otras veces con unas braguitas de mi hermana, que fueron a para enseguida al montón de ropa interior que había formado a mi izquierda.

Sabía perfectamente que eran las bragas de mi hermana, las distinguía de lejos de las de mi madre.

Laura se vió sometida, como me imagino cualquier niña durante su época infantil, al capricho de sus padres en cuánto a la ropa que había de vestir.

Pero en cuánto pudo decidir qué tipo de ropa comprarse, ésta se diferenció en seguida de la que usaba mi madre.

Las braguitas de Laura eran eso: braguitas... no como las de mi madre que eran bragas con "A" mayúscula.

También tuvo Laura especial cuidado en escapar de la tiranía de colores en cuánto a ropa interior se refiere que mi madre le impuso de pequeña... las bragas de mi madre de un blanco impoluto o de un austero color crudo pasaron a ser para Laura rojas, negras e incluso azules y alguna que otra dorada!

En cuánto a modelos sin duda la braguita tanga era la más normal para Laura... a veces me pregunté si "eso" no debía de molestarle...

En fin... me había convertido en un experto en lo que a la ropa interior de la familia se refería...

Pues bien, durante esa selección de ropa llegaron hasta mis manos como otras tantas veces las braguitas de Laura. En esta ocasión eran unas blancas, muy pequeñas, la verdad... tenían esa característica forma enrollada que adquiere la ropa interior femenina una vez que su dueña se ha desprendido de ella.

No sé muy bien porqué pero me dediqué en esta ocasión a desenrollar las braguitas de Laura antes de tirarlas al montón de ropa.

Fuí desenrollando la braguita completamente hasta que tomó su forma original.

Entonces me llamo la atención una pequeña mancha en el interior de la misma.... bueno... -flujo vaginal- me dije a mí mismo.

No es que hubiese visto nunca un coño o hubiese estado lo suficientemente cerca para saber lo que era aquello, pero algo sabía del asunto por lo que me habían contado algunos de mis amigos que ya presumian de haber estado con chicas....

Me detuve en lo que a mí me pareció un largo momento en contemplar aquella delicada mancha sobre la parte interior de las braguitas de mi hermana... entonces y al acercarlas más y más a mi cara fué cuándo noté un olor penetrante, pero al mismo tiempo agradable...

Por favor... !!! Pero qué estaba ocurriendo?... cuándo me quisé dar cuenta estaba oliendo el flujo vaginal que había dejado mi hermana sobre sus braguitas usadas y al mismo tiempo noté como mis pantalones no podían dar cabida a la erección que tenía lugar dentro de ellos.

No podía evitarlo... olían tan bien... había algo que me hecía sentir bien en aquel olor... nunca antes me había excitado por un olor, en todo caso con revistas, fotos o incluso con recuerdos mientras me masturbaba, pero nunca con un olor.

Sentí el impulso de tocarme mientras seguía oliendo aquella prenda de ropa interior...empecé a acariciarme el bulto de mi pantalón con la otra mano mientras sostenía las bragas de mi hermana sobre la cara.

- Carlos!! ...- oí de pronto-

Dios mío!!! Si alguien puede imaginarse lo que es que el corazón se le venga a la boca ese fuí yo en aquel momento...

Estrujé las braguitas en mi mano de manera que desaparecieron dentro de mi puño y me giré en redondo hacía la cocina...

- Er.. ¿qué?- dije, como buenamente pude...

- Te he traído mi ropa, la que tenia en mi cuarto para que la metas junto con este montón.

- Ah!... ya... bueno, gracias.

- Para que luego digas que no te echo una mano, aquí te la dejo... te he traído tambien la de la habitación de mama y la del baño, así no tendrás que subir a por nada.

- Estupendo... te lo agradezco - dije sintiéndome como un idiota.

- Oye... ¿qué tienes?.. ¿te pasa algo? - me preguntó ella.

- No... nada, tan sólo quiero acabar con esto e irme.

- Bueno, vale.... cuándo te vayas dime algo, estaré en mi cuarto.

- Vale, ya te avisaré- le dije.

Y con esto Laura dió media vuelta y salió del cuarto de la lavadora hacia la cocina y luego la oí subir las escaleras hacia su habitación...

Buffff....por qué poco no me había pillado con sus braguitas sobre mi cara!

No me quería ni imaginar la situación! El corazón aún me latía fuertemente y sentía un enorme nudo en el estómago.

Y sin embargo aún mantenía una enorme ereccion, la tenía dura como una roca!!!

Dios, esperaba que ella no se hubiese dado cuenta!..... me hubiese dicho algo si lo hubiese notado? no lo sé....

En todo caso no me dió esa impresión, simplemente me notó un poco raro, y nada más.... claro, si es que me quedé plantado allí como un gilipollas con sus braguitas en mi mano.... normal que se extrañara!

Decidí enterrar el suceso lo más profundamente que pude en mi mente y me dispuse a acabar rápidamente con el asunto de la ropa y salir de casa enseguida. Necesitaba olvidar aquel incidente lo antes posible.

Ordené en varios montones toda la ropa de la cesta de mimbre y cuándo lo tuve hecho me dirigí hacía el montón de ropa que Laura había bajado hace unos instantes del piso de arriba.

Me puse enseguida a ordenar tambén esa ropa cuándo de nuevo me topé con otras braguitas de Laura.

Estas eran de nuevo blancas, y si cabe aún más pequeñas que las anteriores.... otra vez estaban enrolladas de esa manera tan característica.

Bueno.. aún la seguía teniendo dura.... Laura estaba en su cuarto, esta vez con toda seguridad.... no sé que estaba pasando pero nuevamente me dispuse a desenrollar sus braguitas.

Una vez las tuve bajo su forma original en mi mano, miré hacia la cocina una vez más para comprobar que estaba solo.

Sin duda esta vez Laura estaba en su cuarto... me acerqué las braguitas un poco más intentado ver nuevamente esa mancha de flujo.

Allí estaba.... pero esta vez pude comprobar que aún estaba húmedo!!!

Claro... debían de ser las bragas que se quitó al llegar a casa, por eso llevaba el pantalón del pijama... no debía de llevar nada debajo.

Me las acerqué nuevamente a la cara y aspiré profundamente.... qué maravilla!!!!!

Ese maravilloso olor era ahora mucho más fuerte... estaba mucho más presente, me excitaba mucho más....

Mi polla me iba a reventar el pantalón...

Me estaba destrozando literamente... la tenía tan dura que me dolía.... tenía que hacer algo.

Sin soltar las bragas de mi hermana me encaminé sin hacer ruido nuevamente hasta la cocina y comprobé que no había nadie en la planta de abajo... sin duda mi hermana seguía estudiando en su cuarto.

Volví al cuarto de la ropa sucia y me desabroché el cinturón de mis pantalones junto con el botón y la cremallera.

Me costó trabajo apartar los calzoncillos de lo tiesa que la tenía... y una vez la hube liberado todo fué muy rápido.

Las braguitas de mi hermana pasaron a estar sobre mi cara y a mí me bastó con tocármela apenas para pegarme una corrida como pocas veces recuerde... llené todo el cristal del bombo de la lavadora con un buen chorro de leche caliente, y el resto de la corrida fué a parar a las baldosas de la pared....

Pasados los momentos de inmenso placer del orgasmo me encontré con las bragas de mi hermana sobre mi cara, yo temblando de la emoción y al quitármelas de la cara y mirar hacia abajo me dí cuenta de la inmensa corrida que me había pegado... lo había puesto todo perdido de leche...la lavadora, las baldosas, el suelo, mi mano... joer, qué plan!

Bueno... una vez pasado esos momentos de placer me tocó recoger todo

"aquello", y lo hice con las braguitas de mi hermana, que quedaron empapadas de mi leche.... total, las tenía que lavar igual... no?

Esa fué la primera vez que recuerde que tuve fantasías sexuales con mi hermana... y esa noche en concreto recuerdo también otra soberana corrida ya estando en la cama pensando en el incidente del cuarto de lavar la ropa.

A partir de ese día la tarea de poner la ropa a lavar se fué haciendo cada vez menos pesada.

Siempre ponía especial atención en la ropa interior de mi hermana, me fijaba muy mucho en sus braguitas y en las manchas que en ellas aparecían...

Cuándo podía me masturababa con las bragas de mi hermana en el propio cuarto de la ropa sucia y me limpiaba con su ropa interior, otras veces me limitaba a correrme directamente encima de su ropa.

Cuándo no podía realizar tales menesteres en el cuarto de la ropa porque hubiese gente en casa, me las apañaba para guardarme discretamente una de sus braguitas en uno de mis bolsillos (ocupaban realmente poco) y después me masturbaba en el cuarto de baño o por la noche en mi cama...

Empecé a ser un verdadero experto en reconocer el olor del flujo vaginal de mi hermana, y también pude darme cuenta de que su olor variaba en intensidad dependiendo de los días del mes en los que nos encontrábamos.

Había días en los que las manchas de flujo eran grandes y con mucha intensidad en su olor y sin embargo en otras ocasiones ni tan siquiera estaban manchadas....

Tardé poco en darme cuenta de que ello debía de tener algún tipo de relacion con la "regla", ese asunto que tanto revuelo levantó en mi casa cuándo mi hermana a los 13 años la tuvo por primera vez.

Yo sabía que mi hermana usaba tampones... había visto los recipientes de cartón y los envases algunas veces en el cubo de la basura... también sabía que mi madre usaba compresas.... la basura de una familia dice mucho de ella.

Con mucho mis mejores corridas en aquellos tiempos eran aquellas en las que podía conseguir unas braguitas de mi hermana recién quitadas.

Pasaba a menudo por la puerta de su cuarto cuándo recogía la ropa y le preguntaba si tenía ropa sucia para bajar.

Algunos días tuve suerte y me daba sus braguitas recién quitadas... en esas ocasiones aún estaban húmedas y calientes y su olor era delicioso.

Recuerdo especialmente unas braguitas tanga negras que me entregó

una tarde en la que estaba hacía un buen rato estudiando en su habitación...

- Laura, soy yo. Oye tienes algo para bajar al cesto de la ropa?

- No, déjalo, si acaso ya lo bajaré yo - me dijo sin abrir la puerta.

Maldiciéndo mi suerte me encaminé hacia las escaleras.

- Oye!... espera ! - oí mientras abría la puerta de su habitación.

- Toma, llévate esto, voy a ver si me pego una ducha y me despejo de tantos números.- diciéndo esto me entregó lo que parecía ser una camiseta enrollada.

Rápidamente me fuí hacia el cuarto de la ropa sucia sin tan siquiera fijarme en mi hermana, que sólo llevaba puesto en ese momento una bata rojiza que apenas le disimulaba sus preciosos pechos.

En cuánto llegué a la lavadora desenrollé el paquete de ropa que me había dado.... y allí, junto a la camiseta, un pantalón corto y un sujetador estaban aquellas deliciosas braguitas negras.. unas braguitas diminutas tipo tanga.

Las cogí y enseguida noté que estaban completamente mojadas... no húmedas, no, estas estaban mojadas.

Toda la parte estrecha del tanga estaba completamente empapado, me lo acerqué a la cara y lo olí con desespero.... delicioso!

El sólo hecho de pensar que aquella prenda había estado acariciando hacía escasos minutos los labios vaginales de mi hermana y que incluso, al ser una braguita tanga, había estado introducida en su tierna rajita, hizo que me corriera como un loco.... pero esta vez sin sacármela del pantalón.

Aún habiéndome puesto perdido la corrida fué estupenda, después de eso pasé a limpiarmela concienzudamente con las braguitas de mi hermana.

Esa tarea se empezaba a convertir en parte del ritual y disfrutaba muchísimo con ello... notar el delicado tejido que había estado minutos antes en contacto con el coñito de mi hermana sobre mi polla recién corrida y completamente dura y palpitante era algo increíblemente satisfactorio...

Estuve durante unos meses practicando mi afición favorita y también empezó a despertarse en mi un sentimiento de viva curiosidad por el cuerpo de mi hermana... poco a poco empezó a dejar de ser mi hermana para convertirse cada vez más en una tia buena.

Las veces que no podía disponer de una de sus braguitas mis ejercicios masturbatorios iban acompañados de mi más calenturienta imaginación respecto al cuerpo de mi hermana.

También hubo un punto y aparte en este sentido.

El calor apretaba durante ese verano, y tengo que reconocer que Laura se esforzaba en sus estudios y de qué manera!!!

Yo estaba en época de vacaciones y toda mi vida se centraba en pasármelo bien con mis amigos y en cumplir a rajatabla mis obligaciones caseras, sobre todo en lo que se refiere a hacer la colada.

Hacía un calor realmente infernal esta mañana!

Me levanté tarde, la noche anterior estuve hasta las tantas viendo una peli en la tele.

Debían de ser las doce o algo así cuándo me digné a salir de la cama... mis padres naturalmente no disfrutaban de nuestros privilegios de estudiantes y estaban en la fábrica.

Bajé a la cocina dispuesto a prepararme algo de desayunar.... de camino tenía que pasar como cada mañana por delante de la puerta de la habitación de Laura.

- Laura.... voy a la cocina a preparar el desayuno... quieres algo? -

le dije, al mismo tiempo que pasaba andando por delante de la puerta de su habitación que estaba abierta.

- Desayuno?- me dijo ella- pero tú sabes qué hora es?

Esto me hizo mirar hacia el interior de su cuarto... estaba de espaldas a mí... llevaba puesto un pantalón corto y..... y nada más!!!!!

Pude ver su perfecta espalda completamente desnuda y cómo su pelo negro recogido pasaba por su nuca y se deslizaba hacia la parte delantera de su cuerpo que yo no alcanzaba a ver....

Se encontraba echada sobre la cama de costado dándome la espalda, debía de estar leyendo algún libro o unos apuntes o algo.

De todas maneras no pude ver nada... seguí andando instintivamente, pero esa imagen me acompañó durante todo el día y fué motivo de varias corridas.

Esto se estaba convirtiendo en una obsesión... ya no eran las chicas de clase ni las profesoras ni las fotos de las revistas... todo giraba en torno a mi hermana.. todo era Laura... las braguitas de Laura, las imágenes de Laura, el olor de su chochito, todo era Laura y nada más que Laura... sólo podía pensar en poder oler ese coño de verdad, en poder tocarlo y lamerlo.... esos eran mis pensamientos mientras me masturbaba una y otra vez pensando en mi hermanita.

Esto no podía continuar así... tenía que hacer algo para ver a Laura desnuda, ese día me convencí de no parar hasta poder ver a mi hermana en pelotas.. necesitaba nuevos estímulos y nuevas imágenes para poder seguir haciéndome pajas a su salud, sus braguitas seguían pareciéndome igual de seductoras que siempre y realmente me ponía a cien el olor de sus flujos, pero necesitaba algo más....

Estaba decidido... era la época ideal, hacía calor, y me imaginaba de qué manera debía dormir Laura... tenía que hacerlo, tenía que meterme en su habitación mientras dormía para poder verla!







Laura acababa de estudiar por las tardes sobre las siete o siete y media, y después de bajar a la sala cuándo llegaban mis padres y de cenar algo, solía salir a dar una vuelta al parque con su pandilla....

Esa noche no fué especial... llegó a casa antes de las once... estuvo un rato en la salita frente a la tele y de allí subió a su habitación... yo también subí a mi cuarto al cabo de un rato.

Estuve entreteniéndome en lo que pude, leyendo revistas y viendo un poco la tele de mi cuarto hasta que oí acostarse a mis padres.

Después de eso la casa quedó en completo silencio... eran las doce y media de la noche....

Me mantuve despierto hasta las tres y media, con la luz apagada y procurando no hacer el menor de los ruídos.... tuve la precaucón de dejar mi puerta tan sólo encajada de manera que al abrirla no hice ningún ruido.

Llegó el momento.

Me deslicé con mil precauciones hasta la puerta de mi hermana... en el peor de los casos si algo salía mal podía excusarme en que me había despertado y me dirigía al cuarto de baño.

Toqué con mucho cuidado la puerta de mi hermana en la oscuridad... cedió unos centímetros! Estaba sólo encajada!!!

Bien!!

Debió de costarme cerca de diez mnutos el poder abrir la puerta lo suficiente como para poder deslizarme dentro de su cuarto y cuándo estuve dentro pude comprobar con inmensa rabia que... no veía nada!!!

Maldición!!! La ventana estaba abierta, notaba el aire fresco y el murmullo de algún coche de la calle, pero las cortinas estaban echadas y no entraba el menor rayo de luz....

Mierda! No había contado con eso..... tocaba retirada, mi anhelada visión del cuerpo desnudo de mi hermana quedaba reducido a nada, dada la absoluta oscuridad reinante.

Nuevamente me costó unos diez o quince minutos el llegar a mi cuarto sin hacer ruido.

Pero una vez estuve en mi cuarto se me encendió la bombilla... la linterna!!!

Tenía en algún lugar una linterna de esas tipo bolígrafo que regalaban en el banco por abrir una cuenta corriente o algo así... mi padre trajo unas cuántas y me dió una de ellas a mí.

Empecé a buscarla con muchas precauciones de no hacer ruido y al final la encontré en el cajón de mi mesita de noche. Eran las cuatro de la mañana cuándo comencé de nuevo el camino hacia el cuarto de Laura.

Esta vez me encontré con la puerta tal y como la había dejado anteriormente... pude deslizarme fácilmente en su cuarto...

Me quedé muy cerca de la puerta y accione la linterna con la precaución de cubrirla con mi mano.

Cuándo se encendió, aún cubierta por mi mano, toda la haitación se iluminó de un tono rojizo intenso... me dió un vuelco el corazón. Tal era la oscuridad en la habitación que esa pequeña luz cubierta por mi mano fué capaz de hacerme ver toda la estancia.... a mi me pareció la luz de un faro...bufff, qué mal trago estaba pasando!

Pero de pronto mi vista fué a parar hacia Laura.... allí estaba, y tal y cómo yo pensaba desnuda!!!

Estaba tumbada de lado y su cabeza reposaba sobre la almohada que al mismo tiempo tenía abrazada.

En el sitio que yo ocupaba ahora en la habitación pude distinguir perfectamente su espalda, su precioso culito y sus largas piernas...

Empecé a moverme muy despacio rodeándo la cama por el lado contrario a la cabecera... pronto empecé a ver sus magníficas tetas.

Tuve una perfecta visión de su pecho izquierdo, de su hermoso pezón oscuro. De su otro pecho tan sólo veía el contorno ya que su cuerpo lo ocultaba parcialmente...

Mi vista fué bajando y recorrí con mi mirada su vientre, su delicado ombligo y finalmente su vello púbico. Dios!... casi no tenía!!! Lo poco que podía ver dada su posición y la escasa luz era una pequeña matita de pelo perfectamente recortada en triángulo invertido hacia sus piernas... ahora entendía porqué tan pocas veces encontraba algún pelo de su coñito en sus bragas.

Mi curiosidad iba a más... era el primer coño en directo que veía en mi vida y estaba dispuesto a hacer todo lo posible por aprovechar la ocasión al máximo.

Mi polla hacía tiempo que ya había cobrado vida y al mirar hacia abajo ví cómo una parte de mi pijama estaba totalmente levantada por la presión.

Empezaba a dolerme dulcemente, ese dolor tan agradable que sentía cuándo tenía una de las braguitas de mi hermana sobre mi cara.

Decidí ir un poco más allá de la parte baja de la cama y me acerqué a la parte izquierda de la misma... desde aquí pude observar muy bien las tetas de Laura... realmente eran grandes! Eran grandes y tiesas aún estando tumbada!..... sin embrago su pezón no era excesivamente grande, no ocupaba mucho de su pecho.. fue una visión deliciosa.

Pero mi principal anhelo se encontraba entre las piernas de Laura... no podía ver bien su coñito.... sus piernas, una encima de la otra me ocultaban esa visión... tan sólo alcanzaba a ver esa parte de su monte de Venus.

De pronto la respiración de Laura subió de tono, fué haciéndose más ruidosa y acto seguido carraspeó.... rápidamente apagué la linterna.

Me quedé muy quieto en absoluta oscuridad y pude oir perfectamente cómo mi hermana se movía en la cama... duró poco, apenas unos segundos, pero estaba claro que había cambiado de postura...pero... se habría despertado?

Qué hacer ahora?.... debía intentar encender nuevamente la linterna para poder ver algo más?

No sabía cómo actuar... el miedo a ser pillado en plena acción era inmenso, casi paralizante, pero mi polla reclamaba algo más... necesitaba seguir viendo! Era demasiado bueno para tener que dejarlo ahora...

Me agaché lentamente y pasé la linterna bajo el borde de la cama y en esa posición y una vez cubierta de nuevo por mi mano volví a accionar el interruptor.... nuevamente esa luz rojiza, esta vez si cabe aún más tenue y apagada.

Pero todo mereció la pena visto el resultado: mi hermana Laura había rodado sobre sí misma hacia la derecha y ahora estaba completamente boca arriba...su cabeza reposaba sobre el borde de la almohada y estaba ligeramente inclinada hacia la puerta, sus perfectas tetas apuntaban al techo y sus dos lindos pezones me parecieron realmente preciosos y excitantes.... mi polla iba a reventar de un momento a otro.

Rápidamente dirigí mi mirada hacia su coñito.... esta vez estaba pefectamente visible... su pierna izquierda estaba algo flexionada por la rodilla y eso me dejaba ver muy bien su tierna rajita... tenía toda la parte baja completamente depilada y sólo lucía un pequeño triángulo de vello púbico...

Casi sin darme cuenta mi mano fué apartandose de la linterna y ésta pasó a enfocar directamente hacia su coño. Tenía unos delicados labios vaginales entre los cuales pude apreciar un pequeño bulto en su parte superior... no sabía lo que era, pero esa visión en primer plano fué demasiado para mi exaltado estado emocional.

Noté como un potente chorro de esperma caliente mojaba mi pantalón del pijama, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y tuve que contenerme para no hacer ningún ruido mientras me pegaba esa soberana corrida.

Empecé a notar que mi leche empezaba a deslizarse por mis piernas hacia abajo, y me apresuré en salir de la habitación... no quería dejar el suelo pringado con el cuerpo del delito.

Una vez estuve en mi cuarto me quité toda aquella ropa mojada y mis recuerdos sobre aquella magnífica visión fueron motivo suficiente para, esta vez haciéndome una buena paja, correrme nuevamente...

El sólo hecho de pensar en que si no hubiese llevado el pantalón del pijama puesto en el cuarto de mi hermana, la hubiese bañado literalmente con mi leche caliente, fué el último recuerdo de esa memorable noche para volver a correrme una vez estuve en mi cama....

Supremo.

Esa noche fué un punto de inflexión en mi vida cotidiana.... ya no podía mirar a Laura sin recordar esa magnífica visión de su cuerpo desnudo. Y no me refiero a que no me atreviese a mirarla a la cara... todo lo contrario!.. lo mío no era vergüenza o remordimiento por haber hecho algo malo, era pura excitación!!!

A partir de ese dia ver a Laura por casa suponía el fijarme en el tipo de sujetador que llevaba o que yo alcanzaba a imaginarme que llevaba bajo sus camisetas.... suponía también el fijarme en su hermoso trasero cuándo subía las escaleras de casa y en intentar adivinar por las costuras que podia ver en su pantalón corto qué tipo de braguitas llevaba... me imaginaba sus braguitas tanga metidas entre aquellos dos preciosos labios vaginales mojándose por los flujos que ella desprendía....

Nunca antes me fijé tanto en mi hermana... el simple hecho de recoger la mesa y agacharse a coger un cubierto era un acontecimiento... podía ver ese maravilloso canal que formaban sus dos preciosas tetas en el escote de su blusa... todo cambió a partir de esa noche.... y también mis convencimientos respecto a mi hermana.

Tenia completamente decidido el llevar el asunto más adelante, tenía que hacer comprender a mi hermana lo que sentía por ella y las emociones que ella despertaba en mí.... tenía que encontrar la forma de poder llegar a acariciar sus tetas, chuparlas, de poder correrme con ella o sobre ella, o incluso de poder meterme en su cama... todo eso pasaba por mi mente calenturienta, pero no veía la forma de poder hacerlo... seguro que no podría hacérselo entender, cualquier referencia a este asunto sería denunciado de inmediato a mis padres y se podría liar una buena.... en fin, había que buscar métodos alternativos, y en eso estuve una temporada hasta que al final ideé la estrategia a seguir para poder conseguirlo, y esa estrategia no era otra que hacerme el pardillo y pedir consejo a mi hermana.

Pasaron unos días hasta que me dispuse a entrar en acción con el plan ideado:

Era un sábado por la mañana... mis padres estaban trabajando los dos en el turno de mañana en la fábrica y llegaban a casa sobre las tres de la tarde. A Laura y a mí nos esperaba ese dia toda una serie de tareas domésticas de manera que cuándo mis padres llegasen a casa encontrasen parte de las cosas hechas.

Ese dia me hice el dormido a propósito, pero oí muy bien a mi hermana cuando se levantaba e iba hacia el cuarto de baño... eran cosa de las diez de la mañana.

Laura se acercó a la puerta de mi cuarto y la aporreó con fuerza:

- Carloooooos..... venga levántate ya que tenemos cosas que hacer!!!

Yo la oí perfectamente pero no hice el menor intento de levantarme...

Al cabo de un rato pude oir a mi hermana nuevamente pasar frente a mi puerta y luego la oí bajar las escaleras...

Pasaron cosa de diez o quince minutos cuándo pude oir que nuevamente subía escaleras arriba... en ese momento me puse a hacerme una buena paja... me llevó poco tiempo correrme, y en un momento, y justo cuando mi hermana aporreaba otra vez la puerta de mi cuarto noté cómo empapaba el pantalón de mi pijama.

- CARLOS!!!..... vale ya de dormir... me oyes?.... Venga levántate ya y ven a ayudarme, o piensas que también te voy a traer el desayuno a la cama? - me gritó ella desde el pasillo.

Rápidamente me levanté de la cama, con mis pantalones empapados y con una enorme erección, y me dirigí a la puerta.... la abrí de golpe y mirando hacia el suelo y poniéndo cara de dormido dije:

- ya voy, ya voy... joer, estaba dormido.

- Pues ya vale, ya sabes que luego viene mamá y si no tenemos hecho las..... - de pronto paró en seco de hablar.


Espero los disfruten 😉 dentro de poco subire a la comunidad las demas partes! 🤤

Incesto en Familia (Parte 1)

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